Tras el nacimiento del bebé, es común observar diversas afecciones en la piel, ya que la piel de los bebés es muy delicada y siempre es necesario ofrecer un total cuidado. Las "marcas de nacimiento" de color marrón en los bebés pueden ser de varios tipos. Las más comunes son los lunares y las manchas "café con leche". Ambos pueden notarse apenas el bebé nace o pueden aparecer tiempo después. También es posible que tarden meses en manifestarse.
¿Qué son las manchas café con leche?
La aparición de manchas de color marrón claro, también llamadas manchas café con leche, es muy frecuente en niños y bebés. Su color es marrón claro, por eso reciben el nombre de manchas café con leche, por su semejanza en el color. Son manchas planas, ovaladas, bien definidas y uniformes. Pueden ser de tamaños variables y aparecer en distintas zonas del cuerpo, aunque son infrecuentes en la cara.
Pueden aparecer al nacimiento o durante la infancia, y con el tiempo se hacen más oscuras y van creciendo proporcionalmente al tamaño del niño. Es un hallazgo bastante habitual ya que aproximadamente 1 de cada 5 niños sanos tienen una o dos manchas café con leche. Sin embargo, sólo 1 de cada 100 niños tienen 3 manchas café con leche. La presencia de una de estas manchas no significa tener ninguna enfermedad.
Como hemos comentado, es un hallazgo bastante habitual ya que aproximadamente 1 de cada 5 niños sanos tienen una o dos manchas café con leche. Sin embargo, sólo 1 de cada 100 niños tienen 3 manchas café con leche.
¿Por qué estas manchas requieren un seguimiento especial?
No obstante, sí que conocemos algunas enfermedades que pueden cursar con manchas de este tipo, por eso se debe hacer un seguimiento especial. La enfermedad más conocida que se asocia con manchas café con leche es la neurofibromatosis tipo 1 (NF-1), una enfermedad genética que afecta fundamentalmente a la piel y al sistema nervioso. Las manchas café con leche son uno de los criterios para su diagnóstico, pero no es el único.
La gran mayoría de los pacientes con neurofibromatosis tienen 6 o más manchas café con leche de tamaño igual o superior a 0,5 cm en bebés y niños o más de 1.5 cm en adolescentes y adultos. Menos de 3 manchas café con leche no suele asociarse con ninguna enfermedad.
¿Qué precauciones debo tomar si veo una mancha café con leche a mi bebé?
Las manchas café con leche por si mismas no suponen ningún problema ni requieren ningún tratamiento especial, a parte de la hidratación y protección solar habitual. Son benignas y no duelen ni pican. Con el tiempo pueden oscurecerse un poco, pero eso no debe preocuparos. La importancia de estas manchas radica en el hecho de que si aparecen en mayor cantidad pueden asociarse a algunas enfermedades genéticas, por eso es importante su seguimiento.
Deberemos controlar su crecimiento y la aparición de nuevas manchas. Las manchas color café con leche son muy comunes. Son manchas color marrón claro homogéneas que aparecen en la piel en el nacimiento o a lo largo de la infancia, sobre todo los primeros meses o años. Suelen ser más claras al principio y pueden ir creciendo a lo largo del tiempo, y haciéndose más oscuras. “Aparecen en alrededor de 1/3 de los niños y, a priori, no tienen mayor importancia. Pero las lesiones muy grandes o que son muy numerosas (más de 6) requieren un seguimiento”, indica la experta.
¿Qué signos debemos controlar?
Estos son los signos que deberemos controlar con más atención:
- Si el niño presenta 6 o más manchas café con leche que miden más de 0.5 cm antes de la pubertad
- Si el niño presenta 6 o más manchas café con leche que miden más de 1.5 cm durante y a partir de la pubertad
- Si tiene pequeñas manchas (tipo pecas) marrones en las axilas o en las ingles
- Si tiene manchas café con leche y bultos o protuberancias en la piel
- Si existen otros miembros de la familia con manchas café con leche o con el diagnóstico de NF-1
- Si tiene varias manchas café con leche y dificultades en el aprendizaje o en el lenguaje u otros problemas en el desarrollo.
En el caso que aparezca alguna de estas condiciones, sería conveniente que lo consultarais con vuestro pediatra.
Mancha mongólica o de Baltz
La mancha mongólica en un recién nacido se trata de una marca de nacimiento con mayor pigmentación que el resto de piel. El nombre concreto de esta afección es melanocitosis dérmica congénita y es causada debido a la acumulación de melanocitos en las capas intermedias de la piel. Esto hace que una zona de la piel cuente con mayor pigmentación que el resto de la piel, dando lugar a un color entre azulado y grisáceo.
Como padres puede que este tipo de mancha os asuste, pues la mayoría de veces suelen medir entre 2 y 8 cm. No hay que preocuparse por la aparición de una mancha mongólica en el bebé, pues se trata de una condición benigna de la piel sin importancia y que suele desaparecer a los pocos años.
Su nombre no está relacionado con ninguna enfermedad, sino que el adjetivo “mongólica” está relacionado con el país de Mongolia, puesto que la mayoría de bebés recién nacidos presentan esta mancha azulada.
Y es que esta mancha azul en la piel del bebé, suele aparecer entre el 80% y el 90% de veces en bebés de piel oscura, es decir, los de raza asiática y negra. Este tipo de mancha puede aparecer tras el nacimiento o durante las primeras semanas de vida del bebé y su diagnóstico es totalmente clínico.
Como otras afecciones, la mancha azul del bebé no tiene un tratamiento concreto, sino que tiende a ir desapareciendo con la edad. En la mayoría de los casos, la mancha pasa desapercibida cuando el niño llega a los 10 años. Así que no se necesitan cremas ni protecciones especiales para reducir el pigmento de la mancha.
La mancha mongólica (MM), también llamada melanocitosis dérmica congénita, suele aparecer en el nacimiento o durante las primeras semanas de vida. Aumenta en los 2 primeros años y después desaparece de modo gradual. A los 10 años la mayoría de estas manchas han remitido; si la mancha se mantiene en la edad adulta, se denomina MM persistente (3-4% de los orientales). Su frecuencia, similar en ambos sexos, varía entre los distintos grupos raciales.
El término «mancha mongólica» se debe a su frecuencia elevada en las razas orientales, sobre todo en los mongoles, en quienes aparece en el 90% de los recién nacidos. La localización clásica es la región lumbosacra y las nalgas. Se conoce como MM aberrante cuando se presenta en áreas atípicas, como la espalda, los hombros, el cuero cabelludo y las extremidades. Ésta es más probable que persista en la edad adulta.
Clínicamente, se presenta como una o varias máculas de morfología angulada, redonda u ovalada. El tamaño varía entre 1 y 20 cm y los bordes están mal definidos (las más grandes están mejor delimitadas). Tienen una coloración homogénea azul grisácea que no se acentúa en la exploración con lámpara de Wood. En personas de piel oscura adopta un tono verdoso.
El estudio histológico muestra melanocitos dendríticos fusiformes dispersos entre los haces de colágeno de los tercios inferiores de la dermis. Esta melanocitosis dérmica se debe a que no se ha completado el proceso de migración de los melanocitos desde la cresta neural a la unión dermoepidérmica. Normalmente no hay melanocitos dérmicos desde la semana 20 de gestación. Las diferencias raciales podrían indicar la existencia de factores genéticos implicados en este proceso.
Dado que las máculas desaparecen con el paso de los años, no suelen necesitar tratamiento. La mayoría de las MM no tienen significación patológica.
Es curioso que el 12,5% de las madres atribuyan dichas manchas a un traumatismo durante el parto. En conclusión, la población española actual cuenta con más grupos raciales en que es frecuente la aparición de MM.
Otros tipos de manchas
Aun cuando las manchas se pueden oscurecer con el tiempo, una adecuada loción protectora del sol las mantendrá lo más claras posibles. Los lunares o nevos melanocíticos son acúmulos localizados de células pigmentarias de la piel llamadas melanocitos. Aparecen ya en el nacimiento (en ese caso, se denominan congénitos) o los adquieren durante su vida hasta cerca de los 40 años.
Aun cuando todos los lunares presentan riesgo de malignizarse o transformarse con el tiempo en un tipo de cáncer de la piel llamado melanoma, este riesgo puede ser algo más elevado en el caso de los nevos o lunares congénitos, de modo que el médico debería revisar este tipo de lunares periódicamente.
Generalmente, los lunares o nevos melanocíticos congénitos se vuelven más oscuros y gruesos con el paso del tiempo. Además, pueden manifestarse con crecimiento del vello en algunos pacientes. A pesar de que no hay forma de evitar estos cambios, es fundamental protegerlos de la exposición al sol mediante productos con el mayor factor posible de protección solar.
Las manchas rosadas, rojizas o violáceas en bebés, las más frecuentes son las “manchas salmón”, también conocidas como “picotazo de cigüeña”, de color rosado, planas y bordes difusos. Se localizan en párpados, entrecejo y nuca de los recién nacidos, si están localizadas en la cara tienden a desaparecer de forma espontánea antes de los tres años. Sin embargo, las de la nuca suelen persistir de por vida.
Los hemangiomas, en el caso de los recién nacidos nos referimos de forma más concreta a los hemangiomas congénitos, suelen crecer rápidamente y tienden a desaparecer con el tiempo. Aun así, se recomienda la valoración del dermatólogo infantil. En el caso de los hemangiomas más complejos es necesario una valoración y tratamiento precoz.
Las llamadas manchas café con leche son unas lesiones con pigmentación parda, clara, uniforme, bien definida, redonda u oval. El tamaño es muy variable, entre algún milímetro y hasta 20 centímetros de diámetro. Las lesiones solitarias son frecuentes y no tienen ningún significado patológico.
Se encuentran en casi una cuarta parte de individuos sanos y su prevalencia aumenta durante la lactancia. En el neonato ya se pueden observar hasta un 90% de las que se observarán después de forma más manifiesta. Se localizan en cualquier sitio del cuerpo. Hay que pensar en neurofibromatosis tipo I ante la presencia de más de 3 manchas café con leche, sobre todo en la zona axilar, bajo las mamilas o en los pliegues inguinales.
Lesiones benignas más frecuentes
- Cutis marmorata: Es la piel de aspecto moteado, reticulado o en red, de color azulado. Se da sobre todo en el tronco y las extremidades. Se trata de una respuesta normal al llanto o a la baja temperatura. Con el frío, las manos, pies y labios pueden tomar una coloración azul violácea que se llama acrocianosis. Todo esto es más evidente e intenso en los prematuros. Estos cambios se van cuando se calienta al niño y desaparecen cuando el niño se hace mayor.
- Eritema tóxico-alérgico: Es la erupción más frecuente y puede afectar a más de la mitad de los recién nacidos a término, pero es rara en el prematuro. Es una erupción con manchas de 1-3 mm que pueden formar pústulas (“granitos de pus”), rodeadas de un halo rojo. Aparecen entre el primero y el cuarto día de vida. Se localizan en cualquier zona, sobre todo en tronco. Pueden durar varios días, hasta semanas, y se van de forma espontánea. No se sabe cuál es la causa. No requiere tratamiento.
- Milia o hiperplasia sebácea: Es un grupo de pápulas de color blanco perlado o amarillento de 1 a 2 mm de diámetro que aparecen en la cara. Es más frecuente en las mejillas, la frente y la barbilla. Se da en el 40% de los recién nacidos a término. A veces puede haber milia dentro de la boca, esto se llaman perlas de Epstein o nódulos de Bohn. El 85% de los recién nacidos los tienen, sobre todo en el paladar. La milia se resuelve sola en el plazo de un mes. Las perlas de Epstein pueden tardar varios meses en desaparecer.
- Melanosis pustulosa neonatal: Se da desde el nacimiento en el 5 % de los recién nacidos de raza negra y en el 1 % de los de raza blanca. Son pequeñas pústulas que se rompen con facilidad y dejan un collarete de escama fina y manchas oscurecidas. Puede haber pocas o muchas lesiones y afectan a cualquier parte de la piel, incluidas las palmas de las manos, plantas de los pies y el cuero cabelludo. Las pústulas duran 48 horas pero las manchas oscurecidas pueden persistir varios meses. La causa es desconocida.
- Miliaria: Se produce por una obstrucción transitoria de las glándulas del sudor y puede ocurrir en las primeras semanas de vida, pero también en los niños más mayores. Si la obstrucción es más superficial, se ven como pápulas de 1 o 2 mm transparentes. Si la obstrucción es más profunda, se ven como pápulas de 1 o 2 mm rojas. También se conoce como sudamina. Las lesiones de la sudamina suelen aparecer agrupadas en los pliegues cutáneos y zonas abrigadas con mucha ropa. La elevada temperatura ambiental o el arropamiento excesivo favorecen su aparición.
- Acné neonatal: Aparecen algunas lesiones similares al acné del adulto pudiendo aparecer granos (pústulas con un halo más rojo alrededor). Puede estar presente al nacimiento o surgir en los primeros días de vida. Aparece en la cara y suele resolverse espontáneamente en unos meses. Es raro que precise tratamiento.
- Mancha salmón: Es muy frecuente, se da en cerca del 50% de los recién nacidos. Es una lesión de color rojo claro (salmón). Su localización más frecuente es la nuca, frente, nariz y labio superior. Suele desaparecer durante el primer año de vida, pero puede persistir si afecta a la nuca ("picotazo de cigüeña").
- Ampolla de succión: Son lesiones con forma de ampolla de 2-4 mm que están presentes al nacimiento. Puede ocurrir también que se presenten como una abrasión superficial, si se rompen antes del nacimiento. Suelen aparecer en mano, dedos o muñecas. Son debidas a que el bebé, durante el embarazo en el útero, ha estado succionando esa zona de manera repetida.
Todas las lesiones cutáneas de esta revisión son benignas. Una gran parte desaparecen en las primeras semanas de vida y no requieren ningún tratamiento. Ante cualquier duda, puede consultar con su pediatra.
Cuidados básicos de la piel en bebés
La piel es un órgano que tiene memoria y por ello son muy importantes los cuidados que le dediquemos a la piel del bebé desde su nacimiento. En primer lugar, la exposición al sol es uno de los factores de mayor riesgo y por tanto debemos proteger su piel tanto en invierno como en verano: “La fotoprotección solar se recomienda durante todo el año incluso en invierno porque la piel de los bebés y los niños es más frágil, más débil y por este motivo hay que protegerla.
Sobre todo en aquellos momentos en los que vaya a estar expuesto al aire libre, que salga a la calle y aunque esté nublado es importante usar cremas de fotoprotección solar en las zonas expuestas en función de la vestimenta, en cara o en bracitos o en el cuello, en la nuca… En invierno normalmente estamos cubiertos por ropa. En niños más pequeños de 3 años, se deben usar filtros minerales de fotoprotección 50 y en niños más mayores también se podrían utilizar filtros químicos, pero también con protección alta”, recomienda la doctora.
Y también son cruciales los cuidados en aquellos bebés con piel atópica. La doctora sobre todo insiste en educar a las familias en la higiene y la hidratación de este tipo de pieles ya que será fundamental para la prevención de inflamaciones y brotes de dermatitis.
La fotoprotección es un importante factor de prevención de los nevus, incluso cuando ya se hayan presentado. Las personan con numerosos nevus deben siempre protegerse del sol y asistir periódicamente a controles con el dermatólogo.
Con el baño del recién nacido, se debe eliminar la sangre y el meconio de la cara, del cuello y del área perianal mediante un lavado cuidadoso con agua y una esponja de algodón estéril.
Tabla resumen de tipos de manchas y recomendaciones
| Tipo de Mancha | Características | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Manchas Café con Leche | Color marrón claro, planas, ovaladas | Seguimiento si son múltiples (más de 6) |
| Mancha mongólica | Color azulado o grisáceo, en zona lumbosacra | Generalmente desaparecen en la infancia, no requieren tratamiento |
| Nevus Melanocíticos (Lunares) | Manchas pigmentadas, pueden ser congénitos o adquiridos | Revisión periódica por un dermatólogo |
| Manchas Salmón | Color rosado, en párpados, entrecejo y nuca | Suelen desaparecer en la cara, las de la nuca pueden persistir |
| Hemangiomas | Proliferación de vasos sanguíneos, crecen y luego desaparecen | Valoración por dermatólogo, tratamiento si es necesario |
