Tras varios años de debate, Euskadi estrenó a finales del año pasado un banco de leche materna con el objetivo de ofrecer la nutrición más completa a bebés prematuros o de bajo peso. Se trata de una iniciativa que surge por el interés de la sociedad civil y de las y los profesionales sanitarios.
Un servicio que depende del altruismo de mujeres que, además de amamantar a su bebé, deciden donar leche para otros. La respuesta ha sido muy buena y desde mediados de octubre, cuando empezó a funcionar, el banco se ha nutrido gracias a 54 donantes, diez de ellas guipuzcoanas.
El Banco de Leche Materna de Euskadi se encuentra en el Centro Vasco de Transfusiones y Tejidos Humanos, con sede en Galdakao.
El pasado miércoles 25 de octubre la primera madre seleccionada en la OSI Araba como posible donante acudió a una cita con la enfermera responsable de la Unidad Neonatal del HUA Txagorritxu, donde se ha habilitado un espacio para recibir a la madre donante, con el fin de realizarle la encuesta de salud y la extracción de sangre para descartar enfermedades transmisibles.
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¿Por qué donar leche materna?
La leche materna es el alimento más completo para el recién nacido, el 'patrón de oro' de la pediatría. Los beneficios de la leche de una mujer que acaba de convertirse en madre son muchos, pero en ocasiones la lactancia materna no es posible. El objetivo del banco es proporcionar leche, bajo prescripción médica, a grandes prematuros, que son los bebés que pesan menos de kilo y medio, o a quienes hayan nacido antes de las 32 semanas de gestación.
Entre otros aspectos, porque contribuye a la prevención de una enfermedad intestinal. «Se ha visto que los grandes prematuros pueden contraer una enfermedad intestinal porque tienen el intestino muy poco desarrollado, y esta leche les ayuda a prevenir esta enfermedad», cuenta Villaverde.
El Banco de leche matera de Euskadi se pondrá en marcha el próximo 16 de octubre, con el objetivo de "garantizar y proporcionar una nutrición y tratamientos adecuados para su desarrollo a los bebés prematuros o nacidos con bajo peso". En ese sentido, ha recordado que el pasado año 1.904 bebés ingresaron en las unidades de neonatología en Euskadi, un 10% del total de recién nacidos.
Requisitos para ser donante
La donación es anónima, voluntaria y altruista. Las donantes han de ser mujeres sanas con la lactancia materna instaurada.
No hay un perfil concreto de donante, excepto el rango de edad, que oscila entre los 25 y 45 años, y que han sido madres durante los últimos seis meses. Suelen ser mujeres comprometidas con la lactancia materna y que tienen suficiente producción de leche. «Hay que esperar hasta que la lactancia esté bien establecida y una sabe si después de dar de mamar a su bebé puede producir un poquito más de leche. Cuanto más te estimulas, más se produce, pero es verdad que no es fácil», reconoce la responsable del banco. «Pero no todo el mundo puede», añade.
Aunque muchas mujeres se interesan por la donación y se ponen en contacto directamente con el banco, son las matronas, «que ven quién produce más, tiene mayor facilidad...», quienes proponen esta opción a potenciales donantes. A continuación, se les cita con una enfermera experta en lactancia, que les explica exhaustivamente en qué consiste la donación. Allí cumplimentan una encuesta de hábitos de vida, «porque no pueden consumir, por ejemplo, tóxicos como alcohol o tabaco», en las que se pregunta desde enfermedades previas hasta cuántas veces ingieren pescado azul o fruta a la semana o si tiene algún piercing. Y firman un consentimiento informado.
También se les realiza una analítica, «que es la misma que se hace a los donantes de sangre para descartar enfermedades transmisibles como VIH, hepatitis B y C... No hay riesgo de que se pueda transmitir un virus de esta tipo a través de la leche».
La donante tiene que avisar al banco de cualquier cambio en sus hábitos de vida o en su estado de salud. «Porque, por ejemplo, si decide irse de viaje a una zona endémica donde hay malaria, no podemos aceptar esas donaciones. O si ha tenido una mastitis, o un proceso gripal, eso te inhabilita temporalmente para donar. Es muy variable», añade Villaverde.
Lo que no varía es el periodo límite para donar: cuando su bebé cumple seis meses. «No es que no puedan seguir, pero la cantidad de proteína en la leche disminuye drásticamente a partir de esos meses.
Proceso de donación
Consiste en que una vez haya alimentado a su bebé, extraiga la leche para rellenar los recipientes que deberá guardar en el congelador y entregar en un plazo máximo de 15 días desde la extracción. El inicio de las donaciones se realizará entre 3 semanas y 6 meses tras el parto y sin límite de tiempo y cantidad.
El circuito de la leche es «más complicado de lo que parece». El banco proporciona a la donante todo el material necesario: el sacaleches, envases para guardar la leche, una bolsa isotérmica, mascarilla, gorros... La madre se saca la leche en su casa, y lo va congelando en unos vasos estériles de plástico. Cada quince días, la madre tiene que llevar la leche al hospital, el de Donostia en el caso de las donantes guipuzcoanas. «Sabemos que es un problema enorme, sobre todo en Gipuzkoa por la distancia. Ya nos lo han dicho algunas donantes.
Desde los hospitales es enviada al banco en Galdakao, donde es analizada y pasteurizada, siempre garantizando la máxima calidad. «Hay mucho control de la leche», explica Villaverde.
La leche materna es procesada antes de que llegue a los bebés prematuros. Desde los hospitales donde lo dejan las donantes es enviada al banco de leche, con sede en Galdakao, congelado en nieve carbónica. «Aquí lo mantenemos congelado hasta el día que se procesa», explica la directora del banco, María Villaverde.
Ese día se descongela a cuatro grados, «para no romper la cadena de frío», se junta la leche de cada madre para hacer una mezcla homogénea y se analiza microbiológicamente cualquier crecimiento bacteriano. También se analizan los nutrientes para ver qué calidad tiene la leche. Si no se cumplen los requisitos establecidos, la leche se descarta, algo no muy habitual.
A continuación, se pasteuriza a 62 grados 30 minutos, «y volvemos a hacer un análisis para constatar que no hay ningún crecimiento bacteriano. No permitimos ningún crecimiento bacteriano en la leche pasteurizada».
La leche que supera la criba es congelada a -80 grados, «y así dura un año. A -20 dura tres meses».
Distribución de la leche
La leche se guarda congelada y se distribuye a las unidades de neonatología en función de las necesidades. Hasta ahora han recibido 84 litros de leche, de los que tras los análisis han tenido que descartar dos. «No es mucho».
La media es que cada quince días cada mujer done cerca de 900 mililitros, casi un litro. Un gran prematuro empieza al principio a comer muy poquito, «quizás con 2 ml.
Por último, no es necesario donar una cantidad concreta de leche, ni durante un periodo determinado de tiempo.
Así, la campaña "Una historia de amor en cada gota que donas" recoge de una manera sencilla información sobre qué es el Banco de leche materna, quién puede donar, quiénes se benefician de la leche del banco, qué se puede hacer para ser donante y cómo se realiza la extracción, almacenamiento y transporte de la leche donada.
