¿Por Qué Mi Bebé Muerde el Chupete o No lo Quiere?

La llegada de un recién nacido es un momento lleno de emociones, pero también genera muchas dudas e incertidumbres. Es natural sentirse abrumado por las opiniones contradictorias y las inseguridades que surgen alrededor del uso del chupete. Si estás aquí, probablemente ya lo hayas intentado todo: le has ofrecido el chupete a tu bebé como si fuera la mejor creación del mundo, pero... nada. Ni siquiera lo mira. Y claro, te preguntas: "¿Qué está pasando? ¿Por qué mi bebé no quiere el chupete?". Que tu bebé no quiera el chupete no debería preocuparte, a no ser que el motivo parezca ser alguna lesión en la boca que le hace daño. Pero en ese caso, también notarás el rechazo al pecho y otras señales.

El chupete ha sido durante mucho tiempo un accesorio esencial para muchos recién nacidos, llegando a convertirse en una extensión fundamental de su día a día. No obstante, no es tan raro encontrarse con bebés que no quieren saber absolutamente nada del chupete. Que tu bebé no quiera saber nada del chupete no es tan raro.

Aquí te ofrecemos algunas razones y soluciones si tu bebé rechaza el chupete:

Razones Comunes por las que un Bebé No Quiere Chupete

  1. Preferencias individuales: Al igual que a algunos nos encanta el chocolate y a otros no, los bebés tienen sus propias preferencias desde muy temprana edad. Puede que el tuyo simplemente no sea fan de los chupetes.
  2. Material inadecuado: A veces el problema no es tanto el concepto del chupete, sino el material del que está hecho. Los chupetes vienen en varios materiales: silicona, látex, caucho natural... ¡y los bebés notan la diferencia!
  3. Forma incorrecta: ¿Sabías que existen varias formas de chupetes? Algunos son más redondeados, otros más anatómicos, y algunos tienen una forma ortodóntica pensada para favorecer el desarrollo de la mandíbula. Es posible que el diseño del chupete que estás utilizando no se ajuste bien a la boca de tu bebé.
  4. Instinto de succión no tan fuerte: Algunos bebés simplemente no necesitan el chupete. Su instinto de succión no es tan fuerte como en otros niños.
  5. Edad del bebé: Los recién nacidos suelen tener un instinto de succión muy fuerte, pero este instinto puede variar dependiendo de la edad de tu bebé. Si tu pequeño está muy cerca de los 6 meses o más, es posible que ya esté en la etapa de explorar el mundo con las manos y boca, y no tenga tanto interés en el chupete como antes.
  6. Incomodidad o molestias: Los bebés pueden rechazar el chupete si están incómodos o molestos por otra razón. Si tu bebé está irritable, con gases, o incluso si tiene alguna molestia en la boca, como los primeros signos de dentición, podría simplemente no querer nada en su boca.
  7. Necesidad de tiempo: No todos los bebés aceptan el chupete de inmediato, y forzarlos no es la solución. Intenta ofrecerle el chupete en momentos de calma, sin presiones.
  8. Distracciones: Si tu bebé está en medio de una distracción, como en un lugar ruidoso o lleno de estímulos, es probable que el chupete no le interese tanto.
  9. Preferencia por la compañía: Finalmente, también puede ser tu bebé no quiera un chupete porque lo que quiere es estar contigo.

Estrategias para Introducir el Chupete

Si tu bebé muestra resistencia ante los intentos de usar el chupete, no te preocupes no está todo perdido. Como hemos comentado antes, puede que el chupete elegido no encaje con tu bebé. Puede ser que haya algo en el tacto, textura, tamaño o forma del chupete (o quizás todo a la vez) que le resulte desagradable. Por ello, es muy recomendable investigar y probar con distintos modelos, marcas y materiales.

  1. Paciencia y constancia: Algo que puedes probar es ofrecer el chupete de forma constante, pero sin forzar.
  2. Estimulación del reflejo de succión: Acariciarle los labios con la tetina, de arriba abajo, es una buena forma de estimular su reflejo de succión y hacer que abra la boca. Cuando lo haga, puedes intentar introducir el chupete con suavidad. Si lo suelta, repite lo mismo otras dos o incluso tres veces.
  3. Ofrecer como un juguete: Puedes probar otras técnicas, como, por ejemplo, ofrecerle el chupete al bebé como si se tratase de uno de sus juguetes. La curiosidad hará el resto.
  4. Variedad de chupetes: También puedes probar diferentes tipos de chupetes con variedad de tetinas. Si le das a tu bebé diferentes opciones, seguramente acabarás encontrando una que le resulte más agradable. Recuerda que los chupetes de látex o silicona tienen propiedades distintas que pueden gustar más o menos al bebé. La forma, redonda, fisiológica o anatómica, también influirá en sus preferencias.
  5. Talla adecuada: La talla de chupete también es importante para que tu bebé se sienta cómodo. No son iguales los chupetes para prematuros, que los chupetes para recién nacidos o chupetes 18 meses para bebés más mayores.
  6. Chupeteros: Los chupeteros desempeñan un papel esencial en la adaptación de los bebés al chupete y en el fomento de su aceptación. Además de mantener el chupete siempre a mano, los chupeteros también ofrecen una experiencia táctil agradable para los bebés, ya que pueden tocar y explorar los coloridos diseños y texturas.
  7. Enfoque gradual: Considerar un enfoque gradual puede ser una estrategia muy efectiva para fomentar su aceptación de manera más cómoda y natural.
  8. Elegir el momento adecuado: La elección de los mejores momentos para ofrecer el chupete desempeña un papel clave en la aceptación de este objeto. La hora de dormir puede ser un momento especialmente oportuno.

Lo que No Debes Hacer

  • Untar el chupete con sustancias dulces: Lo que no debes hacer es untar el chupete con nada. Antiguamente se mojaban las tetinas en miel, azúcar o leche condensada para que el sabor dulce hiciese más apetecible el chupete. Si nos remontamos más atrás en el tiempo, incluso se ofrecía chupetes con anís.
  • Forzar al bebé: Si el bebé claramente no está interesado, no fuerces el chupete.

ESTE es el chupón ideal para tu bebé ( Ventajas y Desventajas) Joana Campolargo

Alternativas al Chupete

Si ves que el chupete no es lo suyo, no te preocupes, puedes considerar diversas formas de consuelo.

  • Succión del dedo: Sobre todo, es importante evitar que tu recién nacido recurra a su dedo como una forma de consuelo. Aparte de favorecer la mordida abierta, la presión que ejerce el pequeño al succionar el propio dedo, repercute en una elevación excesiva de la bóveda del paladar, al tiempo que se va estrechando paulatinamente la arcada maxilar. De hecho, estas alteraciones no revierten espontáneamente y suelen requerir la intervención del odontopediatra más pronto o más tarde.
  • Otras técnicas de relajación: Hay diversas maneras de lograr dormir a un bebé rápido y que se relaje. Otra forma es tranquilizarle con un baño caliente. Asimismo, un balanceo suave puede ser también una gran opción para calmarle. Además de la aplicación de masajes delicados, que también pueden aliviar la tensión y el malestar, brindando una sensación de alivio y relajación al bebé.
  • Presencia y contacto físico: Muchas veces, el bebé se pone nervioso porque no siente cercana la presencia de sus padres, que le da seguridad. Tomarlo en brazos, hacerle mimos y caricias o envolverlo tiernamente en una sábana o toalla adecuada para ello, son formas muy eficaces de que calmar al bebé.

El Debate: Chupete Sí o No

El uso o no del chupete es un tema que siempre genera un gran debate entre los padres primerizos. Es natural sentirse abrumado por las opiniones contradictorias y las inseguridades que surgen alrededor del uso del chupete. Sin embargo, debes confiar en tu instinto y en lo que consideres más adecuado para tu bebé. La clave está en ser consciente de las preferencias y necesidades únicas de tu pequeño y abordar la situación con paciencia, empatía y adaptabilidad. En última instancia, sea cual sea la elección, ya sea darle el chupete a tu bebé o no, recuerda que lo más importante es brindarle amor y atención.

Beneficios del Chupete

  • Efecto regulador: Todos hemos experimentado alguna vez ese sentimiento de alivio al ponerle el chupete a nuestro bebé y ver que se tranquiliza al instante. Mediante la activación del reflejo de succión del recién nacido, los chupetes ayudan a calmar al bebé y lograr que se sienta más seguro. Al igual que chuparse el dedo, el chupete cubre a los recién nacidos y a los bebés su necesidad de succionar, que es de vital importancia, ya que este reflejo es lo que los mantiene vivos el primer año de vida.
  • Otros beneficios: Además, el chupete ofrece otros beneficios, como la reducción del riesgo síndrome de muerte súbita del lactante, la disminución del dolor, la ansiedad y el llanto, y la facilitación del sueño. Esto indica que, en muchos casos, los beneficios superan los inconvenientes.

Posibles Inconvenientes

  • Riesgos en la dentadura: Son muchas las ideas erróneas que siguen rodeando al uso del chupete. Poco a poco, casi todas han ido perdiendo fuerza; no así la creencia de que su uso deforma la dentadura de los pequeños. Con el tiempo, los caninos (colmillos) chocan entre sí y ambas filas de dientes no se cierran correctamente (mordida abierta). Se estima que, para que las malformaciones sean apreciables, es necesario ejercer una presión más o menos constante durante seis horas diarias, aproximadamente. El uso continuado del chupete descoloca los dientes pero esta situación, tal y como se refleja en su trabajo, es reversible apenas unos meses después de interrumpir el uso del dispositivo. No está demostrado que el uso del chupete hasta los 3-4 años se relacione con alteraciones en los dientes. La edad ideal para retirar el chupete es hacia los 3-4 años. Previamente habrá que ir acostumbrando al niño a usar el chupete sólo cuando se vaya a la cama o en situación de mucha tensión emocional.
  • Interferencia con la lactancia: Intente no utilizar el chupete en los primeros días de vida. Es importante tener en cuenta que los bebés amamantados exclusivamente pueden tener menor disposición al chupete debido a la fuerte relación entre su succión y el pecho materno. Esto puede dificultar la aceptación del chupete, por lo que introducirlo de manera gradual es recomendable. Para introducir el chupete en bebés amamantados exclusivamente, es aconsejable elegir momentos tranquilos y relajados para que el bebé se adapte mejor.

¿Cuándo el Bebé Muerde el Chupete?

En el caso de que tu hijo ya no use el chupete para succionar sino para morder es posible que necesite estimulación oral para relajarse. Para estos casos, lo mejor sería conseguir sustituir el chupete por un mordedor adecuado a sus necesidades.

Retirar el Chupete

Averigua si tu hijo está preparado para dar este paso. Hazlo de manera progresiva. Establece los lugares en los que se utiliza, por ejemplo: dentro de casa, en el coche y al ir a dormir. Enséñale técnicas de relajación. Utiliza siempre el mismo ritual para ir a dormir: sustituye el chupete por una mantita suave, ponle música tranquila o cántale una canción, léele un cuento y a dormir. A la hora de leer un cuento por la noche, una buena idea es leer cuentos sobre retirar el chupete. ¡Adiós, chupete! ¡Adiós, querido chupete! ¡Chau Chupete!

Guía Rápida para la Aceptación y Retiro del Chupete
Etapa Acciones Recomendadas
Introducción Ofrecer diferentes materiales y formas, estimular el reflejo de succión, elegir momentos tranquilos.
Aceptación Ser paciente, no forzar, usar chupeteros para mantenerlo accesible.
Retiro Hacerlo gradualmente, establecer límites de uso, ofrecer alternativas de consuelo.
Mordisqueo Sustituir el chupete por un mordedor.

Esperamos que estos consejos te hayan sido útiles. Recuerda que, aunque los chupetes son muy útiles, no son cruciales, y si a tu bebé no le gustan, tendrás que encontrar otras formas de calmarlo cuando esté inquieto. Si tu pequeño está sano, feliz y se desarrolla bien, ¡no hay de qué preocuparse!

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