La rotura de la bolsa amniótica es una de las complicaciones más peligrosas a las que se enfrentan las mujeres embarazadas durante el periodo de gestación, ya que, dependiendo del trimestre de embarazo en el que se dé, puede suponer un riesgo para el futuro recién nacido y para la madre. Es vital para la embarazada saber si se ha producido una rotura de la bolsa amniótica para poner en marcha una serie de indicaciones importantísimas tanto para la madre como para su bebé.
El término coloquial "romper aguas" hace referencia a la rotura de la bolsa en la que se encuentra el feto. Se trata de un proceso fisiológico y, en consecuencia, normal y necesario para el nacimiento. La rotura ocurre corrientemente en un momento determinado del embarazo, pero en otras ocasiones se produce antes de lo deseado, en cuyo caso debe vigilarse estrechamente el bienestar fetal para evitar su deterioro.
La rotura de membranas indica la proximidad del parto, sin embargo, puede suceder antes o después de la cuenta. La rotura de aguas es la rotura del saco amniótico y posterior salida del líquido amniótico. El saco amniótico es una estructura que termina de formarse alrededor del día 12 después de la fecundación y que se compone de una capa externa denominada corion y de una capa interna llamada amnios. Se trata de una especie de bolsa que rodeará al feto y que cumplirá diferentes funciones, entre ellas, la más importante es contener una sustancia fluida denominada líquido amniótico.
Esta cavidad va aumentando de tamaño durante el crecimiento embrionario así como también va aumentando el volumen de líquido amniótico. Durante el embarazo este líquido va aumentando en volumen a medida que lo hace también el feto, hasta que llega a su punto máximo aproximadamente en la semana 34 de gestación. El líquido amniótico es un fluido que será producido por la membrana amniótica, cordón umbilical y aparato respiratorio, renal y respiratorio del feto. El aspecto y composición de esta sustancia va cambiando a lo largo del embarazo, así como su volumen, lo que le da información al médico sobre el normal desarrollo del embarazo y del grado de maduración del feto.
Sus principales funciones son:
- Medio protector y amortiguador.
- Regula la temperatura fetal.
- Interviene en el correcto desarrollo del pulmón y aparato digestivo.
- Protección frente a infecciones.
- Evita adherencias entre el feto y el amnios.
- Tiene cierta función en el desencadenamiento del parto.
El volumen del líquido amniótico alcanzará su máximo en la semana 32, y a partir de aquí irá decreciendo de forma fisiológica hasta el momento del parto. El tapón mucoso cervical se forma porque las glándulas del tejido cervical (parte final del útero que da salida a la vagina) van a aumentar considerablemente durante el embarazo y van a rellenarse de una sustancia viscosa que recibe el nombre de tapón mucoso y que sirve de "aislante" entre el interior del útero y la vagina.
¿Qué es Romper Aguas?
La rotura de aguas hace referencia a la rotura del saco amniótico y posterior salida del líquido amniótico. Este fenómeno está precedido de la expulsión del tapón mucoso, aunque a veces ambos procesos ocurren a la vez y es difícil distinguir uno de otro.
1º Expulsión del tapón mucoso. Se trata de la salida de una sustancia gelatinosa que en la mayoría de las ocasiones va acompañada de trazos hemáticos o pequeña hemorragia. Es la causa más frecuente de hemorragia en las últimas etapas del embarazo, se produce por la rotura de pequeñas venas al iniciarse el proceso de dilatación y borramiento del cuello uterino, es, por tanto, signo de la inminencia del parto. Suele estar acompañado de molestias sacrolumbares y abdominales, con menos frecuencia de contracciones, aunque si éstas aparecen serán de carácter irregular.
2º Rotura del saco amniótico. Se produce por la presión que ejerce el feto al descender por el útero buscando el canal del parto, por lo tanto, dicha rotura tendrá lugar durante el trabajo de parto. De forma general, hablamos de inicio del parto cuando aparecen contracciones uterinas rítmicas cada 5-7 minutos de considerable entidad, el cuello está borrado en un 50% y dilatado 2 centímetros. A medida que va descendiendo el feto, éste va creando dos compartimientos dentro del líquido amniótico, una anterior que recibirá el nombre de aguas anteriores y otra posterior que recibirá el nombre de aguas posteriores.
El fenómeno también se produce cuando la presentación es de nalgas, pero es mucho más manifiesto cuando la presentación es cefálica. Así pues, como la rotura suele producirse en la parte más declive de la cavidad uterina, cerca del cuello uterino, el líquido que sale tras la rotura de las membranas en este período será perteneciente a las aguas anteriores. La rotura es necesaria para la salida del feto.
Rotura Prematura de Membranas (RPM)
Si bien es cierto que la pérdida de continuidad puede producirse precozmente, o todo lo contrario, de forma tardía. Cuando la rotura se produce antes de tiempo hablamos entonces de rotura prematura de membranas, aquella que se produce antes del inicio del trabajo del parto, cuya causa y gravedad viene condicionado por muchos factores como son:
- Lesión por alguna manipulación directa.
- Infección.
- Mecánico: por aumento de la presión intraamniótica como en los embarazos gemelares.
- Genético: defectos genéticos.
- Causa desconocida.
La gravedad de la rotura prematura de membranas depende de la semana de la gestación en la que se produce, de si existen antecedentes en embarazos anteriores, de si la mujer tiene otras enfermedades acompañantes o ciertos hábitos que predispongan a la infección. Se produce en el 12% de todas las gestaciones, de las cuales el 80% en gestaciones a término, aunque las de mayor importancia, por la posible inmadurez del feto así como el aumento de probabilidad de infección, son aquellas que se dan en pretérmino.
Sin embargo, también puede darse una rotura prematura de la bolsa amniótica derivada de problemas en el embarazo antes de la semana 37 de gestación, en el tercer trimestre de embarazo, que podría indicar un parto prematuro o riesgo de aborto. Por eso, cuando esto pasa, es importante que acudamos cuanto antes al médico.
Ante esta situación, dependiendo de la semana de gestación en la que se encuentre la mujer, el médico decidirá si terminar o no el embarazo. En el caso de que se decida finalizarlo, la inducción del parto no se ve modificada respecto a un parto normal. Si se opta por un tratamiento conservador, el especialista puede usar antibióticos o corticoides antes del parto, para evitar la infección y la inmadurez respiratoria del feto.
La rotura prematura de membranas (RPM) se da entre el 5 y el 10 por ciento de todos los embarazos. Si se les dejase evolucionar espontáneamente, más del 30 por ciento de las gestantes no se pondrían de parto en las primeras 24 horas, con el consiguiente peligro de infección materno-fetal. Por lo general aconsejamos reposo y esperar el parto espontáneo entre 12 a 24 horas con tratamiento antibiótico. Esto sucederá en el 70 por ciento de Los casos.
Las causas por las que se rompen las membranas amnióticas son muy variadas y excepto en los casos de una agresión mecánica, como la amniocentesis o la amnioscopia, el origen exacto de la rotura de membranas es desconocido en la actualidad. Acortamiento cervical: por debajo de 25 milímetros se triplica el riesgo de parto prematuro asociado a RPM. Esta medida del cuello uterino se realiza por ecografía.
Rotura Tardía de Membranas
Es aquella que se produce en el período expulsivo, después de la dilatación completa. Aunque es la rotura fisiológica, esto es, la que ocurriría si no interviniéramos en el parto, algunas veces puede resultar peligroso porque las membranas pueden pegarse a la nariz y boca del feto y dificultar su respiración, por eso es común que durante el parto, la matrona realice una rotura artificial de las membranas (amniotomía).
Síntomas de la Rotura de Membranas
Lo habitual es que la mujer embarazada note la salida de líquido a través de la vagina. Lo importante es describir cómo es su aspecto:
- Por lo general son incoloras, pero pueden ir mezcladas con sangre, por el borramiento del cuello uterino, en cuyo caso el sangrado es escaso. Si el sangrado fuese abundante, ya habría que pensar en otros procesos patológicos de la bolsa amniótica o la placenta.
- Si el aspecto de líquido es verdoso-oscuro, lo más probable es que se trate de meconio fetal (las deposiciones del feto), que aparece cuando ésta está sufriendo. En ese caso, hay que acudir con premura a un centro hospitalario.
- El volumen de líquido también es variable en unas roturas y en otras. Por lo general, aumenta cuando hace algún esfuerzo, como andar o toser, y disminuye cuando se está tumbada.
- La rotura puede ir acompañada de contracciones (sobre todo si se trata de una rotura prematura).
- Generalmente no huelen a nada. Algunas lo describen como olor a lavandina, haciendo referencia a un "olor limpio".
En cualquier caso, ante la aparición de estos síntomas es conveniente acudir a la clínica u hospital más cercano. Muchas veces en la sala de urgencia de un paritorio ingresan mujeres con dudas sobre si han roto aguas o no. Este detalle es importante porque romper la bolsa amniótica nos informa de que el parto se ha iniciado o está a punto de hacerlo.
Habitualmente la rotura de la bolsa de aguas es intempestiva: la mujer nota de repente una salida de mucho líquido amniótico de forma descontrolada, que puede mojar ropa interior, pantalones, zapatos... Otra forma es mediante las llamadas fisuras de bolsa, que generan una pequeña pérdida de líquido pero continua que incluso puede ser tan sólo con los movimientos o cambios de postura.
Si sospechas que tu bolsa amniótica puede haberse fisurado, fíjate en si la cantidad de líquido es escasa pero continua, es decir, que sigue saliendo aunque cambies de posición. A veces también pueden confundirse estos síntomas con flujo vaginal o con incontinencia urinaria, común en el embarazo.
💦🤨¿HAS ROTO AGUAS? DIFERENCIA entre ROTURA DE BOLSA y FISURA DE BOLSA || Baby Suite by Pau
Diagnóstico de la Rotura Prematura de Membranas
El diagnóstico de rotura prematura de membranas debe realizarse de un modo rápido y preciso. Ante una gestante con signos o síntomas sospechosos, se deben considerar siempre dos puntos importantes: diagnóstico rápido y específico y determinación de la edad gestacional. Se recomienda el examen con espéculo, que muestra la presencia de líquido amniótico en el fondo de saco vaginal posterior y su salida por el orificio cervical, permitiendo confirmar el diagnóstico en el 80 por ciento de los casos.
Asimismo la exploración con espéculo puede proporcionarnos una estimación de la dilatación del cuello y descarta la presencia de cordón umbilical en el cérvix o la vagina, o el prolapso de un miembro fetal. En cualquier caso, siempre es necesario reducir al mínimo el número de tactos vaginales. Otras técnicas de las que disponemos son la determinación de sustancias que están en el líquido amniótico y no en la vagina. Solo se utilizarán en los casos en los que no hayamos observado claramente su salida.
La concentración de ambas proteínas en el líquido amniótico es entre 100 y 1.000 veces superior a la hallada en las secreciones cérvido-vaginales, en casos de membranas íntegras. El test (Amnisure) emplea anticuerpos monoclonales altamente sensibles capaces de detectar incluso cantidades mínimas de dicha proteína y alcanza una precisión diagnóstica cercana al 99 por ciento. Es por ello el método no invasivo de elección en los casos no evidentes por la clínica.
En casos extremos se puede inyectar índigo carmín o fluoresceína en la cavidad amniótica (punción ecoguiada transabdominal) y observar si sale por vagina unos minutos más tarde. Esta prueba puede considerarse el patrón de oro para el diagnóstico de la rotura prematura de membranas. Como veis, es importantísimo que acudáis a los servicios de urgencias obstétricas cuando observéis que fluye líquido a través de la vagina, aunque tras las pruebas necesarias no se corrobore y volváis a casa por una falsa alarma.
Tratamiento de la Rotura de la Bolsa Amniótica
Si has llegado hasta la semana 37 de gestación y se rompe la bolsa del líquido amniótico, no te preocupes porque tu bebé ya está preparado para nacer, así ya puedes empezar con la preparación al parto. Si no hay infección, probablemente el médico le recomendará reposo en cama para retrasar todo lo posible el parto y así el bebé pueda acabar de desarrollarse, así como sus pulmones.
Como ya hemos visto, la rotura de la bolsa amniótica puede suceder antes de que haya dilatación, es decir, antes de que empiece el parto. Cuando eso sucede, el parto se desencadena en un plazo de 48 horas en el 90% de las mujeres.
