Manuel García-Castellón García-Lomas, nacido en Valladolid el 16 de octubre de 1952, es un magistrado que ha ocupado un lugar central en la judicatura española, especialmente en la Audiencia Nacional. Su nombre ha resonado en numerosos casos de alto impacto, generando controversia y atrayendo críticas desde diversos sectores políticos y sociales.
Primeros Años y Formación
Proveniente de una familia de clase media acomodada, con un padre ingeniero agrónomo, García-Castellón estudió en los jesuitas y posteriormente en la Universidad de Salamanca, donde se especializó en Derecho Administrativo. Obtuvo un máster en Comunidades Europeas y otro en Derechos Humanos, lo que refleja su interés por temas relevantes en la España de los años 70.
Ingresó en la carrera judicial en 1977, ocupando sus primeros destinos en localidades como Marquina-Jeméin (Vizcaya) y Castrojeriz (Burgos). Posteriormente, trabajó en Puebla de Sanabria (Zamora) y Medina del Campo, cerca de Valladolid, antes de ascender a magistrado y pasar por Baleares.
Trayectoria en la Audiencia Nacional
En 1993, García-Castellón llegó a la Audiencia Nacional, donde sustituyó a Baltasar Garzón. Desde entonces, ha instruido casos de gran repercusión mediática, como el caso Banesto, el asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA, y varios casos de corrupción que involucran a figuras del Partido Popular (Púnica, Lezo, etc.) y a miembros de Podemos.
Su labor en la Audiencia Nacional no ha estado exenta de controversia. Se le ha acusado de ser "laxo" con el PP y "duro" con figuras como Pablo Iglesias y Carles Puigdemont. Sin embargo, sus defensores argumentan que sus decisiones se basan en criterios jurídicos y no en ideologías políticas.
En el año 2000, el gobierno de Aznar lo destinó a París como "juez de enlace", donde trabajó en la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo. Posteriormente, ocupó el mismo puesto en Roma. En 2017, sorprendentemente, decidió regresar a la Audiencia Nacional, donde se encontró con casos como "Tándem" y "Kitchen".
Casos Emblemáticos
Entre los casos más destacados que ha instruido García-Castellón se encuentran:
- Caso Banesto: Encarcelamiento de Mario Conde y Arturo Romaní por un agujero financiero de 605.000 millones de pesetas.
- Atlético de Madrid: Destitución de Jesús Gil y Gil y del consejo de administración del club.
- Atentado de ETA contra José María Aznar (1995).
- Secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco (1997).
- Caso Dina: Investigación sobre el robo del móvil de Dina Bousselham, ex asesora de Pablo Iglesias.
- Tsunami Democràtic: Investigación por terrorismo contra Carles Puigdemont y Marta Rovira.
Críticas y Controversias
García-Castellón ha sido objeto de duras críticas por parte de diversos sectores políticos y mediáticos. Los independentistas catalanes lo acusan de "prevaricador" y de querer "reventar" la ley de amnistía. Desde la izquierda, se le ha tildado de "reaccionario" y "franquista".
La vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, se sumó al "linchamiento" de García-Castellón, acusándolo de hacer "pronunciamientos en momentos políticos sensibles". Estas críticas han llevado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a reunirse para tratar de poner freno a la lluvia de ataques contra el magistrado.
Reacciones y Defensa
A pesar de las críticas, García-Castellón se ha mantenido firme en sus convicciones. En una ocasión, manifestó: "Todos los jueces tenemos ideología. El problema llega cuando se traspasa la actividad pública". Sus defensores argumentan que su trayectoria demuestra su compromiso con la ley y su independencia judicial.
El CGPJ ha expresado su apoyo a García-Castellón, condenando las "insinuaciones de prevaricación" vertidas contra él. Diversas asociaciones de jueces también han manifestado su respaldo al magistrado.
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Vida Personal
Manuel García-Castellón es un lector empedernido, aficionado a la novela negra y a la música de Beethoven. En su tiempo libre, disfruta viajando en moto y practicando senderismo. Está casado en segundas nupcias y tiene dos hijos.
Respecto a la política, ha manifestado: "Todos los jueces tenemos ideología. El problema llega cuando se traspasa la actividad pública".
El Futuro
Manuel García-Castellón debe de estar contando los días que restan hasta el próximo octubre para su jubilación al frente del juzgado central de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional. Parece que lo tiene perdido, pero es implacable en su instrucción.
