Si hubiéramos hecho caso a las antiguas abuelas, habríamos tomado cerveza durante la lactancia. Algo de razón tenían, aunque no sabían cuáles eran sus efectos beneficiosos. Ahora sabemos que es una bebida recomendable para madres lactantes, siempre que sea sin alcohol.
Muchas madres acuden a cualquier estrategia que les haya dicho una amiga, vecina o conocida para producir más leche, pensando que sus bebés van a pasar hambre o bien que ellas no son capaces de producir la suficiente cantidad para sus retoños. La lactancia materna es altamente beneficiosa por sus propiedades y facultades para prevenir enfermedades, proporcionando así una nutrición óptima para el bebé. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna como la alimentación ideal para un recién nacido hasta los seis meses de vida.
Es uno de los mitos relacionados con la lactancia que más se han transmitido de generación en generación. Pero, ¿tomar cerveza en la lactancia verdaderamente puede aumentar la cantidad de leche? Existen diferentes estudios que han demostrado que los azúcares presentes en la cebada pueden dar lugar a un aumento de la producción de leche materna. En consecuencia, dado que la cebada es el ingrediente principal de la cerveza, se podría decir que esta bebida tendría cierto efecto a la hora de incrementar la cantidad de leche que la mamá produce.
Sin embargo, debido al alcohol contenido en la cerveza, es necesario evitar el consumo de cerveza, así como de cualquier otra bebida alcohólica, durante la etapa de lactancia materna. El alcohol es una sustancia perjudicial, que entra directamente en el torrente sanguíneo tras su consumo, pudiendo llegar a la leche que toma el bebé.
¿Pueden las mujeres embarazadas y madres lactantes beber cerveza sin alcohol?
Los efectos del alcohol son altamente negativos para el bebé y la madre. De hecho, el consumo de alcohol durante el embarazo puede causar aborto espontáneo, muerte fetal y una variedad de discapacidades físicas, intelectuales y del comportamiento para toda la vida. Además, no hay estudios que demuestren que la cerveza produzca una mayor cantidad de leche materna.
La única manera natural de estimular la lactancia materna es a través de la SUCCIÓN: cuanto más succione el bebé del pecho de la madre, más cantidad de leche se producirá.
Por tanto, y en base a la falta de estudios sistemáticos que evalúen y asocien el consumo de cerveza con una mayor lactogénesis (producción de leche), no se puede atribuir a la cerveza la capacidad de incrementar la secreción láctea, sea o no con alcohol.
Muchos autores apuntan a que los efectos del consumo moderado de alcohol durante la lactancia no están bien establecidos, siendo mucho más perjudicial (o menos beneficioso, como se quiera ver) la leche artificial que la leche materna con leves cantidades de alcohol (no más de dos copas al día), teniendo en cuenta que la cantidad de alcohol que pasa a la leche no es muy alta. En cualquier caso, independientemente de esto, la recomendación general será tratar de limitar (o evitar) el consumo de alcohol, no sólo por el bebé sino también por la madre.
Así, la Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja: “Es muy importante no beber alcohol al menos durante los primeros 3 meses. Después de los primeros meses cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky”.
La respuesta es simple: estimulando la SUCCIÓN. Cuanto más succione el bebé del pecho de la madre, más cantidad de leche se producirá puesto que la succión estimula la síntesis de prolactina y de oxitocina.
Así, estas organizaciones recomiendan la opción de cerveza sin alcohol durante el periodo de lactancia. Además, algunas no son conscientes de que a través de la leche materna se transmite todo lo que se ha ingerido al bebé. Por un lado, debe cumplimentarse una dieta equilibrada.
Beneficios de la cerveza sin alcohol durante la lactancia
Al contrario que la cerveza que contiene alcohol, la cerveza sin alcohol 0,0% podría ser beneficiosa durante la lactancia, debido, al parecer, a su efecto antioxidante. Un estudio realizado al respecto por investigadores del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, conjuntamente con la Universidad de Valencia, asegura que la cerveza sin alcohol 0,0% puede aumentar hasta un 30% la capacidad antioxidante de la leche materna. Eso sí, hay que asegurarse que la cerveza es 0,0%, ya que algunas marcas denominadas "sin alcohol", contienen una pequeña cantidad.
Los antioxidantes son sustancias que combaten los radicales libres, que, a su vez, son perjudiciales para nuestras células. Además, los antioxidantes contribuyen a la prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer y algunas enfermedades neurológicas.
La ciencia avala la cerveza sin alcohol como una buena opción para las mujeres que están en plena lactancia materna porque es “inocua” para el bebé. Un estudio reciente ha revelado los beneficios de la cerveza sin alcohol durante la lactancia. Según esta investigación, la cerveza sin alcohol como una buena opción para las mujeres que están en plena lactancia materna (no es para todas las madres) porque es “inocua” para el bebé.
La investigación titulada ‘Estudio de la suplementación de la dieta materna con cerveza sin alcohol, su efecto sobre el metabolismo oxidativo materno infantil y sobre las propiedades antioxidantes de la leche humana’ asegura que las mujeres pueden tomar cerveza sin alcohol durante la lactancia materna. No solo pueden porque “es inocua para el lactante”, sino que es bueno que lo hagan porque es “una excelente fuente de oxidantes” y porque “su ingesta por la madre lactante podría contribuir a mejorar el aporte de antioxidantes al lactante”.
El citado estudio muestra en sus resultados que “la suplementación de la dieta materna con una bebida rica en antioxidantes como la cerveza sin alcohol, durante el primer mes postparto, modifica positivamente el estatus oxidativo de la leche humana”. En concreto, agrega, “la suplementación de la dieta materna con una bebida rica en antioxidantes mejora su contenido en coenzima Q10”.
Por lo tanto, concluye la investigación, “la suplementación con cerveza sin alcohol aumenta la actividad y el contenido antioxidante de la leche materna durante el primer mes postparto y contribuye a mejorar los daños producidos por el estrés oxidativo en el recién nacido”.
En concreto, el estudio apunta que puede llegar a aumentar un 30% la capacidad antioxidante de la leche materna, lo cual tendría un impacto positivo en la prevención de ciertas enfermedades.
Pilar Cardoner, investigadora y jefa de Pediatría del Hospital Doctor Peset, reafirma lo que dice la primera de las investigaciones citadas, que tomar un alimento rico en antioxidantes como es la cerveza sin alcohol puede modificar la capacidad antioxidante de la leche. Esto, a su vez, ayuda a reducir el riesgo de que los niños sufran enfermedades cardiovasculares.
La cerveza (con y sin alcohol) aporta fósforo y otros minerales, es una de las principales fuentes de folatos (forma natural de la vitamina B9) y proporciona también otras vitaminas del grupo B, necesarias para muchas reacciones químicas del organismo. Si eres de las que tiene nauseas podría ayudarte. Una de las posibles causas son los cambios bruscos del nivel de azúcar en la sangre. Entre el 90%- 95% de la cerveza es agua, lo que contribuye a una buena hidratación, y está considerada como la bebida que más fibra soluble aporta. También puede venirte bien si tienes retención de líquidos, porque su contenido en sal muy bajo, parecido al del agua, y mucho menor que el de la leche. Es, además, una bebida con pocas calorías, lo que disminuye el riesgo de que tu peso aumente más de lo necesario. Pero ¡ojo!, tomar cerveza es también una manera de cubrir tus necesidades de nutrición. Un estudio reciente ha demostrado un aumento de la capacidad antioxidante de la cerveza en madres lactantes.
Y de que la cerveza aumenta la cantidad de leche materna ¿Qué? Pues aunque algunos estudios han demostrado que la cerveza puede estimular la secreción de prolactina (la hormona que ayuda a iniciar y mantener la lactancia) no hay conclusiones definitivas de que pueda realmente aumentar la producción de leche materna.
A pesar de que parece que la cerveza aumenta ligeramente los niveles de prolactina (hormona responsable de la subida de la leche), el consumo agudo de cerveza inhibe la secreción de oxitocina (hormona responsable del reflejo de eyección) en la madre, por lo que la producción de leche puede incluso disminuir hasta en un 10 a 25 %. Sin embargo, parece que los efectos que la cerveza tiene sobre la prolactina no se deben al alcohol sino a un polisacárido de la cebada.
¿Qué otros alimentos o bebidas aumentan la producción de leche?
Aumente o no la producción de leche, cosa que, como ya hemos visto, se acerca más al mito que a la realidad, tanto si contiene alcohol como si no, la cerveza no es la única bebida o alimento que contiene antioxidantes. Los antioxidantes se encuentran de forma natural en las frutas y las verduras, así como en los frutos secos, el aceite de oliva y el germen de trigo, por ejemplo. Por consiguiente, si la mamá sigue una alimentación equilibrada y variada, con un consumo abundante de frutas y verduras, además de todos los nutrientes necesarios en las cantidades adecuadas, ya tiene cubiertas todas las necesidades nutricionales que requiere una lactancia materna sin problemas.
Durante muchos siglos se ha creído que la cerveza ayudaba a la producción de la leche materna, que su consumo ayudaba a que esta fuera más abundante y más nutritiva. Por eso, durante el siglo XIX, en Alemania, a las mujeres en periodo de lactancia se les recomendaba tomar más de 3 litros de cerveza al día. En Bélgica, las madres que daban de amamantar bebían cerveza negra por esta misma creencia.
El consumo de alcohol inhibe la secreción de oxitocina de la madre. La oxitocina es una hormona que segrega la mujer cuando amamanta y que es la que conduce la leche hacia los conductos que están detrás del pezón. A este proceso se le llama ‘eyección de la leche‘ y popularmente ‘subida de la leche’. Al verse comprometida la producción de oxitocina, la producción de leche se ve reducida entre un 10 y un 25%.
El tiempo de eliminación del alcohol de la sangre es diferente en cada persona y depende de varios factores. Cada organismo tiene una eficiencia distinta para la eliminación del alcohol, y también depende del peso corporal y, sobre todo, de la cantidad de alcohol ingerida.
Las bebidas alcohólicas se consumen en porciones de volumen proporcional a su graduación alcohólica, así que, cuanto más alcohólica es la bebida, menor es la porción. Fíjate que la cerveza, que contiene normalmente entre un 4 y un 7,0% de alcohol se consume en tercios o medios litros (jarras y copas); el vino, que oscila entre los 12 y los 16º alcohólicos se bebe en copas mucho más pequeñas que las cervezas; y los destilados, que rondan los 40º alcohólicos, se beben en porciones de entre los 3 y los 5cl, solas o combinadas con refrescos y con hielo. De esta forma, cada ‘copa’ contiene aproximadamente la misma cantidad de alcohol. Una cerveza de 33cl de unos 5,5%Alc/Vol (una Pale Ale, una pils, una weizen, una stout…) contiene unos 18g de alcohol.
Y en el caso de que prefieras consumir cerveza sin alcohol o con poca graduación, estás de suerte. Hasta ahora, las cervezas sin alcohol era un bebendurrio horroroso, sin embargo, ahora en el mercado puedes encontrar una amplia variedad de cervezas con poco alcohol o sin él que que abarcan diferentes estilos y que están muy buenas. Nosotros siempre recomendamos beber con responsabilidad. Bebe poco, bebe bien, y, sobre todo, disfruta.
