El llanto es la principal forma de comunicación que tiene el bebé recién nacido. A través del llanto, el bebé expresa sus necesidades, emociones y sensaciones.
Precisamente el llanto será el lenguaje del bebé para comunicarse con sus padres. Hasta que los humanos aprendemos a hablar y a saber comunicar qué nos pasa, cuando a un niño le duele algo, tiene hambre, padece gases, quiere que alguien le coja en brazos o, simplemente, está cansado, llora. Hasta dos horas puede llorar un cachorro humano a lo largo del día.
El Primer Llanto: Un Inicio Vital
Volvamos al parto y a ese primer llanto de nuestra existencia. Un llanto muy importante porque permite al recién nacido abrir las vías respiratorias y despejarlas al expulsar los vestigios de líquido amniótico y otras secreciones, además de empezar a respirar por sí mismo porque dentro del útero materno, el oxígeno le llegaba a través del cordón umbilical.
Hay una tercera explicación, al nacer lloramos por miedo porque salimos a un espacio muy grande después de nueve meses en el mejor lugar posible, dentro de mamá. Ese primer llanto tiene beneficios tanto en el pequeñín como en su madre.
Primero y principal porque estimula la respiración voluntaria del recién nacido a la vez que elimina el líquido amniótico y las mucosidades que tiene en la boca, en la nariz y en los conductos respiratorios. Y segundo, tiene importantes efectos psicológicos y hormonales sobre la madre.
Cuando escuchamos el primer llanto de nuestro hijo, toda madre siente una gran alegría al oírle ya que proporciona la tranquilidad y emoción por haber alcanzado la meta.
La madre va a ser tan influyente y determinante a lo largo de la vida de sus hijos, que según investigadores de la Universidad de Wurzburgo, los bebés lloran con el acento de la lengua que hablarán en el futuro, porque los bebés, afirman los investigadores alemanes, comienzan a captar los matices de su idioma materno cuando están en el útero.
El estudio, -realizado hace unos años, analiza los llantos de 60 bebés sanos nacidos en familias que hablaban francés y alemán-, comprobó que el bebé neonato trataba de formar un vínculo con sus madres imitando sus sonidos. Así un recién nacido francés lloraba con una "entonación creciente", mientras que un bebé alemán tenía una "inflexión decreciente" cuando lloraba. Al final constataba que los niños están preadaptados para un idioma específico.
Causas Comunes del Llanto en Recién Nacidos
Tener un bebé es una de las experiencias más maravillosas y a la vez más desafiantes que puede vivir una madre y un padre. El llanto desconsolado de un bebé puede tener diversas causas:
- Hambre: Los bebés tienen estómagos pequeños y necesitan alimentarse con mucha más frecuencia y por ello el hambre es una causa muy común del llanto entre los bebés.
- Cólicos: Los cólicos del lactante son un problema bastante común en los bebés, especialmente durante los primeros meses de vida. Los cólicos se caracterizan por llanto muy intenso, a menudo acompañado de patear las piernas y apretar los puños.
- Sueño: La falta de sueño o el cansancio también puede ser una causa de llanto desconsolado en los bebés. Cuando un bebé está cansado o tiene sueño, puede frotarse los ojos y llorar de manera menos estridente.
- Incomodidad o sobreestimulación: Los bebés pueden llorar si tienen el pañal sucio, si tienen frío o calor, o si se sienten incómodos por alguna razón.
¿Cómo Calmar a un Bebé que Llora Desconsoladamente?
Hay diferentes métodos que se pueden seguir para calmar a un bebé cuando llora desconsoladamente, pero siempre hay que observar las señales que el propio bebé te ofrece:
- Contacto físico: El contacto piel a piel puede ser reconfortante para el bebé y ayudar a calmarlo.
- Música o sonidos relajantes: La música suave, los sonidos calmantes o el ruido blanco pueden crear un ambiente tranquilo que favorezca la relajación del bebé.
- Masajes suaves: Realizar masajes suaves en la espalda, las piernas o el abdomen del bebé puede ayudar a aliviar la tensión y calmarlo. Incluso un baño caliente puede ser una de las mejores maneras para que se relaje.
El llanto con hipo es muy identificativo desde que son bebés hasta que crecen. Si tu bebé lo realiza muy a menudo significa que está enfadado. Esto sugiere que cuando un bebé llora con hipo, es una señal de que está experimentando emociones como enojo o frustración.
Ten paciencia y recuerda que el llanto es la única forma que tiene tu bebé de comunicarse. Con el tiempo y la práctica, aprenderás a interpretar sus señales, y es importante recordar que cada bebé es único y, por lo tanto, lo que funciona para calmar a un bebé puede no funcionar para otro.
¿Qué Hacer Si Un Recién Nacido Duerme Poco y Llora Con Frecuencia?
El llanto es la forma que tiene el recién nacido de poder comunicarse y expresar sus problemas y malestares. Sea cual sea la causa, cuando un recién nacido siente una necesidad, pone en marcha lo único que es capaz de hacer: llorar.
El llanto del bebé está programado para activar una respuesta de consuelo y apego en los nuevos padres. El recién nacido puede llorar por diferentes motivos, a continuación te presentamos los principales:
- Está inquieto, especialmente al final de la tarde y al anochecer.
- Está cansado y necesita dormir pero tiene problemas para conciliar el sueño.
- Tiene hambre.
- Su pañal está sucio y necesita ser cambiado.
- Siente malestar o dolor, como cólicos.
- Necesita contacto físico y se siente solo.
- Cuando tiene el diente que está cortando la encía.
- ¿Es caliente o frío?
Al principio puede no ser fácil para un padre, madre o cuidador comprender la necesidad precisa de llorar de un recién nacido, pero a medida que pasan los días y las semanas, al sintonizar con el peque aprenderá a conocerlo y entender mejor lo que necesita.
A veces, la solución para calmar a un recién nacido es sencilla e inmediata: si, por ejemplo, el llanto se debe a una mayor demanda de alimento, bastará con sujetar al bebé con más frecuencia al pecho o aumentar la cantidad de leche.
Otras veces, sin embargo, no existen remedios inmediatos o, en todo caso, se necesita algún tiempo antes de que las soluciones introducidas puedan surtir efecto. Aquí, entonces, algunas tácticas que pueden calmar y consolar al recién nacido son útiles:
- Llevar a tu bebé en una mochila portabebés o portabebés. Incluso cuando estés en casa puedes usar esta estrategia para mantener al bebé cerca de ti y acunarlo, la cercanía y el contacto con la madre pueden tranquilizar al bebé.
- Envuelva al recién nacido en una sábana especialmente diseñada. Esta técnica se llama pañales y sirve para contener al recién nacido ofreciéndole así una sensación de seguridad similar a la que experimenta durante las semanas de gestación.
- Sostenga al bebé en sus brazos, háblele suavemente o cántele una canción.
- Hazle oír los llamados ruidos blancos que se asemejan a los ruidos que el pequeño percibía dentro del útero materno: el ruido de la aspiradora o del secador de pelo por ejemplo.
- Algunos niños tienen una fuerte necesidad de succionar: una vez iniciada la lactancia, es posible ofrecer a los pequeños un chupete del tamaño adecuado.
Ten paciencia y mantén la calma, el niño percibe si la madre está cansada o ansiosa y esto puede ser motivo de mayor malestar para el pequeño. No olvides buscar ayuda: el apoyo de familiares y amigos es fundamental.
Investigación sobre el Llanto Infantil
Los bebés lloran una media de entre una hora y media y tres horas al día. El impacto del llanto en los padres puede llegar a desencadenar sensaciones de ansiedad, depresión, impotencia, ira y frustración, lo que afecta de forma negativa al vínculo afectivo con el bebé.
La investigación incluyó a 38 recién nacidos sanos sin anomalías congénitas ni enfermedades destacables, seleccionados en la Maternidad del Clínic Barcelona. Se recopilaron datos de EEG, NIRS, audios y vídeos de cada recién nacido mientras lloraban de manera espontánea, que sirvieron para definir diferentes tipos de llanto generados por diferentes situaciones, como hambre, sueño, inquietud, gases y estrés.
Los hallazgos principales mostraron cómo cada tipo de llanto se caracteriza por diferentes patrones acústicos, neurofisiológicos y de comportamiento. Por ejemplo, el llanto por hambre es constante, rítmico, de corta duración, intenso y ruidoso, pero no agudo, y puede provocar una variedad de expresiones faciales y movimientos corporales destinados a llamar la atención del cuidador. En cambio, el llanto de angustia tiene pocas pausas, es errático y más agudo.
Tipos de Llanto y sus Características
| Tipo de Llanto | Características | Posibles Causas |
|---|---|---|
| Hambre | Constante, rítmico, corto, intenso, ruidoso | Necesidad de alimentación |
| Angustia | Pocas pausas, errático, agudo | Malestar, dolor, necesidad de consuelo |
Este estudio pionero multimodal crea un precedente en la investigación del análisis del llanto y asegura que esta expresión desencadena un proceso comunicativo complejo en el bebé que involucra patrones neurofisiológicos y de comportamiento que ayudan a diferenciar los tipos de llanto asociados a distintas necesidades o estados de ánimo en el recién nacido.
Cómo calmar el llanto de tu bebé
Todos los bebés y niños pequeños lloran para comunicarse con los demás, así el llanto solo es una forma de expresar sus necesidades. A pesar de que muchos de los llantos son en respuesta al hambre, al malestar (como un pañal húmedo) o por separación, estos cesan cuando el bebé encuentra lo que busca como, por ejemplo, una comida, el cambio del pañal o estar en brazos tuyos.
¿Sabías que los bebés lloran una media de 2 h al día? El llanto es normal y tiende a ir a menos después de los 3 meses de vida. Los bebés lloran para comunicar que necesitan cubrir alguna necesidad básica como el hambre, la higiene o el cariño de sus progenitores.
Aunque el llanto es natural en un bebé y en un niño pequeño, hay algunas “banderas rojas” que nos tendrían que poner en alerta si el bebé no deja de llorar inconsolablemente.
Fijarte en cuándo aparece el llanto también es útil. Si el llanto es intermitente y dura varios días es menos preocupante que si el llanto es repentino y constante. Por otro lado, el carácter del llanto también es muy revelador y como padres seguro que podéis distinguir los distintos tipos de llanto. Para determinar qué le pasa a tu bebé, es útil también saber si el llanto es exclusivo del día o de la noche.
Por ejemplo, cuando aparece un llanto repentino nocturno en un bebé que por lo general es feliz y goza de buena salud, puede estar relacionado con la ansiedad por separación hacia sus padres o con problemas del sueño.
En general, la mayoría de los bebés hasta los 2 meses se despiertan un par de veces por la noche para comer. A partir de los 2 meses solo se despiertan una vez en medio de la noche. Y cuando llegan a los 5 meses podría ser que no se despertaran en toda la noche.
Lo más importante del llanto es sin duda identificar las causas y la respuesta de los padres hacia él. Conocer el patrón del llanto, su inicio temprano o tardío, alimentarlo a demanda (ya sea mediante lactancia materna preferiblemente o leche de fórmula) y, en especial, favorecer el contacto físico (cogiendo al bebé en brazos durante el llanto), es esencial para calmar al bebé cuando está nervioso.
Si el bebé se sigue despertando por la noche sin ninguna causa aparente, quizás hay un problema de hábitos y de higiene del sueño.
Causas Físicas y Psíquicas del Llanto
Un recién nacido tiene un repertorio muy limitado de expresiones, y el llanto es una de ellas. El hacerse notar con mucho ruido puede significar muchas cosas:
- Causas físicas
- Hambre
- Sed
- Dolor: A menudo se habla de los "cólicos del lactante". Esto significa que el tracto gastrointestinal del bebé aún no está completamente desarrollado y, por tanto, se producen dolores o irritaciones durante la digestión y los movimientos intestinales.
- Calor
- Frío
- Fatiga
- Causas psíquicas
- Deseo de proximidad
- Sobreestimulación por estímulos (por ejemplo, ruido, luz)
- "Bloqueos" o traumatismos en el parto (por ejemplo, debido a un parto natural muy rápido o a una cesárea).
A menudo hay varios factores combinados que hacen que tu bebé esté inquieto/a. Los/as "bebés llorones/as" suelen ser niños sensibles, a veces temperamentales, que pueden reaccionar más a un leve dolor de tripa u otros estímulos sensoriales que los/as niños/as "tranquilos/as".
Una característica común de los/as bebés que lloran suele ser que duermen relativamente poco y/o que, en general, les cuesta autocalmarse y conciliar el sueño. Sin embargo, sobre todo en los tres primeros meses, es la mejor oportunidad para que el pequeño cuerpo siga madurando y desarrolle un "programa de protección" contra las exigencias excesivas.
Cuándo Consultar al Pediatra
El bebé llora para comunicar cómo se siente y pedir lo que necesita. Esta es su forma de comunicarse. A veces ese llanto puede no cesar, aunque las necesidades de alimentación y confort físico y emocional del niño estén cubiertas. En ese caso, debemos llevarle al pediatra para que descarte alguna causa anómala.
Ante un llanto inexplicable debemos consultar al pediatra, quien realizará una exploración del niño para descubrir las causas Durante los primeros meses, la manera en que el bebé nos dice que necesita algo es llorando. Si reaccionamos con contacto físico, palabras tiernas y cariño, el bebé aprende poco a poco que el mundo es un lugar seguro y desarrolla confianza en sí mismo.
Se debe sospechar una alteración orgánica si existe: llanto de comienzo reciente en mayores de 3 meses que no habían llorado, llanto "inconsolable" o llanto asociado a otros síntomas, como vómitos o fiebre.
Los cólicos del lactante son episodios de llanto excesivo e inconsolable sin razón aparente, que aparecen en lactantes sanos, con desarrollo y crecimiento normales, sobre todo por las tardes. Comienzan hacia la 2ª o 4ª semana de vida hasta los 3 meses.
Los padres deben prestar atención a su propio bienestar emocional. Un bebé que llora constantemente puede estresar al más experto. Lo mejor es calmarse y respirar hondo. Si hay alguien que nos pueda ayudar, mucho mejor.
El Lanto como Expresión de Emociones
El llanto es la principal forma que tienen los bebés de comunicar sus emociones y la única manera que tienen de expresarlas. Pero, ¿cuál es exactamente la emoción que les provoca el llanto? ¿Miedo, enfado, dolor…?
- MIEDO
- En el caso del miedo, los ojos permanecen abiertos casi todo el tiempo.
- DOLOR
- Por último, el dolor se manifiesta con los ojos cerrados casi todo el tiempo, y en los pocos momentos en los que están abiertos, la abertura es mínima y distante de la mirada. Además, existe un alto grado de tensión en la zona ocular y el ceño fruncido.
