Hoy exploraremos el fascinante mundo de la carne, enfocándonos en dos opciones deliciosas y populares en la gastronomía española: el cordero y el cabrito. Como expertos carniceros, te guiaremos a través de las particularidades de cada uno, para que puedas elegir con conocimiento y disfrutar al máximo de tus experiencias culinarias.
¿Qué es el Cordero?
El cordero es un animal joven de la especie ovina, sacrificado antes de cumplir un año. Es conocido por su carne tierna y su sabor suave, siendo un clásico en la gastronomía española. Se cría principalmente por su carne, pero también por su lana. En nuestra carnicería, nos enorgullecemos de ofrecer cordero de alta calidad, seleccionado cuidadosamente para asegurarte la mejor experiencia culinaria.
¿Qué es el Cabrito?
El cabrito, por otro lado, es un animal joven de la especie caprina. Al igual que el cordero, se cría principalmente por su carne, que es tierna y de sabor distintivo. Generalmente el cabrito que encontraremos en las tiendas puede venir asociado al concepto lechal, igual que el cordero, porque es la carne más demandada.
Similitudes y Diferencias Clave
Tanto el cordero como el cabrito comparten algunas características similares, pero también tienen sus diferencias notables. Ambos son animales jóvenes, criados para ser consumidos antes de alcanzar la madurez completa. Sin embargo, existen diferencias notables que influyen en su sabor y textura.
- Sabor: El cordero suele tener un sabor más suave y delicado en comparación con el cabrito. Por otro lado, el cabrito tiene un sabor más marcado y distintivo, a menudo descrito como más pronunciado que el del cordero.
- Textura: La carne de cordero es conocida por ser jugosa y tierna, ideal para platos tradicionales como el cordero asado. Como en su homólogo ovino, la clave de la carne del cabrito es que es muy tierna, aromática y magra, más incluso que en el caso de la cría de la oveja, por lo que es un sabor menos intenso y menos graso que el cordero.
- Color: Visualmente, la carne de cordero tiene un color rosa más oscuro que la carne de cabrito, que tiene un color más claro.
Cordero Lechal vs. Cordero Recental
Ambos, cordero y cabrito, se clasifican en dos tipos principales según su alimentación y edad:
- Lechales: Son crías que consumen solo leche y tienen menos de un mes y medio de edad. Tanto el cabrito lechal como el cordero lechal se sacrifican antes de que comiencen a alimentarse con cualquier otro nutriente que no sea la leche, bien sea esta de origen materno o leche en polvo.
- Pascuales o Recentales: Además de leche, consumen pastos. La diferencia principal es el tiempo de vida. Mientras que el cabrito lechal y cordero lechal, se sacrifican con apenas un mes de vida; el cordero recental ha vivido varios meses.
Cordero Lechal
El cordero lechal se sacrifica en torno al mes de vida, cuando su peso se encuentra entre los 10 - 12 kilogramos. El cordero lechal se caracteriza por tener una carne extremadamente jugosa, de textura fina y color pálido. Con ella, se cocina una exquisita paletilla de cordero de lechal al horno que te enseñamos a preparar a continuación. Acompáñala de patatas y cebolla.
Cordero Recental
Además del cordero lechal y el cabrito lechal, puedes poner en tu mesa para Navidad el cordero recental, el “hermano mayor” del lechal. En este caso, nos encontramos con piezas de mayor tamaño, ya que el animal ha vivido varios meses y puede pesar entre 20 y 30 kg cuando se le sacrifica. El cordero recental se alimenta de leche y luego se añade pienso, pasto, hierbas o cereales. Pierna, paletilla y costilla o chuleta, suelen ser ideales para recetas de cordero asado.
Cabrito Lechal
Al igual que ocurre con el cordero lechal, el cabrito lechal también se sacrifica antes de que comience a alimentarse con cualquier otro nutriente que no sea la leche. Por otro lado, la carne del cabrito lechal asado es más saludables que la del cordero lechal, ya que tiene un 60% menos de grasa que la del cordero.
Diferencias Nutricionales
La carne de cordero contiene aproximadamente un 15% de grasa, algo más que la de cabrito. Por el contrario, la carne de cabrito tiene menos grasa, un 7% aproximadamente. Podemos afirmar que la carne del cabrito lechal asado tiene unas características más saludables que la del cordero lechal porque presenta unos niveles grasos un 60% inferiores a las del cordero.
Aquí te presento una tabla comparativa de los valores nutricionales clave:
| Nutriente | Cordero (por 100g) | Cabrito (por 100g) |
|---|---|---|
| Grasa | Aproximadamente 15% | Aproximadamente 7% |
| Proteínas | Aproximadamente 19g | Aproximadamente 19g |
| Hierro | Alto | Alto |
| Selenio | Alto | - |
| Vitaminas del grupo B | Alto | Alto |
¿Chivo o Cabrito?
Es hora de abordar otra pregunta común: ¿cuál es la diferencia entre el chivo y el cabrito? El cabrito se refiere a las crías jóvenes de las cabras, mientras que el chivo es un término que se utiliza para describir a las cabras adultas, generalmente machos. En términos de cocina, el cabrito es una elección popular para platos más delicados, mientras que el chivo se usa en preparaciones que requieren un sabor más robusto.
Recetas y Preparaciones
Las posibilidades culinarias del cordero y el cabrito son infinitas. Aquí te presentamos algunas ideas:
Cordero
- Cordero Asado: Un clásico que nunca falla, ideal para celebraciones y reuniones familiares.
- Paletilla de Cordero Lechal al Horno: Una receta exquisita con carne jugosa y tierna.
- Chuletas a la Brasa: Una opción sencilla y deliciosa para disfrutar del sabor del cordero.
Cabrito
- Cabrito Lechal Asado: Una opción más saludable con menos grasa que el cordero lechal.
- Pierna de Cabrito Guisada: Cocinar la pierna como si fuera un ossobuco, cortada en rodajas grandes.
- Baifo (Cabrito Adobado y Frito): Una receta tradicional de las Islas Canarias con una marinada de laurel, comino, ajo, vinagre, vino blanco, tomillo y aceite.
Cabrito al horno
Receta de Paletilla de Cordero Lechal al Horno
Ingredientes:
- Paletillas de cordero lechal
- Manteca de cerdo
- 75 ml de agua
- 25 ml de vinagre suave
- Dientes de ajo picados
- Patatas y cebolla
Elaboración:
- Untamos las paletillas con manteca de cerdo y las ponemos en una fuente de barro.
- Preparamos una mezcla de 75 ml de agua y 25 ml de vinagre suave y añadimos los dientes de ajo picados.
- Agregamos la mitad de esa mezcla a la cazuela y metemos en el horno, precalentado a 180ºC.
- Horneamos las paletillas, durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos a 160º.
- Vamos dando la vuelta a las paletillas cada 20 minutos y reponiendo un poco más de la mezcla de agua y vinagre si fuera necesario.
Receta de Cabrito Lechal Guisado
Ingredientes:
- Cabrito lechal troceado
- Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
- Dientes de ajo picados
- Cebollas picadas en brunoise
- Verduras picadas finamente (zanahoria, pimiento, etc.)
- Harina
- Vaso de brandy
- Dos vasos de vino blanco
- Caldo de carne
- Hierbas aromáticas (laurel, tomillo)
Elaboración:
- Troceamos el cabrito lechal y lo salpimentamos, removiendo bien con las manos para que la carne se impregne bien.
- Elegimos una cazuela grande y la ponemos a calentar a fuego medio-fuerte.
- Añadimos 4-5 cucharadas soperas de AOVE y vamos añadiendo el cabrito lechal en pequeñas tandas.
- Marcamos bien la carne a fuego vivo para que se tueste. Reservamos. Sellamos así todo el cabrito lechal que vayamos a guisar.
- Añadimos, a continuación, más aceite a la olla si fuera necesario y agregamos los dientes de ajo picados, así como las cebollas picadas en brunoise y el resto de verduras, todo picado finamente. Salamos y rehogamos hasta que se poche bien.
- Agregamos la harina y la cocinamos unos instantes, rehogando con la verdura bien.
- Vertemos el vaso de brandy y los dos de vino blanco. Subimos el fuego para que se evapore un par de minutos.
- Devolvemos el cabrito a la olla. Lo cubrimos con caldo de carne y añadimos las hierbas aromáticas en un atadillo.
- Cocemos suavemente entre entre 1 hora y 1 hora y 15 minutos, hasta que la carne esté bien tierna y se despegue del hueso, pero no llegue a deshacerse por completo.
