Desarrollo del Bebé Prematuro de 23 Semanas: Una Guía Detallada

Todos los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación se consideran bebés prematuros o nacidos antes de término. La mayoría de los embarazos dura 40 semanas de media, y cuando el parto se produce entre las semanas 37 y 42 de gestación se dice que es un bebé "nacido a término".

Cada vez son más los bebés que nacen prematuros. "Actualmente la tasa de prematuridad en España ronda el 7%; lo que supone uno de cada 13 nacimientos en nuestro país, aunque es variable según la comunidad autónoma. En las últimas décadas este porcentaje se ha elevado. Hace 20-30 años rondaba el 5%. Esta cifra se ha incrementado gracias a los avances en obstetricia y neonatología”, afirman el Dr. Krzysztof Kuder, coordinador de la UCI de Neonatología, y la Dra.

Se denomina prematuro o recién nacido pretérmino a todo aquel neonato que nace antes de la semana 37, es decir, hasta las 36 semanas y 6 días de gestación (36+6)”, explican el Dr. Krzysztof Kuder, y la Dra. Más del 70% de los bebés prematuros nace entre las 34ª-36ª semanas de gestación.

En la mayoría de los casos (excepto los prematuros leves), estos bebés requieren atención especial en una unidad de cuidados intensivos neonatal (UCIN), con personal médico y equipos especializados capaces de tratar los diferentes problemas a los que están expuestos.

Dependiendo de la semana de gestación a la que nazca, el bebé tendrá diferente riesgo de desarrollar complicaciones, y por tanto los cuidados que necesitará también cambian. “A todos los prematuros al nacer se les ingresa en la incubadora, por la inmadurez para la termorregulación. A mayor edad gestacional, menor será el tiempo que precisen estar en incubadora y podrán salir antes a la cuna”, comentan el Dr. Kuder y la Dra.

El niño prematuro nace con una “inmadurez” de sus órganos y sistemas (respiración, control de temperatura, digestión, metabolismo, etc.) lo que le hace más vulnerable a las enfermedades y más sensible a los agentes externos (luz, ruido, etc.). El niño nacido antes de las 35 semanas de gestación está “inmaduro” siendo frecuente que tenga dificultades para controlar su temperatura, su respiración y para alimentarse. Los cuidados en la Unidad de Neonatología están destinados principalmente a proporcionarles ayuda en estas tres funciones esenciales.

Los bebés que nacen antes de tiempo (llamados prematuros o pretérmino) presentan un físico diferente al de los bebés nacidos a término (que nacen en la semana 36). Sus órganos, huesos, músculos, incluso la piel, no han tenido tiempo de completar su desarrollo. Es posible reducir el riesgo de parto prematuro consultando al médico antes del embarazo, especialmente para las mujeres que padecen enfermedades crónicas, ya que permiten identificar los problemas desde el comienzo y tratarlos.

Así pues, es posible clasificar a los bebés en diferentes grupos en función de su semana de nacimiento:

  • Bebé prematuro: el que nace antes de la semana 37.
  • Bebé a término: aquel que nace entre la semana 37-42 del embarazo.
  • Bebé postmaduro: aquel que nace más tarde de la semana 42.

Sin embargo, cuando se produce un parto prematuro es importante un cuidado especial del bebé. Estos bebés pueden tener sus pulmones todavía inmaduros, lo que puede causar problemas respiratorios. Además, los bebés prematuros presentan menor temperatura corporal y llanto débil, entre otras características.

Un bebé prematuro es aquel que ha nacido antes de la semana 37 de gestación como consecuencia de un parto que se produce antes de los esperado. Este tipo de parto pretérmino representa entre un 8 y un 12 % de todos los nacimientos. Antiguamente, el parto prematuro se consideraba una de las principales causas de mortalidad infantil. Sin embargo, a día de hoy, la supervivencia de los bebés prematuros es cada vez mayor, llegando a alcanzar el 80%.

Aquellos bebés que nazcan entre las semanas 35 y 37 de embarazo, lo más probable es que no sean clasificados como prematuros, sino simplemente "prematuros tardíos". En este caso, posiblemente, el bebé no necesite ser ingresado en una unidad de cuidados intensivos. No obstante, es importante observar el desarrollo del bebé con especial atención.

Características de un Bebé Prematuro

Principalmente, un bebé prematuro se diferencia de un bebé a término por las siguientes características:

  • Cabeza grande, bajo peso al nacer (<2,5kg) y masa corporal muy pobre.
  • Piel lisa, fina, brillante y casi traslúcida donde se pueden apreciar fácilmente algunas venas y arterias.
  • Cartílago del oído suave y flexible.
  • Palmas de las manos y plantas de los pies enrojecidos y con pocos surcos.
  • Presencia de vello en el cuerpo (lanugo).
  • Baja temperatura corporal.
  • Problemas para respirar debido a los pulmones inmaduros y riesgo de hemorragia pulmonar.
  • Llanto débil.
  • Ictericia y riesgo de hipoglucemia.
  • Débil succión y deglución.
  • Genitales poco desarrollados: clítoris agrandado en las niñas y escroto pequeño en los niños.

Además, las articulaciones de los bebés prematuros son mucho más laxas que la de los bebés a término. El movimiento de los bebés prematuros es menor y, a veces, puede ser a modo de sacudidas.

Si el parto se produce antes de la semana 32 de gestación, el bebé puede presentar hipertonía transitoria. Se trata de un aumento del tono muscular desde la cabeza a los pies.

Bebés prematuros. Cuidados especiales

Problemas Comunes en Bebés Prematuros

El mayor crecimiento del feto se experimenta durante las últimas 8 semanas del embarazo. En las primeras 32 semanas de gestación, el feto adquiere 1/3 del peso total y en las últimas 8 semanas los 2/3 restantes. Lo mismo ocurre con la maduración de los órganos fetales, siendo necesarias las últimas 8 semanas de gestación para su maduración completa.

Así pues, mayores serán los riesgos de enfermedades del bebé cuanto más pequeño e inmaduro sea. Por ejemplo, en los bebés prematuros podrán verse comprometidos el sistema respiratorio, nervioso, digestivo, renal, inmunológico y el la visión, etc. Sin embargo, el aparato respiratorio es uno de los más afectados entre los bebés prematuros.

Los bebés prematuros puede tener efectos a largo plazo, pero es imposible predecir el desenlace clínico en el futuro de un bebé en base a la edad gestacional o el peso al nacer.

Cuanto antes tenga lugar el parto prematuro, peores serán las consecuencias fetales puesto que el bebé estará menos maduro. A continuación, se detallan algunas de las complicaciones que pueden surgir en los bebés prematuros:

  • Síndrome de distrés respiratorio: también conocido como síndrome de dificultad respiratoria. Este síndrome se caracteriza por presentar los alveolos cerrados debido a la falta de surfactante, es decir, de la sustancia que los recubre y cuya función es disminuir la tensión superficial para que no colapsen.
  • Apnea: es la falta de respiración durante 20 segundos o más. La apnea puede ir asociada también a bradicardia.
  • Hemorragia intraventricular: suele ocurrir en bebés que no alcanzan un peso superior a 1,5 Kg. Su pronóstico dependerá del grado de extensión de la hemorragia.
  • Hipotensión arterial: es decir, el recién nacido tendrá baja la tensión arterial.

Aparte de todas estas complicaciones, los bebés prematuros tienen más tendencia a sufrir infecciones. Sus mecanismos de defensas no se han desarrollado por completo, por lo que existe mayor riesgo de padecer neumonías e infecciones de orina.

Cuidados Neonatales Especiales

Generalmente, los bebés prematuros necesitan ser alimentados por sonda hasta recibir leche materna. Esto es debido a sus problemas para coordinar la succión y la deglución antes de la semana 34 de gestación. Además, es posible que el bebé necesite asistencia para superar las deficiencias respiratorios, aunque esto dependerá del grado de prematuridad del bebé.

Por esta razón, el cuidado de un bebé prematuro no podrá realizarse en casa, ya que necesita atención especializada. Además, el bebé deberá pasar sus primeros días de vida en una incubadora, la cual hará la función de "útero transitorio". De este modo, se permite mantener el calor y humedad necesaria (30 grados y 80-90 %).

El bebé prematuro será dado de alta cuando pueda respirar sin ayuda, no necesite calor de la incubadora, tenga un peso adecuado, pueda alimentarse por succión y no hayan otros problemas.

Bebé prematuro en la UCIN.

Medidas Preventivas para Evitar el Parto Prematuro

Para prevenir el parto prematuro y que el bebé nazca en el estadio de desarrollo adecuado, se recomienda a la futura madre:

  • Estar en buena salud antes de quedar embarazada.
  • Recibir cuidados prenatales lo antes posible y continuarlos hasta que nazca el bebé.
  • Seguir las indicaciones médicas durante el embarazo

El parto prematuro puede tratarse algunas veces por medio de un medicamento que bloquea las contracciones uterinas. Es el conocido como betametasona. Sin embargo, muchas veces estos intentos por retardarlo no son efectivos.

Tipos de Bebé Prematuro

No existe una clasificación universal, pero la siguiente es una de las más aceptadas actualmente:

  • Prematuro extremo: Nacido antes de las 28 semanas de gestación. Afortunadamente en este subgrupo solo se encuentran el 1-2% de todos los nacidos vivos.
  • Recién nacido muy prematuro: Nacido entre las 29 y 31,6 semanas de gestación. Los dos grupos anteriores constituyen, aproximadamente el 20% del total de prematuros. Son los que tienen afectaciones más graves a corto y a largo plazo, más mortalidad y los que absorben la mayor parte de recursos económicos, tiempos de asistencia y de investigación en neonatología.
  • Prematuro moderado: Nacido entre las 32 y 34,6 semanas de gestación.
  • Prematuro tardío: Nacido entre las 35 y 36,6 semanas de gestación.

Factores que Influyen en la Supervivencia

Las posibilidades de que un niño prematuro sobreviva están condicionadas por:

  • La edad gestacional.
  • El peso al nacimiento.
  • La presencia de problemas de salud graves al nacer (respiratorios, cardiacos, infecciosos, malformativos, etc.).

De todos ellos el más importante es la edad gestacional, ya que determina la madurez de los órganos. El límite de ésta va ampliándose cada vez más, de tal forma que en la actualidad se considera viable un recién nacido de 23/24 semanas en adelante. No obstante el médico le informará del pronóstico vital de su hijo en relación con los factores que concurren en él.

Cuidados Centrados en el Desarrollo (CCD)

Los Cuidados Centrados en el Desarrollo (CCD) son unas medidas instauradas en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCINs) con el fin de disminuir los agentes estresantes para el recién nacido y fomentar la activa participación de los padres en los cuidados de sus hijos, favoreciendo así su desarrollo. Los recién nacidos prematuros, debido a la inmadurez anatómica y funcional de sus órganos y sentidos, tienen una capacidad limitada de adaptación al medio.

Son muy vulnerables y sensibles a estímulos como la luz, el ruido, las manipulaciones, el dolor o la gravedad, que les llegarían amortiguados si estuvieran en el útero materno. En este sentido, hoy en día se sabe que los factores ambientales a los que están expuestos estos pacientes en la UCIN constituyen un aspecto decisivo en su evolución a largo plazo.

La implementación de los CCD conlleva un cambio en la forma de trabajo, ya que la individualización de las necesidades de cada paciente y su familia pasan a ser el centro de atención, y no las rutinas estrictas. Controlaremos estrictamente en la UCIN los niveles de ruido y de luz, las manipulaciones unicamente necesarias y el cuidado postural, procurando simular la posicion intrauterina y la contención. Priorizaremos el método canguro (piel con piel) desde el momento que el neonato esté estable, promocionando el apoyo a la lactancia materna en todo momento.

Existen varias causas que pueden desencadenar un parto prematuro. A menudo intervienen varios factores a la vez, lo que significa que no se puede responsabilizar a una sola causa. Como muchas personas desconocen esta causa de parto prematuro, la mencionaremos en primer lugar: las mujeres que padecen periodontitis tienen un mayor riesgo de parto prematuro.

¿Qué es un Prematuro Tardío?

Es el bebé que nace entre las semanas 34 y 36 de gestación. Más de la mitad tendrán que ingresar en el hospital. Además, es más posible que enfermen más, respecto a los nacidos a término, a lo largo de toda su infancia.

¿Qué problemas suelen tener?

Tras nacer es frecuente que tengan problemas en la alimentación por la inmadurez de la succión y deglución. Esto puede producir deshidratación, hipoglucemia (azúcar baja en sangre) e ictericia (color amarillento de la piel) en las primeras horas de vida y más tarde problemas en el crecimiento.

La lactancia materna puede ser más difícil al inicio. Suelen tardar más en hacer las tomas, además de necesitar tomas más frecuentes, por lo que las pausas son más cortas entre ellas.

Las infecciones, en general, son más frecuentes, porque el sistema inmune es menos maduro. Los procesos respiratorios son los más habituales por su inmadurez pulmonar. La bronquiolitis aguda es la más relevante y puede ser grave, sobre todo en el primer año de vida.

Los problemas en el desarrollo neurológico son más frecuentes en estos niños, pudiendo presentar dificultades motoras, del lenguaje, del funcionamiento personal-social…Esto, a su vez, de forma posterior puede dar problemas para aprender en la escuela y del desarrollo emocional (trastornos del comportamiento, psicológicos y conductuales).

¿Cómo deben alimentarse?

La lactancia materna es lo ideal también en la alimentación de estos bebés. Hacer el método canguro (piel con piel) puede ayudar a que dure más.

La alimentación complementaria se debe iniciar a partir de los 6 meses de edad cronológica (contando desde que nace) y cuando el niño muestre un buen desarrollo neurológico para ello.

¿Deben tomar algún suplemento?

Se recomienda la suplementación de estos bebés con:

  • Vitamina D: hasta los 12 meses, al igual que el resto de lactantes.
  • Hierro: podría ser necesario hasta los 6-12 meses, según los controles analíticos.

¿Qué calendario vacunal deben seguir?

Seguirán el mismo calendario que el resto de los niños, según su edad cronológica. Se recomienda la vacuna anual contra la gripe a partir de los 6 meses y en los menores de esta edad, la vacunación de su familia y entorno cuidador.

¿Requieren algún cuidado especial?

Los padres deben estar atentos a cómo come su bebé en las primeras horas de vida y se debe controlar a las 48 horas. En caso de signos de deshidratación o ictericia se debe consultar lo antes posible.

Se recomienda extremar las medidas de higiene para evitar infecciones en el entorno cercano al bebé, además de mantener la lactancia materna todo el tiempo que se pueda. Se evitará que vaya a guardería en la medida de lo posible, el contacto con personas enfermas y los ambientes con mucha gente o con humo de tabaco.

Se debe controlar cómo crecen estos bebés y controlar más el desarrollo psicomotor en los primeros 2 años de vida.

Desarrollo del Bebé en la Semana 23 de Embarazo

El bebé continúa creciendo a lo largo de todo el embarazo y, por ello, cuando esté acabando la semana 23 de embarazo, medirá alrededor de 27-29 cm contando las piernas (o 20-21 cm si se mide de cráneo a las nalgas) y pesará unos 500 gramos aproximadamente, aunque puede haber variaciones.

Su piel va adquiriendo color y haciéndose más gruesa y opaca. Se va acumulando grasa en la superficie de la piel y debajo de ella. Sin embargo, el color definitivo de la piel no lo adquirirá hasta que se produzca el nacimiento y el bebé tenga un año de vida.

En esta semana de embarazo, el lanugo (vello fino) cubre ya todo el cuerpo del futuro bebé y se va oscureciendo. Además, el bebé tiene pelo en la cabeza y ya se han formado las cejas y las pestañas.

Es posible que la embarazada perciba como el bebé responde a los ruidos de gran intensidad durante la semana 23 de embarazo, ya que el sistema auditivo del bebé se desarrolla rápidamente.

Por otro lado, los órganos internos del bebé como, por ejemplo, los pulmones y el sistema digestivo continúan su maduración en la semana 23 de embarazo. En este momento, los pulmones aún no están completamente funcionales, pero se forman los alvéolos para permitir el intercambio gaseoso. Pese a ello, el bebé continúa respirando a través del cordón umbilical, es decir, el transporte de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono se produce a través de este.

Cambios en la Madre durante la Semana 23 de Embarazo

Gran parte de las embarazadas ya notan los movimientos de su bebé cuando se alcanza la semana 23 de embarazo, lo que les transmite tranquilidad de que todo evoluciona bien. Además, la barriga continúa aumentando de tamaño y el útero se va expandiendo. En concreto, el tamaño del útero en la semana 23 de embarazo ronda los 23-23 cm y alcanza el nivel del ombligo aproximadamente.

Muchas embarazadas sienten molestias y tirantez en los costados como consecuencia del crecimiento uterino.

A continuación, se enumeran otros cambios que tienen lugar en la embarazada:

  • Aumento de los senos, ya que se van preparando para el momento de la lactancia.
  • Cambios en la piel, volviéndose más oscuras y pueden aparecer manchas. Esto es debido a las fluctuaciones hormonales.
  • Aparición de varices y estrías.
  • El ritmo cardíaco durante esta semana y a lo largo de todo el embarazo puede aumentar y ser acelerado. Por ello, algunas embarazadas tienen palpitaciones en esta etapa.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la edad corregida en los bebés prematuros?

La edad corregida es el tiempo que tendría el bebé si el parto se hubiera producido en la semana 40 de gestación. Esta edad se recomienda utilizar cuando se desea evaluar el desarrollo físico y psicomotor del bebé.

Su cálculo se realiza restando a las semanas del bebé desde el nacimiento, las semanas de prematuridad. Por ejemplo. si el parto ocurre en la semana 32 de embarazo, el bebé tendría 8 semanas, es decir, 2 meses de prematuridad. Si a día de hoy, el bebé tiene 4 meses (16 semanas), su edad corregida sería sería 4 menos 2. Por tanto, la edad corregida sería de 2 meses.

¿Puede un bebé prematuro de 23 semanas sobrevivir?

Es posible. Sin embargo, cuánto más temprano en el embarazo tenga lugar el nacimiento del bebé, más inmaduro será. Por tanto, las probabilidades de sobrevivir serán cada vez menor cuanto mayor sea la prematuridad del bebé.

El porcentaje de bebés que han sido capaces de sobrevivir pese a nacer en la semana 22-23 de gestación es bastante bajito, aunque no es nulo.

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