La llegada de un recién nacido es un acontecimiento extraordinario para toda la familia. Sin duda para los padres es uno de los hechos vitales más emocionantes que van a tener en sus vidas. Sin embargo es también una época muy cansada, que a veces rompe radicalmente con la vida llevada hasta el momento. Es curioso cómo algunas que hemos dormido como troncos la mayor parte de nuestras vidas, luego somos capaces de detectar el mínimo sonido o movimiento que hace el bebé, a pesar de estar rendidas y estar funcionando diariamente con muy pocas horas de sueño en la cuenta de resultados.
Es muy común que los bebés hagan ruidos raros mientras duermen, especialmente durante los primeros meses. Si eres una mamá o papá primerizo todos estos ruidos nocturnos pueden llegar a estresarte. Pero, ¿Debes preocuparte si tu hijo hace ruidos al dormir como quejándose? ¿O hace ruidos como un puerquito? ¿Cómo saber cuándo el bebé está respirando mal? En realidad, es muy común que los bebés hagan ruidos al dormir y no hay que preocuparse.
A continuación, exploraremos las causas más comunes de estos ruidos y cuándo es necesario consultar a un especialista.
Neurólogo Pediatra en Guadalajara Dra. Giselle/ TEMBLORES EN BEBES CUANDO DUERMEN
Quejidos y Ruidos Nocturnos en Bebés
Los quejidos en bebés mientras duermen son bastante frecuentes durante los primeros meses de vida. Los quejidos nocturnos en bebés de 0 a 3 meses son esperables y forman parte del desarrollo. A partir de los 4 a 6 meses suelen reducirse gracias a la maduración neurológica y digestiva. Sí, especialmente durante el sueño REM, una fase activa en la que los bebés pueden moverse, gesticular, emitir sonidos o quejidos. En la mayoría de los casos, no es necesario intervenir si el bebé está tranquilo, se alimenta correctamente y sigue su curva de crecimiento. Puedes observar sin despertarlo.
Generalmente los bebés pequeños, desde recién nacidos hasta los 3 meses, pueden hacer un ruido por la noche parecido a gruñidos. Aunque resulte muy molesto para los padres, no es nada de lo que haya que preocuparse. Para unos padres primerizos pueden parecer muy inquietantes, y seguro que las primeras noches que lo oiga se pasarán el rato mirando a su bebé para asegurarse de que no le pasa nada y preguntándose «por qué gruñe mi bebe». La respuesta a por qué gruñen los niños no estaría completa si solo mencionamos sus gruñidos cuando duermen, pues los bebés también gruñen cuando están despiertos.
La mayoría de bebés empieza a gruñir a las 2 o 3 semanas de vida y lo deja a los 2 o 3 meses, aunque cada niño es un mundo, habrá unos que no gruñan nunca y otros que sigan haciéndolo de vez en cuando con 2 años. En muchas ocasiones, los bebés chillan cuando les abrazas y juegas con ellos. Es su forma de exteriorizar que están contentos. Cómo hemos indicado antes, cada bebé es único y puede que tu bebé no gruña nunca o, por el contrario, continúe gruñendo aunque tenga 2 años.
Por qué gruñen los niños o se quejan al dormir se debe a motivos diversos. Pueden estar resfriados y tener la nariz tapada o puede que estén soñando. Hasta que cumplen los 2 o 3 meses, son muchos los bebés que emiten ruidos mientras duermen: lloriquean, gruñen, roncan o tienen hipo. Los “ruidos” son el lenguaje del bebé.
Los bebés muy pequeños disponen del reflejo gastrocólico, es decir, que comen y defecan a los pocos segundos. Por ello, se escucha su barriga moviéndose mientras se alimenta.
Causas Comunes de los Ruidos en Bebés al Dormir:
- Sueño REM: Fase activa del sueño donde los bebés se mueven y emiten sonidos.
- Desarrollo Neurológico y Digestivo: Los ruidos disminuyen a medida que maduran.
- Reflejo Gastrocólico: Movimiento del vientre durante la alimentación.
- Congestión Nasal: Los bebés respiran principalmente por la nariz, lo que puede causar ruidos.
Laringomalacia: Una Causa Común de Ruidos Respiratorios
Es muy probable que tu bebé, en sus primeros meses de vida, haga unos ruidos muy determinados. La laringomalacia es un problema muy común y una causa habitual de la respiración ruidosa en los bebés. Se da cuando la laringe de un bebé está blanda y laxa. Así, cuando el pequeño coge aire o inspira, la zona de la laringe que está por encima de las cuerdas vocales cae y obstruye, de forma temporal, las vías respiratorias del bebé.
Este tipo de complicación suele mejorar según va creciendo el pequeño y, sobre todo, cuando cumplen un año. Así, los bebés con laringomalacia emiten un sonido muy penetrante y áspero al inspirar, que puede ser parecido a un ahogo. Este sonido, denominado estridor, puede comenzar tan pronto como el pequeño nace o será más a menudo en las primeras semanas después de su nacimiento. También, sus síntomas pueden empeorar a lo largo de los meses.
La mayoría de bebés que sufren esta complicación no tendrán problemas para respirar o alimentarse, a pesar de que su respiración sea ruidosa. Además, esta suele ser más agitada cuando el pequeño esté llorando, alimentándose, durmiendo, acostado o si tiene una afección en las vías respiratorias altas.
Síntomas de Laringomalacia:
- Respiración ruidosa (estridor)
- Dificultad para respirar (en casos graves)
- Problemas para alimentarse
- Escasa ganancia de peso
- Pausas al respirar
- Piel o labios azulados (en casos graves)
Los especialistas no saben por qué se produce la laringomalacia, pero sí que es posible que tenga alguna relación con cómo se ha formado la laringe antes del nacimiento del bebé. Los músculos que sostienen la laringe pueden ser más débiles o coordinarse bien con la respiración. Además, el reflujo gastroesofágico también podrá jugar un papel fundamental como causante.
Los médicos podrán diagnosticar esta complicación basándose en los síntomas que presenta y con una exploración médica. Eso sí, para confirmar el diagnóstico, el pediatra realizará un procedimiento llamado laringoscopia flexible. En este procedimiento, el médico pasará un tubo muy fino y flexible a través de la nariz o de la boca del bebé para observar las vías respiratorias y las cuerdas vocales de la laringe. También, el especialista podrá medir la concentración de oxígeno en sangre y pedir otras pruebas para evaluar posibles problemas de deglución o RGE. El crecimiento y la ganancia de peso del bebé también son muy importantes.
Sí que es cierto que la laringomalacia suele mejorar por sí misma, sobre todo a partir del primer año de vida. Además, los especialistas le realizarán al bebé unas exploraciones para evaluar cómo sigue la respiración y el peso.
Sí que es cierto que un bebé con importantes problemas para respirar o de escaso crecimiento puede necesitar una operación denominada supraglotoplastia. Esta se realizará a través de la boca del pequeño para tensar el tejido laxo que cae sobre la laringe. Esta operación mejorará la alimentación y, también, la respiración del bebé. Aunque eso sí, este procedimiento tendrá que ser recomendado por un especialista.
La respiración y los otros síntomas de la laringomalacia suelen empeorar a lo largo de varios meses y, luego, comienzan a mejorar a partir de los tres a los seis meses del bebé. Además, los síntomas suelen desaparecer por completo en la mayoría de los niños y, en algunas ocasiones, un niño mayor con antecedentes de laringomalacia puede tener una respiración más ruidosa mientras hace ejercicio, durante las infecciones de origen viral o mientras duerme.
Otros Ruidos Comunes y Sus Causas
Es muy común que los bebés hagan ruidos raros mientras duermen, especialmente durante los primeros meses. Los quejidos suaves suelen ser normales, especialmente en bebés de 0 a 3 meses. Se asocian al sueño REM o a movimientos intestinales. En ocasiones, los bebés respiran de forma irregular, con pausas o sonidos como jadeos. Esto se llama respiración periódica y es habitual hasta los 6 meses. Los bebés pueden hacer ruidos como gárgaras o ronquidos leves por acumulación de mucosidad. También pueden carraspear si están empezando a regular el flujo salival.
Cuando se quejan antes de dormirse, puede ser parte de su transición al sueño. Esto se ve mucho entre los 3 y 6 meses, cuando empiezan a autorregularse. Algunos bebés emiten gruñidos, chillidos suaves o bufidos mientras se acomodan. Estos gestos pueden expresar cansancio, sobrecansancio o necesidad de contacto físico antes de dormirse. Si se queja mucho, se retuerce o se despierta llorando, podría deberse a gases o malestar digestivo.
Gruñidos, empujes o sonidos al hacer fuerza son típicos de bebés menores de 4 meses cuando intentan gestionar sus deposiciones o gases mientras duermen.
Reflejo de Moro y Sobresaltos al Dormir
Si estás leyendo estas líneas es porque te preguntas o te has preguntado alguna vez por qué los bebes se sobresaltan cuando duermen. Estos sobresaltos suelen suceder en un momento en el que el peque siente falta de apoyo, produciéndose movimientos bruscos en brazos y piernas, a veces en la cara y en los músculos abdominales. Como hemos comentado anteriormente, debemos tener en cuenta que un bebé antes de los 3 meses debe tener signos de reflejo de Moro, el hecho de no tenerlo no sería lo normal. Sin embargo, también hay que tener presente que si el reflejo del Moro perdura más allá del cuarto o quinto mes de edad, no sería normal y podría indicar un daño cerebral.
Los sobresaltos en bebés suelen aparecer durante la fase REM, cuando el sueño es más profundo. Aunque como hemos comentado anteriormente, existen sobresaltos tan normales y naturales como el Reflejo de Moro, pero los sonidos y sensaciones nuevos pueden ser siempre extraños para el peque generándole ansiedad y nerviosismo.
Cuando un bebé se asusta y sobresalta mientras está dormido, también puede ser debido a la sensación de inseguridad de haber abandonado el cuerpo de su madre y haber dejado esos “límites” en los que se encontraba que para él eran seguros.
Recomendaciones para Reducir los Sobresaltos:
- Intentar mantener rutinas antes de ir a dormir.
- Respetar unos horarios para acostarse y levantarse.
- Intentar darle su toma cuando lo reclame, de esta manera, evitaremos que se ponga nervioso.
- Después de los 3 o 4 meses ya podrás organizar mejor un horario, pero de momento es él quien te guiará en sus tomas.
- Evitar pasar de cuartos oscuros a claros demasiado rápido.
- Intentar evitar cambios de temperatura y las corrientes de aire.
- No poner la televisión demasiado alta y evitar ruidos fuertes.
- Los tejidos como el algodón le permitirá moverse a gusto sin oprimirle, además de ser el tejido más cómodo.
- Elegir una cuna pequeña o una mini cuna, en lugar de hacerlo en una cuna grande.
En resumen, si te preguntas por qué los bebes se sobresaltan cuando duermen, no son más que uno de los movimientos primarios y de lo más naturales de un recién nacido que va desapareciendo al cabo de los pocos meses. Pero a parte de esto, tu bebé necesitará contrarrestar los efectos de la gravedad, y lo mejor es ofrecerle tranquilidad, cariño y protección.
Ronquidos en Bebés: ¿Cuándo Preocuparse?
Es posible que como madre o padre de un bebé te sorprendas si le oyes roncar e incluso te preguntes «mi bebé ronca, ¿es normal?», pues es algo que solemos asociar a los adultos. Sin embargo, lo cierto es que el ronquido en los bebés es más habitual de lo que parece, lo que no quiere decir que no debamos controlarlo y preocuparnos si este se convierte en costumbre o a nuestro pequeño le cuesta respirar mientras duerme.
Los bebés suelen roncar de manera ocasional y leve, habitualmente cuando están resfriados, pues no son capaces de respirar bien por la boca y su nariz en estos casos está parcialmente obstruida (1). Para concretar, un ronquido ocasional o claramente asociado a un problema respiratorio, como un resfriado, entra dentro de la normalidad. No obstante, si roncar se convierte en una costumbre o una vez recuperado del resfriado el bebé sigue roncando, habrá que contactar con el pediatra.
Por otra parte, debemos controlar si, además de roncar, el bebé mientras duerme hace esfuerzos para respirar o incluso deja de hacerlo durante unos segundos, suda mucho por la noche o adopta posturas extrañas para dormir. Estos son los motivos más comunes para explicar por qué nuestro bebé ronca.
Causas Comunes de Ronquidos en Bebés:
- Infecciones respiratorias: Como resfriados que estrechan las vías aéreas.
- Regurgitaciones o reflujo gastroesofágico: Alimentos que ascienden al esófago y nariz.
- Ser fumador pasivo: Exposición al humo del tabaco.
- Problemas anatómicos: Forma inadecuada de la cavidad bucal, nariz o mandíbula.
Aunque hemos visto que los ronquidos pueden ser normales, debemos saber que, si se producen con frecuencia pueden afectar a la calidad del sueño. Por eso roncar habitualmente no es saludable para el bebé y es motivo de consulta con el pediatra. Es posible que el ronquido nos transmita la falsa sensación de que el bebé está durmiendo profundamente, pero lo cierto es que es probable que su sueño no sea tan reparador como debería. Por eso no es raro que notemos a estos bebés somnolientos o más inquietos durante el día, precisamente porque tienen sueño (1). Por otra parte, si al bebé le cuesta respirar mientras ronca o deja de hacerlo por unos segundos, la recomendación también es acudir al pediatra.
Cuándo Preocuparse y Buscar Ayuda Médica
Hay bebés que hacen ruidos mientras duermen, como quejándose. ¿Qué hacer cuando el bebé se queja mucho al dormir? ¿Cómo saber si el bebé tiene disnea o tiene algún trastorno en los pulmones que haga que respire mal?
Si eres una mamá o papá primerizo todos estos ruidos nocturnos pueden llegar a estresarte. ¿Debes preocuparte si tu hijo hace ruidos al dormir como quejándose? ¿O hace ruidos como un puerquito? ¿Cómo saber cuándo el bebé está respirando mal?En realidad, es muy común que los bebés hagan ruidos al dormir y no hay que preocuparse.
Signos de Alerta:
- Dificultad respiratoria (disnea)
- Coloración azulada de la piel (cianosis)
- Problemas para alimentarse
- Escasa ganancia de peso
- Ronquidos persistentes acompañados de pausas respiratorias
Gorgoteo/sonidos de garganta: los recién nacidos no tienen su mecanismo de deglución perfeccionado al principio, por lo que pueden gorgotear con un poco de leche o saliva.
Fosas nasales tapadas: la razón de que los bebés, durante la noche, hagan ruido al dormir también puede deberse a que, hasta los seis meses, respiran principalmente por la nariz, en lugar de por la boca. La respiración nasal es más ruidosa, debido a los pequeños conductos nasales de un recién nacido y al papel protector de la mucosidad.
Estornudos/resoplidos/sonidos/silbidos: los bebés también estornudan y resoplan con frecuencia. Esto también se debe a que respiran por la nariz, en lugar de respirar por la boca, y a que, como ya hemos dicho, sus fosas nasales aún son muy estrechas.
Si se calma al desvestirlo, puede ser que el niño tenga calor o que la ropa le incomode y por eso esté molesto.
El ambiente exterior es muy seco en comparación con el del vientre materno, donde tu bebé ha estado los últimos nueve meses. Mientras sus órganos respiratorios se vayan acostumbrando a inhalar aire, podrás escuchar todo tipo de sonidos, incluidos aquellos que te recuerdan a los que hace un "cerdito" o "puerquito". Si no se presentan otros síntomas de mayor envergadura, no hay de qué preocuparse.
La disnea es la dificultad respiratoria o falta de aire, y puede expresarse de forma gradual o repentina. En los niños puede darse por multitud de causas: bronquiolitis, asma, neumonía, bronquitis, laringitis, alergia (al polvo, moho, polen), atragantamiento, etc.
En ocasiones, ante situaciones de estrés y de ansiedad, también puede producirse una dificultad al respirar. Sin embargo, en estos casos, notaremos al pequeño nervioso y agitado, con lo que nos daremos cuenta fácilmente.
Los pulmones son uno de los últimos órganos en desarrollarse en el cuerpo del bebé durante la etapa prenatal. Incluso, algunas partes de los pulmones no se desarrollan hasta poco antes de nacer.
Por ejemplo, el surfactante, una sustancia que ayuda a reducir la tensión superficial de los pulmones, no se desarrolla hasta el último mes de embarazo. Los signos de dificultad respiratoria pueden parecerse a otros problemas o condiciones médicas.
Siempre consulta al médico del niño para obtener un diagnóstico, si el bebé presenta estos síntomas.
En esa etapa de la vida del bebé, se puede presentar "la regresión del sueño", que puede ocurrir en cualquier momento, ya que está relacionada con factores impredecibles, como interrupciones en las rutinas o la aparición de alguna enfermedad.
Pero hay algunos períodos en los que la regresión del sueño es relativamente previsible, debido al crecimiento acelerado, la dentición o el logro de nuevos avances en su desarrollo.
Los bebés se despiertan durante la noche principalmente porque sus ondas cerebrales cambian de ciclo a medida que pasan del sueño REM (movimiento ocular rápido) a otras etapas del sueño no REM.
Muchos bebés se quedan dormidos mientras están succionando el chupete, el pecho o el biberón.
| Ruido | Causa Común | Cuándo Preocuparse |
|---|---|---|
| Quejidos suaves | Sueño REM, movimientos intestinales | Si hay retorcimiento excesivo o llanto |
| Ronquidos leves | Congestión nasal, resfriado | Si hay dificultad para respirar o pausas |
| Estridor (sonido áspero) | Laringomalacia | Si hay dificultad para alimentarse o ganar peso |
| Sobresaltos | Reflejo de Moro | Si persisten después de los 5 meses |
