El cuidado del cordón umbilical es clave en la higiene del recién nacido. No solo previene infecciones, sino que también facilita una cicatrización adecuada. En esta entrada, hablaremos sobre el cordón umbilical de nuestro bebé, explicando qué es esta estructura, en qué consisten sus curas, cuándo es el momento de su caída y cómo curarlo en ese momento, recomendaciones enfermeras a tener en cuenta y finalmente, observaciones que determinen una incorrecta evolución del mismo.
En esta publicación queremos reunir todo lo tratado sobre el cordón umbilical, tanto el manejo antes de la caída como algunas alteraciones que pueden aparecer en las primeras semanas de vida: el granuloma umbilical y la hernia umbilical.
👶 Cómo curar el CORDÓN UMBILICAL del bebé RECIÉN NACIDO
¿Qué es el Cordón Umbilical?
Durante el embarazo, el cordón umbilical se encarga de suministrarle a tu bebé todo lo que necesita para crecer sano, como nutrientes y oxígeno. El cordón umbilical es la estructura gelatinosa que une el ombligo del feto durante la gestación con la placenta de la madre. Se trata de una prolongación de piel que une el útero materno y lo que será el ombligo del bebé. Lo forman vasos sanguíneos, dos arterias y una vena, rodeados de una gelatina.
Generalmente, se forma durante el primer trimestre del embarazo. Es una estructura en forma de tubo que conecta la placenta con tu bebé. En su interior, una vena transporta estos elementos esenciales desde la placenta, mientras que las arterias del cordón umbilical se encargan de eliminar los desechos.
En la semana 7 de gestación, el embrión comienza a separarse del saco gestacional -estructura de fluido que rodea al embrión y primer indicador de embarazo visible a través de una ecografía-. En torno a la semana 9 se crea una hernia umbilical fisiológica que permite que los intestinos del feto migren dentro del cordón umbilical para conectarlo con la placenta.
El cordón umbilical es, tal y como su propio nombre indica, un cordón o conducto flexible que une al feto con la placenta, por tanto, con su única fuente de oxígeno y nutrientes. Su longitud media suele ser de unos 56 cm. El cordón umbilical es indispensable para el desarrollo del embarazo, pues es el encargado de transportar, desde la placenta y a través de las dos arterias umbilicales, las sustancias nutritivas y la sangre rica en oxígeno que el feto necesita, no solo para su correcto desarrollo, sino para su propia existencia.
Justo después de que nazca el bebé, se corta y pinza el cordón umbilical. Tu bebé ni siquiera lo notará, ya que el cordón umbilical no tiene terminaciones nerviosas. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos ahora recomienda esperar de 30 a 60 segundos antes del pinzamiento del cordón umbilical. Esta práctica puede aumentar los niveles de hemoglobina del bebé al nacer y mejorar sus reservas de hierro en los primeros meses de vida.
3 minutos, aproximadamente, tras finalizar el alumbramiento, se colocará una pinza de plástico a unos 4 cm del abdomen del bebé y se cortará definitivamente la unión de madre-hijo de forma indolora para evitar sangrado.
Una vez la madre ha dado a luz, el cordón umbilical debe ser cortado en un lapso de tiempo de entre 1 a 3 minutos según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es cierto que el pinzamiento y corte tardío -tal y como se denomina este proceso- para mantener el flujo sanguíneo entre madre e hijo después del parto previene la anemia ferropénica en los primeros meses de vida del bebé, pero no se debe posponer más allá de la recomendación de la OMS.
Proceso de Cicatrización del Cordón Umbilical
Después del nacimiento, el cordón umbilical se corta y queda un pequeño muñón en el vientre del bebé. El pinzamiento se deja puesto de 24 a 48 horas y se retira cuando el muñón está seco y ya no hay sangrado. Tras el parto, el cordón se pinza para evitar que sangre y luego se corta a unos 4 centímetros del abdomen con material estéril. El trozo de cordón sobrante se sujeta con un clip especial de plástico.
Una vez retirado el pinzamiento, queda un pequeño muñón en el vientre del bebé. El muñón del cordón umbilical se seca, se arruga y endurece. Durante este proceso, pasa de un color amarillo a marrón oscuro.
¿Cuándo se cae el cordón umbilical?
Muchos padres se preguntan: "¿Cuándo se caerá el cordón umbilical?". Normalmente se cae pocas semanas después del nacimiento del bebé. Al principio tiene un aspecto gris, brillante y gelatinoso. Con el paso de los días se va secando y oscureciendo de color hasta que cae por sí solo en las dos primeras semanas de vida (hay casos en los que puede tardar más, como los niños nacidos por cesárea).
- Parto natural: la caída suele producirse entre el 5º y 8º día.
- Cesárea: normalmente entre el 12º y 15º día. Si tardara más de 25 días, se recomienda consulta con su pediatra.
El cordón un proceso de autodestrucción sin infección, que culminará con el desprendimiento del resto del cordón. La cicatriz que queda tras la caída del cordón umbilical es lo que llamamos ombligo. La herida que queda cicatrizará en tres o cinco días después de la caída del cordón.
Si el cordón umbilical no se ha caído después de tres semanas, consulta con un pediatra. A veces, una afección médica subyacente puede impedir que el muñón del cordón umbilical se desprenda.
Etapas de cicatrización
Al retirar el pinzamiento del cordón umbilical, queda un pequeño muñón en el ombligo del bebé. El muñón se secará, encogerá y, finalmente, caerá de manera natural. Verás cómo cambia de color, pasando de un tono amarillento a marrón o negro en este proceso.
Después de que el muñón umbilical se cae, ¿cuánto tarda en sanar completamente el ombligo? Para cuando llegue ese momento, es probable que la piel ya esté completamente curada. Es normal que el área esté un poco sensible y pueda haber pequeñas gotas de sangre. Si notas un sangrado continuo, consulta con un médico.
Cuidados del Cordón Umbilical
Tras este proceso el cordón tiene que cicatrizar. Los cuidados son importantes porque los gérmenes de la piel pueden infectarlo. Mantenerlo limpio y seco es básico para evitar problemas y favorecer su caída. Los cuidados del ombligo del bebé son importantes porque los gérmenes de la piel pueden infectarlo. Mantenerlo limpio y seco es básico para evitar problemas y favorecer su caída.
Para cuidarlo correctamente:
- Mantén el área limpia y seca.
- Evita sumergirla en agua: son preferibles los baños de esponja.
- Dobla el pañal debajo del muñón para evitar irritaciones y suciedad, o usa uno con muesca para el cordón umbilical.
- No uses alcohol salvo que te lo indique un médico.
- Limpia suavemente cualquier resto de heces u orina con un paño húmedo y deja que el muñón se seque al aire.
- No arranques el muñón, aunque parezca que está a punto de caerse.
Después del nacimiento, el cordón umbilical se corta y queda un pequeño muñón en el vientre del bebé. Este muñón se seca y cae de manera natural entre una y tres semanas después.
Actualmente, en los países desarrollados donde existe una adecuada atención sanitaria y unas buenas medidas higiénicas, no se ha constatado que estos métodos mencionados sean mejores que la limpieza del cordón con agua y jabón y secarlo bien después. Parece ser que el empleo de antisépticos y antibióticos locales puede retrasar la caída del cordón, ya que interfiere con el proceso normal de cicatrización.
Recomendaciones para la limpieza del cordón umbilical
Lo más recomendable tras las conclusiones de varios estudios es realizar una cura seca, es decir, lavar el codón con agua y jabón y secarlo bien. La limpieza se debe aplicar también a la piza, ya que está en constante contacto con el cordón y es muy importante mantener la higiene del conjunto hasta que se cicatrice.
Aquí tienes algunos consejos para cuidar el cordón umbilical:
- Lava tus manos bien con agua y jabón antes de su cuidado.
- Limpia la zona del cordón con agua tibia y jabón neutro. Posteriormente sécalo bien con una gasa estéril.
- Se puede ayudar a mantener seco el cordón con una gasa limpia y seca que lo envuelva, recambiando la gasa con los cambios de pañal.
- Si en los cambios de pañal la gasa está pegada al cordón, no tirar de ella, sino humedecerla con un poco de agua y jabón para desprenderla fácilmente.
- Al poner el pañal ayúdate de este para sujetar la gasa. También se puede dejar la pinza del cordón umbilical fuera del pañal para que se airee.
- Realizar esta cura de tres a cuatro veces al día, aprovechando los cambios de pañal o siempre que se haya ensuciado.
- El cordón se debe caer por sí solo, no se debe estirar o arrancarlo antes de tiempo. Una vez que se haya caído hemos de continuar limpiando el ombligo hasta que esté bien seco (aproximadamente una semana más). No se aconseja utilizar yodo ni mercromina.
Los expertos recomiendan el “cuidado en seco”, es decir, dejar que el aire llegue al muñón y no cubrirlo con agua o ungüentos. Quizás hayas oído hablar de aplicar alcohol en el muñón, pero hoy en día los expertos recomiendan no poner nada. Consulta a tu pediatra si no tienes claro qué hacer.
No sumergir totalmente al niño en bañera durante su aseo hasta que el cordón tenga aspecto seco (3-4 días tras la caída del cordón), pues esto supondrá un enlentecimiento del secado. Deberá hacerse el lavado por zonas con la ayuda de una esponja o bien sumergiéndolo en la bañera intentando no mojar en exceso el ombligo.
Errores comunes en el cuidado del cordón umbilical
- Nunca estirar el cordón para arrancarlo aunque sea un hilo fino el que los une. Habría riesgo de hemorragia importante.
- No uses remedios caseros para curar el cordón.
- Nunca tires del cordón, ni intentes arrancarlo, aunque parezca que está a punto de caerse.
Protección del muñón al cambiar el pañal
Al cambiar el pañal de tu recién nacido, recuerda que durante las primeras semanas deberás tener mucho cuidado para proteger el área del muñón del cordón umbilical. Si el muñón del cordón todavía no se ha caído, puedes doblar el pañal hacia abajo para evitar que roce con el muñón. Otra opción es usar pañales que tienen una muesca especial para el cordón umbilical, como los Dodot Sensitive. Esta muesca ha sido diseñada específicamente para dejar espacio al muñón del cordón umbilical.
Es importante mantener el muñón limpio y seco. Recuerda que puedes aprovechar el cambio de pañal para limpiar con suavidad la piel alrededor del muñón, usando un bastoncillo húmedo o un poco de algodón.
Signos de Infección y Cuándo Consultar al Pediatra
Con los cuidados adecuados, es poco probable que el muñón del cordón umbilical se infecte. Sin embargo, si notas algún signo de infección, consulta al médico de tu bebé de inmediato. Vigila el cordón de tu bebé en cada cambio de pañal.
Fíjate si hay signos de infección alrededor del muñón del cordón umbilical o en el ombligo de tu bebé, como enrojecimiento, hinchazón, pus, mal olor o sangrado que no se detiene. Estos niños deben ser controlados muy de cerca para reconocer a tiempo cualquier síntoma o signo de onfalitis.
Contacta con el profesional de la salud de tu bebé si el muñón del cordón umbilical no se ha caído tres semanas después de su nacimiento, notas sangrado (más de unas pocas gotas), tu bebé tiene fiebre u observas signos de infección.
Signos de un cordón umbilical infectado:
- Fiebre; el muñón del cordón umbilical es la fuente de infección más usual en recién nacidos.
- Secreción amarilla y maloliente en el área del muñón.
- Enrojecimiento de la piel alrededor del muñón.
- Hinchazón en el área del ombligo.
- Secreta líquido amarillento que coincida con carácter maloliente. Estos signos son propio de infección umbilical u onfalitis.
- El bebé llora al tocar el muñón, lo que indica que está sensible o dolorido.
Es normal observar una secreción con costras, sangre seca o incluso un poco de sangrado cuando el muñón del cordón umbilical se cae. El sangrado no siempre indica una infección en el ombligo de tu recién nacido. Si notas que el área del cordón umbilical sigue sangrando, lo más recomendable es que hables con el pediatra para obtener consejos adecuados.
Cuándo consultar con el pediatra
- Si la caída del cordón umbilical se retrasa más de cuatro semanas: el pediatra debe valorar si se trata de una infección, de una maceración por humedad o de alguna alteración inmunológica.
- Si sale líquido o sangre del cordón o del ombligo: la presencia de unas gotitas de sangre son normales y aparecen al desprenderse el cordón. Si el sangrado es abundante puede deberse a un traumatismo o a alteraciones de la coagulación.
- Si cordón umbilical desprende mal olor: puede ser un signo de infección como la onfalitis. Además si la zona del ombligo parece enrojecida, la base del cordón supura o el bebé tiene fiebre pueden ser signos de alarma de una infección.
- Si tras la caída del cordón queda alguna zona roja y brillante (granuloma umbilical): el pediatra suele prescribir un tratamiento específico como el nitrato de plata.
- Si aparece un bulto blando en el área umbilical: puede ser una hernia que debe ser valorada por el pediatra o cirujano pediátrico.
Complicaciones Comunes del Cordón Umbilical
Hay dos complicaciones que pueden producirse en el cordón umbilical o la zona del ombligo. Si crees que tu bebé podría tener alguna de ellas, habla con tu pediatra.
Granuloma Umbilical
Es un pequeño nódulo rosado (aspecto carnoso húmedo) de máximo 1 cm que puede aparecer en el ombligo, tras la caída del cordón umbilical, en las primeras semanas de vida. Si una vez caído el cordón, al hacer esfuerzos (llanto), notas que el ombligo sale hacia afuera, posiblemente se trate de una hernia umbilical. Tras la caída del cordón, podrías ver un bulto rojizo y húmedo en la zona donde estaba el cordón. Este bulto puede crecer un poco y seguir supurando ligeramente, pero suele desaparecer en una semana. Si no es así, el pediatra de tu bebé puede quitárselo.
No se trata de una infección del ombligo, se produce por un crecimiento excesivo del tejido de cicatrización. La evolución casi siempre es hacia la curación por sí solo.
Cuando veas un bulto rosa y húmedo una vez desprendido el cordón, puede tratarse de un granuloma. Acuda a una enfermera para hacer una cura con nitrato de plata. Consiste en un filamento de plástico, con un extremo de nitrato de plata, que al ponerle en contacto con suero, se activa y lo tenemos listo para dar unos toquecitos sobre la piel húmeda interna que tarda en secar. Proceso no doloroso. Es parte del proceso normal de la cura que el nitrato de plata deje una mancha grisácea en el ombligo, así como la piel circundante.
«El granuloma umbilical cura con sal». Se aplica una pizca de sal común en el granuloma y se tapa con una gasa. Transcurridos 20 minutos, se retira la sal con una gasa humedecida con agua templada. Se debe realizar esta operación 2 veces al día durante 3 días. Lo habitual es que en 2 o 3 días disminuya de tamaño, cambie de color y vaya desapareciendo.
Hernia Umbilical
Si ves que el ombligo de tu bebé sale hacia fuera cuando llora, es posible que tenga una hernia umbilical. Se debe a un defecto/agujero en la pared abdominal que permite que una porción del intestino sobresalga y empuje el ombligo por debajo de la piel, consecuencia del cierre incompleto del orificio por el que pasa el cordón umbilical. Se trata de un pequeño orificio en la pared abdominal que permite que el tejido sobresalga cuando hay presión, por ejemplo cuando llora. Una hernia umbilical suele desaparecer entre los 12 y los 18 meses.
La mayoría no da síntomas. Lo normal es que desaparezcan con el tiempo (sobre los 4-5 años), no necesitando ningún tratamiento. No hay que poner fajas, ni esparadrapos, ya que irritan la piel.
