Problemas de Sueño en Bebés de Dos Meses: Guía para Padres Agotados

La llegada de un bebé transforma el mundo de una familia por completo. Si estás en ese momento y sientes que tu bebé está irritable, duerme mal y tú estás agotado/a, no estás solo/a. Es completamente normal. A los 2 meses, tu bebé sigue siendo pequeñísimo/a, pero ya ha recorrido un largo camino desde el recién nacido que llegó a casa hace unas semanas.

Dormir, es uno de los mayores problemas de los padres y madres. La falta de sueño puede incluso llevar a la depresión.

A los 2 meses, los patrones de sueño todavía son inmaduros. El sueño se divide en 2 fases principales: sueño activo y sueño tranquilo. Muchos bebés no distinguen aún el día de la noche. Tu bebé está comenzando a notar el mundo: luces, sonidos, caras, movimientos... y eso puede saturarle. A esta edad, los bebés aún no saben cómo calmarse o dormirse por sí solos. Muchos bebés simplemente quieren estar en brazos. No es un “vicio”, es una necesidad biológica.

¿Por Qué mi Bebé No Duerme?

Ser padre y madre implica no dejar de hacerse preguntas... Muchas madres dicen que su bebé se mueve mucho al dormir. Si tu bebé se mueve mucho mientras duerme…, ¡es completamente normal! La fase del sueño inquieto ocupa la mayor parte de este ciclo (entre el 50 y el 60 %). Durante este tiempo, el bebé se mueve, se chupa el dedo o el chupete e incluso puede hacer ruiditos.

¿Es normal que un bebé duerma mucho?

Los recién nacidos duermen entre 14 y 18 horas al día (pero no del tirón, por desgracia, por más que los padres TAMBIÉN necesiten dormir…), con ciclos de sueño que pueden oscilar entre 30 minutos y 2 horas, o incluso más en el caso de algunos niños. Los recién nacidos no distinguen entre día y noche y pueden dormir incluso más durante el día.

Por cierto, cada bebé es un mundo. Algunos duermen mucho... Tal vez notes que tu bebé empieza a estar despierto más rato: entre dos y tres horas seguidas. A partir de ahora, tu bebé dormirá entre 12 y 15 horas al día.

Como probablemente sepas, los recién nacidos no distinguen entre el día y la noche. En esta fase, su reloj biológico (que permite ajustar las horas que pasamos despiertos y dormidos) todavía no está sincronizado.

Ahora bien, entre las ocho y las diez semanas de vida, el bebé ya es capaz de diferenciar el día de la noche. Y cuando tenga entre cinco y seis meses, podrás empezar a aplicar una rutina de sueño para ayudarlo a dormirse más fácilmente.

Consejos para Mejorar el Sueño de tu Bebé de Dos Meses

Aquí van algunas ideas que pueden ayudarte poco a poco. No necesitas hacerlo todo.

  1. Empieza a crear señales de que llega la hora de dormir: una canción suave, luces tenues, un baño corto, o simplemente un ratito de brazos tranquilos.
  2. Durante el día, mantén la casa con luz natural y sonidos normales.
  3. A los 2 meses, la “ventana de vigilia” ideal suele ser de una hora a una hora y media.
  4. El contacto regula el estrés y ayuda a liberar oxitocina (la “hormona del amor”).
  5. Tu descanso y tu bienestar importan. Si puedes, pide ayuda, tómate una ducha larga o haz una siesta mientras alguien de confianza cuida del bebé.

Vamos a revelarte un secreto para establecer una rutina de sueño eficaz: repítela cada día para que tu bebé detecte pistas y asocie cada momento con el paso siguiente. Antes de acostarlo, puedes darle un baño y un masaje (recuerda que no conviene que sea «demasiado largo» porque tendrás que dárselo cada noche), luego ponle el pijama y mételo en su saco de dormir.

Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir. Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer.

Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse.

MINDFULNESS PARA NIÑOS | La mejor meditación guiada para dormir a los niños rápido

El consejo de Emmanuelle Rigeade: «Es importante dejar llorar al bebé y no intentar silenciarlo a toda costa. Abrázalo, mécelo y cógelo en brazos y, por lo general, se calmará. También es importante que los adultos se turnen, porque son momentos muy estresantes. Intenta generar un ambiente tranquilo, sosegado, pon música suave y mece a tu bebé. Recordad hacerlo por turnos y no dudéis en dejarlo en la cuna unos minutos si la situación os sobrepasa.

Si te preguntas si tiene hambre, conviene que sepas que antes de los seis meses, tu bebé puede despertarte porque necesita que lo amamantes o le des un biberón, en función de la opción de alimentación que hayas elegido.

¿Qué hacer si mi bebé se despierta mucho por la noche?

El consejo de Emmanuelle Rigeade: «Es normal que los bebés se despierten por la noche durante los primeros meses, porque sus ciclos de sueño son cortos y necesitan comer de noche. Más adelante, si esto sigue ocurriendo, conviene plantearse los hábitos de sueño del niño, si se despierta en el mismo estado que cuando lo acostaste o no y qué recursos tiene para volverse a dormir.

Veamos... Tu bebé lleva dos meses durmiendo toda la noche y ahora por fin esperas poder descansar... PERO hace poco ha empezado a despertarse de nuevo de madrugada y no sabes por qué. No te asustes: estos retrocesos son normales y pueden ocurrir cuando el bebé da un estirón, por ejemplo (en las primeras semanas, a los tres meses o a los seis meses), o si el bebé se desorienta o cambia de horarios, durante un viaje o en verano, por ejemplo.

Regresión del Sueño

Se llama regresión del sueño a un periodo de tiempo en el que un bebé que dormía apaciblemente y sin despertarse, empieza a presentar problemas para dormir. La regresión del sueño en bebés tiende a estar relacionada con hitos del desarrollo. Es decir, tu bebé aprende nuevas habilidades, desarrolla capacidades y procesa nuevos conceptos.

Las 6 semanas: Suele coincidir con una crisis de lactancia asociada, a su vez, a un rápido crecimiento físico. La lactancia materna a demanda es muy importante en esta etapa porque el bebé sentirá que necesita más alimento y lo demandará con frecuencia.

Los 8 meses: Aquí es cuando suele iniciarse la alimentación complementaria, a la que podemos añadir la salida de los primeros dientes del bebé y, normalmente, empiezan a darse la vuelta y a gatear.

El primer año: Durante esta etapa (algunos bebes lo hacen antes) empiezan a andar y a ponerse de pie en la cuna. Su nivel de actividad y excitación aumenta notablemente y además empiezan a percibir que algunas de las cosas que hacen causan alegría en las personas a su alrededor, por lo que tienden a repetirlas.

Los 18 meses: Un hito crucial que tiene lugar durante este periodo es la aparición de las primeras palabras del bebé. Tu bebé empezará a comunicarse contigo un poco mejor y además empezará a sufrir la conocida como ansiedad por separación.

Los dos años: Finalmente, a los 24 meses los bebés empiezan a demostrar su personalidad. Empiezan a quejarse, a tener berrinches y a decir que “no” a las cosas que se les pide.

También hay que considerar que no todos los bebés sufrirán una regresión en por cada hito. Otras razones por las que un bebé puede sufrir una regresión del sueño son: cambios en su vida (mudanzas, llegada de hermanos, introducción a la guardería…) o enfermedades.

La regresión del sueño de un bebé puede durar varias semanas. Entre dos y seis es lo más común. Si vuestro bebé normalmente duerme tranquilamente y, de pronto empezáis a notar que se despierta a menudo y tarda en dormirse o que rechaza las siestas, es probable que esté pasando por una regresión del sueño. Recordad que estas alteraciones deben mantenerse durante unas semanas y no ser un caso puntual de unos pocos días para poder considerarse regresión del sueño.

Siempre puedes optar por nuestros chupetes para dormir tanto por la noche como por el día. Le ayudarán a relajarse y ayudarle a calmar el llanto. Siempre puedes optar por Chupetes todosilicona con tetina fisiológica SX Pro y portachupetes personalizado.

Trastornos del Sueño en Bebés

¿Hay algún trastorno del sueño en bebés tan pequeños?En los primeros 6 meses de vida son infrecuentes los trastornos del sueño.

  • Muy raramente puede aparecer un trastorno respiratorio del sueño (SAHS), en especial en niños con malformaciones craneofaciales.
  • Más frecuentes son los movimientos rítmicos relacionados con el sueño. Son comportamientos motores rítmicos y estereotipados que el bebé hace con la cabeza, el cuello, el tórax o todo el cuerpo. Los repite a la hora de dormirse durante minutos incluso horas. Se consideran benignos y auto-limitados. Aun así los padres deben de adoptar medidas de seguridad en las cunas; chichoneras, barras protectoras, etc. Sólo se tratan los que afectan a la calidad del sueño o persisten más allá de la edad escolar.
  • El problema de sueño más frecuente a esta edad es el insomnio conductual por asociaciones inapropiadas a la hora de dormirse. El bebé aprende a dormirse con una serie de rituales y dependencias (los brazos de sus padres, el contacto físico, compañía de sus padres, etc), que se hacen cada vez más difíciles de satisfacer por los padres. Dormirse se convierte en un proceso prolongado y problemático. Esto ocurre con cada despertar, durante la noche o el día, alterando en gran medida la dinámica familiar.

Cómo manejar los problemas del sueño a esta edad

Como ocurre en tantos problemas de salud es mucho más fácil prevenir este tipo de insomnio que tratarlo.

Una vez que se ha instaurado un hábito de sueño erróneo, desmontarlo se hace cada vez más complejo y penoso. Se debe entonces reeducar el sueño del bebé. Para ello, se puede decidir llevar a cabo algunas estrategias de manejo, con rutinas y refuerzo positivo o mediante extinción gradual del hábito erróneo.

  • Si los padres han acostumbrado al bebé a dormirse en sus brazos o siempre con dependencia física, pueden cambiar este hábito de sueño dejándolo despierto en su cuna tras relajarlo con unos minutos de caricias y de contacto tranquilo. La actitud de los padres al dejar al bebé debe trasmitirle serenidad y cariño. Así permitiremos que el bebé aprenda a dormirse solo.
  • Si los padres no quieren hacerlo de forma radical, dejándolo protestar y llorar en su cuna hasta que se duerma (extinción estándar), pueden optar por dejarlo sólo unos minutos antes de acudir a consolarlo con su presencia, sus palabras y gestos tranquilizadores. Siempre hay que transmitirle su amor y seguridad, pero evitar volver a cogerlo en brazos o sacarlo de la cuna. Esta acción de tranquilizar debe ser breve (un minuto como máximo). Y los tiempos de espera antes de acudir a los requerimientos de su hijo se irán incrementando en las sucesivas visitas. Esta última sería una técnica de extinción gradual.

Es muy importante repetir el proceso en cada despertar que tenga el bebé para conseguir extinguir el hábito de sueño incorrecto y reconstruir el deseado.

Conforme el niño va logrando un hábito de sueño correcto, el refuerzo positivo consiste en repetir en cada ocasión en la que el bebé vaya a dormirse, las acciones y rituales que preceden y acompañan al hábito que queremos afianzar. Los padres transmitirán al niño con su actitud, gestos y palabras lo felices y satisfechos que se encuentran con esta situación.

A veces parece que el bebé dormía mejor antes y que ahora va “para atrás”. Es normal. No estás haciendo nada mal. No hay errores. Estás haciendo un trabajo precioso, aunque a veces no se note. Tu bebé no necesita perfección, necesita amor, presencia y paciencia... lo que tú ya estás dando. Esta etapa pasará.

Publicaciones populares: