Cómo usar bolsas esterilizadas para leche materna: Guía completa

Se ha demostrado científicamente que la leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Sin embargo, te puede parecer complicado compaginar el periodo de lactancia con tu rutina diaria. Si has optado por darle el pecho a tu hijo quizás te encuentres con que querrías que fuera compatible con volver al trabajo, ir al gimnasio o salir a cenar con tus amigas. Hoy en día, gracias a las diferentes opciones y tipos de sacaleches que existen, tu bebé podrá seguir disfrutando de los beneficios de la leche materna.

Puedes almacenar e, incluso, congelar tu leche para que un tercero se la suministre, siguiendo su rutina normal de tomas. Cuando das el pecho y extraes leche para tu bebé, habrá ocasiones en las que necesites almacenarla para usarla posteriormente; por ejemplo, si das el pecho y trabajas a tiempo completo, si sales una noche, o, simplemente, si quieres tener una reserva de leche materna extraída para que otro cuidador pueda alimentar a tu bebé mientras descansas. Además, si tienes un suministro excesivo de leche materna, es recomendable que la guardes de forma segura en lugar de desperdiciarla: la leche materna conserva la mayoría de sus propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es mejor para tu bebé que la leche de fórmula.

La demanda de las bolsas para la leche materna ha crecido mucho en los últimos años, y eso es una buena señal por varios motivos. El primero, porque esto nos indica que cada vez más mamás deciden dar el pecho a sus bebés y compatibilizar la lactancia materna con otro tipo de alimentación, por lo que necesitan recurrir a las bolsas para congelar leche materna y poder hacer uso de la leche posteriormente. Otro motivo que ha propiciado el auge de las bolsitas para guardar la leche materna es la conciliación de la vida laboral de la madre y compartir las tareas de criar al bebé junto con nuestra pareja. Como decíamos, la demanda de bolsitas para congelar leche materna ha crecido, por lo que no nos será difícil encontrarlas disponibles en la farmacia.

Como almacenar Leche Materna

Tipos de bolsas para leche materna

Para esto hay varias opciones de almacenamiento que además, permiten integrar al padre y a otros miembros familiares en el proceso de lactancia, lo cual incrementa los lazos de afecto con el bebé sin comprometer la calidad de su alimentación:

  • Bolsas plásticas: Son bolsas plásticas diseñadas especialmente para la conservación y recolección de la leche materna, pues además de estar esterilizadas, también pueden soportar el proceso de congelación, almacenamiento y descongelación. Son muy poco voluminosas, por lo que no ocupan gran espacio en el refrigerador. No obstante, las bolsas plásticas de almacenamiento de leche materna solo pueden utilizarse una sola vez, por lo que son desechables.
  • Bolsas de silicona: Las bolsas de almacenamiento de leche materna de silicona son el mejor reemplazo de las bolsas plásticas desechables ya que ¡sí que son reutilizables! Estas bolsas no solo son sostenibles y protegen al medioambiente sino que, además, son económicas, prácticas y multifuncionales. Estas bolsas están libres de BPA, PVC y químicos nocivos que puedan filtrarse en la leche. Las bolsas de silicona son también versátiles, pues no sólo pueden almacenar leche materna, sino que una vez hayas terminado de amamantar, estas pueden utilizarse para guardar otros alimentos como zumos, papillas, cereales de arroz, dulces congelados, etc. Es un producto infinitamente reutilizable que es seguro para los niños y para el planeta.
  • Bandejas de almacenamiento: Otra alternativa son las bandejas de almacenamiento de leche materna, que son envases de plástico que facilitan la congelación, recolección y descongelación de la producción de leche materna en secciones pequeñas. Son lavables y reutilizables y se pueden apilar fácilmente en el refrigerador para maximizar el espacio de almacenamiento. Esta es una opción ideal para recién nacidos o bebés con pocos meses de edad, pues es cuando menos onzas de leche se beben a la vez.
  • Botellas y recipientes de vidrio: Por último, otra opción sostenible son las botellas y los recipientes de vidrio, ya que pueden ser lavados y reutilizados, lo cual genera menos desechos. Los envases de vidrio, a diferencia de las bolsas plásticas de almacenamiento de leche materna, son mucho más resistentes y es menos probable que el contenido se filtre y se derrame.

Como hemos visto, existen varias opciones que se adaptan tanto a la sostenibilidad económica como a la sostenibilidad ambiental y, además, satisfacen las necesidades personales de cada uno.

Cómo almacenar leche materna de forma segura

Si extraes tu leche directamente en biberones, transferirla a las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela para su almacenamiento y transporte tiene sentido. Estas bolsas permanecen en posición vertical para un manejo sencillo, aunque también se pueden tumbar una vez selladas para su almacenamiento en el frigorífico. Y, además, se pueden congelar. Las bolsas de almacenamiento de leche también facilitan tu vida después, cuando quieres descongelar y calentar tu leche materna congelada para alimentar a tu bebé.

Las bolsas para leche materna de Medela incluyen una práctica funda de transporte que las mantiene juntas y organizadas, sin necesidad de ocupar mucho espacio. La funda también tiene impresas unas instrucciones claras y con ilustraciones, para que te sientas segura a la hora de utilizar las bolsas cuando estés fuera de casa. Tampoco te tienes que preocupar por posibles fugas, ya que cada bolsa de leche materna cuenta con una protección con autocierre doble y doble pared, y las uniones están termoselladas para evitar desgarros, roturas o fisuras.

Aunque la leche materna extraída se puede mantener a temperatura ambiente de forma segura durante un máximo de cuatro horas, si tienes que transportarla durante periodos de tiempo más largos, necesitarás poner las bolsas de almacenamiento de leche en una nevera portátil con paquetes de hielo. Para obtener más información, lee nuestro artículo sobre viajes y extracción.

Nada mas extraer la leche materna guárdala en bolsas de almacenamiento y enfríala lo antes posible. Para ello te recomendamos que sitúes la bolsa de leche materna en la parte más fría de tu nevera, la cual suele ser la parte posterior del estante inmediatamente superior al de las verduras. te desaconsejamos que guardes las bolsas de leche en la puerta del frigorífico ya que la temperatura en esta parte es menos consistente. Si deseas añadir leche a una bolsita en la que todavía queda espacio puedes hacerlo siempre y cuando la leche que se vaya a añadir se haya enfriado previamente en la nevera.

Higiene en el uso de bolsas para leche materna

Una higiene adecuada es fundamental para garantizar que tu bebé pueda tomar de forma segura la leche materna extraída. Lávate bien las manos con agua potable y jabón. A continuación, sécalas con una toalla limpia o con una toallita de papel de un solo uso antes de tocar la bolsa de almacenamiento de leche. Intenta no tocar el interior de la bolsa. Debido a cuestiones de higiene, las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela solo se deben utilizar una vez. No vuelvas a utilizar la misma bolsa, ya que esto podría provocar contaminación cruzada. La buena noticia es que, como están disponibles en paquetes de 25, 50 y 100 unidades, tendrás suficientes para no tener que preocuparte.

Congelación de leche materna

Si lo que quieres es conservar la leche materna durante más tiempo es importante que la congeles lo antes posible tras su extracción. Para ello utiliza una bolsa para almacenar leche materna y deposítala en la parte trasera del congelador, pero alejada de las paredes en aquellos congeladores con función de autodescongelación. Puedes añadir más leche a la bolsita si aún dispone de mucho espacio libre, pero recuerda que tiene que haber sido enfriada previamente en la nevera.

Las bolsas de almacenamiento de leche materna son ideales para congelar la leche materna extraída, ya que son aptas para congelador, están listas para su uso y son fáciles de etiquetar. Solo tienes que rellenar el panel situado en la parte delantera de la bolsa para mantener un seguimiento de las fechas. Recuerda que, como sucede con todos los líquidos, la leche materna se expande cuando se congela, por lo que no debes llenar las bolsas para leche materna más allá de la marca de 180 ml, que aparece claramente indicada. Gracias a su forma plana, las bolsas se pueden colocar fácilmente en el congelador. Y también ofrecen una rápida descongelación.

Cómo descongelar y calentar la leche materna

Ahora empiezan las dudas, ¿Cómo puedo descongelar la leche materna en las bolsas para leche materna de Lansinoh®? Descongela siempre la leche extraída más antigua.

Para hacer uso de leche materna que hemos congelado hay que seguir una serie de recomendaciones que nos permitan asegurar la calidad e integridad del alimento. Lo mejor es descongelar la leche materna en la nevera. En unas 12 horas estará totalmente descongelada. Puedes colocar la bolsa de leche congelada en agua templada, sin sobrepasar los 37 °C de temperatura.

¡Importante! Para calentar la leche materna descongelada o extraída lo mejor es colocar el biberón o la bolsa de leche materna en un recipiente con agua tibia durante unos minutos hasta que adquiera una temperatura similar a la corporal, es decir, unos 37 °C y mueve la leche suavemente para mezclar la grasa y capas de la leche que hayan quedado separadas.

Cuando se descongela la leche, es importante hacerlo lo más suavemente posible para conservar todos sus valiosos nutrientes. Si las bolsas han sido almacenadas planas, tardarán menos tiempo en descongelarse.

Para evitar que se pierdan todas las vitaminas, minerales y otros ingredientes importantes de tu leche materna, descongela siempre la bolsa de almacenamiento de leche materna congelada en el interior del frigorífico. Este proceso durará unas ocho horas, así que asegúrate de tener en cuenta este tiempo a la hora de planificar las tomas. No intentes acelerar este proceso calentando una bolsa en el microondas o poniéndola a hervir en un cazo con agua, ya que estos métodos pueden provocar la aparición de «puntos calientes» en la leche, con el consiguiente riesgo de quemaduras.

Recomendaciones adicionales

  • La leche materna se puede descongelar en el frigorífico en unas 12 horas.
  • También puedes poner el recipiente contenedor de la leche bajo el grifo o en un bol con agua templada, a un máximo de 37º.
  • Nunca descongeles la leche materna a temperatura ambiente.
  • Por supuesto, tampoco puedes descongelarla ni calentarla en el microondas ni en agua hirviendo, puesto que podría dañar sus cualidades nutritivas y protectoras.
  • Nunca vuelvas a congelar la leche materna después de descongelarla.
  • No calientes la leche materna directamente en el fuego ni al baño maría (introduciendo la leche fría o congelada en un recipiente con agua fría y calentándolo todo en el fuego).
  • Remueve suavemente la leche antes de alimentar a tu bebé, puesto que ésta suele separarse en capas.
  • No, nunca se recomienda el microondas para calentar la leche materna, ya que destruye valiosos nutrientes y vitaminas.

Bolsas Lansinoh para leche materna

Las Bolsas para leche materna Lansinoh son bolsas de almacenamiento para leche materna. Bolsas para Leche Materna perfectas para conservar la leche materna en la nevera o en el congelador, tanto en posición horizontal, como de pie. Las Bolsas para leche materna Lansinoh están indicadas para almacenar leche materna para su uso posterior. Las Bolsas para leche materna Lansinoh están hechas de polietileno de grado alimentario que es seguro para almacenar leche materna.

Las bolsas de almacenamiento de leche de Lansinoh están hechas de un polietileno seguro sin aditivos ni plastificantes. Concretamente, están hechas de LDPE (polietileno de baja densidad) de grado alimentario, y de LLDPE (polietileno lineal de baja densidad).

No es posible, puesto que las bolsas de almacenamiento de leche materna de Lansinoh® tienen un cierre doble de cremallera que no encaja de forma segura en el extractor.

Productos recomendados

En la actualidad podemos encontrar fácilmente en las farmacias bolsas para congelar la leche materna. En Farmacias Carrascosa hemos realizado una selección de las mejores bolsas para guardar leche materna que te serán de gran ayuda:

  • Medela Pump & Save Bolsas Para Leche Materna: te permite almacenar, conservar y transportar la leche materna de forma segura, higiénica y práctica.
  • Suavinex Bolsas Almacenaje Leche Materna: ofrecen una solución cómoda y segura para conservar la leche materna recién extraída. Pack de 25 bolsas pre-esterilizadas, herméticas y con cierre zip fácil de usar.

Beneficios de la leche materna

La leche materna es una fuente de nutrición sostenible, renovable, saludable y no contaminante para el planeta. Además, es un alimento que no necesita ser empaquetado ni transportado, pues va directamente del productor al consumidor. En los primeros meses de vida de los niños, la leche materna es necesaria para su alimentación. Esta les aporta una gran cantidad de beneficios que favorecen su crecimiento y el desarrollo de su sistema inmunológico.

Publicaciones populares: