Si existe un vínculo emocional inquebrantable en la vida, es el que se establece entre una madre y un bebé😊. La relación que se crea entre ambos, se forja desde el momento mismo de la concepción. En este artículo vamos a profundizar en esta preciosa relación, compartiendo contigo los beneficios del vínculo entre madre y bebé.
¿Qué es el Vínculo Madre-Bebé?
Cuando hablamos de “vínculo” desde la psicología, nos estamos refiriendo al lazo emocional que la madre establece con su hijo. Por su parte, al hablar de “apego” nos referimos al lazo afectivo que se establece entre el recién nacido y su madre, que es la principal garante de seguridad y protección para el niño.
El vínculo se inicia durante el embarazo, mientras el feto se forma en el seno materno, y llegará a su desarrollo completo tiempo después del nacimiento. Al nacer, el bebé ya conoce a su madre, mientras ésta le gestaba el feto la ha oído hablar, ha sentido sus emociones, sus inquietudes, y todo ello hace que la madre sea la primera figura de referencia y quién trasmitirá mayor seguridad al recién nacido.
Este vínculo se produce de forma biológica, espontánea y natural. Generalmente va creciendo con el transcurso del tiempo. En el momento del nacimiento, en la mamá se genera una necesidad irremediable de abrazar y sostener a su bebé en brazos. El término inglés “bonding”, se refiere a este momento inmediatamente posterior al parto, conocida como “hora sagrada”, en la que madre y bebé establecen el primer contacto físico y visual.
El “bonding” es el momento único que afianza el vínculo entre madre y bebé. Aunque, como ya hemos comentado, ese vínculo se empieza a formar desde el momento de la concepción, no es hasta después del parto cuándo se termina de desarrollar. El apego, en cambio, es un vínculo más duradero que se va construyendo a medida que va pasando el tiempo.
Beneficios del Vínculo Madre-Bebé
El vínculo madre-bebé aporta innumerables beneficios tanto para las mamás como para los peques. El vínculo madre-bebé muestra al peque el primer ejemplo para poder crear unas relaciones interpersonales y sociales sanas en el futuro. Le ayudará a ser una persona adulta más empática, comunicativa y afectiva.
Gracias al contacto materno, el bebé se verá más capaz de establecer relaciones asertivas y sin carencias emocionales. El potencial del vínculo madre-bebé es incalculable, estableciendo mayores posibilidades de que el peque encuentre la felicidad en su vida.
Desde entonces, son muy conocidos los beneficios físicos del contacto estrecho madre-bebé. Se sabe que, cuando está en brazos, el bebé regula su temperatura, mantiene su ritmo cardíaco, duerme más y mejor y elimina el estrés al sentirse seguro. La madre es necesaria para la supervivencia del recién nacido, ya que mediante la lactancia recibe alimento y contacto físico.
Incluso cuando el recién nacido no es amamantado, el contacto físico es imprescindible; a través del contacto físico se fortalece su desarrollo emocional y psicológico. Al atender las necesidades del bebé, éste aprende a confiar: confiar en su madre, confiar en sí mismo y, con ello, aprende también a confiar en su entorno. La forma en la que un bebé se relaciona con su madre definirá el carácter emocional del niño a la hora de relacionarse, contribuyendo a su seguridad, su confianza y su autoestima.
Se puede decir, por tanto, que el fenómeno del vínculo o fusión madre-bebé se continúa y consolida con el contacto físico y psicológico tras el nacimiento.
Factores que Influyen en el Vínculo Posnatal
Existen diferentes factores que influyen en la formación del vínculo posnatal y del apego. La salud mental materna es uno de los factores determinantes en la construcción del vínculo posnatal. El apoyo percibido por parte de la familia y de la pareja durante el período perinatal también ejerce una influencia importante en la formación de ambos fenómenos. La edad del niño también tiene relevancia en el proceso de formación del apego. La mayor probabilidad de que un niño desarrolle una alteración del apego se produce en los primeros días y las primeras semanas de vida.
Un estudio reciente ha determinado que existe una prevalencia de vínculo alterado del 12,7 % y de apego alterado del 11,5 %, cifras que son considerablemente alarmantes. Las repercusiones en el niño son observables, en su mayoría, a medio y largo plazo, en la salud física, mental y social. Entre otras cosas, aumenta la probabilidad de desarrollar trastornos psicopatológicos y de la conducta alimentaria.
Cómo fortalecer los vínculos con tu bebé - Hospital Italiano de Buenos Aires
Sabemos que durante el embarazo se producen cambios en el cerebro de la mujer que la preparan para establecer este vínculo y, durante esta etapa, pueden observarse sentimientos, actitudes y conductas de la mujer hacia su feto dirigidas a su cuidado y protección, podríamos entonces hablar de vínculo prenatal. Existen muchas circunstancias que pueden alterar el establecimiento de un vínculo madre- bebé seguro por lo que es aconsejable su evaluación y, en caso de necesidad, trabajar con un profesional de la salud mental perinatal para recuperar un vínculo madre-bebé saludable.
¿Cómo Fortalecer el Vínculo Madre-Bebé?
Existen varias maneras de fomentar el vínculo madre-bebé. El contacto piel a piel contribuye decisivamente a desarrollar el vínculo madre-bebé a través del tacto y de la voz. Además, de esta manera el bebé va a reconocer tu olor, voz y piel, aumentando su bienestar. No obstante, también es relevante saber que es importante respetar los límites.
Los tuyos como madre, ya que no puedes olvidarte de ti misma y de tus necesidades propias, así como dejar espacios de tiempo dónde el peque pueda empezar a descubrir el mundo que le rodea sin tu apoyo físico incondicional.
El contacto piel con piel tiene numerosos beneficios. Este acto ayuda a estabilizar el ritmo cardíaco y la respiración del bebé y favorece la liberación de oxitocina, la llamada "hormona del amor". Además de calmar al bebé, fortalece la conexión emocional entre madre y bebé desde los primeros momentos de vida, proporcionando seguridad y confort.
Los abrazos son una forma fundamental de contacto físico que aporta múltiples beneficios al bebé. Reducen el miedo, aumentan la autoestima y generan una profunda sensación de bienestar mediante la liberación de oxitocina y dopamina, hormonas relacionadas con el placer y la felicidad. El contacto físico continuo fortalece el vínculo emocional, además de proporcionar tranquilidad y seguridad.
La lactancia es mucho más que alimentar al bebé; es un abrazo continuo entre madre y bebé. Este contacto constante crea un entorno de seguridad, cariño y proximidad, que fortalece el vínculo emocional entre ambos. Además, la lactancia materna es natural, gratuita y ecológica, permitiendo a la madre ofrecer alimento y consuelo en cualquier momento y lugar.
Aunque el bebé no entienda las palabras, tu voz es familiar y reconfortante. Cantar o hablar suavemente a tu bebé mejora su desarrollo cognitivo y emocional, y también ayuda a crear una conexión emocional profunda. Cantar tiene beneficios adicionales, ya que ayuda a reducir el estrés, mejora la atención y la memoria del bebé y fortalece el vínculo afectivo.
Técnicas Adicionales para Fortalecer el Vínculo:
- Masajes para bebés: Relajan al bebé, mejoran su circulación y crean un espacio especial de interacción.
- Portear al bebé: Mantiene un contacto físico constante, proporcionando seguridad y facilitando la respuesta a las necesidades del bebé.
- Juego interactivo: Estimula el desarrollo cognitivo y motor, generando momentos de risa y diversión compartida.
- Responder a las necesidades del bebé: Fortalece el vínculo de confianza a través de una atención rápida y afectuosa.
- Practicar la co-regulación emocional: Ayuda al bebé a calmarse y fomenta un ambiente de confianza y seguridad.
Entendemos el vínculo la relación de apego afectiva que se desarrolla entre los padres y el bebé. Desde el embarazo la madre va desarrollando una relación con su bebé. El apego seguro es aquel en el cual los padres responden de forma afectuosa y lo más inmediata posible a las necesidades del niño.
Un tono de voz suave y afectuoso ayuda a calmar al bebé y a hacerle sentir seguro. Acariciar la barriga suavemente estimula al bebé a realizar más movimientos. El tacto es una de las primeras formas de comunicarse de los bebés, ya que responden al contacto piel con piel.
Tabla de Prácticas para Fortalecer el Vínculo Madre-Bebé
| Práctica | Beneficios |
|---|---|
| Contacto Piel a Piel | Regula la temperatura y ritmo cardíaco del bebé, libera oxitocina. |
| Lactancia Materna | Proporciona nutrición y contacto físico, fortaleciendo el vínculo emocional. |
| Masajes | Relajan al bebé y mejoran la circulación. |
| Porteo | Mantiene al bebé cerca, proporcionando seguridad y facilitando la respuesta a sus necesidades. |
| Juego Interactivo | Estimula el desarrollo cognitivo y motor, creando momentos de diversión. |
| Comunicación Afectiva | La voz y el tacto de la madre calman y reconfortan al bebé. |
Recordemos que los bebés tienen una capacidad increíble para reconocer a su madre desde muy temprano. Este reconocimiento se basa en varios sentidos, siendo el olfato uno de los más importantes. Los bebés huelen a su madre y pueden distinguir su aroma único, lo cual les proporciona una sensación de seguridad y confort.
Estos diferentes comportamientos afectivos de tu hijo tienen que ver, por supuesto, con la piel del bebé y sus interacciones con el entorno. La piel es un centro de recepción y transmisión de información sensorial: a través de ella, el niño irá conociendo su propio cuerpo y sus límites.
