El bajo peso al nacer es un problema de salud pública que afecta a millones de bebés en todo el mundo. Se considera que un bebé tiene bajo peso al nacer cuando pesa menos de 2.500 gramos al nacer. Este problema puede estar asociado a diversas causas y tener consecuencias significativas para la salud y el desarrollo del niño.
¿Qué es el Bajo Peso al Nacer?
Se considera parto prematuro (código CIE-10: P07.3) cuando un bebé nace antes de completar la semana 37 de embarazo, es decir, más de tres semanas antes de la fecha prevista de nacimiento. En este contexto, es importante entender qué significa el término "bajo peso al nacer" y cómo se relaciona con la prematuridad.
También se suele hablar de "bebé prematuro con muy bajo peso al nacer" cuando un bebé pesa menos de 1.500 gramos al nacer. Si un bebé nace en la fecha prevista pero pesa menos de 2.500 gramos, se denomina "bebé a término con bajo peso". En cuanto un bebé ha cumplido la semana 37 de embarazo y pesa más de 2.500 gramos al nacer, deja de ser un parto prematuro.
El peso al nacer es uno de los principales factores predictores de la mortalidad infantil y se asocia a cifras elevadas de morbilidad. En los países en desarrollo, los recién nacidos de muy bajo peso al nacer (menos de 1.500g) tienen 200 veces más riesgo de morir, en comparación con los recién nacidos de peso adecuado.
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia para el 2010, la frecuencia de bajo peso al nacer en Colombia fue de 9,1%. El bajo peso al nacer constituye un serio problema de salud pública en términos de mortalidad, morbilidad y costos económicos para el sistema de salud y para el país.
La regla general es que debe completarse la semana 23 de gestación para que el bebé sea viable. En Alemania, por tanto, todos los bebés que han alcanzado las 24 semanas de gestación al nacer reciben cuidados médicos intensivos. Sin embargo, siempre hay historias de éxito de bebés que han sobrevivido tras un parto prematuro en la semana 21, 22 o 23 de embarazo y tienen un peso al nacer especialmente bajo, a veces inferior 500 gramos. Sin embargo, no es la norma.
Causas del Bajo Peso al Nacer
Hay varias causas que pueden desencadenar un parto prematuro. A menudo intervienen varios factores a la vez, lo que significa que no se puede responsabilizar a una sola causa. A continuación, se detallan algunas de las causas y factores de riesgo:
- Infecciones: Las mujeres que padecen periodontitis (inflamación del periodonto) tienen un mayor riesgo de parto prematuro. El riesgo de parto prematuro es siete veces mayor en las pacientes con periodontitis que en las mujeres con dientes sanos.
- Complicaciones del Embarazo: Tras un parto prematuro o un aborto espontáneo, los médicos suelen clasificar el embarazo como embarazo de alto riesgo. Los nacimientos prematuros son especialmente frecuentes en los embarazos gemelares.
- Estilo de Vida Poco Saludable: Fumar y consumir alcohol o drogas no sólo pueden perjudicar el desarrollo del niño, sino también aumentar el riesgo de parto prematuro.
- Estrés Grave: El estrés grave puede desencadenar un parto prematuro y, por tanto, provocar un nacimiento prematuro.
- Factores Genéticos: Las mujeres que nacieron prematuramente o que tienen un hermano que nació prematuro tienen entre un 50 y un 60 por ciento más de riesgo de parto prematuro.
Es un hecho generalmente reconocido que un estilo de vida poco saludable repercute negativamente en el embarazo. Sorprendentemente, incluso el tiempo puede influir en el momento del parto: Un número especialmente elevado de bebés nace en días especialmente calurosos, y también al día siguiente.
Para evitar un parto prematuro debido al estrés, el tratamiento dental no suele realizarse en el tercer trimestre.
El Bebé Prematuro (PROBLEMAS) – Fácil
Otros Factores de Riesgo:
- Extremos en la edad materna
- Embarazo múltiple
- Complicaciones obstétricas
- Enfermedades maternas crónicas (por ejemplo, trastornos hipertensivos del embarazo)
- Infecciones (como la malaria)
- Estado nutricional de la madre
- Exposición a factores ambientales como la contaminación del aire y el tabaco
- Consumo de drogas
Consecuencias del Bajo Peso al Nacer
Cuando un bebé nace prematuramente, lo normal es que aún no esté completamente desarrollado. Dependiendo de lo prematuro que haya sido, puede que aún no sea capaz de respirar, beber o mantener su temperatura corporal de forma independiente.
Como en un parto prematuro se pierde un tiempo importante de desarrollo en el útero, los niños de la misma edad pueden tener una ventaja en el desarrollo. Los bebés prematuros suelen necesitar varios años para ponerse al día. A los tres o cinco años, por ejemplo, suele haber aún grandes diferencias entre los bebés prematuros y los nacidos a término.
Los bebés prematuros tienen más probabilidades de necesitar tratamiento terapéutico, por ejemplo fisioterapia, logopedia o terapia ocupacional. Un parto prematuro es una carga enorme para los padres. No sólo están preocupados por el bienestar de su pequeño, sino que a menudo se sienten culpables y tienen la sensación de haber fracasado, aunque en realidad no sean culpables del nacimiento prematuro.
A los efectos tardíos del nacimiento prematuro se les aplica un principio sencillo: cuanto más tarde nace un niño, menos probabilidades tiene de sufrir efectos tardíos graves. Por tanto, los bebés prematuros con un peso extremadamente bajo al nacer (menos de 1.000 gramos) tienen muchas más probabilidades de desarrollar una discapacidad física o un deterioro cognitivo.
Según un estudio estadounidense, el 50% de los niños con un peso inferior a 1.000 gramos al nacer sufren algún problema de aprendizaje a los ocho años. Según otro estudio, los niños nacidos prematuramente a los ocho años tienen el doble de probabilidades de padecer asma (21% frente al 9% del grupo de control), cinco veces más probabilidades de sufrir trastornos motores (47% frente al 10%) y 2,5 veces más probabilidades de tener un coeficiente intelectual inferior a 85 (38% frente al 15%).
El nacimiento prematuro también tiene consecuencias sociales y psicológicas a largo plazo: Los niños que pesan menos de 1.500 gramos al nacer tienen más probabilidades de ser ansiosos e inseguros en la edad adulta que sus compañeros nacidos a término y también más probabilidades de sufrir depresión y trastornos de ansiedad. Suelen rehuir el contacto y los retos sociales y tienen dificultades de comunicación.
Complicaciones en el Bebé Prematuro
Las complicaciones en los bebés que nacen antes de la fecha prevista de parto dependerán del momento exacto en el que ocurra. Cuanto antes tenga lugar el parto prematuro, peores serán las consecuencias fetales puesto que el bebé estará menos maduro.
A continuación, se detallan algunas de las complicaciones que pueden surgir en los bebés prematuros:
- Síndrome de distrés respiratorio: Se caracteriza por presentar los alveolos cerrados debido a la falta de surfactante.
- Apnea: Es la falta de respiración durante 20 segundos o más.
- Hemorragia intraventricular: Suele ocurrir en bebés que no alcanzan un peso superior a 1,5 Kg.
- Hipotensión arterial: El recién nacido tendrá baja la tensión arterial.
Aparte de todas estas complicaciones, los bebés prematuros tienen más tendencia a sufrir infecciones. Sus mecanismos de defensas no se han desarrollado por completo, por lo que existe mayor riesgo de padecer neumonías e infecciones de orina.
¿Cómo Prevenir el Parto Prematuro y el Bajo Peso al Nacer?
Muchas mujeres tienen miedo a un parto prematuro. Por eso es tan importante reconocer los primeros síntomas: El signo más claro de un parto prematuro es el inicio precoz del trabajo de parto. Presta atención a si las contracciones duran más de una hora, se producen a intervalos de cinco a diez minutos y duran más de 30 segundos. Otro signo de parto prematuro es la rotura prematura de la bolsa amniótica. El sangrado puede ser un signo de que la placenta se está desprendiendo prematuramente.
Para prevenir el parto prematuro y que el bebé nazca en el estadio de desarrollo adecuado, se recomienda a la futura madre:
- Asegúrate de acudir a las revisiones durante el embarazo. Si tienes un embarazo de alto riesgo, se pueden tomar medidas preventivas para evitar un parto prematuro.
- Un estilo de vida sano es condición indispensable para un embarazo saludable.
- Las infecciones en la zona genital pueden ser causa de parto prematuro. Por eso es importante que des prioridad a una buena higiene íntima.
- El estrés también es un factor de riesgo de parto prematuro.
Si en ese momento aún no se ha iniciado el parto y el cuello uterino no se ha abierto, se induce el nacimiento. Si el cuello uterino ya se ha abierto y está acortado, los médicos pueden realizar un cerclaje hasta las 23 semanas de gestación y cerrar el cuello uterino artificialmente.
En caso de parto prematuro entre las semanas 24 y 32 de embarazo, la futura madre puede recibir sulfato de magnesio en forma de infusión unas horas antes del parto. Esta medida también se conoce como neuroprotección.
Cuidados especiales para bebés prematuros
Muchos bebés que nacen prematuramente deben pasar primero algún tiempo en una incubadora. Allí se simulan las condiciones del útero materno y se controlan y apoyan las funciones orgánicas. Muchos bebés prematuros aún no son capaces de regular su temperatura corporal y necesitan ayuda para respirar y alimentarse.
Para reforzar el vínculo emocional entre padres e hijo y dar al bebé una sensación de seguridad y protección, se coloca a los bebés prematuros sobre el pecho desnudo de la madre o el padre durante varias horas al día, vestidos únicamente con un pañal. De este modo, el bebé puede oír el latido familiar de su corazón y disfrutar del contacto físico. Este método se conoce como método canguro.
La leche materna de las madres que han tenido un parto prematuro contiene una concentración especialmente alta de nutrientes importantes y también proporciona anticuerpos al bebé. Por eso es importante que el bebé reciba leche materna lo antes posible. Sin embargo, los bebés prematuros suelen ser incapaces de alimentarse por sí mismos. Entonces, las madres tienen que extraer la leche y el bebé la recibe a través de una sonda.
Por esta razón, el cuidado de un bebé prematuro no podrá realizarse en casa, ya que necesita atención especializada. Además, el bebé deberá pasar sus primeros días de vida en una incubadora, la cual hará la función de "útero transitorio".
Riesgo de enfermedad hepática en bebés con bajo peso al nacer
Un nuevo estudio pionero ha descubierto una conexión significativa entre el peso al nacer y la aparición de la enfermedad del hígado graso no alcohólico, ahora conocida como enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés), en personas jóvenes. Concretamente, se descubrió que los bebés con bajo peso al nacer tenían cuatro veces más probabilidades de desarrollar MASLD en la infancia, la adolescencia o la edad adulta temprana.
Sorprendentemente, las personas nacidas con bajo peso al nacer (<2.500 g) tenían cuatro veces más probabilidades de desarrollar MASLD en comparación con los nacidos con peso normal al nacer. Los nacidos pequeños para la edad gestacional (PEG), por debajo del 10%, también tenían más de tres veces más probabilidades de desarrollar MASLD temprano en la vida en comparación con aquellos con un peso al nacer adecuado (10º-90º).
Además, los investigadores descubrieron que las personas con bajo peso al nacer, o los nacidos PEG, tenían un riesgo relativo hasta unas 6 veces mayor de desarrollar fases más graves de MASLD en forma de fibrosis hepática o cirrosis.
El doctor Fahim Ebrahimi, primer autor del estudio, presentado en la UEG Week 2023, organizada por Gastroenterología Europea Unida (UEG), señala que, “aunque investigaciones anteriores han establecido la relación entre el peso al nacer y enfermedades importantes, como las cardiovasculares y el síndrome metabólico, la conexión con la MASLD seguía sin estar clara. Nuestro estudio aporta ahora pruebas convincentes de que los factores de desarrollo fetal desempeñan un papel importante en el desarrollo de la MASLD y la enfermedad hepática progresiva”, destaca.
En medio de la escalada de las tasas de obesidad, la MASLD se ha convertido en la causa más común de enfermedad hepática crónica en todo el mundo. Sólo en Europa, se estima que afecta a más del 25% de los adultos, y su prevalencia está aumentando entre los jóvenes obesos o con sobrepeso. También ha surgido como una de las causas de más rápido crecimiento de enfermedad hepática terminal, cáncer primario de hígado y trasplante de hígado.
“Es necesario seguir investigando para comprender plenamente los mecanismos inmunológicos y metabólicos subyacentes -añade Ebrahimi-. Varios estudios sugieren que tanto la sobrealimentación como la desnutrición durante el embarazo pueden afectar al metabolismo de un individuo durante toda su vida”.
“Al vincular varios registros de ámbito nacional, como el Registro Médico Sueco de Nacimientos, pudimos recopilar datos detallados sobre factores maternos y características perinatales, así como ajustar múltiples factores de confusión”, afirma Jonas F Ludvigsson, supervisor del estudio y pediatra del Hospital Universitario Örebro y profesor del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Instituto Karolinska.
“Es muy preocupante que las personas nacidas con bajo peso tengan un mayor riesgo relativo de padecer esta enfermedad a una edad temprana, ya que la MASLD precoz suele persistir en la edad adulta y se ha asociado a un mayor riesgo de desarrollar cirrosis y enfermedad hepática terminal. De cara al futuro, es importante que desarrollemos estrategias proactivas y eficaces, como el cribado precoz y selectivo, para identificar a las personas de riesgo y ayudar a reducir la carga de esta enfermedad”, concluye Ebrahimi.
Prevalencia del bajo peso al nacer
1 de cada 7 bebés en todo el mundo pesan menos de 2.500 gramos al nacer. Son 20 millones de bebés en total. El 75% de ellos nace en Asia y África subsahariana, pero el bajo peso de los bebés al nacer es también un problema ya en países con altos ingresos. Así lo indica el nuevo informe que hemos publicado junto a The Lancet y la Organización Mundial de la Salud.
Una de las tasas más bajas de peso deficiente al nacer en 2015 se encontró en Suecia (2,4%). Mientras que la media está alrededor del 7% en países de ingresos altos como EE. UU. (8%), Reino Unido (7%), Australia (6,5%) y Nueva Zelanda (5,7%).
España está entre los países con una tendencia al alza en la prevalencia de bajo peso al nacer desde el año 2000, junto a República Checa, Irlanda (1,3%) y Portugal.
Tabla resumen de factores asociados al bajo peso al nacer
| Factor | Descripción |
|---|---|
| Edad materna | Madres muy jóvenes o mayores tienen mayor riesgo |
| Embarazo múltiple | Mayor riesgo en embarazos de gemelos o más |
| Complicaciones obstétricas | Problemas durante el embarazo aumentan el riesgo |
| Enfermedades maternas crónicas | Hipertensión, diabetes, etc. |
| Infecciones | Malaria y otras infecciones pueden afectar el peso al nacer |
| Estado nutricional | Malnutrición materna incrementa el riesgo |
| Factores ambientales | Contaminación y tabaquismo |
| Consumo de drogas | Afecta negativamente el desarrollo fetal |
