¿Mi Bebé Está Gordito? Riesgos y Consejos para un Crecimiento Saludable

Se suele creer que un bebé bien hermoso y gordito es sinónimo de estar saludable. Sin embargo, los expertos alertan del riesgo que supone un bebé con sobrepeso. No es una cuestión de estética, sino de salud.

“Doctor, ¿tengo un bebé gordo?” Es una de las preguntas más habituales en las revisiones pediátricas. Lo más recomendable es acudir a un experto que pueda examinar su desarrollo. Esto es especialmente importante durante los primeros meses de vida.

Otra forma de identificar si un bebé está muy gordo es su proporción entre altura y peso. La relación entre el peso de tu bebé y su edad también puede ser determinante.

Riesgos Asociados con el Sobrepeso en Recién Nacidos

Es importante saber que un bebé gordo durante la primera etapa de vida tiene un 40% más de posibilidades de convertirse en un niño con sobrepeso. Además, un bebé gordito también puede acarrear enfermedades físicas y psicológicas con el paso del tiempo. Los recién nacidos, por ejemplo, suelen padecer problemas de dermatitis tengan o no sobrepeso.

Investigadores del Hospital Universitario Virgen de las Nieves, en Granada, han delimitado los riesgos del embarazo relacionados específicamente con la obesidad y los han comparado con los de mujeres con bajo peso para comprobar si la delgadez extrema también constituye un riesgo.

“Durante el embarazo, la obesidad se ha relacionado con trastornos de hipertensión, diabetes gestacional, parto prematuro, macrosomía (gran tamaño) del feto y muerte inexplicada de este durante el parto”, explica a SINC Sebastián Manzanares, primer autor del trabajo.

Los resultados revelan que las madres obesas tienen mayor riesgo de desarrollar hipertensión y diabetes mellitus, y de colonización por estreptococo grupo B. Además, en ellas es más frecuente que haya que inducir el parto o practicar cesárea, tanto electiva como de urgencia, y que el bebé sufra macrosomía fetal, acidosis al nacimiento y mortalidad perinatal.

Por otro lado, las mujeres con bajo peso son más propensas a padecer oligohidramnios (disminución en la cantidad de líquido amniótico) y a parir recién nacidos de bajo peso.

“Las madres con obesidad severa o mórbida presentan un riesgo mayor de resultados adversos y mortalidad perinatal, por lo que deberían recibir consejos sobre cómo reducir peso y reconocer los signos de alerta temprana de posibles complicaciones”, subraya Manzanares. “Sin embargo, tanto este grupo como el de las mujeres con bajo peso deben ser considerados como de ‘alto riesgo’”.

El nuevo estudio muestra que los recién nacidos de mujeres con obesidad mórbida o severa son más gordos. Además, el riesgo de macrosomía fetal es 2,3 veces mayor en este grupo en comparación con las mujeres de peso normal.

Para los autores, “estos resultados justifican la necesidad de asesoramiento antes del embarazo y podrían ser un argumento convincente para la modificación del peso”.

Los recién nacidos de las mujeres con sobrepeso eran un 32 porciento más propensos a tener un resultado de Apgar tan bajo a los 10 minutos que los hijos de las mujeres con peso normal, mientras que los bebés de las mujeres obesas lo eran un 57 porciento y los de las mujeres con obesidad mórbida, un 80 porciento.

El riesgo de convulsiones en los recién nacidos también aumentó con el peso materno. Por ejemplo: los bebés de las mujeres con obesidad mórbida eran dos veces más propensos a tener una convulsión que los hijos de las mujeres con peso normal. Lo mismo ocurrió con el riesgo de aspiración del meconio.

"La expulsión del meconio es un signo de estrés fetal", dijo Persson.

¿Cómo Saber Si Mi Bebé Está Gordo?

Tradicionalmente, se ha pensado que un bebé gordito y hermoso era sinónimo de bebé bien alimentado y sanote. Los bebés delgaditos siempre se han visto con cierta preocupación. El profesional pesará a tu bebé y le medirá. En este caso, lo destacable no es tanto si está por encima de la media en cuanto a su peso, sino si está o no compensado con su altura. En definitiva, no existe una fórmula para saber si un bebé está demasiado gordo o no.

Como hemos visto, no existe una fórmula para calcular si un bebé está gordito o no. Seguidamente, te ofrecemos las tablas estándar de la OMS (Organización Mundial de la Salud), tanto para niño como para niña, con los valores de peso para la edad. ¡Compruébalos!

Tabla de peso de la OMS para niños

Tabla de peso de la OMS para niñas

Consejos para iniciar alimentación complementaria #alimentacióncomplementaria

¿Qué Pasa Si Mi Bebé Tiene Sobrepeso?

Lo primero que debes saber si tu bebé está gordito es que los pequeños que aumentan muy rápidamente de peso en los primeros seis meses de vida tienen hasta un 40% más de posibilidades de convertirse en niños con sobrepeso, o incluso obesos, a los tres años de edad. Por el contrario, no hay ningún problema si el bebé está delgado. Es cierto que, antes de caminar, algunos bebés, por su constitución, pueden tener la tendencia a estar un poco gorditos, sin que ello suponga un problema de salud.

Alimentación Adecuada para Bebés con Sobrepeso

Todos los expertos coinciden en que la lactancia materna es la mejor forma de alimentar a tu bebé recién nacido. De hecho, la leche materna cuenta con sorprendentes beneficios para los recién nacidos hasta los 6 meses. El calostro, por ejemplo, es una fórmula inimitable que cuenta con unas propiedades de anticuerpos óptimas para conformar su sistema inmune.

Por otro lado, la comida para bebés con sobrepeso debe ser equilibrada, incluyendo las cantidades adecuadas de verdura, fruta y proteína. Entre las recetas para bebés con sobrepeso no debes incluir ningún producto con exceso de azúcar como las galletas, gominolas o cereales azucarados.

“Mi bebé tiene sobrepeso: ¿qué hacer?” Si es el caso, seguro que es una pregunta que te ronda constantemente la cabeza. Si tienes un bebé gordo, debes optar por introducir hábitos que le permitan adelgazar. Ahora bien, ¡debes tener cuidado con la forma de hacerlo! No se trata de restringir su alimentación. Al contrario, debes asegurar que está basada en la necesidad real de ingesta.

Otro error común entre algunos padres es el de aumentar el flujo del biberón creyendo que así lo consumirá más cómodamente. Para ello, asegúrate de que no se acaba su bibe en menos de 5 minutos.

Consejos Adicionales para el Cuidado de tu Bebé

  • Da el biberón a tu bebé realizando el método Kassing.
  • Fomenta que tu bebé se mueva. ¿Cómo? A medida que crezca, favorece los juegos y actividades al aire libre.
  • ¡Opta por apuntarle a actividades extraescolares como deportes en equipo con sus compañeros!

Lactancia Materna: Un Factor de Protección Contra la Obesidad

No nos cansamos de decirlo: recurrir a la lactancia materna es lo mejor que puedes hacer por tu bebé nada más nacer. Además de alimentarle de la mejor manera que existe para los bebés humanos, le proporcionas anticuerpos y factores de protección para su salud, presente y futura.

Recordarte, una vez más, que la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva y a demanda durante los seis primeros meses y, a partir de entonces, completarla con alimentos según las indicaciones del pediatra, pero manteniendo la leche como el alimento principal hasta el año. Uno de los múltiples beneficios de la lactancia materna es, precisamente, que aporta al bebé factores de protección contra el sobrepeso y la obesidad.

Hábitos Saludables para Prevenir el Sobrepeso

  • Nunca hay que obligar al niño a acabarse el plato si demuestra que está lleno.
  • Antes del año, no se debe añadir azúcar ni sal a la comida del bebé, puesto que no le aportan ningún valor nutricional. A partir del año, tampoco es necesario añadirlos.
  • Las grasas no deben suponer más del 30% de la ingesta diaria.
  • Los platos precocinados, la comida rápida, la bollería industrial y las bebidas azucaradas se deben evitar.

Estimulación y Actividad Física

Procura estimular a tu bebé desde el principio para fomentar el movimiento y la actividad física: juegos de motricidad, móviles, "gimnasios" interactivos, gateo, primeros pasos... Cuando es más mayorcito y ya camina, o incluso corre, salid al parque a diario, dad paseos, fomentad los momentos de juego en movimiento con seguridad, fomentad las relaciones sociales con otros niños, los juegos en equipo, etc. Procura que el niño no pase demasiado tiempo viendo la televisión o jugando con pantallas.

Peso y Crecimiento Normal del Recién Nacido

Los recién nacidos no deben perder más del diez por ciento del peso del nacimiento, es decir, un bebé que nace con un peso de 3,500 kilogramos no deberíamos esperar que pierda más de 350 gramos. Antes deberíamos poner en marcha todas las medidas necesarias, que las hay, sin que ello suponga de inicio darle un suplemento de leche de fórmula. Una pérdida entre el cinco y el siete por ciento del peso del nacimiento se considera fisiológica. Entre los diez y los 15 días después del parto deben recuperar el peso con el que nacieron.

Todos los recién nacidos pierden peso principalmente porque expulsan el meconio (unos 90 gramos acumulados en su intestino) y porque pierden líquido a través de la orina. A estos factores hay que añadir que no comen mucha cantidad de alimento, pero no necesitan más. Tomando de diez a 15 mililitros de calostro por toma tendrán suficiente porque su estómago es tan pequeño como una cereza.

Además los bebés de las madres que han tenido una cesárea o un parto largo perderán más peso porque parte de los líquidos intravenosos administrados a la madre pasan al bebé, por lo tanto, este nace con un peso que no es real.

Antes de asustarnos y darle un biberón, es mejor valorar que está pasando, y ponerle remedio. Observar la toma al pecho, que este bien colocado, agarrado, (tener los labios evertidos no garantiza que mama bien). La succión debe ser productiva, nutritiva. Las tomas muy largas no aseguran el alimento, aunque esto no quiere decir que debamos evitarlas, sino controlar que durante las tomas hace succiones que avalen transferencia de leche, es decir que coma.

La succión no nutritiva relaja al bebé pero no le alimenta y tampoco hay que usar chupete porque, entre muchas otras cosas, se le quita tomas de alimento.

Es importante confirmar que la madre no siente dolor al dar de mamar (el dolor, aumenta la adrenalina y el cortisol y en consecuencia disminuyen los niveles de oxitocina). También hay que vigilar que el bebé no se duerma inmediatamente al pecho antes de que haya hecho una buena toma. Para evitarlo no hay que abrigarlo excesivamente. Del mismo modo, no separar al bebé de su madre les proporcionar la máxima tranquilidad.

El llanto del bebé es su forma de expresarse, de manifestar lo que siente (cólicos, incomodidad, cansancio, necesidad de contacto...) y no siempre está relacionado con el hambre.

Hay que evitar la creencia de que un «bebé gordito es un bebé saludable». Algunos estudios indican que una ganancia de peso rápida entre el nacimiento y los 12 meses está asociado a un mayor riesgo de obesidad, con sus implicaciones para la salud. Esta consideración se debe tener en cuenta sobre todo en bebés que nacen más pequeños dado que un incremento de peso rápido supone un mayor riesgo para su salud posterior (diabetes y hipertensión arterial).

Publicaciones populares: