Un hito importante en la vida de un bebé es la transición de la leche materna o el biberón a los alimentos sólidos. Este proceso, conocido como alimentación complementaria, generalmente comienza entre los 4 y 6 meses de edad. En este artículo, exploraremos cómo y cuándo introducir el biberón en la dieta de tu bebé, así como qué alimentos son adecuados y cuáles deben evitarse.
¿Cuándo iniciar la alimentación complementaria?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida. Sin embargo, en los países industrializados, se sugiere iniciar la alimentación complementaria antes, además de la lactancia materna, ya que algunos bebés pueden necesitar más nutrientes.
Signos de que tu bebé está listo para la comida sólida:
- El bebé puede sostener su cabeza sin ayuda.
- Los primeros intentos de sentarse ya funcionan bastante bien.
- Tiene mayor interés por la comida de los adultos.
- No escupe las papillas ofrecidas directamente.
Para los primeros intentos de alimentación complementaria, es suficiente con pequeñas cantidades de comida en forma de puré, unas 2-3 cucharaditas, que se aumentan gradualmente.
"Sí, más" es lo que suele significar cuando los bebés mueven la cabeza hacia delante para alcanzar la cuchara. Girar la cabeza para otro lado y distraerse con facilidad son signos típicos de "ya he tenido suficiente". Una oferta final para beber leche materna asegurará que tu bebé esté realmente satisfecho.
Hasta que cumplan un año, los niños deben comer al ritmo familiar: desayuno, comida y cena. Sin embargo, como los pequeños todavía necesitan mucha energía para crecer, se recomienda una merienda a media mañana y otra por la tarde. Este proceso suele ocurrir casi automáticamente, porque los bebés señalan después de unas 3 horas como máximo que tienen hambre.
Recomendaciones para iniciar la alimentación complementaria
Después de introducir suavemente las papillas de puré de verduras o frutas individuales, se recomienda dar una papilla con verduras, patatas y carne o pescado. Un mes después, añadir una papilla de cereales y una papilla de cereales y frutas.
Alimentos que tu bebé PUEDE comer:
- Verduras cocidas en puré
- Puré de fruta
- Patatas (cocidas al vapor)
- Carne cocida
- Pescado cocido al vapor: por ejemplo, salmón, caballa y trucha.
¿Cómo y cuándo hacer la transición del pecho a la alimentación complementaria?
A partir de los 6 meses de vida del bebé, o cuando tu hijo está preparado para ello, empezarás a incluir en su dieta alimentación sólida. Durante el primer año de vida, el alimento más importante para el bebé es la leche y es por ello que se prioriza.
De la misma manera que los bebés aprenden a andar poco a poco y dejan de gatear progresivamente, irán haciendo la transición a la alimentación sólida. No podemos esperar que al siguiente día en el que cumplen un año ya podamos dar la vuelta a todo y dar más importancia a la comida que a la leche.
Es posible que al principio no quieran casi comer, que la comida vaya a todas partes menos a su boca, que nos pidan teta mientras comen o que directamente no quieran comer y pidan teta. Si no estamos con ellos, es normal que quieran comer más, ¡Si no hay leche, algo tendrán que comer!
Se habla de lactancia mixta cuando la lactancia materna se alterna con tomas de leche de fórmula administrada con biberón.
La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del bebé, y complementada con alimentos distintos a la leche, de introducción progresiva a partir de los seis meses. No obstante, la leche materna continúa siendo el alimento principal del bebé hasta el año, pudiéndose prolongar la lactancia hasta los dos años, o más, si el pequeño y la mamá así lo deciden.
¿Es mejor ofrecer el pecho o el biberón primero?
No existe una regla válida para todas las mamás y todos los bebés. Se ofrece al niño, en la misma toma, tanto el pecho como el biberón. En primer lugar, se ofrece el pecho, unos 10-15 minutos por cada lado, con el fin de estimular la producción de leche. Después, si el pequeño demuestra que sigue teniendo hambre, se le da el biberón. En algunos casos, sería mejor ofrecerle un poco de biberón primero, para ayudarle a calmarse.
Si comienzas a darle a tu hijo leche materna y de fórmula en el mismo biberón, lo más probable es que empiece a rechazar ingerir leche materna, ya que la succión del biberón le supone menos esfuerzo que la del pecho. Por este motivo, es aconsejable darle primero leche materna y después leche de fórmula, en vez de mezclarlas.
Ten presente, por otro lado, que, al empezar a darle leche de fórmula al bebé, el bebé suele quedar más lleno, porque la leche de fórmula es más difícil de digerir que la materna, de manera que tardará más en querer comer de nuevo. Asimismo, defecará con menor regularidad y sus heces serán más oscuras.
Para los alimentos potencialmente alérgenos, la pauta cambia: se deben ofrecer durante tres días consecutivos para detectar posibles alergias. Es completamente normal que un bebé rechace ciertos sabores o texturas al principio. Durante los primeros meses de la alimentación complementaria, la leche sigue siendo el alimento principal.
En general, es el apetito del bebé quien mejor regula sus necesidades. No obstante, en este artículo se ofrecen pautas orientativas y, además, consejos sobre cómo preparar del mejor modo las tomas de leche artificial.
Consejos útiles para la alimentación con biberón
- No hay que extrañarse de que unas veces tome menos que otras ni intentar forzarle nunca.
- No hay que insistir para que se acaben los biberones.
- No hay que alarmarse porque coma menos de lo que indica la etiqueta del bote, ya que estas instrucciones toman como referencia a los niños de más peso dentro de cada grupo de edad.
- Cualquier horario al que se les quiera adaptar debe ser flexible.
Lo que sí conviene recordar es que, con lactancia artificial, estas se espacian antes que con la lactancia natural, ya que la leche se digiere con mayor lentitud.
Cantidad de tomas según la edad del bebé:
- Primeros días: No conviene dejar pasar más de tres horas sin ofrecer al bebé alimento, porque su falta de demanda también puede deberse a falta de energía para reclamar lo que precisa.
- Primer mes: Pronto se espacian las tomas, a medida que acepta biberones más grandes.
- Segundo y tercer mes: La mayoría no pasan de 90 mililitros durante el primer mes, ni de 180 ml en el primer trimestre.
Cantidad de tomas según el peso del bebé:
En esta tabla, puedes ver el volumen de cada biberón (ml) según el peso y el número de tomas diarias:
| Peso 👇 | Número de tomas👉 | 10 | 9 | 8 | 7 | 6 | 5 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 3 kg | 50 ml | 55 ml | 60 ml | 70 ml | 85 ml | 100 ml | |
| 3,5 kg | 60 ml | 65 ml | 70 ml | 85 ml | 95 ml | 115 ml | |
| 4 kg | 65 ml | 75 ml | 85 ml | 95 ml | 110 ml | 135 ml | |
| 4,5 kg | 75 ml | 85 ml | 95 ml | 105 ml | 125 ml | 150 ml | |
| > 5 kg | 85 ml | 90 ml | 105 ml | 120 ml | 140 ml | 165 ml | |
| 5,5 kg | 90 ml | 100 ml | 115 ml | 130 ml | 150 ml | 185 ml | |
| 6 kg | 100 ml | 110 ml | 125 ml | 140 ml | 165 ml | 200 ml | |
| 6,5 kg | 110 ml | 120 ml | 135 ml | 150 ml | 180 ml | 215 ml |
Los datos se han calculado para la leche normal para bebés (64 kcal/100 ml) sobre unas necesidades promedio de 100 kcl por kg y día.
¡Importante! Si quieres saber cómo se cuentan los intervalos entre tomas, son desde el momento en que el bebé empieza a comer hasta el inicio de la siguiente toma.
Cómo preparar el biberón para el bebé
Teniendo en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para preparar biberones, debes seguir estos pasos:
- Limpiar el biberón: Lavarse muy bien las manos y secarlas con una toalla limpia. Limpiar en agua jabonosa caliente todos los utensilios con un cepillo especial para biberones y tetinas. Aclarar muy bien.
- Esterilizar: Se pueden esterilizar en un esterilizador, teniendo en cuenta las instrucciones. Si se esteriliza en cazuela: hay que llenarla de agua y meter el biberón, tetina, etc. Deben quedar completamente cubiertos por el agua. Llevar el agua a ebullición, tapando la cazuela con una tapa. Cuando hierva, retirar la cazuela del fuego y mantenerla cubierta hasta que vayas a usar los utensilios.
- Preparar el biberón: Limpiar la superficie donde se va a preparar. Lavarse a fondo las manos. Hervir agua. Verter la cantidad apropiada de agua hervida (vendrá en las instrucciones del envase de la leche en polvo) en un biberón limpio y esterilizado. Añadir la cantidad de polvo indicada en el envase de la leche. Cerrar el biberón y agitar para que se mezcle por completo. Enfriar el contenido para que no esté demasiado caliente, poniendo el biberón bajo un chorro de agua fría. Secar el exterior del biberón. Comprobar la temperatura de la leche vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca. Tras dar el biberón, tirar lo que haya sobrado. ¡Nunca hay que guardarlo para tomas siguientes!
A partir de los 6 meses de vida su bebé comienza a probar nuevos alimentos distintos a la leche. La leche materna sigue siendo un alimento muy rico en todos los nutrientes que necesita su bebé. Por eso la leche materna sigue siendo un alimento fundamental para su crecimiento y desarrollo y no hay que quitarla.
La alimentación es “complementaria” del pecho. No sustituye al pecho. Hasta los 12 meses la alimentación complementa el pecho. No lo sustituye. El pecho se sigue dando a demanda. Puede ser que el niño lo quiera antes de comer, después, en medio… Y sobre todo a demanda por la noche. Así nos aseguramos que no se retira el pecho.
Parece que se tiene menos riesgo de alergias a los alimentos si seguimos dando el pecho. Si se decide dejar de dar el pecho siempre se aconseja el destete natural. Si el niño pide de mamar se lo damos y dejamos de ofrecerle el pecho. Así se respeta el ritmo del niño y la leche de la madre se regula.
Lo mejor es observar al niño y darle de comer cuando quiera y la cantidad que acepte sin forzar. Lo ideal sería hacerlo de forma gradual. Una vez al día al principio en el momento más conveniente para la madre y el niño. Después aumentar las tomas a dos,... No es necesario que coincidan con nuestras propias comidas al principio.
Los cereales se pueden mezclar con leche materna, con agua o con leche de fórmula hasta que tenga una consistencia ligera. A medida que el bebé se acostumbra al sabor y la textura, se podrá hacer más espesa y con más cantidad. Es mejor elegir cereales para bebés fortificados con hierro con el cereal de arroz o la harina de avena.
Muchas madres cometen el error de pensar que al volver a trabajar tienen que destetar a sus hijos. Y además que los tienen que haber acostumbrado al biberón antes de que vuelvan a trabajar.
Hay muchas posibilidades para compaginar el trabajo con la lactancia materna:
- Se pueden juntar todas las horas de permiso de lactancia en jornadas completas. Así se puede retrasar la vuelta al trabajo.
- También la ley permite pedir una reducción de jornada o una excedencia. En España esta opción se acompañada de menos ingresos.
- A lo mejor tu puesto de trabajo te permite tener a tu hijo para alimentarlo al pecho cuando lo necesite. Ya sabemos que esto ocurre pocas veces.
- Otra opción es que el cuidador pueda llevar al niño al lugar de trabajo para que la madre le dé de mamar allí mismo. O bien que la mamá salga del trabajo y se acerque a dónde está el niño a la hora de lactancia o en sus descansos.
- Es bueno hacer un banco de leche para que la persona que cuida del bebé se la dé cuando la madre no está. Es fácil extraer tu leche y conservarla.
- Si el bebé tiene más de 6 meses se puede dar la alimentación complementaria cuando la madre no está.
Es bueno hacer un pequeño banco de leche. Si no lo has necesitado antes puedes empezar 15-20 días antes de volver a trabajar. No creas que te vas a quedar sin leche. La leche no se acaba. Donde hay madre, hay leche.
Si no está la madre se come su comida y cuando está ella sólo quiere mamar, ¿es normal? Es normal que tras la vuelta al trabajo de la madre pasen ciertas cosas:
- El bebé no quiera comer cuando falta la madre: Ni leche, ni otros alimentos. Ni en ningún tipo de recipiente. Es normal. No pasa nada. No hay que forzar ni obligar. Dentro de unas semanas se pasa.
- Que le pida más de mamar cuando vuelve del trabajo: es un gran cambio para el bebé que la madre falte durante tanto tiempo. Al mamar más frecuente se asegura que la madre pasa tiempo junto a él. Esto también es pasajero.
- Pida más de comer por la noche: Por el mismo motivo anterior. ¡Paciencia!
- El bebé esté mejor de lo que esperabas: Esto pasa muchas veces. Podemos estar muy preocupadas y agobiadas por ese momento, pero los bebés se adaptan rápido.
Cuando esté enfermo hay que darle más veces de mamar. La leche de la madre suele ser su alimento favorito. La alimentación es una parte muy especial e importante durante los primeros años de la paternidad, por lo que no es de extrañar que queramos hacerlo bien.
Si tienes cualquier otra pregunta o duda sobre la alimentación de tu bebé, no dudes en ponerte en contacto con un profesional.
Cómo dar el biberón a un recién nacido: conceptos básicos
La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos. Estas son algunas pautas generales que debes seguir para alimentar a tu bebé según su edad:
- Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.
- Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.
Lo que necesitas para dar el biberón a un recién nacido
Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Con tantas opciones de biberones y tetinas, sabemos que, en ocasiones, esta decisión puede resultar abrumadora.
Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales, como el biberón Philips Avent Natural Response Airfree, específicamente diseñado para una protección adicional frente a cólicos y reflujo. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón Philips Avent Natural Response, con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.
Cómo dar el biberón a un recién nacido
Como la mayoría de los padres, seguro que te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón rápidamente. Estos son algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a tu bebé a tomar el biberón:
- Inclina la cabeza: Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
- Introduce la tetina: Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
- Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado: Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
- Hazlo eructar durante y después: Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
- Tira el resto: Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón.
Además de los consejos anteriores, ten en cuenta estas tres posturas populares para saber cómo dar el biberón a un recién nacido:
- Posición de cuna: Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
- Sentado: En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
- Piernas flexionadas: Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.
Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.
Aprender a dar el biberón a un recién nacido puede parecer un poco difícil al principio. Sin embargo, con un poco de preparación y organización, descubrirás tus propios métodos para conseguir que tu bebé tome el biberón antes de lo que imaginas. Asegúrate de que tanto tú como tu bebé estéis cómodos y equípate con una provisión de biberones y tetinas, ¡y ya estás lista para dar el biberón!
He aquí algunas sugerencias para ayudar a tu bebé a adaptarse a la alimentación con biberón mientras que continúa aceptando tu pecho:
- Usa tetinas para biberón que reproduzcan la experiencia del pecho: La forma y el caudal de algunas tetinas para biberón podrían crear un flujo y un posicionamiento de la boca similares a los que se obtienen con el pecho. Considera la posibilidad de usar tetinas para biberón hechas de silicona suave con una base más ancha y un caudal lento.
- Amamanta primero: Primero, ofrécele a tu bebé aproximadamente la mitad de una toma normal, y luego ofrécele entre 30 ml y 60 ml de leche materna extraída o de una fórmula infantil. Esto le ayudará a tu bebé a ser más paciente mientras se adapta al biberón. Si tu bebé aún tiene hambre, vuelve a ofrecerle el pecho.
- Sustituye una toma cada vez: Si es necesario que sustituyas más de una toma, sustituye una toma con biberón cada 3-5 días. Esto evitará que se te acumule la leche si no puedes extraertela. Si no te extraes la leche corres el riesgo de que tu suministro de leche disminuya.
- Calienta el biberón bajo un chorro de agua tibia: Calentar la leche materna extraída será útil para reproducir la temperatura de tu leche naturalmente tibia cuando amamantas a tu bebé. No calientes el biberón a una temperatura más alta que la temperatura corporal. Como siempre, nunca utilices el horno de microondas para calentar un biberón. Siempre verifica la temperatura de un biberón calentado antes de dárselo a tu bebé.
- Marca el ritmo de la alimentación: Sostén a tu bebé en una posición vertical cerca de ti para alimentarlo. Sostén el biberón en una posición más horizontal que vertical. Inclina el biberón justo lo suficiente para que la tetina se llene de líquido, permitiéndole así a tu bebé recibir alimento y no solo aire. Luego, toca suavemente su mejilla con la tetina, lo que podría causar que instintivamente voltee hacia ti con la boca abierta.
- Permite que alguien más trate de alimentarlo: Algunos bebés aceptan el biberón más fácilmente cuando una persona que no sea su mamá se los ofrece. La persona que le dé el biberón a tu bebé debe acurrucarlo para mantener el contacto íntimo que recibe durante la lactancia.
- Continúa sosteniendo el biberón para que tu bebé se alimente: Nunca utilices objetos para sujetar el biberón porque esto podría interferir en la manera en que traga y disminuir esos importantes momentos de interacción física durante la alimentación. Siempre debes cargar a tu bebé mientras lo alimentas.
- Toma un receso para permitir que eructe: Haz una pausa para permitir que eructe cada 30 a 45 ml, o si aleja el biberón o voltea la cabeza. Si continúa alejando el biberón, podría estarte diciendo que está satisfecho y que dejes de alimentarlo. Eructar frecuentemente ayuda a disminuir el riesgo de vómito y la irritabilidad a causa de los gases estomacales.
Posiciones para eructar
- Posición sentada: Siéntalo sobre tu regazo y sostén su cabeza y su pecho con una mano colocada en la parte de adelante. Inclínalo ligeramente hacia enfrente; frota o palmea suavemente su espalda.
- Posición sobre el hombro: Recárgalo sobre ti, con su barbilla descansando sobre tu hombro; frota o palmea suavemente su espalda.
- Posición sobre tu regazo: Colócalo horizontalmente sobre tu regazo con su pecho recargado sobre el mismo y luego frota o palmea suavemente su espalda.
CONSEJO PRINCIPAL
Siéntate cómodamente. Coloca a tu bebé horizontalmente sobre tu regazo y pon una almohada debajo de tu codo, o apóyate en el brazo de la silla o sillón. Cambia de lado. Hasta los bebés más pequeños comienzan a pesar después de un rato. Habla y toca. Conforme se alimenta, habla tranquilamente, tócalo y mantén el contacto visual. Sé paciente. Si se resiste al biberón, vuelve a ofrecerle tu pecho antes de que cualquiera de los dos se frustre, y luego vuelve a intentar alimentarlo con biberón en la próxima sesión.
