COVID-19 y Embarazo: Efectos en el Feto

La pandemia actual generada por la COVID-19 ha intensificado sentimientos como el miedo, la ansiedad y la incertidumbre en las futuras madres. Los especialistas tratan de anticipar los efectos del nuevo coronavirus, que causa el COVID-19, en la embarazada y el feto.

A continuación, exploraremos los efectos de la COVID-19 durante el embarazo, basándonos en investigaciones y recomendaciones de expertos.

Infografía sobre la vacunación contra el COVID-19 durante el embarazo. Fuente: CDC

Impacto de la COVID-19 en el Primer Trimestre del Embarazo

Durante el primer trimestre de embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta un estado proinflamatorio, lo que la hace más susceptible y vulnerable a infecciones virales, con una posible evolución más grave de las mismas.

Un reciente estudio danés analizó muestras serológicas (IgM, IgG) en 1.009 mujeres embarazadas sin factores de riesgo para COVID-19 durante el primer trimestre de gestación. El estudio concluyó que no hay diferencias significativas en los resultados del cribado para aneuploidías entre el grupo que presentó una infección por coronavirus y las embarazadas que no se infectaron. Este estudio presenta resultados alentadores en una población determinada, sugiriendo que la COVID-19 no genera estragos en la primera parte del embarazo.

Al mismo tiempo, esto nos insta a no bajar los brazos en el estudio de esta infección que tantos problemas nos está provocando, ya que los resultados obtenidos no deben hacernos descuidar la guardia.

Complicaciones y Riesgos Potenciales

Según el diario Medscape, aunque todavía es pronto para "determinar explícitamente sus efectos", sí se puede anticipar su impacto potencial, comparando los efectos en embarazadas de otros síndromes epidémicos anteriores: el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV) y el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS-CoV).

Los expertos concluyen que el COVID-19 parece tener un "potencial patogénico" similar a de los citados virus respiratorios. Por ello, estiman que "las embarazadas tienen un mayor riesgo de infecciones graves". Además, añaden en este documento que "los coronavirus tienen el potencial de causar resultados adversos maternos y/o perinatales severos".

Los síntomas generales más comunes de infección por coronavirus son fiebre, tos y sensación de falta de aire, que pueden acompañarse de diarrea y dolor abdominal.

Un estudio clínico publicado en la revista Translational Pediatrics reveló que de los 10 bebés estudiados (hijos de madres con coronavirus), 6 de ellos fueron prematuros. Además, 6 de los neonatos presentaron síntomas de dificultad respiratoria y 2 bebés tenían fiebre; otros dos niños mostraron vómitos y taquicardia.

También PubMed ha reportado el caso de un bebé nacido en China a finales de 2019 de forma prematura, en la semana 30 de gestación, pero sin rastro de coronavirus, aunque su madre sí estaba infectada. Otro bebé nacido en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo acaba de dar negativo en las pruebas del COVID-19, aunque su madre está enferma. Ha nacido en la semana 35 y por cesárea, para minimizar el contacto en el parto.

Se sospecha que el nuevo coronavirus podría ser capaz de atravesar la placenta y llegar al feto.

Diagrama de las rutas de transmisión del COVID-19. Fuente: Vecteezy

Estudio del Instituto de Neurociencias (IN-CSIC-UMH)

El Instituto de Neurociencias (IN-CSIC-UMH) ha revelado que la proteína ACE2, que permite la entrada del SARS-CoV-2 en el organismo, se expresa durante el desarrollo de la parte del cerebro que permite generar los recuerdos y formas de aprendizaje.

Con los neonatos en mente, los investigadores del IN se propusieron determinar cómo de vulnerables son las células del cerebro en desarrollo al SARS-CoV-2 y cómo podrían afectar a su sistema nervioso. El catedrático de la UMH Salvador Martínez, líder del estudio publicado en la revista Cellular and Molecular Life Sciences, explica la importancia de entender cómo afecta el covid-19 a un cerebro en desarrollo, ya que “este virus va mucho más allá del sistema respiratorio”.

La enzima ACE2, localizada en la parte exterior de las células, es una especie de ‘puerta de entrada’ del virus. De hecho, durante la infección de SARS-CoV-2, esta enzima se activa”, explica Martínez, quien dirige el grupo de investigación de Embriología Experimental del Instituto de Neurociencias en el campus de Sant Joan d’Alacant de la UMH. Por lo tanto, “es urgente saber cómo se comporta esta enzima en el cerebro humano en desarrollo para poder a prevenir la infección durante el embarazo, a monitorizar la maduración del sistema nervioso del feto y, también, poder evaluar los posibles efectos para la salud mental de los niños que nazcan después de una exposición al virus”.

El hipocampo es región de la corteza cerebral que contiene las neuronas y circuitos necesarios para crear nuevas memorias. Además, la zona del hipocampo denominada ‘giro dentado’ es una de las dos zonas del cerebro en las que se generan nuevas neuronas incluso durante la edad adulta. Éste se forma de la semana 12 a la semana 25 del embarazo, cuando proliferan y migran los conocidos como precursores neuronales, que darán lugar a otros tipos de células del sistema nervioso como las neuronas, la glia y los oligodendrocitos.

La comunidad científica apunta a que contraer covid-19 durante las primeras semanas de embarazo es un factor de riesgo al que se debe hacer seguimiento incluso en el periodo postnatal.

Las nuevas variantes del coronavirus son menos agresivas, pero también ‘más transmisibles’, explican los investigadores en la publicación científica. Precisamente, las variantes Delta y Ómicron infectan más fácilmente a los humanos porque tienen más afinidad con esa enzima ACE2.

En los casos en los que la infección congénita fue más grave y requirió hospitalización de la madre, es decir, cuando existía mayor carga viral, se observó una mayor probabilidad de alteraciones en el desarrollo cerebral. Los hallazgos experimentales se complementan con varios estudios epidemiológicos recientes, que han comparado el desarrollo cognitivo de niños nacidos antes, durante y después de la pandemia, en contextos similares. Sin embargo, los datos también muestran que el impacto disminuyó notablemente en los hijos de madres que sí recibieron la vacuna contra la Covid-19 durante el embarazo.

Según el equipo investigador, estos resultados amplían el conocimiento sobre los efectos del SARS-CoV-2, un virus que infectó a toda la sociedad aunque no alcanzó la virulencia de epidemias previas como la viruela.

¿Se verá afectado mi bebé si tengo COVID-19? | Kaiser Permanente

Transmisión Vertical y Anejos Fetales

Ya hemos visto que el COVID-19 no predispone a la asfixia fetal ni se propaga de la madre al feto, en la llamada transmisión vertical aunque no falte alguna excepción En el líquido amniótico no se han aislado coronavirus, ni tampoco en el cordón umbilical, pero Penfield y col si los han encontrado en 3 placentas de 11 mujeres positivas, pero ninguno de estos niños nació con COVID-19.

Parece ser que la placenta actuaría como una barrera infranqueable para los COVID-19.

Recomendaciones y Medidas Preventivas

Las nuevas recomendaciones de la Sociedad Española de Neonatología (SEN) aconsejan que la elección del modo de alimentar al bebé sea consensuado con la madre por el equipo médico que la atiende. El objetivo es que la posible infección materna no llegue al pequeño y para ello indican que se debe separar al bebé de su madre y, si es posible, extraer leche materna para dársela al pequeño mediante una tercera persona.

Las recomendaciones de UNICEF indican que las madres en zonas de riesgo que empiecen a sufrir síntomas como fiebre, tos o disnea (dificultad para respirar) deben acudir al médico de forma urgente. La institución recomienda seguir amamantando al bebé, siempre que la madre con síntomas tome en cuenta las medidas de prevención: lavarse las manos antes y durante la lactancia, utilizar mascarilla y desinfectar las superficies en las que pueda estar el coronavirus.

El Ministerio de Sanidad ha publicado un documento con las medidas de prevención generales para toda la población, que son las que deben poner en práctica las gestantes. Según Unicef, "se recomienda el uso de mascarilla ante la presencia de tos o estornudos para proteger a otras personas".

Lactancia Materna y COVID-19

Una de las más importantes es que en ninguno de los casos analizados hasta el momento se ha detectado el virus ni en muestras de líquido amniótico, ni de sangre del cordón umbilical, ni de leche materna.

Con respecto a la lactancia y pese a los datos recabados hasta el momento, tampoco existen datos suficientes que permitan hacer una recomendación en firme. Con carácter general, tanto el Ministerio como la OMS recomiendan mantener el amamantamiento tanto para casos de madres confirmadas como para probables, siempre y cuando se mantengan las medidas de prevención de infección por microorganismos transmitido por gotas y por contacto.

En el caso de las mujeres que hayan desarrollado una enfermedad grave, las instituciones sanitarias recomiendan recurrir a la extracción de la leche extremando las medidas de prevención, y que su administración al neonato la realice una persona sana.

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