Bolsas de Polietileno para Recién Nacidos: Riesgos y Beneficios

El cuidado y atención de los recién nacidos (RN), tanto a término como prematuros, ha evolucionado significativamente gracias a los avances en el conocimiento científico. A medida que avanza la medicina basada en la evidencia, se refuerza la importancia de crear, respetar y fomentar el vínculo madre/hijo tras el parto.

Durante la vida intrauterina, el feto se desarrolla gracias al intercambio gaseoso y el soporte nutricional y hemodinámico que le facilita la circulación a través de la placenta. Dicha situación cambia una vez se produce el nacimiento del recién nacido. Los cambios se producen de forma natural en la mayoría de los partos sin necesidad de actuación externa. Sin embargo, existe un porcentaje de recién nacidos en los cuales, por diversos factores, la transición es anómala.

La adaptación a la secuencia de cambios que acontecen tras el nacimiento del recién nacido supone un reto para la medicina perinatal. Una transición a la vida postnatal sin complicaciones constituye un indicador de salud para la población infantil.

En este contexto, las bolsas de polietileno han ganado relevancia en el manejo y cuidado de los recién nacidos, especialmente en situaciones que requieren intervenciones específicas. A continuación, exploraremos los beneficios y riesgos asociados con su uso.

Beneficios de las Bolsas de Polietileno para Recién Nacidos

Las bolsas de polietileno ofrecen diversas ventajas en el cuidado neonatal, especialmente en la termorregulación y la prevención de infecciones. A continuación, se detallan algunos de sus principales beneficios:

  1. Termorregulación: Ayudan a mantener la temperatura corporal del recién nacido, especialmente en prematuros, minimizando el estrés fisiológico y el consumo metabólico.
  2. Prevención de la hipotermia: Reducen la pérdida de calor por conducción, evaporación, convención y radiación, lo cual es crucial en las primeras horas de vida.
  3. Barrera protectora: Ofrecen una barrera contra infecciones, especialmente en recién nacidos prematuros que son más susceptibles a la sepsis neonatal.
  4. Ambiente térmico neutro: Contribuyen a crear un ambiente térmico neutro y un nivel de humedad adecuado, esencial para la estabilidad del recién nacido.

Pese a los avances en reanimación neonatal, hasta un 40-50 % de los neonatos presentan hipotermia en la primera hora de vida, lo que representa un factor de mortalidad independiente para dicha población. En el recién nacido pretérmino, se describe un incremento de la mortalidad de hasta un 28 % por cada grado de temperatura inferior a la normalidad a su llegada a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales(12).

Después del nacimiento, existe una rápida pérdida de calor por conducción, evaporación, convención y radiación. Existen diferentes medidas a adoptar para prevenir la hipotermia en el recién nacido prematuro. Lo ideal es conseguir un ambiente térmico neutro y un nivel de humedad adecuado.

Para evitar hipotermia del prematuro se debe mantener una temperatura en la sala de reanimación de, al menos, 26ºC y evitar corrientes de aire. • Calentar la cuna térmica antes del parto. Es importante evitar la hipertermia (temperatura por encima de 37,5ºC).

Infografía sobre el cuidado del recién nacido prematuro.

Riesgos Asociados al Uso de Bolsas de Polietileno

A pesar de sus beneficios, el uso de bolsas de polietileno también conlleva ciertos riesgos que deben ser considerados:

  • Sobrecalentamiento: Si no se monitorea adecuadamente la temperatura, el recién nacido puede sobrecalentarse, lo cual también es perjudicial.
  • Problemas respiratorios: En algunos casos, el uso incorrecto de la bolsa puede dificultar la respiración del recién nacido.
  • Irritación de la piel: El contacto prolongado con el material de la bolsa puede causar irritación en la piel sensible del recién nacido.
  • Riesgo de infecciones: Si la bolsa no está esterilizada o se reutiliza incorrectamente, puede aumentar el riesgo de infecciones.

Recomendaciones para el Uso Seguro de Bolsas de Polietileno

Para minimizar los riesgos y maximizar los beneficios, es fundamental seguir estas recomendaciones:

  1. Monitoreo constante: Vigilar continuamente la temperatura del recién nacido para evitar tanto la hipotermia como la hipertermia.
  2. Uso de materiales adecuados: Asegurarse de que las bolsas sean de polietileno de grado médico, esterilizadas y diseñadas específicamente para este propósito.
  3. Capacitación del personal: El personal médico debe estar debidamente capacitado en el uso correcto de las bolsas y en la identificación de posibles complicaciones.
  4. Higiene: Mantener estrictas medidas de higiene para prevenir infecciones.
  5. Contacto piel con piel: Siempre que sea posible, complementar el uso de la bolsa con el método de contacto piel con piel para estabilizar la temperatura corporal del recién nacido.

La mejor forma de estabilizar la temperatura en el recién nacido a término o pretérmino tardío, que no necesita reanimación, es manteniendo el contacto piel con piel inmediato tras el nacimiento. Dicha medida es efectiva al estabilizar la temperatura corporal del recién nacido. Debe mantenerse de manera ininterrumpida, al menos, durante los primeros 60 minutos y aconsejable de 90-120 minutos desde el nacimiento.

El Rol de la Lactancia Materna

Además de la termorregulación, el inicio precoz de aporte de nutrientes es fundamental, tanto en el recién nacido a término como en el pretérmino. El objetivo fundamental es evitar el catabolismo desencadenado tras el parto. En el recién nacido a término, se prioriza el amamantamiento precoz tras el nacimiento.

En cuanto a la instauración de la lactancia materna, todas las madres tienen derecho a recibir una información clara e imparcial que les permita tomar una decisión de cómo quieren alimentar y cuidar a sus hijos. La lactancia materna a demanda, es la mejor forma de alimentar a los niños, proporcionando grandes beneficios, tanto para la salud de la madre como del niño.

En las 2 primeras horas después del nacimiento, el RN está en alerta tranquila. La mayoría de RN sanos a término presentan comportamientos espontáneos de alimentación en la primera hora de vida. Por tanto, la iniciación de la lactancia materna se realizará preferentemente dentro de esa primera hora.

El fomento, instauración y apoyo a la familia en la lactancia materna es deber y buen hacer de todos aquellos que nos dedicamos a velar por la salud de los recién nacidos y lactantes sanos.

En aquellos casos en los que la prematuridad permita el grado de madurez necesario para mantener el vínculo afectivo madre-hijo, se seguirán las mismas recomendaciones que para el recién nacido a término.

Ante inestabilidad respiratoria y/o hemodinámica, es necesario asegurar aportes de glucosa de forma precoz en forma de suero glucosado, generalmente al 10 %. El calostro materno, la leche de los primeros días, es un alimento rico en proteínas, minerales y vitaminas, contiene elementos (leucocitos y anticuerpos) que protegen al niño frente a infecciones y alergias. Tiene efecto laxante, ayuda a expulsar el meconio y a prevenir la ictericia.

El recién nacido en riesgo de hipoglucemia (prematuro, con retraso de crecimiento intrauterino, bajo peso, hijo de madre con diabetes gestacional o pregestacional, asfixia perinatal, postérmino…) debe recibir aporte externo de glucosa en la primera hora de vida. El objetivo es mantener un valor de glucemia entre 50-100 mg/dl de manera constante para evitar complicaciones derivadas de la hipoglucemia.

Infografía sobre beneficios de la lactancia materna.

Un pilar básico en la atención del recién nacido es la prevención de infecciones. La sepsis neonatal y la prematuridad son las dos causas más comunes de morbimortalidad neonatal. El recién nacido prematuro debe ser manejado con estrictas medidas de asepsia desde su nacimiento, dadas sus características de inmunodeprimido.

Al llegar a la unidad, hay que extraer un hemocultivo estéril y, valorar, al prescribir antibioterapia, los factores de riesgo perinatales de infección vertical (prematuridad, rotura prematura de membrana en pretérmino, fiebre materna y/o signos de corioamnionitis subclínica). En casos sintomáticos, es precisa la administración precoz de antibioterapia.

Hasta ahora no existe ningún marcador sanguíneo ideal ni para instalar ni controlar infecciones en el recién nacido. La prueba “Gold Estándar” para la confirmación de la sepsis es el hemocultivo.

El recién nacido prematuro se someterá a la mayoría de las pruebas complementarias en su primera hora de vida. Dentro de las pruebas se encuentra: realización de hemograma, bioquímica básica, gasometría, hemocultivo, cultivos de superficie y radiografía de tórax.

Las últimas recomendaciones se inclinan hacia la individualización de dichas pruebas, así como la valoración de su rentabilidad y la necesidad de su precocidad. En cuanto a las pruebas de imagen, la tendencia se dirige a la ecografía pulmonar a pie de incubadora. La ecografía es una técnica inocua, fácil de realizar y accesible. Permite conocer los patrones pulmonares de normalidad y diagnosticar con rapidez la presencia de complicaciones importantes, como el neumotórax.

El registro continuo de constantes cardiorrespiratorias es fundamental dentro de la “Golden hour”. Dentro del registro se debe incluir como mínimo: frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, electrocardiograma, tensión arterial no invasiva y saturación de oxígeno.

En casos de encefalopatía hipóxico-isquémica, se debe colocar el monitor de electroencefalograma integrado por amplitud.

Almacenamiento de Leche Materna

Se ha demostrado científicamente que la leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Sin embargo, te puede parecer complicado compaginar el periodo de lactancia con tu rutina diaria. Si has optado por darle el pecho a tu hijo quizás te encuentres con que querrías que fuera compatible con volver al trabajo, ir al gimnasio o salir a cenar con tus amigas. Hoy en día, gracias a las diferentes opciones y tipos de sacaleches que existen, tu bebé podrá seguir disfrutando de los beneficios de la leche materna.

Puedes almacenar e, incluso, congelar tu leche para que un tercero se la suministre, siguiendo su rutina normal de tomas. Cuando das el pecho y extraes leche para tu bebé, habrá ocasiones en las que necesites almacenarla para usarla posteriormente; por ejemplo, si das el pecho y trabajas a tiempo completo, si sales una noche, o, simplemente, si quieres tener una reserva de leche materna extraída para que otro cuidador pueda alimentar a tu bebé mientras descansas.

Además, si tienes un suministro excesivo de leche materna, es recomendable que la guardes de forma segura en lugar de desperdiciarla: la leche materna conserva la mayoría de sus propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es mejor para tu bebé que la leche de fórmula.

La demanda de las bolsas para la leche materna ha crecido mucho en los últimos años, y eso es una buena señal por varios motivos. El primero, porque esto nos indica que cada vez más mamás deciden dar el pecho a sus bebés y compatibilizar la lactancia materna con otro tipo de alimentación, por lo que necesitan recurrir a las bolsas para congelar leche materna y poder hacer uso de la leche posteriormente.

Otro motivo que ha propiciado el auge de las bolsitas para guardar la leche materna es la conciliación de la vida laboral de la madre y compartir las tareas de criar al bebé junto con nuestra pareja. Como decíamos, la demanda de bolsitas para congelar leche materna ha crecido, por lo que no nos será difícil encontrarlas disponibles en la farmacia.

Cómo almacenar Leche Materna

Para esto hay varias opciones de almacenamiento que además, permiten integrar al padre y a otros miembros familiares en el proceso de lactancia, lo cual incrementa los lazos de afecto con el bebé sin comprometer la calidad de su alimentación:

  • Bolsas plásticas: Son bolsas plásticas diseñadas especialmente para la conservación y recolección de la leche materna, pues además de estar esterilizadas, también pueden soportar el proceso de congelación, almacenamiento y descongelación. Son muy poco voluminosas, por lo que no ocupan gran espacio en el refrigerador. No obstante, las bolsas plásticas de almacenamiento de leche materna solo pueden utilizarse una sola vez, por lo que son desechables.
  • Bolsas de silicona: Las bolsas de almacenamiento de leche materna de silicona son el mejor reemplazo de las bolsas plásticas desechables ya que ¡sí que son reutilizables! Estas bolsas no solo son sostenibles y protegen al medioambiente sino que, además, son económicas, prácticas y multifuncionales. Estas bolsas están libres de BPA, PVC y químicos nocivos que puedan filtrarse en la leche. Las bolsas de silicona son también versátiles, pues no sólo pueden almacenar leche materna, sino que una vez hayas terminado de amamantar, estas pueden utilizarse para guardar otros alimentos como zumos, papillas, cereales de arroz, dulces congelados, etc. Es un producto infinitamente reutilizable que es seguro para los niños y para el planeta.
  • Bandejas de almacenamiento: Otra alternativa son las bandejas de almacenamiento de leche materna, que son envases de plástico que facilitan la congelación, recolección y descongelación de la producción de leche materna en secciones pequeñas. Son lavables y reutilizables y se pueden apilar fácilmente en el refrigerador para maximizar el espacio de almacenamiento. Esta es una opción ideal para recién nacidos o bebés con pocos meses de edad, pues es cuando menos onzas de leche se beben a la vez.
  • Botellas y recipientes de vidrio: Por último, otra opción sostenible son las botellas y los recipientes de vidrio, ya que pueden ser lavados y reutilizados, lo cual genera menos desechos. Los envases de vidrio, a diferencia de las bolsas plásticas de almacenamiento de leche materna, son mucho más resistentes y es menos probable que el contenido se filtre y se derrame.

Como hemos visto, existen varias opciones que se adaptan tanto a la sostenibilidad económica como a la sostenibilidad ambiental y, además, satisfacen las necesidades personales de cada uno.

Cómo almacenar leche materna de forma segura

Si extraes tu leche directamente en biberones, transferirla a las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela para su almacenamiento y transporte tiene sentido. Estas bolsas permanecen en posición vertical para un manejo sencillo, aunque también se pueden tumbar una vez selladas para su almacenamiento en el frigorífico. Y, además, se pueden congelar.

Las bolsas de almacenamiento de leche también facilitan tu vida después, cuando quieres descongelar y calentar tu leche materna congelada para alimentar a tu bebé.

Las bolsas para leche materna de Medela incluyen una práctica funda de transporte que las mantiene juntas y organizadas, sin necesidad de ocupar mucho espacio. La funda también tiene impresas unas instrucciones claras y con ilustraciones, para que te sientas segura a la hora de utilizar las bolsas cuando estés fuera de casa.

Tampoco te tienes que preocupar por posibles fugas, ya que cada bolsa de leche materna cuenta con una protección con autocierre doble y doble pared, y las uniones están termoselladas para evitar desgarros, roturas o fisuras.

Aunque la leche materna extraída se puede mantener a temperatura ambiente de forma segura durante un máximo de cuatro horas, si tienes que transportarla durante periodos de tiempo más largos, necesitarás poner las bolsas de almacenamiento de leche en una nevera portátil con paquetes de hielo. Para obtener más información, lee nuestro artículo sobre viajes y extracción.

Nada mas extraer la leche materna guárdala en bolsas de almacenamiento y enfríala lo antes posible. Para ello te recomendamos que sitúes la bolsa de leche materna en la parte más fría de tu nevera, la cual suele ser la parte posterior del estante inmediatamente superior al de las verduras. te desaconsejamos que guardes las bolsas de leche en la puerta del frigorífico ya que la temperatura en esta parte es menos consistente. Si deseas añadir leche a una bolsita en la que todavía queda espacio puedes hacerlo siempre y cuando la leche que se vaya a añadir se haya enfriado previamente en la nevera.

Higiene en el uso de bolsas para leche materna

Una higiene adecuada es fundamental para garantizar que tu bebé pueda tomar de forma segura la leche materna extraída. Lávate bien las manos con agua potable y jabón. A continuación, sécalas con una toalla limpia o con una toallita de papel de un solo uso antes de tocar la bolsa de almacenamiento de leche. Intenta no tocar el interior de la bolsa. Debido a cuestiones de higiene, las bolsas de almacenamiento de leche materna de Medela solo se deben utilizar una vez. No vuelvas a utilizar la misma bolsa, ya que esto podría provocar contaminación cruzada. La buena noticia es que, como están disponibles en paquetes de 25, 50 y 100 unidades, tendrás suficientes para no tener que preocuparte.

Congelación de leche materna

Si lo que quieres es conservar la leche materna durante más tiempo es importante que la congeles lo antes posible tras su extracción. Para ello utiliza una bolsa para almacenar leche materna y deposítala en la parte trasera del congelador, pero alejada de las paredes en aquellos congeladores con función de autodescongelación. Puedes añadir más leche a la bolsita si aún dispone de mucho espacio libre, pero recuerda que tiene que haber sido enfriada previamente en la nevera.

Las bolsas de almacenamiento de leche materna son ideales para congelar la leche materna extraída, ya que son aptas para congelador, están listas para su uso y son fáciles de etiquetar. Solo tienes que rellenar el panel situado en la parte delantera de la bolsa para mantener un seguimiento de las fechas. Recuerda que, como sucede con todos los líquidos, la leche materna se expande cuando se congela, por lo que no debes llenar las bolsas para leche materna más allá de la marca de 180 ml, que aparece claramente indicada. Gracias a su forma plana, las bolsas se pueden colocar fácilmente en el congelador. Y también ofrecen una rápida descongelación.

Cómo descongelar y calentar la leche materna

Ahora empiezan las dudas, ¿Cómo puedo descongelar la leche materna en las bolsas para leche materna de Lansinoh®? Descongela siempre la leche extraída más antigua.

Para hacer uso de leche materna que hemos congelado hay que seguir una serie de recomendaciones que nos permitan asegurar la calidad e integridad del alimento. Lo mejor es descongelar la leche materna en la nevera. En unas 12 horas estará totalmente descongelada. Puedes colocar la bolsa de leche congelada en agua templada, sin sobrepasar los 37 °C de temperatura.

Para calentar la leche materna descongelada o extraída lo mejor es colocar el biberón o la bolsa de leche materna en un recipiente con agua tibia durante unos minutos hasta que adquiera una temperatura similar a la corporal, es decir, unos 37 °C y mueve la leche suavemente para mezclar la grasa y capas de la leche que hayan quedado separadas.

Cuando se descongela la leche, es importante hacerlo lo más suavemente posible para conservar todos sus valiosos nutrientes. Si las bolsas han sido almacenadas planas, tardarán menos tiempo en descongelarse.

Para evitar que se pierdan todas las vitaminas, minerales y otros ingredientes importantes de tu leche materna, descongela siempre la bolsa de almacenamiento de leche materna congelada en el interior del frigorífico. Este proceso durará unas ocho horas, así que asegúrate de tener en cuenta este tiempo a la hora de planificar las tomas. No intentes acelerar este proceso calentando una bolsa en el microondas o poniéndola a hervir en un cazo con agua, ya que estos métodos pueden provocar la aparición de «puntos calientes» en la leche, con el consiguiente riesgo de quemaduras.

Recomendaciones adicionales

  • La leche materna se puede descongelar en el frigorífico en unas 12 horas. También puedes poner el recipiente contenedor de la leche bajo el grifo o en un bol con agua templada, a un máximo de 37º.
  • Nunca descongeles la leche materna a temperatura ambiente.
  • Por supuesto, tampoco puedes descongelarla ni calentarla en el microondas ni en agua hirviendo, puesto que podría dañar sus cualidades nutritivas y protectoras.
  • Nunca vuelvas a congelar la leche materna después de descongelarla.
  • No calientes la leche materna directamente en el fuego ni al baño maría (introduciendo la leche fría o congelada en un recipiente con agua fría y calentándolo todo en el fuego).
  • Remueve suavemente la leche antes de alimentar a tu bebé, puesto que ésta suele separarse en capas.
  • No, nunca se recomienda el microondas para calentar la leche materna, ya que destruye valiosos nutrientes y vitaminas.

Bolsas Lansinoh para leche materna

Las Bolsas para leche materna Lansinoh son bolsas de almacenamiento para leche materna. Bolsas para Leche Materna perfectas para conservar la leche materna en la nevera o en el congelador, tanto en posición horizontal, como de pie. Las Bolsas para leche materna Lansinoh están indicadas para almacenar leche materna para su uso posterior. Las Bolsas para leche materna Lansinoh están hechas de polietileno de grado alimentario que es seguro para almacenar leche materna.

Las bolsas de almacenamiento de leche de Lansinoh están hechas de un polietileno seguro sin aditivos ni plastificantes. Concretamente, están hechas de LDPE (polietileno de baja densidad) de grado alimentario, y de LLDPE (polietileno lineal de baja densidad).

No es posible, puesto que las bolsas de almacenamiento de leche materna de Lansinoh® tienen un cierre doble de cremallera que no encaja de forma segura en el extractor.

Productos recomendados

En la actualidad podemos encontrar fácilmente en las farmacias bolsas para congelar la leche materna. En Farmacias Carrascosa hemos realizado una selección de las mejores bolsas para guardar leche materna que te serán de gran ayuda:

  • Medela Pump & Save Bolsas Para Leche Materna: te permite almacenar, conservar y transportar la leche materna de forma segura, higiénica y práctica.
  • Suavinex Bolsas Almacenaje Leche Materna: ofrecen una solución cómoda y segura para conservar la leche materna recién extraída. Pack de 25 bolsas pre-esterilizadas, herméticas y con cierre zip fácil de usar.

Beneficios de la leche materna

La leche materna es una fuente de nutrición sostenible, renovable, saludable y no contaminante para el planeta. Además, es un alimento que no necesita ser empaquetado ni transportado, pues va directamente del productor al consumidor. En los primeros meses de vida de los niños, la leche materna es necesaria para su alimentación.

Conservación y Manejo de la Leche Materna

Publicaciones populares: