¡Felicidades! Tu pequeño ya tiene medio año. En sólo seis meses, tu recién nacido que antes lo percibías frágil, se ha transformado en un bebé feliz, juguetón, que siente curiosidad por el mundo que lo rodea. Este mes os espera una gran aventura; quizás aprenda a sentarse solo e incluso pruebe alimentos sólidos por primera vez. Sigue leyendo para saber cuáles son los hitos del desarrollo que alcanzará tu peque estas semanas, qué alimentos nuevos podría probar y cómo será su rutina de sueño.
Crecimiento y Desarrollo Físico
A los seis meses de edad, los bebés generalmente pesan entre 6 y 9 kg. Su crecimiento se desacelerará un poco en comparación con los primeros meses de su vida, la mayoría de los bebés miden entre 62 y 72 cm. Cuando tu peque cumpla seis meses, es posible que ya duplique su peso al nacer. No todos los niños crecen al mismo ritmo, aunque es normal que engorden de 0,4 a 0,5 kg en estas semanas. Al llegar a los siete meses puede que mida de 12 a 20 mm más. El pediatra hará un seguimiento con las tablas de crecimiento del bebé para asegurarse de que todo vaya bien.
Los Primeros Dientes
Si ves que tu bebé muerde con fuerza sus juguetes, constantemente chupa sus dedos y saliva mucho, es probable que su primer diente esté muy cerca de salir. Este diente aparece a menudo por el escenario de los seis meses, y generalmente será un incisivo central inferior. Puede obtener su primer diente a los cuatro meses, o incluso al nacer, aunque eso es bastante raro. En esta edad es normal que comiencen a aparecer los primeros dientes. No obstante, si no es el caso de tu hijo, no te preocupes; cada niño es un mundo. El cuidado de los dientes y las encías es fundamental desde el primer momento. Si no sabes cómo hacerlo, usa un cepillo de dientes suave para niños y un poco de pasta de dientes (aproximadamente como un grano de arroz).
Desarrollo Motor
Tu bebé es muy activo y tiene un mejor control sobre sus movimientos. Es capaz de agarrar sus juguetes, también pueden agarrar objetos a su alrededor y si le quitas un objeto que le gusta, va a protestar llorando. Cuando se acueste boca arriba, va a jugar con sus pies y los pondrá en su boca. Cuando esté acostado sobre su parte frontal, van a poder a darse la vuelta para ponerse sobre su espalda de nuevo. Cuando lo apoyes en posición de pie, van a doblar sus piernas extendiéndolas y saltando arriba y abajo.
Uno de los mayores desafíos que enfrenta tu bebé en los próximos meses será sentarse en posición vertical. Por el momento, si pones a tu bebé sobre la espalda, él elevará su cabeza y torso para tratar de sentarse por sí mismo, pero no logrará hacerlo. Esta posición le dará una nueva visión del mundo y abrirá todo tipo de posibilidades: pues puede ver todo lo que está pasando y agarrar objetos esparcidos a su alrededor. Para que sea más fácil para él y para tomar ventaja de esta posición, puedes apoyar su espalda con un cojín de lactancia. Pero sólo por unos minutos. Su columna vertebral sigue siendo demasiado frágil y no debe ser forzada más allá de sus capacidades.
Tu pequeño es más fuerte y ágil cada día. Cuando cumpla seis meses, es posible que aprenda a girar en ambos sentidos. Vigílale para que no se caiga de la cama o del sofá. Así no te sorprenderá con sus nuevas habilidades cuando no te lo esperes. Cada movimiento lo prepara para el siguiente paso. A medida que su tronco y cuello se fortalecen, podrá sentarse cuando le sientes (con apoyo).
Desarrollo Sensorial y Cognitivo
Tu bebé está fascinado por su reflejo en el espejo, a pesar de que todavía no entiende que se está viendo a sí mismo. Pasa mucho tiempo manipulando sus juguetes, y es particularmente aficionado a todo lo que tiene colores brillantes, texturas suaves o que combinan la música y juego de luces. En torno a los seis meses, la percepción de profundidad de los bebés mejora bastante. Ya podrá ver mucho más lejos, tal vez incluso a varios metros. De hecho, ya diferenciará los colores y se centrará en los objetos sin bizquear.
Comunicación y Personalidad
De manera más general, a tu bebé le encanta interactuar contigo. Él tratará de captar tu atención, reír, imitar cosas y emitir gritos de alegría. A esta edad ellos gorgotean y tienen el placer de la repetición de sílabas que terminan en "a": " dadadada", " mamamama". A tu bebé le encanta ver que llegues diciendo "Mamá está aquí" cuando repiten "mamamama”.
Tu bebé está aprendiendo a comunicarse después de pasar sus primeros meses escuchando tu voz y analizando los sonidos que emites. A esta edad comenzará a imitar los sonidos del habla. Si le llamas por su nombre, puede que se dé cuenta. Además, cuando le digas la palabra «no», quizás deje lo que está haciendo en respuesta. Poco a poco, pequeño comenzará a asociar palabras con objetos. Será emocionante observar cómo se desarrollan sus habilidades lingüísticas en los próximos meses.
A medida que tu peque sea más ágil y curioso, también se volverá más guerrero. En esta etapa, la disciplina consiste en mantenerle seguro. Establecer límites te ayudará a enseñarle qué comportamientos son aceptables o no. La mejor manera de lidiar con un bebé de seis meses demasiado asertivo no es castigarlo, sino recompensarlo por el comportamiento deseado. Si ves que tu bebé hace algo que no está permitido, hazle saber que está mal e intenta que se interese en una actividad mejor.
Alimentación del Bebé de 6 Meses
Los seis meses suponen una etapa clave en lo que se refiere a la alimentación del bebé. Es ahora cuando muchas mamás se plantean, por diferentes motivos, comenzar con la leche de continuación como parte de una dieta diversificada. Los seis meses son un momento excelente para introducir los alimentos sólidos en la dieta de tu hijo. Encuentra un momento del día en el que no esté cansado y tenga un poco de hambre. Colócale sobre tu regazo o en una trona y usa una cuchara pequeña para alimentarle. Sujeta la cuchara cerca de sus labios y deja que huela y pruebe la comida. Si la rechaza, vuelve a intentarlo un minuto después. Es normal que estas primeras cucharadas de comida acaben en el babero, la bandeja o la barbilla de tu bebé.
Muchos bebés comenzarán con cereales reforzados con hierro y un poco de leche materna o de fórmula. No obstante, si no sabes qué darle a tu peque, pide consejo al pediatra. Te recomendamos darle solo un alimento nuevo cada vez y esperar unos días antes de añadir otra cosa al menú, como puré de verduras o frutas. Observa que no aparezcan erupciones cutáneas, diarrea ni vómitos y consulta al médico para descartar cualquier alergia o sensibilidad a los alimentos, sobre todo si tú o tu pareja las tenéis. Haz que se siente recto y dale solo alimentos suaves para evitar que se atragante. No pongas cereales para bebés en el biberón, ya que esto también implica riesgo de asfixia. Si tiene reflujo, el médico le recomendará una leche de fórmula más espesa.
Aunque tu pequeño empiece a comer alimentos sólidos, seguirá necesitando leche materna o de fórmula. Cuando cumpla seis meses, lo normal es que tome unos 230 ml cada cuatro o cinco horas. A medida que los acepte, se pueden introducir progresivamente las verduras. Se recomienda comenzar por patatas, zanahorias, puerros, calabacín, calabaza y judías verdes, introduciendo las hortalizas de una en una y dejando transcurrir un intervalo de tres días para comprobar que no le provocan ninguna reacción alérgica. Una vez el bebé haya probado todas estas verduras y esté verificado que las tolera se puede introducir pollo cocido triturado junto a las hortalizas en el puré.
Hasta los seis meses tampoco ha sido necesario ofrecer agua al bebé, que ha obtenido toda la hidratación de la leche materna o de la leche de fórmula, incluso en los días más calurosos del verano. A partir de esta edad se le puede comenzar a dar agua en biberón o en un vaso de aprendizaje.
Sueño del Bebé de 6 Meses
Después de tus primeras noches perturbadas, la mayoría de los bebés duermen bien entre las edades de tres y nueve meses. Si tu bebé todavía se despierta en la noche, no pierdas la paciencia. Simplemente le ha tomado un poco más de tiempo para entrar en su patrón de sueño. No te preocupes por el desarrollo de malos hábitos: ve a verlo si se despierta y ayúdale a volver a dormirse acariciándolo y alimentándolo por medio de la lactancia materna o con biberón. Esto lo hará sentir tranquilo y desempeñará un papel importante, ya que le ayudará a dormir bien a largo plazo.
Los bebés de seis meses pueden dormir entre 12 y 16 horas al día. Por las noches, tal vez llegue a las nueve horas o más, con algunos despertares breves. Durante el día, todavía necesitará dos o tres siestas.
Salud y Bienestar del Bebé de 6 Meses
Cuando tu bebé se vuelva más ágil y coja más objetos, tendrá más riesgo de infección. Lo mejor es mantenerle alejado de las personas con gripe o cualquier otra enfermedad infecciosa. No obstante, a veces es imposible evitar que tu pequeño enferme. Algunos problemas de salud comunes que pueden tener los bebés de seis meses son:
- Diarrea. Puede deberse al contacto con virus (como el norovirus) o bacterias, la introducción de nuevos alimentos como el jugo de frutas o las alergias alimentarias.
- Fiebre. Los bebés suelen tener temperaturas más altas que los niños mayores. Por sí sola, la fiebre no es una enfermedad, sino un síntoma de otra cosa. Puede que el organismo de tu hijo esté luchando contra una infección.
- Dolor o infección de oído. Las infecciones del oído medio son comunes en bebés y niños entre los seis meses y los tres años. A menudo, aparecen después de que un niño se haya resfriado. Si tu peque parece incómodo, puedes darle paracetamol o ibuprofeno en una dosis apropiada para su edad, así como aplicar una compresa tibia en la oreja para aliviar el dolor. El pediatra le recomendará unas gotas para los oídos. Algunas infecciones del oído son causadas por bacterias, por lo que pueden requerir antibióticos. Consulta al médico sobre las opciones de tratamiento para bebés de seis meses.
Si tu pequeño tiene diarrea, fiebre o una infección de oído, pide al pediatra que lo revise. Podrá recomendarle un tratamiento y descartar cualquier problema más grave.
Ten cuidado cuando tu bebé se acerque para agarrar cosas y explorar el mundo que le rodea. A los niños les encanta llevarse objetos a la boca, por lo que nunca debes darles comida o juguetes que puedan implicar riesgo de asfixia. A medida que tu bebé crezca y comience a demandar más atención, el hijo mayor comenzará a sentirse un poco molesto por compartir la atención. Para calmarle, pídele que participe en más actividades con el bebé, como leer un cuento o cantar una canción.
Cómo Estimular el Desarrollo de Tu Hijo
Puedes participar en el recorrido de aprendizaje de tu bebé. Leer, cantar, hablar y jugar con él todos los días no solo os ayudará a reforzar el vínculo, sino que también fomentará el desarrollo de su cerebro. Considera que las palabras que escucha tu hijo son como pequeñas semillas: se plantan en su mente y forman un bosque de vocabulario. Leer en voz alta le enseña nuevas palabras y le anima a escuchar. También le presenta nuevos conceptos e ideas, le enseña cómo funciona el mundo y le da lecciones sobre cómo comunicarse. La lectura también puede ayudar a los niños a crecer a nivel social y emocional, especialmente si pronuncias las palabras con emociones y efectos de sonido. Tu pequeño querrá mirar, señalar y tocar la página mientras lees. De este modo, mejora su desarrollo social y sus habilidades de pensamiento. Cuantas más palabras escuche, más intentará copiar sonidos, recordar palabras y reconocer imágenes. Deja algo de tiempo para leer todos los días; pronto descubrirás que es una actividad que a ambos os encanta. Inspírate con estas divertidas ideas de lectura y juegos con bebés.
Algo esencial para el desarrollo del bebé a partir de los seis meses es el juego. El pequeño está cada día más activo y receptivo. Entre los seis y los 10 meses, el bebé comienza a desplazarse gateando. Hay que tener precaución con los cantos de los muebles así como con los enchufes y cables que estén a su alcance (se recomienda taparlos con protectores o instalar enchufes de seguridad). Igualmente hay que vigilar que no haya a su alcance objetos como cuerdas, la plancha caliente o los faldones de los manteles (podría agarrarlos y tirar de ellos, provocando que le caigan encima cosas pesadas). Hay que tener precaución máxima con las puertas, ventanas, cajones, accesos a las escaleras y puertas de los armarios de la cocina donde haya guardados productos tóxicos como lejía o detergentes.
