Hermes Trismegisto: El Sabio Legendario y Sus Enigmas

Hermes Trismegisto es una figura mitológica y sincrética que combina aspectos del dios egipcio Thot y del dios griego Hermes, simbolizando el puente entre el conocimiento divino y humano. Este personaje helenístico legendario fue asociado a un sincretismo del dios egipcio Thot y el dios griego Hermes.

Representación artística de Hermes Trimegisto

Hermes Trismegisto significa en griego 'Hermes, el tres veces grande'. Hermes Trismegisto es mencionado primordialmente en la literatura ocultista como el sabio egipcio, paralelo al dios Tot, también egipcio, que creó la alquimia y desarrolló un sistema de creencias metafísicas que hoy es conocido como hermetismo.

Orígenes y Leyendas

El origen de este personaje se remonta al Egipto prefaraónico, cuando la antigua civilización estaba gobernada por dioses. Entre ellos, estaba Toth, que era el dios de la sabiduría, el patrón de los magos, además de guardián y escribiente de los registros que contenían el conocimiento de los dioses. Siglos más tarde, varias de las características de Toth se asociarían al Hermes de la mitología helenística, incluyendo la autoría de esos textos.

Representación del dios egipcio Thoth

Según las antiguas leyendas, tras la desaparición de la Atlántida, sólo un pequeño grupo de personas pudo escapar. No será un descubrimiento para nadie que los habitantes de la Atlántida eran una civilización muy desarrollada, con tecnologías que hoy escapan a nuestro control. Lo más probable es que “Thoth” fuera sacerdote en la Atlántida y superara en conocimientos incluso a los compañeros de tribu de los atlantes.

Según la leyenda, al llegar a Egipto con semejante “bagaje” de conocimientos, el “dios Ra” se fijó en él (no hay que olvidar que la época de la aparición de Hermes en Egipto se remonta a la época del reinado de los dioses) e inmediatamente lo convirtió en su mano derecha. La principal ocupación de Hermes Trismegisto fue la escritura de libros de astronomía, medicina, historia, matemáticas y geometría. No es de extrañar que los egipcios locales le rindieran culto en pie de igualdad con otras deidades, ya que Hermes sólo se mostraba en el lado positivo, aportando conocimiento y sabiduría a la gente.

No se menciona la adquisición de un poder sobrenatural por parte de Thot en el momento de su llegada a las tierras de Khem, ni su encuentro con el dios Ra. El dios Ra no era un ser de nuestra dimensión, sólo se comunicaban a través de la pirámide de luz de la Atlántida, así como con muchos otros maestros.

El Legado Escrito: Corpus Hermeticum y la Tabla de Esmeralda

A él se le atribuye el Corpus hermeticum, una colección de 24 textos sagrados escritos que contienen los principales axiomas del saber hermético, donde trata temas como la naturaleza de lo divino, el surgimiento del cosmos, la caída del hombre del paraíso, así como las nociones de Verdad, de Bien y de Belleza.

Se le han atribuido estudios de alquimia como la Tabla de esmeralda -que fue traducida del latín al inglés por Isaac Newton- y de filosofía, como el Corpus hermeticum.

Reconstrucción de cómo se cree que era la Tabla de Esmeralda por el Gremio Internacional de Alquimia.

Los documentos atribuidos a Hermes Trismegisto o relacionados con él, forman el llamado “Corpus Hermeticum”. Desde que Isaac Casaubon, allá por el 1614, consiguió fechar los numerosos escritos del Corpus, ha sido un problema el precisar por quién y en qué circunstancias fueron producidos.

En el año 1462 Cosme de Médicis encargó al florentino Marsilio Ficino la traducción al latín del manuscrito griego del “Corpus Hermeticum”, que acababa de llegar a su poder procedente del Oriente. Otra obra que se le atribuye es la “Tabla de Esmeralda”, un texto breve de carácter muy críptico que influyó posteriormente en El Kybalión.

En definitiva, pudo existir una o varias personas, en la más remota antigüedad, que recibieran el nombre de Hermes Trismegisto, pero no puede haber sido el autor de las obras que se le atribuyen.

Hermes Trismegisto y la Astrología

En el ámbito astrológico, Hermes Trismegisto ocupa un lugar central como transmisor del conocimiento cósmico y celestial. En los textos herméticos, la astrología no es solo predictiva, sino también transformadora. El zodiaco es visto como una rueda cósmica que rige el destino humano. La astrología hermética está profundamente conectada con la alquimia.

Este principio, uno de los pilares del pensamiento hermético, establece que existe una conexión intrínseca entre los fenómenos celestiales y los eventos terrestres. Una compilación de textos astrológicos atribuidos a Hermes Trismegisto. En la tradición hermética, la astrología no es solo una herramienta predictiva, sino también un medio para alcanzar la iluminación espiritual.

Hermes Trismegisto es vinculado a la alquimia y a la idea de que los movimientos planetarios afectan los procesos alquímicos. El pensamiento hermético ha dejado una huella duradera en la astrología. La idea de que el universo es un sistema ordenado e interconectado, y de que los astros tienen un papel crucial en este sistema, sigue siendo central en muchas corrientes astrológicas.

Como astrólogo, Hermes Trismegisto representa la síntesis del conocimiento espiritual, científico y esotérico del mundo antiguo. Su influencia va más allá de la astrología predictiva, centrándose en la conexión entre el macrocosmos y el microcosmos y en cómo los seres humanos pueden utilizar este conocimiento para alcanzar la armonía espiritual y cósmica.

¿Quién fue Hermes Trismegisto? - “Tres veces Grande”

La obra atribuida a Hermes Trismegisto establece un vínculo profundo entre la astrología, la espiritualidad y la filosofía. Aunque su enfoque es más simbólico y esotérico que técnico, su influencia en la astrología es innegable, proporcionando una base para interpretaciones espirituales y arquetípicas de los cielos.

Sincretismo con Deidades Griegas y Romanas

Desde los inicios de la Edad Media, sobre todo a partir del resurgimiento del esoterismo, esa ambigua noción de divinidad se fue transformando y convirtiéndose en un personaje histórico. Hijo del poderoso Zeus, Hermes, además de ser el mensajero de los dioses del Olimpo, también tenía otra particularidad: era un dios psicopompo, es decir, se encargaba de guiar a las almas de los mortales hacia el inframundo.

Pero eso no era todo. Su naturaleza pícara y extrovertida lo convirtió en el dios de los ladrones y los mentirosos, además de ser el protector de los comerciantes y de los viajeros. A Hermes también se le atribuyen algunos inventos importantes. Según el mito, esta divinidad inventó el alfabeto, los dados y la lira.

Representado como un joven hermoso y atlético, Hermes viste un sombrero (pétaso) y unas sandalias aladas, y porta un caduceo, una vara mágica con la que abre y cierra los ojos de los mortales. Identificado con el dios romano Mercurio, Hermes tuvo también equivalencias con divinidades de diversas culturas como la egipcia o la nórdica.

Una de las principales equivalencias de Hermes la hemos de buscar en la figura del dios romano Mercurio. En un principio, Mercurio no tenía ni el mismo aspecto ni los mismos atributos que Hermes, como calzar las talarias (sandalias) y llevar el pétaso (sombrero de ala ancha) alados o portar el kerykeion, una vara con dos serpientes enroscadas que Apolo le regaló a Hermes.

Igual que Hermes, Mercurio era un mensajero de los dioses, y también un dios del comercio, en especial de cereal. Mercurio estaba considerado un dios de la abundancia y del éxito en los negocios, especialmente en la Galia. Y al igual que el dios griego Hermes, Mercurio también acompañaba a las almas de los fallecidos al más allá.

Mercurio. Óleo pintado por el artista alemán Hendrick Goltzius en 1611.

Atributos y Simbolismo

En todas las imágenes de esta deidad, se puede ver un objeto inusual en sus manos, apodado el “Caduceo“. Durante su reinado, “Thot” escribió decenas de obras en varios volúmenes, la mayoría de las cuales se han perdido durante siglos. Pero aún quedan preguntas sobre la figura del dios “Thoth”.

A Hermes se le atribuyen asimismo diversas invenciones fundamentales para la civilización, como el fuego y el alfabeto, así como los dados y los instrumentos musicales, en particular la lira, la cual fabricó a partir de un caparazón de tortuga. Como patrón de los viajeros, a lo largo de los caminos se levantaron pilares de piedra (hermae) en su honor, con el símbolo de un falo, que servían de guía y como señal de buena suerte a todos aquellos que pasaban junto a ellos.

En cuanto a su capacidad para la oratoria, Hermes, famoso por sus habilidades diplomáticas, también estaba considerado el patrón de las lenguas y de la retórica, motivo por el cual era venerado por los oradores y los intérpretes. Aún hoy en día, el estudio e interpretación de los textos lleva su nombre: hermenéutica.

Influencia y Legado

La sabiduría atribuida a este personaje en la antigüedad combinaba un conocimiento tanto del mundo material como del espiritual, lo que hizo que los escritos que se le atribuyen fueran de gran relevancia para quienes se interesaban por la interrelación entre lo material y lo divino.

Para algunos pensadores medievales, Hermes Trismegisto fue un profeta pagano que anunció el advenimiento del cristianismo. Y dio origen al hermetismo a partir del siglo II d.C., una cosmovisión del mundo que engloba aspectos paganos y cristianos.

Todos los eruditos piensan que Hermes Trismegisto vivió en tiempos remotísimos y sus escritos se estiman como la fuente de Platón y algunos la creen incluso fuente del mismo Moisés. El académico francés y experto en esoterismo, Antoine Faivre ha llegado a distinguir hasta tres personajes con el nombre de Hermes: uno antediluviano que vivió en Egipto, comparable al dios Toth, un “héroe civilizador”; otro que habría vivido en Babilonia y que sería el iniciador de Pitágoras y un tercer Hermes que fue el primer maestro de la alquimia.

Sus funciones son las mismas, poco más o menos, que las que se le atribuían en la Antigüedad: fundador de las doctrinas sobre la creación del universo, los números y los venenos, se le atribuye el arte de fabricar el vidrio y el descubridor de la medicina.

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