Dormir es tan importante como comer, de ahí que, ante la llegada de un bebé, sea clave procurarle una alimentación correcta en calidad y cantidad y un entorno idóneo para facilitarle el sueño. En todas las edades de la infancia, y en general de la vida, es recomendable adquirir hábitos que remarquen el contraste entre el día y la noche, utilizando la exposición a la luz principalmente.
Como indica la Organización Mundial de la Salud, unos hábitos alimentarios saludables empiezan en los primeros años de vida. La lactancia materna favorece un crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo, además de tener beneficios a largo plazo como podría ser la disminución del riesgo de sobrepeso o de enfermedades no transmisibles más adelante.
😨💦 ¿Cómo EVITAR que el bebé SE AHOGUE CON LA LECHE? 9 Consejos
Alimentación y Sueño del Recién Nacido
Respecto al sueño, los recién nacidos duermen la mayor parte del día, pero tienen un sueño muy segmentado. Los recién nacidos aún no diferencian entre el día y la noche. Su patrón de sueño se distribuye a lo largo de las 24 horas del día. Debido a que sus pequeños estómagos no pueden contener suficiente leche materna o fórmula para mantenerlos saciados por mucho tiempo, suelen despertarse con frecuencia para alimentarse, sin importar si es de día o de noche tienen ciclos ultradianos.
Si tu bebé bosteza, se frota los ojos, aparta la mirada o se queja es posible que sea porque tiene sueño. Y, relacionando alimentación y sueño, cuanto menos aire se ingiera y cuanto mejor se haga la digestión de la cena, mejor dormirá tu recién nacido durante la noche.
La leche materna es la mejor forma de alimentar a tu bebé hasta los 6 meses de vida, y contiene altas concentraciones de triptófano, un aminoácido que ayuda a conciliar el sueño y a mejorar la calidad del mismo, implicado en la producción de serotonina (conocida como «hormona de la felicidad») y melatonina (hormona implicada en la regulación del sueño).
A medida que se introduzca la alimentación complementaria, optar por alimentos ricos en aminoácidos (triptófano), vitaminas (B1 y B6, necesaria para la síntesis de melatonina) y minerales (calcio y magnesio) será una manera de facilitar y mejorar el sueño.
¿Qué hacer si el Bebé se Duerme Durante la Toma?
“Por tanto, cuando un bebé va a comenzar la toma no sólo debe abrir la boca (reflejo de búsqueda), sino que debe conseguir una succión adecuada y una buena transferencia de leche. El reflejo de búsqueda se produce al rozar sus mejillas o labios con cualquier objeto, en este caso con el pecho materno, la lengua coge una forma acanalada formando una U y se dirige hacia el paladar, el punto exacto sería donde se unen paladar duro y el blando. Los labios terminan de sellar el pecho debiendo quedar totalmente hacia fuera”.
Nos detalla la experta que las succiones, siendo al principio cortas y repetitivas, ayudan a activar el reflejo de eyección de la leche. Indica además que las tomas deben ser efectivas para el bebé pero también para la madre: “El dolor no es normal, en ese caso habría que consultar con un profesional de la lactancia.
Laura Hernández revela que existe una herramienta muy útil en estos casos: “Se llama técnica de compresión mamaria y se utiliza para conseguir que el bebé tome más leche en menos tiempo y acortar el tiempo de la toma siendo ésta más efectiva”. Según informa, hay bebés que pueden estar mucho tiempo al pecho pero realmente no comen lo suficiente, así que esta técnica es de gran ayuda. También está indicada para bebés con poco peso que se cansan al mamar, con dificultades de succión, etc…
“No hay necesidad de molestar al bebé haciéndole cosquillas en los pies, todo esto son creencias populares que han ido pasando de generación en generación sin ninguna evidencia científica que lo respalde”.
¿Qué hago si mi bebé solo se duerme en el pecho?
Tal y como comenta la experta en lactancia, es totalmente normal que los bebés se duerman al pecho, “pero que tenga los ojos cerrados y esté agarrado al pecho no significa que esté dormido”. En este sentido, indica que lo mejor es dejarle tranquilo, ya que si la lactancia está siendo eficaz para la madre y el bebé no hay motivo para preocuparse.
Si se queda dormido, ¿cómo sé que ha comido lo suficiente?
En líneas generales, existen una serie de datos básicos a tener en cuenta para saber si el bebé está comiendo lo suficiente: “Se debería soltar del pecho por sí mismo al finalizar la toma, además debe mostrarse satisfecho y tranquilo después de mamar (no necesariamente debe dormirse), la ganancia de peso debe ser la adecuada, debe realizar entre 8 y 12 tomas en 24 horas (como mínimo) y el estado general del bebé debe ser favorable”.
Dormirse en el pecho o al biberón, ¿es algo que debemos evitar? “Para nada”, responde de manera rotunda.
¿Cuántas Horas Duerme un Bebé Recién Nacido?
Según la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU. (NSF, por sus siglas en inglés), los recién nacidos deben dormir entre 14 y 17 horas cada 24 horas. Algunos pueden llegar a dormir hasta 18-19 horas diarias.
Los recién nacidos se despiertan cada poca hora para alimentarse. Los bebés que son amamantados suelen comer con mayor frecuencia, aproximadamente cada 2-3 horas, mientras que los que toman biberón lo hacen aproximadamente cada 3-4 horas.
Si un recién nacido duerme más tiempo del habitual, es necesario despertarlo para alimentarlo. Asegúrate de despertar a tu bebé cada 3-4 horas para darle de comer hasta que muestre un buen aumento de peso, lo cual generalmente ocurre en las primeras semanas de vida. Después de eso, es posible dejar que el bebé duerma por más tiempo durante la noche.
Los primeros meses con un bebé pueden ser los más desafiantes para los padres, quienes probablemente se levantarán varias veces por la noche para atenderlo. Cada bebé tiene su propio ritmo de sueño; algunos empiezan a dormir «toda la noche» (es decir, de 5 a 6 horas seguidas) alrededor de los 2 o 3 meses, mientras que otros no lo hacen (es recomendable que en estos meses los padres adapten el ritmo de sueño del bebe).
¿Cuál es la Mejor Manera para que Duerman los Bebés?
En las primeras semanas de vida, muchos padres deciden compartir la habitación con su bebé. Esto implica que el bebé duerma en una cuna, moisés o minicuna dentro del dormitorio de los padres, en lugar de en una habitación separada. Esta práctica facilita las tomas nocturnas, permite consolar al bebé rápidamente y supervisarlo con mayor facilidad.
La Academia Americana de Pediatría (AAP) sugiere que los padres compartan la habitación, pero no la cama, con el bebé (si aun así deseas practicar el colecho deber practicarse el colecho seguro. El colecho seguro se refiere a la práctica de dormir con el bebé recién nacido, o no, habilitándole un espacio propio e independiente, aunque al lado de los padres, para descansar y dormir evitando todo tipo de riesgos.
La AEP(asociación española de pedaitria), en el mismo informe (Colecho, síndrome de muerte súbita del lactante y Lactancia Materna. Aunque compartir la habitación es seguro, dormir en la misma cama no lo es.
Consejos para un Sueño Seguro
- Acuesta siempre a tu bebé boca arriba para dormir, nunca boca abajo o de lado.
- Utiliza una superficie de dormir firme y estable, como un colchón adecuado.
- Mantén la cuna o el moisés libres de objetos.
- Evita sobrecalentar al bebé. Vístelo de acuerdo con la temperatura ambiente, sin sobreabrigarlo.
- Ofrece un chupete al bebé para dormir, pero no lo fuerces. Si el bebé suelta el chupete mientras duerme, no es necesario volver a colocárselo.
- Presta atención a posibles peligros, como objetos con cuerdas, cintas o cordones que puedan enrollarse alrededor del cuello del bebé, así como artículos con esquinas o bordes afilados.
- Ten en cuenta los objetos que tu bebé podría alcanzar mientras está de pie o sentado en la cuna.
- No permitas que tu bebé se duerma en productos que no están diseñados específicamente para el sueño del bebé.
- Asegúrate de que todos los productos de sueño para bebés cumplan con los estándares de seguridad federales y estén aprobados por la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU.
Consejos Adicionales para Ayudar a tu Recién Nacido a Dormir
Cada bebé tiene su propio ritmo. Con el paso de las semanas o meses, tú y tu bebé encontrarán una rutina que funcione para ambos.
Puede llevarle algunas semanas al cerebro de tu bebé aprender a diferenciar entre el día y la noche. Aunque no hay formas rápidas de acelerar este proceso, puedes ayudar manteniendo un ambiente tranquilo y silencioso durante las tomas nocturnas y los cambios de pañal. Mantén las luces bajas, evita las luces blancas en el dormitorio y evita hablar o jugar con el bebé. Esto reforzará la idea de que la noche es para dormir.
Si es posible, deja que el bebé se duerma en su cuna o moisés para que se acostumbre a ese lugar como el espacio para dormir.
No intentes mantener despierto a tu bebé durante el día con la esperanza de que duerma más por la noche. Los bebés que están demasiado cansados pueden tener más dificultades para dormir de noche que aquellos que han descansado lo suficiente durante el día.
Los padres deben saber reconocer el “sueño activo” (él bebe suele hacer sonidos y movimiento durante el sueño) característico de esta edad para NO interrumpirlo. Es momento de no realizar prácticas inadecuadas que puedan predisponer al desarrollo de problemas y/o trastornos del sueño
Si tu bebé está inquieto, es perfectamente adecuado acunarlo, abrazarlo y cantarle para tranquilizarlo. Envolverlo en una manta ligera puede ayudar a calmarlo si está llorando. Si el bebé empieza a intentar voltearse mientras está envuelto, es una señal de que es momento de dejar de hacerlo.
Durante los primeros meses, no hay peligro de «malcriar» a tu bebé. De hecho, los bebés que son atendidos y cargados frecuentemente durante el día suelen tener menos cólicos y menos molestias.
¿Cuándo Deberías Contactar a un Médico?
Aunque la mayoría de los padres pueden esperar que sus recién nacidos duerman y tomen muchas siestas a lo largo del día, hay una amplia variedad dentro de lo que se considera normal.
