El cabrito al horno es uno de los platos que triunfa en días festivos y celebraciones familiares. No sólo es una receta para preparar exclusivamente en Navidad, también es una excelente opción para comidas o asados familiares de domingo durante todo el año. Hoy te proponemos una receta un poco más elaborada y especial para estas fechas, aunque en cada casa seguro que se prepara de una u otra manera. Esta es una receta probada año tras año que os recomiendo, las combinaciones son muchas y siempre al gusto del consumidor.
Además, es una receta sencilla en la que el producto es lo más importante: buena materia prima, un horno y un poco de paciencia. El cabrito que podéis ver aquí es de la Comarca de la Vera, en Extremadura, un producto de calidad magnífico para asar al horno y disfrutar en familia.
Ingredientes
- Un cabrito de unos 4 kg aproximadamente
- 1 vaso de agua
- 1 vaso de vino blanco (más agua según necesite el cabrito)
- 70 g de manteca de cerdo
- Tomillo
- Romero
- Sal gruesa
- Pimienta negra
- Patatas
- Aceite de oliva
Preparación del Cabrito al Horno
¿Quieres impresionar a tus invitados con un plato espectacular? El cabrito al horno es una perfecta opción. Una receta fácil de preparar que te dejará tiempo para disfrutar con tus invitados. El horno hará gran parte del trabajo. No te preocupes por la complicación, es un proceso sencillo que te garantiza un resultado delicioso.
- Precalentamos el horno: Precalentamos el horno a una temperatura alta, unos 250º C durante 10 minutos, para que al meter el cabrito no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío.
- Preparamos el cabrito: En una bandeja para el horno pondremos el cabrito troceado con la piel por abajo. Untamos el cabrito con manteca de cerdo por los dos lados. Salpimentaremos el cabrito y pondremos por encima el tomillo y el romero desmenuzado. Lo dejaremos en maceración durante una hora como mínimo.
- Horneamos el cabrito: Colocamos el cabrito en una cazuela de barro o cerámica, si es un cabrito entero (si sois muchos) directamente a la bandeja del horno, con la parte interior hacia arriba. Si no disponéis de estos recipientes de barro o cerámica, cabría la posibilidad de cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno, aunque en este caso te recomiendo poner un poco de manteca también en el agua.
- Añadimos líquidos: Añadiremos el vino blanco y un vaso grande de agua. Bajamos la temperatura del horno a 170º C, necesitamos el horno con temperatura arriba y abajo. Vertemos un vaso de agua y el de vino blanco en la base de la cazuela o en la bandeja del horno y metemos todo en el horno. Durante el proceso podremos apreciar cómo va goteando la carne.
- Hidratamos la carne: En el horneado (de las dos caras del cabrito) cada 20 minutos abrimos la puerta del horno y vamos hidratando la carne del cabrito con la salsa que se va formando en la cazuela (durante el proceso de asado añadimos agua a demanda para que no se queme ni se quede seco el cabrito). Para este tamaño y peso hornearemos en total 1 hora y 40 minutos.
- Doramos el cabrito: Cuando queden los 10 últimos minutos, subimos el horno a 220º C y hacemos que las piezas de cabrito se doren por ambas caras. Si al pinchar la carne pone resistencia, asamos otros diez minutos más. Si la aguja entra con facilidad, es la señal de que ya estará listo.
- Revisamos la cocción: Tenemos el horno bien precalentado a 200º centígrados por arriba y abajo. Es importante que el horno esté bien caliente. Cocemos el cabrito durante unos 30 minutos y lo sacamos del horno para darle la vuelta. Si le falta jugo se le añade un poco más de agua.
- Añadimos las patatas: Pelamos y cortamos las patatas en discos de medio centímetro de grueso aproximadamente y las freímos con abundante aceite de oliva. Reservamos y salamos las patatas. El cabrito ha cocido 15 minutos más y ahora le añadimos las patatas distribuyéndolas bien por la bandeja. Y cocinamos durante otros 15 minutos más. Lo hemos tenido en total 1 hora en el horno.
- Comprobamos la cocción final: Con un palillo largo comprobamos que esté cocido, Tiene que hundirse el palillo con facilidad. El tiempo dependerá de cada horno y del tamaño del cabrito. Tiene que quedar crujiente por fuera y tierno por dentro. Es importante añadir agua poco a poco para que no se quede sin jugo.
- Preparamos la salsa: Finalizado el tiempo total retiramos del horno. En un cazo ponemos todo el líquido que ha soltado el cabrito y reducimos un poco para espesar la salsa y que se concentre aún más sus sabores.
Txoko Molins - Cabrito rebozado con guarnición
El Secreto de un Cabrito Tierno y Jugoso
Para preparar el cabrito tal y como se hace en un auténtico asador, salvando las distancias ya que no contamos en casa con un horno de leña. Yo he tardado casi 2 horas en asarlo. Si vais a preparar un cabrito para muchos y vuestro horno no es muy grande podéis ir cambiando las alturas de las bandejas del horno. Para que se hagan tanto por arriba, como por abajo. En este caso debéis tener cuidado que no se os queme. Por eso, os recomiendo que empecéis temprano a cocinarlo y lo apaguéis cuando esté casi terminado. Cuando al pinchar con un tenedor se desprenda con facilidad.
Semáforo Nutricional
El semáforo nutricional es un sistema de colores que permite entender los valores nutricionales de una forma clara, rápida y completa.
Una ración contiene:
| Calorías | Grasa | Grasa saturada | Azúcares | Sal | |
|---|---|---|---|---|---|
| Cantidad | 327 | 15,7g | 3,3g | 11,7g | 0,6g |
| % IR* | 16% | 22% | 17% | 13% | 10% |
* de la ingesta de referencia (IR) para un adulto
Baja: el 10% o menos de la ingesta de referencia
Media: entre el 10% y el 35% de la ingesta de referencia
Alta: más del 35% de la ingesta de referencia
Las recetas presentan normalmente ingredientes cuyo porcentaje sobre la Ingesta de Referencia (IR) es alto (predominan amarillos y naranjas). Estos platos están concebidos como plato principal de una comida o cena, con lo que su tamaño de ración es superior y su aporte nutricional es más elevado.
Por este motivo, las recetas tienen puntos de corte diferentes a los de los productos. Así, por ejemplo, mientras que un alimento cualquiera tendrá los nutrientes de color amarillo hasta un valor máximo del 20% de la IR, las recetas concebidas como una comida principal tendrán los nutrientes en amarillo hasta un valor máximo del 35% de la IR.
| Calorías | Grasa | Grasa saturada | Azúcares | Sal | |
|---|---|---|---|---|---|
| Qué es bajo por ración | 200 Kcal o menos | 7 g o menos | 2 g o menos | 9 g o menos | 0,6 g o menos |
| Qué es medio por ración | Entre 200 Kcal y 700 Kcal | Entre 7 g y 25 g | Entre 2 g y 7 g | Entre 9 g y 32 g | Entre 0,6 g y 2,1 g |
| Qué es alto por ración | 700 Kcal o más | 25 g o más | 7 g o más | 32 g o más | 2,1 g o más |
| Nutrientes | Cantidad Diaria Orientativa |
|---|---|
| Calorías | 2.000 Kcal |
| Grasa | 70 g |
| Grasa saturada | 20 g |
| Azúcares | 90 g |
| Sal | 6 g |
La Ingesta de Referencia (IR) es una guía sobre la cantidad total de calorías y de varios nutrientes que debemos ingerir al día para mantener una dieta sana. La información sobre los porcentajes de IR indica lo que supone la cantidad de nutriente de una ración respecto a la IR para ese nutriente en el día. Los porcentajes de Ingesta de Referencia (IR) están calculados para una mujer adulta con una ingesta diaria de 2000 Kcal. Las necesidades nutricionales individuales pueden ser más altas o más bajas, en función de sexo, edad, nivel de actividad física y otros factores.
Consideraciones Nutricionales
El cabrito es una de las carnes más grasas, por lo que cocinado al horno es un acierto dietético y gastronómico, con el fin de obtener un plato exquisito y no tan graso, ya que no precisa apenas grasa de adicción para su cocinado. La mayor cantidad de grasa del cabrito es visceral (alrededor de las vísceras) y subcutánea (debajo de la piel). Así, parte de la grasa que recubre las chuletas y las costillas, se puede retirar fácilmente antes o después del cocinado. De esta manera, se reduce considerablemente el aporte de grasa saturada, colesterol y calorías y se puede seguir disfrutando de este manjar, suculento para quienes tienen especial afinidad por el consumo de carne.
En general, tendemos a abusar de la proteína y la grasa animal, por lo que platos como éste, se sugiere consumirlos esporádicamente, y combinados con vegetales, son una opción saludable. Así, con un primer plato de ensalada o verdura y fruta de postre, se consigue equilibrar el menú. Esta receta, es adecuada para personas de todas las edades, y una oferta alternativa para que los más pequeños prueben los alimentos preparados de manera diferente a la fritura o el rebozado, tan habitual en esas edades. A pesar de ser un plato más calórico, consumido esporádicamente y siendo comedido en la cantidad, no representa mayor inconveniente en cualquier caso, salvo para quienes padecen trastornos digestivos (hernia de hiato, dispepsia, gastritis, úlcera), pues la carne grasa no les suele sentar bien.
Enfermedades para las que está recomendada esta receta:
- Alergia a la caseína
- Alergia al huevo
- Alergia al pescado
- Anemia ferropenica (falta de hierro)
- Anemia perniciosa (carencia de vitamina B12)
- Anemia por carencia de ácido fólico
- Cálculos en la vesícula biliar
- Cálculos renales
- Diabetes mellitus
- Estreñimiento
- Hipertensión arterial
- Intolerancia a la lactosa
- Intolerancia al gluten (celiaquía)
- Meteorismo
- Obesidad o sobrepeso
- Osteoporosis
Enfermedades para las que no está recomendada esta receta:
- Ácido úrico y gota
- Gastritis
- Hipercolesterolemia
- Hipertrigliceridemia
Costillas de Cabrito Rebozadas: Un Plato de la Memoria Colectiva
Algunos platos evocan recuerdos a la memoria, a menudo relacionados con la infancia. Tan sólo nombrarlos, verlos o, sencillamente, olerlos son capaces de hacernos revivir situaciones y transportarnos al momento en otra época. Probablemente cada uno tiene unos platos concretos que le traen estos recuerdos y eran característicos de su ambiente familiar. Algunas de estas preparaciones eran tan propias de su entorno que difícilmente se repetían en otros.
Las costillas de cabrito rebozadas quizás son uno de estos platos de la memoria colectiva. Una carne tierna y fina, sabrosa, que una vez rebozada y frita se convierte en un manjar memorable. Cuesta imaginársela preparada de otro modo, pues correríamos el riesgo de dañar la exigua carne aferrada a unos huesos tan pequeños. La fritura breve a fuego intenso la protege de una cocción excesiva y abrasiva y, porque no decirlo, le aporta unos sabores tostados que la complementan. Una combinación, junto con la textura crujiente, que maravilla a grandes y pequeños.
Volvemos con una receta de las de toda la vida. Sin secretos, sin misterios, absolutamente sencilla. Pero cómo se disfrutan unas buenas costillitas rebozadas, ¿eh? Y la salsa... pues la que más os guste.
- Empezaremos por calentar una buena cantidad de aceite para freír. Primero haremos las patatas y en el mismo aceite freiremos las costillitas.
- Cortad las patatas a vuestro gusto. Son pequeñas...
- Preparamos también un par o tres de huevos con un poco de sal.
- ... Ahora subimos la temperatura del aceite... y esperamos.
- Enseguida cogerán color y quedarán bien crujientes por fuera... y cocidas por dentro.
- ... Hasta que tengan buen color...
- Lo que os decía: se tienen que rebañar bien...
El Cabrito al Horno en Cantabria: Tradición y Sabor
El cabrito al horno es un plato que destaca por su sabor excepcional y su conexión con la tradición gastronómica cántabra. Me gustaría compartir contigo algunos datos curiosos sobre este plato:
- Tradición gastronómica: El cabrito al horno es un plato emblemático de la cocina cántabra. La región, con sus vastas áreas rurales y su tradición ganadera, ha desarrollado una reputación por la calidad de su carne de cabrito, lo que lo convierte en un ingrediente principal en muchos platos regionales.
- Selección del cabrito: Para obtener los mejores resultados, se recomienda elegir un cabrito lechal de aproximadamente 5 kg. Estos cabritos son muy jóvenes y su carne es tierna y delicada, lo que contribuye al éxito de la receta.
- Adobo especial: El adobo de ajo y perejil es una característica distintiva del cabrito al horno. El ajo aporta un sabor intenso y aromático, mientras que el perejil fresco añade un toque de frescura. Esta combinación de sabores realza el sabor natural de la carne y le da un toque especial al plato.
- Cocción lenta: El secreto para obtener una carne tierna y jugosa es la cocción lenta y a baja temperatura. El uso del papel de aluminio para cubrir la bandeja en los primeros momentos de cocción ayuda a que el cabrito se cocine de manera uniforme y retenga sus jugos.
- Acompañamientos tradicionales: El cabrito al horno se sirve tradicionalmente con patatas asadas y verduras de temporada. Estos acompañamientos complementan la riqueza de la carne y añaden variedad y textura al plato.
- Celebraciones especiales: El cabrito al horno es un plato que a menudo se reserva para ocasiones especiales y festivas, como Navidad o celebraciones familiares. Su preparación requiere tiempo y cuidado, convirtiéndolo en un plato para compartir y disfrutar en compañía de seres queridos.
Espero que esta receta te permita disfrutar de una experiencia culinaria auténtica y memorable.
