Desarrollo del Bebé Recién Nacido: El Arte de Sentarse

Si eres mamá o papá, seguro que recuerdas cómo empezó a moverse tu bebé. La experiencia de contemplar sus progresos es única y maravillosa. Además, se trata de un momento crucial en su desarrollo. La motricidad abre puertas hacia el desplazamiento del propio cuerpo, la manipulación de objetos y la comunicación no verbal. Todo esto supone un importante giro en las percepciones del bebé sobre sí mismo y su entorno.

Se trata de sus primeros pasos en el largo camino que le llevará a conquistar su autonomía. Cada pequeño avance en el desarrollo motor y postural del bebé tiene una gran trascendencia. Sin embargo, es habitual que mamás y papás no tengamos del todo claro cómo debemos acompañar estos primeros movimientos.

Bebé aprendiendo a sentarse con apoyo.

La Importancia del Movimiento Libre

Hace más de 50 años que Emmi Pikler observó, detectó y comprobó la importancia del movimiento libre en el desarrollo de los niños.

Basta con echar un vistazo al catálogo de muchas tiendas de material infantil. Abundan los parquecitos, los andadores o tacatás y muchos otros accesorios que limitan el movimiento del niño, pudiendo incluso perjudicar este desarrollo.

"La intervención directa del adulto durante los primeros estadios del desarrollo motor (es decir, dar la vuelta al niño, sentarle, ponerle de pie, hacerle andar) no es una condición previa para la adquisición de estos estadios (es decir, volverse sobre el vientre, sentarse, ponerse en pie, andar)." Emmi Pikler - Moverse en libertad.

La Posición Decúbito Dorsal en el Bebé

Como sabrás, existe cierta controversia acerca de las posturas idóneas para un bebé de pocas semanas. Aquí nos limitaremos, sin embargo, a señalar algunas ventajas de la posición decúbito dorsal (también llamada decúbito supino o, simplemente, boca arriba). Acostado en paralelo al suelo, el bebé recién nacido es capaz de mover la cabeza hacia los lados para observar su entorno.

Puede moverse con libertad en la medida de sus posibilidades, por ejemplo para agitar brazos y piernas. Se considera también la postura más segura para dormir, permitiendo además que el niño despierte poco a poco y en calma. En la posición decúbito dorsal se minimiza la posibilidad de que alguna de sus extremidades quede 'atrapada' bajo el peso de su cuerpo, sin que el bebé logre liberarla.

De todos modos, en lo concerniente al sueño, conviene seguir las indicaciones del pediatra. Existen casos en los que puede recomendarse otra postura, por ejemplo si padece reflujo gastroesofágico pronunciado. Volviendo al movimiento, es interesante observar que la posición decúbito dorsal proporciona una base de apoyo amplia para el bebé.

De este modo puede concentrarse en los movimientos precisos para el desarrollo motor y postural. Tumbado boca arriba puede ejercitar su cuerpo, intentar cambios de posición y manipular objetos.

El Tummy Time ayuda a fortalecer los músculos del cuello y la espalda.

Hitos en las Primeras Fases del Desarrollo Motor y Postural del Bebé

A veces los padres tenemos la expectativa de que los niños sigan un calendario de desarrollo prácticamente al pie de la letra. Con un año deben caminar, con dos tienen que hablar, a los tres toca dejar el pañal... El origen está en el deseo de que todo vaya bien, legítimo y comprensible.

Sin embargo, esta clase de expectativas no tienen fundamento y sólo conducen a miedos injustificados y frustraciones, que comienzan en el adulto y pueden transmitirse al niño. Es posible que uno empiece a caminar a los doce meses y otro no lo haga hasta los veinte; y que ambos sean bebés perfectamente saludables. Son los peligros de las etiquetas: no hay niños sanos lentos, hay desarrollos diferentes.

Durante los primeros meses de vida, los niños atraviesan varias fases en ese desarrollo motor y postural autónomo. Como decía Emmi Pikler, para hacerlo no necesitan de la constante intervención de un adulto. Partiendo del decúbito dorsal, por sus propios medios, ejecutan y dan variedad a movimientos de brazos, manos, piernas, pies, caderas... Además de manipular objetos con las manos, consiguen ponerse de costado y acaban colocándose boca abajo. Estos hitos suelen alcanzarse, aproximadamente y en la mayor parte de los casos, en los diez primeros meses.

¿Cuándo Comienzan a Sentarse los Bebés?

Es probable que tu hijo comience a sentarse con ayuda mientras esté en posición vertical entre los seis y los ocho meses. Recuerda que cada bebé es diferente, por lo que el tuyo puede desarrollar estas habilidades un poco antes o después.

Si sientas al bebé en el suelo, puede que intente hacer un «trípode», que es cuando se inclina hacia adelante mientras extiende los brazos para equilibrar la parte superior del cuerpo. Mientras está en esta posición, tu bebé mejora el equilibrio.

Para que tu pequeño pueda sentarse solo, deberá desarrollar fuerza y equilibrio en el tronco, la espalda, la cabeza y el cuello. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer para que tu bebé aprenda a sentarse:

  • Cuando controle bien la cabeza, anímale a que la levante mientras está bocabajo con un juguete o sonajero. Esta posición es buena para reforzar los músculos de la espalda y el cuello, que son los que hacen que se mantenga erguido.
  • Si en este tiempo ves que tu bebé tiene fuerza para levantar el pecho, comienza a sentarlo. Sujétalo fuerte y apoya su espalda en un cojín o una esquina del sofá. De este modo, aprenderá a mantener el equilibrio en esta nueva posición.
  • Tu hijo puede comenzar a ponerse en «trípode» mientras esté sentado, por lo que se inclinará hacia adelante mientras extiende los brazos para sostener la parte superior del cuerpo. Coloca un juguete delante de él para que intente acercarse.
  • Con el tiempo, podrá maniobrar por su cuenta para sentarse sin ayuda ni necesidad de hacer el «trípode». Cuando tu bebé tenga nueve meses podrá jugar un rato mientras está sentado en el suelo. De hecho, incluso girará el cuerpo para coger los juguetes.

El tiempo que tu hijo pase bocabajo cada día le ayudará a reforzar los músculos de la espalda y el cuello, que son necesarios para sentarse sin apoyo. Anímale a que mire hacia arriba y levante la cabeza, el cuello y el pecho mientras esté en esa posición. Para ello, puedes usar juguetes o hacer sonidos graciosos.

Comenzará a sentarse con apoyo en la espalda, luego usará las manos para mantener el equilibrio y, al final, podrá sentarse sin ayuda.

Ten paciencia. La fuerza y el equilibrio necesarios para sentarse con o sin ayuda se suelen desarrollar entre los seis y los ocho meses, mientras que la de gatear mejora entre los siete y los diez meses.

5 ejercicios para ESTIMULAR a mi BEBÉ de 6 MESES

¿Puede sentarse un bebé de cuatro meses?

Es muy probable que un bebé de 4 meses no pueda sentarse. Esta habilidad suele desarrollarse entre los seis y los ocho meses, cuando adquiere tanto la fuerza y el control muscular como la fuerza para mantener el equilibrio.

¿Debería sentarse solo un bebé de seis meses?

Un bebé de seis meses puede sentarse, pero normalmente tardará más. No te extrañes si tu peque todavía no puede sentarse con esta edad. Dado que cada bebé es diferente, el tuyo puede tardar un poco más en mejorar la habilidad de sentarse. Sigue colocándolo bocabajo y ten paciencia.

Antes de que tu pequeño aprenda a gatear, quizás muestre estos comportamientos y habilidades:

  • Controla mejor la cabeza.
  • Arquea el cuello hacia arriba para mirar alrededor mientras está bocabajo.
  • Se agarrar los pies o coge objetos cercanos mientras está bocarriba.
  • Rueda sobre sí mismo.
  • Se inclina mientras está sentado (posición de «trípode»).
  • Se sienta sin ayuda (rueda sobre el estómago y vuelve a su posición).

El desarrollo mencionado anteriormente ayuda a reforzar los músculos, lo que será clave a la hora de levantarse y caminar.

En general, los bebés aprenden a sentarse antes que a gatear. El mínimo de edad con la que se puede sentar un bebé son seis meses. El gateo suele darse entre los siete y los diez meses.

Consejos de Seguridad para Sentar a tu Bebé

Cuando el bebé aprenda a sentarse, debes proteger tu casa, ya que comenzará a moverse de manera independiente en cualquier momento. A continuación, te damos algunos consejos de seguridad que serán claves cuando tu bebé aprenda a sentarse:

  • Antes de que el bebé pueda sentarse, debes bajar el colchón de la cuna hasta que no pueda caerse si se apoya de lado o se lanza contra los barrotes.
  • Comprueba la estabilidad de los muebles y las lámparas de pie grandes. Fija los muebles como estanterías, cajones y soportes para televisores a la pared, ya que pueden volcarse si tu pequeño se apoya para sentarse o levantarse. Es posible que tengas que guardar algunos objetos (por ejemplo, lámparas de pie o elementos decorativos en el suelo) si crees que podría tirárselos encima por accidente.
  • Coloca seguros en las puertas de armarios y cajones donde guardes objetos peligrosos, como cuchillos, productos de limpieza o medicamentos. También te recomendamos colocarlos en cualquier otro cajón para evitar que el contenido se le caiga encima.

La Sedestación: Un Paso Importante

La sedestación se refiere a la posición de estar sentado. El bebé va adquiriendo poco a poco esta capacidad para sentarse y mantenerse sentado sin ayuda, lo que supone un nuevo hito en su desarrollo psicomotor. Este proceso va ocurriendo de manera espontánea y natural, a medida que el bebé va adquiriendo madurez y fortaleciendo su cuello y su espalda, lo que le permite ir ganando equilibrio y estabilidad.

Inicialmente, el bebé será capaz de levantar su cabecita, lo que irá fortaleciendo sus músculos del cuello. Poco a poco, irá adquiriendo la habilidad de sentarse y, en un primer momento, utilizará sus manos como apoyo y para ganar equilibrio para no caerse, lo que le permite permanecer en la posición de sedestación cierto tiempo.

Se dará la sedestación en anillo, llamada así porque el bebé se sienta con las piernas flexionadas, lo que da lugar a un "anillo". Luego, el pequeño va siendo capaz de sentarse con las piernas extendidas e irá combinando ambas posturas.

La sedestación es un gran paso en su desarrollo y el primero para aprender otras posiciones que vendrán en el futuro como la bipedestación (mantenerse de pie) y caminar.

Ventajas de la Sedestación

Si bien es cierto que hay que vigilar la postura del bebé cuando adquiere la sedestación (para evitar posibles problemas como desviaciones de cadera o columna), sentarse en una postura adecuada tiene muchas ventajas para el bebé:

  • Gana independencia, autonomía y seguridad.
  • Puede coger objetos y jugar con ellos, ya que no necesitará apoyarse con las manos y las tendrá libres. Esto además podría contribuir a su desarrollo cognitivo y de la motricidad fina.
  • Experimenta una nueva forma de ver el mundo, de interaccionar y socializar desde una nueva perspectiva, lo que favorece su desarrollo.
  • Favorece la respiración.
  • Adquiere una postura simétrica, que evita deformidades óseas y musculares.

Sin embargo, tampoco es conveniente que los bebés tengan su movilidad limitada y permanezcan sentados durante un tiempo excesivo, por lo que es buena idea animarlo a cambiar de postura con cierta frecuencia.

Trona ergonómica para bebés.

¿Cómo Estimular la Sedestación en el Bebé?

Hay algunos ejercicios con los que los padres pueden incentivar a los bebés a que hagan ciertos movimientos que fortalecerán sus músculos (de cuello, espalda, brazos y abdominales) para favorecer que lleguen a adquirir la posición de sedestación. Entre ellos está:

  • Con una manta o alfombra (ideal si es una alfombra de juegos) y dejando al bebé boca abajo. Se le pueden ofrecer objetos para llamar su atención y que levante la cabeza o, incluso, intente agarrarlos. También se puede probar a tratar de que el bebé se dé la vuelta.

¿Cómo Saber si el Bebé está Preparado para la Sedestación?

La sedestación o la capacidad para sentarse por sí solo la va adquiriendo el bebé poco a poco, a medida que se van fortaleciendo los músculos de su cuello y espalda.

Por ello, algunos signos de que está fortaleciendo sus músculos pueden ser también indicativos de que pronto podrá sentarse, como cuando se incorpora cuando va en su sillita o cuando es capaz de girarse por sí mismo de boca abajo a boca arriba y al contrario.

No obstante, no se debe forzar al bebé a que adquiera la postura de sedestación.

Publicaciones populares: