Desarrollo del Bebé Prematuro de 28 Semanas: Guía Completa

Hay quien llega a este mundo luchando por poder sobrevivir. Aunque todos los bebés pasan por un proceso de adaptación a ese mundo inseguro que no se parece en nada al que habitaron durante meses, lo cierto es que para los que nacen antes de tiempo, la batalla se complica.

Cada vez son más los bebés que nacen prematuros. "Actualmente la tasa de prematuridad en España ronda el 7%; lo que supone uno de cada 13 nacimientos en nuestro país, aunque es variable según la comunidad autónoma. En las últimas décadas este porcentaje se ha elevado. Hace 20-30 años rondaba el 5%. Esta cifra se ha incrementado gracias a los avances en obstetricia y neonatología”, afirman el Dr. Krzysztof Kuder, coordinador de la UCI de Neonatología, y la Dra.

En España el 8% de los neonatos nace antes de la semana 37 de gestación y el 1% antes de la semana 32 (1). El cuidado que requieren es totalmente diferente al de un bebé a término.

En Clínica VASS hemos tratado varios prematuros nacidos a partir de la semana 22 de gestación. La Osteopatía Infantil les ayuda a regular tanto su sistema digestivo como el sistema nervioso y cualquier tipo de patología musculo-esquelética con la que hayan podido nacer.

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¿Cuándo se Considera a un Bebé Prematuro?

Todos los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación se consideran bebés prematuros o nacidos antes de término. La mayoría de los embarazos dura 40 semanas de media, y cuando el parto se produce entre las semanas 37 y 42 de gestación se dice que es un bebé "nacido a término".

Se considera prematuro a todo bebé nacido antes de la semana 37 de gestación; gran prematuro a todo bebé nacido antes de la semana 32 de gestación y bebé pre-término al bebé nacido antes de la semana 40.

Antiguamente se utilizaba el término prematuro para denominar a los niños que pesaban menos de 2,500 kg, independientemente de la duración de la gestación. Esta definición ya no es utilizada ya que muchos bebés nacen con bajo peso a término.

Cuando el niño nace antes de las 37 semanas se le llama “prematuro o pretérmino”. El niño prematuro nace con una “inmadurez” de sus órganos y sistemas (respiración, control de temperatura, digestión, metabolismo, etc.) lo que le hace más vulnerable a las enfermedades y más sensible a los agentes externos (luz, ruido, etc.). El niño nacido antes de las 35 semanas de gestación está “inmaduro” siendo frecuente que tenga dificultades para controlar su temperatura, su respiración y para alimentarse. Los cuidados en la Unidad de Neonatología están destinados principalmente a proporcionarles ayuda en estas tres funciones esenciales.

Tipos de Bebé Prematuro en Función de las Semanas

No existe una clasificación universal, pero la siguiente es una de las más aceptadas actualmente:

  • Prematuro extremo: Nacido antes de las 28 semanas de gestación. Afortunadamente en este subgrupo solo se encuentran el 1-2% de todos los nacidos vivos.
  • Recién nacido muy prematuro: Nacido entre las 29 y 31,6 semanas de gestación.
  • Prematuro moderado: Nacido entre las 32 y 34,6 semanas de gestación.
  • Prematuro tardío: Nacido entre las 35 y 36,6 semanas de gestación.

Los dos grupos anteriores constituyen, aproximadamente el 20% del total de prematuros. Son los que tienen afectaciones más graves a corto y a largo plazo, más mortalidad y los que absorben la mayor parte de recursos económicos, tiempos de asistencia y de investigación en neonatología.

Si tu hijo ha nacido antes de la semana 28 se considera prematuro extremo. Estos bebés son los más frágiles.

Características Físicas del Bebé Prematuro

Los bebés que nacen antes de tiempo (llamados prematuros o pretérmino) presentan un físico diferente al de los bebés nacidos a término (que nacen en la semana 36). Sus órganos, huesos, músculos, incluso la piel, no han tenido tiempo de completar su desarrollo.

  • El llanto del bebé prematuro es mucho más débil y no suele ser prolongado.
  • La alimentación del prematuro puede ser complicada, especialmente en niños nacidos antes de la semana 34 de gestación, ya que sus reflejos de la boca son difíciles de provocar. Además tienen mucha más dificultad en la succión y deglución y tienen más tendencia a regurgitar y aspirar la leche.
  • Los movimientos del bebé prematuros son más rápidos y bruscos. Los nacidos entre la semana 28 y 32 de gestación no son capaces de mover de forma aislada las extremidades sino que lo realizan de forma generalizada.
  • La postura del bebé prematuro boca abajo suele ser con la pelvis descendida y las rodillas al lado del abdomen, teniendo las rodillas y caderas muy flexionadas, mientras que el bebé a término permanece con la pelvis más ascendida y con las rodillas debajo del abdomen. Boca arriba el prematuro de 28 semanas reposa con las piernas extendidas y con las caderas separadas en postura de “rana”.

Es muy común que estos bebés padezcan muchos tipos de inmadurez tales como: reflujo gastroesofágico, cólico del lactante, displasia broncopulmonar, retinopatías, etc.

Riesgos de un Bebé Prematuro

Un niño prematuro nace con sus órganos todavía en fase de desarrollo. No han completado la evolución normal dentro del útero materno, por lo que pueden presentarse complicaciones.

Las posibilidades de que un niño prematuro sobreviva están condicionadas por: la edad gestacional, el peso al nacimiento, la presencia de problemas de salud graves al nacer (respiratorios, cardiacos, infecciosos, malformativos, etc.). De todos ellos el más importante es la edad gestacional, ya que determina la madurez de los órganos. El límite de ésta va ampliándose cada vez más, de tal forma que en la actualidad se considera viable un recién nacido de 23/24 semanas en adelante. No obstante el médico le informará del pronóstico vital de su hijo en relación con los factores que concurren en él.

Entre los problemas que se pueden presentar, Martínez apunta a que los problemas relacionados con el sistema respiratorio «son los más comunes» y entre ellos, la displasia broncopulmonar. Esta inmadurez a nivel pulmonar lleva a estos bebés a un mayor riesgo de sufrir apneas, tanto centrales como obstructivas. También posibles descensos de su ritmo cardíaco, síndrome de distrés respiratorio (también conocido como dificultad respiratoria neonatal), fallo respiratorio e incluso muerte súbita.

«Hay que tener en cuenta que los pulmones dentro de la madre no los utiliza, pero fuera sí. Esa primera reacción que hacen al principio es clave para ver cómo van mejorando. «La afectación más habitual y más frecuente, y que por desgracia, no hemos conseguido disminuir su frecuencia, son las afecciones pulmonares. Pero también existen otras, por ejemplo a nivel ocular, la retinopatía ocular. A nivel cerebral, una hemorragia intracraneal o alteraciones en el desarrollo del cerebro que pueden condicionar su vida», enumera el doctor Martínez.

La maduración cerebral se acelera a partir de la semana 34 de gestación. Los bebés que nacen antes de esta semana, la mayor parte de su desarrollo neuronal se debe producir fuera del vientre materno. De esta forma, pueden acabar desarrollando problemas cognitivos, conductuales o de motricidad.

Otro de los riesgos más frecuentes entre los prematuros es su alteración en la regulación de la temperatura. Son más susceptibles a padecer hipotermia porque tienen menor cantidad de tejido graso y por lo tanto, pierden el calor de su cuerpo con más facilidad. A esto hay que sumarle una mayor inmadurez de la función termorreguladora cerebral que se lleva a acabo a través del hipotálamo, y que, por lo tanto, contribuye en este problema.

Posibles riesgos de los bebés prematuros:

  • Dificultades respiratorias
  • Apneas y descenso del ritmo cardíaco
  • Enterocolitis necrosante
  • Problemas a nivel óseo
  • Alteraciones en la regulación de la temperatura
  • Hipoglucemia
  • Hiperbilirrubinemia (un exceso de bilirrubina en sangre que se asocia a ictericia, un color amarillento en su piel y el blanco de los ojos)
  • Problemas de desarrollo neurológico

Cuidados del Bebé Prematuro

Los recién nacidos prematuros, debido a la inmadurez anatómica y funcional de sus órganos y sentidos, tienen una capacidad limitada de adaptación al medio. Son muy vulnerables y sensibles a estímulos como la luz, el ruido, las manipulaciones, el dolor o la gravedad, que les llegarían amortiguados si estuvieran en el útero materno. En este sentido, hoy en día se sabe que los factores ambientales a los que están expuestos estos pacientes en la UCIN constituyen un aspecto decisivo en su evolución a largo plazo.

En la mayoría de los casos (excepto los prematuros leves), estos bebés requieren atención especial en una unidad de cuidados intensivos neonatal (UCIN), con personal médico y equipos especializados capaces de tratar los diferentes problemas a los que están expuestos.

Además, les es difícil mantener la temperatura corporal, por su piel fina y poca grasa, por lo que tienen que estar en una incubadora. A pesar de ello, siempre y cuando el bebé esté bien, es crucial el contacto piel con piel con los padres, es lo que en las UCIN se llama “método canguro”.

Los Cuidados Centrados en el Desarrollo (CCD) son unas medidas instauradas en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCINs) con el fin de disminuir los agentes estresantes para el recién nacido y fomentar la activa participación de los padres en los cuidados de sus hijos, favoreciendo así su desarrollo.

La implementación de los CCD conlleva un cambio en la forma de trabajo, ya que la individualización de las necesidades de cada paciente y su familia pasan a ser el centro de atención, y no las rutinas estrictas. Controlaremos estrictamente en la UCIN los niveles de ruido y de luz, las manipulaciones unicamente necesarias y el cuidado postural, procurando simular la posicion intrauterina y la contención. Priorizaremos el método canguro (piel con piel) desde el momento que el neonato esté estable, promocionando el apoyo a la lactancia materna en todo momento.

Deben recibir un seguimiento médico y apoyo multidisciplinar hasta la edad escolar. Hay que vigilar el desarrollo de estos niños y los problemas que puedan surgir durante su crecimiento (oculares de retina, alteraciones en la audición...). También es básico el apoyo neuropsicológico y rehabilitador temprano que produce una influencia positiva en su función motora y cognitiva.

En resumen, con los avances médicos, la supervivencia y la evolución de los prematuros extremos han mejorado mucho.

Cuidados Después del Nacimiento

«Lo fundamental es favorecer la adaptación al mundo exterior. Eso significa conseguir un adecuado ambiente térmico, que consigan una buena temperatura porque son niños que se enfrían muy rápido. Al igual que mantener un adecuado nivel de hidratación.

Debido a todo lo expuesto, los bebés que nacen antes de lo previsto necesitan unos cuidados específicos. «Sobre todo, la adaptación respiratoria. Son pulmones inmaduros que a veces tienen déficit de surfactante, por lo que tenemos que administrárselo nosotros», indica el neonatólogo.

A partir de ahí, según la semana de gestación en la que se produzca el alumbramiento y la maduración de los diferentes órganos, se irán dando pequeños pasos: «Como lograr introducir la alimentación lo más pronto posible, que tratamos que sea lactancia materna porque es siempre la que siempre va a tener mejores resultados en esos bebés. También intentamos disminuir el número de infecciones que puedan llegar a sufrir.

La Lactancia Materna

La leche materna es el mejor alimento para los bebés prematuros, ya que los beneficios que esta brinda son fundamentales para su crecimiento y desarrollo. Por eso, las unidades de neonatología suelen albergar o están adscritas a un banco de leche. María Castiñeira es matrona en el del CHUS, que además abastece a los hospitales del área de Coruña, Ferrol y Lugo: «Nos encargamos de almacenar, procesar y distribuir la leche que donan otras madres».

Esta leche se utiliza como alimento para los bebés prematuros, «sobre todo aquellos que pesan menos de un kilo y medio, que nacieron antes de las 32 semanas de gestación o que padecen alguna enfermedad grave», explica la matrona. Si el bebé no es capaz de agarrarse aún, esta leche se administra a través de una sonda nasogástrica.

El objetivo no siempre es fácil de conseguir, ya que estas madres están preocupadas, sufren con el ingreso hospitalario del bebé y también con la separación de él que esto pueda suponer. «Se genera mucho estrés, como es normal, y no es el entorno más favorable porque lo mejor para la madre es estar con su bebé el mayor tiempo posible. Realmente estas madres están preocupadas, recuperándose de sus partos, tienen muchos miedos e incertidumbres de cara a la prematuridad.

El Desarrollo del Bebé Prematuro

Desde que nacen, todos los padres estamos atentos al desarrollo de nuestros hijos. ¡Nos encanta celebrar sus pequeños-grandes progresos! porque ¡hace tanta ilusión ver cómo crecen y ganan habilidades! Además, es importante hacerlo para ver si evolucionan correctamente, y no solo desde los primeros meses sino de forma continuada. El motivo es que hay algunos problemas que hasta los 12-36 meses, que es cuando empiezan la etapa preescolar, no se pueden detectar.

De todos modos, no hay que obsesionarse. Hay niños que hablan, gatean y caminan enseguida y otros que van a un ritmo más lento. También influye el carácter, el entorno y los estímulos. Si tienen hermanos mayores, en general aprenden y se espabilan antes.

El desarrollo sensorio-motor del prematuro es más lento y hay que tomar como referencia su edad corregida (la fecha en la que habría nacido a término) y no la edad cronológica.

Edad Corregida

“La edad corregida es el valor en semanas y días que asignamos a los prematuros que ya están en su vida extrauterina. Por ejemplo: un prematuro nace a las 28 semanas y cinco días. A los 25 días del parto, consideraríamos que tiene 25 días de vida; pero en realidad sería aún de 32 semanas y dos días, y lo seguiremos tratando como el prematuro que sigue siendo. La edad corregida nos sirve para cuidar, tratar y valorar de una manera objetiva a nuestros prematuros, ofreciéndoles los cuidados que precisan.

Además, hay que hacer un seguimiento adaptado a su edad “real”, que no es su edad cronológica, sino la edad corregida. Si es el caso de tu hijo, puedes calcularla a partir de dos datos: la fecha probable en la que estaba previsto el parto y las semanas transcurridas de embarazo cuando nació. Si estaba previsto que naciera a las 40 semanas y nació a las 28 semanas, hay que restar de 40-28. El resultado son las semanas de prematuridad. Nació 12 semanas antes.

Para saber, por tanto, cuál es su edad real hay que restar de “su edad actual” las semanas de prematuridad. Si han pasado 6 meses desde que nació (24 semanas), su edad real no son 6 meses sino el resultado de esta operación: 24 semanas - 12 semanas= 12 semanas, es decir 3 meses.

La Llegada a Casa y el Seguimiento

¿Cuándo pueden irse a casa estos pequeños? La edad gestacional corregida óptima para irse para casa suele estar en torno a las 36 o 38 semanas.

Para el doctor, la importancia de hablar de la prematuridad recae en el amplio abanico de signos que pueden presentarse (o no) en estos niños con el paso del tiempo. «Esos bebés, aunque es verdad que están en la unidad neonatal, salen y se van para casa, pueden sufrir una serie de complicaciones o de alteraciones que puedan condicionar su vida. Por ejemplo, la patología respiratoria. Ese pulmón inmaduro que ha sido sometido a una ventilación mecánica y que a lo mejor tiene una distrofia broncopulmonar, es posible que no recupere nunca la función de un niño a término.

Otras posibles complicaciones a las que hace referencia el doctor son haber sufrido una enterocolitis necrotizante y que «a lo mejor se le ha tenido que operar y extirpar un trozo de intestino, puede tener un intestino corto y problemas de absorción, nutrición y engorde en el futuro. Así, son niños que hay que vigilar desde un punto de vista disciplinar. «Eso no quiere decir que no haya niños que vayan perfectos.

“Es cierto que en el caso de los bebés prematuros extremos, el porcentaje de retrasos madurativos puede ser más alto, por ello existen protocolos propios que incluyen visitas de múltiples especialistas, como neuropediatría, rehabilitación y atención temprana, entre otros. Estas visitas de seguimiento se realizan a través de unas unidades especializadas denominadas Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (CDIAT)”, añade Mireia Torres Moliner, también especialista en Neonatología del Hospital Universitari Dexeus. Dependen del Gobierno de cada CC.AA y la atención que ofrecen es gratuita.

Si a partir de esa edad existen problemas de desarrollo, el seguimiento ya tiene que hacerse a través de los especialistas que corresponda por separado, no está centralizado. “En nuestro hospital, les hacemos una hoja de ruta para realizar su seguimiento. Cuanto más extremo sea el prematuro -si nació con pocas semanas, muy bajo peso o tiene algún problema de salud añadido- mayores son las probabilidades de que se den trastornos del desarrollo“, explica Paula.

“Lo que siempre decimos a los padres es que entendemos su preocupación, pero que confíen en los profesionales, ya que existen muchos recursos y hay protocolos muy claros para ayudar en su desarrollo», añade Mireia Torres. A los dos años aproximadamente, casi todos alcanzan el rango normal. Si tu hijo no lo ha alcanzado, puede necesitar apoyo adicional durante un período de tiempo más largo. Pero no significa que no vaya a progresar.

Un aspecto muy importante es que los padres estén muy implicados, “son el principal apoyo”, indica Paula,” porque, por nuestra experiencia, todo es mucho más fácil cuando se trabaja en equipo con los profesionales”.

Es posible reducir el riesgo de parto prematuro consultando al médico antes del embarazo, especialmente para las mujeres que padecen enfermedades crónicas, ya que permiten identificar los problemas desde el comienzo y tratarlos.

En una unidad de neonatos existe un equipo multidisciplinar. «La matrona está en atención primaria, en consultas y sala de partos. En la unidad de neonatos quizás tenemos poca presencia porque hay una enfermera pediátrica y ahí compartimos funciones. De esta forma, su compañera Lojo recalca que las embarazadas deben acudir ante cualquier tipo de síntoma, ya que el tiempo en estos casos, es crucial. «Es importante detectar pronto la amenaza de parto porque en muchos de estos casos se puede prevenir y frenar. Que se quede en una simple amenaza y no en un alumbramiento prematuro. No obstante, en el caso de que no sea posible, porque la naturaleza muchas veces es así e incluso podría llegar a ser contraproducente, son vitales las horas previas.

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