Acudir a la Seguridad Social es una de las principales opciones que se plantean las parejas que experimentan dificultades para conseguir un embarazo. En España, pueden recurrir a tratamientos de fecundación in vitro tanto parejas heterosexuales como mujeres sin pareja masculina (tengan o no pareja del mismo sexo). Sin embargo, estas dos alternativas presentan grandes diferencias entre ellas, en cuanto a aspectos tan relevantes como los requisitos, los tiempos de espera o los precios.
En España, la Seguridad Social cuenta con unos recursos económicos limitados. Por ello, únicamente cubre la fecundación in vitro bajo ciertos requisitos. En el caso de las parejas heterosexuales la incapacidad para tener hijos debe estar correctamente documentada.
Veamos en detalle las opciones de ayudas económicas para la fecundación in vitro (FIV) en España, tanto a través de la Seguridad Social como mediante iniciativas privadas.
Fecundación in vitro (FIV) - Proceso paso a paso
Fecundación In Vitro (FIV) a través de la Seguridad Social
La Fecundación in Vitro (FIV) por la Seguridad Social tiene limitaciones impuestas mayoritariamente porque la Sanidad Pública cuenta con unos recursos económicos limitados. En principio, la Seguridad Social sólo ofrece tratamientos de Fecundación in Vitro a parejas que no tengan hijos en común.
Aun así, puede haber excepciones en ciertas circunstancias (cuando hay enfermedades crónicas graves en un hijo previo, cuando sólo uno de los miembros de la pareja tiene descendencia). Si en un primer ciclo de Fecundación in Vitro por la Seguridad Social la pareja no consigue embarazo, se ofrece una segunda oportunidad de tratamiento. Sin embargo, el tratamiento no puede comenzarse inmediatamente, sino que es necesario pasar de nuevo por la lista de espera.
El motivo de que esto sea así, una vez más, es intentar ofrecer al máximo número de parejas la oportunidad de realizar al menos un tratamiento de Fecundación in Vitro.
Para los casos en los que esté desaconsejada la utilización del semen del cónyuge para el tratamiento de Fecundación in Vitro por un motivo médico (alteraciones genéticas, ausencia de espermatozoides en el eyaculado que no sea debida a una vasectomía previa…), la Seguridad Social tiene convenios con bancos privados de semen para utilizar semen de un donante anónimo. En algunos centros, además se ofrece la posibilidad de criopreservar el eyaculado en los casos en los que el paciente va a ser sometido a algún tipo de tratamiento que previsiblemente vaya a alterar la producción de espermazoides de manera irreversible, como puede ser la quimioterapia.
Requisitos para acceder a la FIV por la Seguridad Social
Normalmente, la mujer debe tener entre 18 y 40 años, aunque el criterio de la edad es uno de los que más varían en función de cada comunidad autónoma, así como uno de los más importantes. En algunos casos el límite se refiere al momento en el que la mujer acude por primera vez a la consulta de la Seguridad Social. En cambio, en otras comunidades autónomas se refiere a la edad de la mujer en el momento de iniciar el tratamiento de reproducción asistida. Por su parte, el límite de edad establecido en el caso de los hombres suele situarse en los 55 años.
En lo que respecta a los varones, el sistema público de salud también contempla la posibilidad de recurrir a un donante de semen, en el caso de que se constate la incapacidad o contraindicación de conseguir el embarazo con el esperma propio. En algunas comunidades autónomas, para poder acceder a un tratamiento de fecundación in vitro por la Seguridad Social es imprescindible no tener hijos sanos, o no tener hijos comunes sanos (en el caso de las parejas).
Como ya hemos resaltado, las comunidades autónomas pueden fijar algunos requisitos diferentes o adicionales a los explicados. La Seguridad Social establece un número máximo de intentos para conseguir el embarazo. Normalmente, cubre hasta tres ciclos de fecundación in vitro. Sin embargo, este número de intentos resulta insuficiente para algunas personas.
Límites de edad
Existen unos límites de edad para poder acceder a un tratamiento de Fecundación in Vitro por la Seguridad Social. En el caso de la mujer el límite son los 40 años y los 50 en el caso del varón. Sin embargo, estos límites no se refieren al momento en el que la pareja acude por primera vez a la consulta, sino a la edad de la pareja en el momento de iniciar el tratamiento de Fecundación in Vitro.
Listas de espera
Lo que más influye en la demora de los tratamientos suele ser la lista de espera. En caso de tratamientos más sencillos como la Inseminación Artificial, la lista de espera no es excesivamente larga. Pero cuando hablamos de Fecundación in Vitro por la Seguridad Social, el tiempo de lista de espera suele tener una media de 2 años.
La situación de las listas de espera en los tratamientos de fecundación in vitro por la Seguridad Social es uno de los factores que más conviene valorar. Por lo general, los tratamientos de fecundación in vitro en la Seguridad Social tienen una lista de espera de entre uno y dos años. Este plazo no solo desanima a muchas personas deseosas de tener hijos sino que, además, supone un alto coste para la capacidad reproductiva de la mujer.
Si tras los tres intentos permitidos no se logra la gestación, habrá que recurrir a una clínica privada de fertilidad. Sin embargo, pasar por todo el protocolo establecido por la Seguridad Social puede llevar años. En este punto, hay que recordar que cada intento tiene una lista de espera de entre uno y dos años. Por tanto, llegar al tercer ciclo puede suponer entre tres y seis años. En lo que respecta a las mujeres mayores de 35 años podemos afirmar que, prácticamente, cada mes cuenta.
Esto se debe a que, a partir de esa edad, la reserva ovárica disminuye drásticamente. Aunque la donación de óvulos es un procedimiento perfectamente legal y asimilado en España, hay muchas mujeres que afrontan la noticia de que no van a poder convertirse en madres con sus propios óvulos como un verdadero duelo. Si, ahora mismo no sabes por qué opción decidirte y estás buscando un consejo, te diremos lo siguiente: en el caso de que seas una mujer joven (menor de 34 años) acudir a la Seguridad Social puede ser una buena opción. Sin embargo, hoy en día, y debido al retraso en la edad de la maternidad, la mayoría de las mujeres no se encuentra en una posición tan “favorable”.
Por ello, suelen decantarse por clínicas privadas, como las nuestras, porque, aunque tengan que realizar un desembolso económico, pueden empezar su tratamiento prácticamente de inmediato.
Técnicas no cubiertas por la Seguridad Social
Se trata de una prueba que permite detectar alteraciones cromosómicas en los embriones obtenidos tras un tratamiento de Fecundación in Vitro, antes de la transferencia. Los costes del DGP son muy elevados, ya que necesita una infraestructura técnica complejísima. Por este motivo, la mayoría de los centros de la Seguridad Social, no pueden ofrecer esta técnica a las parejas que realizan un tratamiento de Fecundación in Vitro.
En algunos casos, no es posible realizar el tratamiento de Fecundación in Vitro utilizando los óvulos de la mujer (enfermedades genéticas, fallo ovárico precoz…) y es necesario recurrir a óvulos de donante. Así como la congelación de semen no ofrece mucha complejidad técnica, el ovocito es una célula de un tamaño muy superior y si no es posible congelarlo mediante una técnica convencional de congelación lenta. Por eso es necesario recurrir a la vitrificación (o congelación ultrarrápida).
Cada vez son más los centros de la Seguridad Social que ofrecen a sus pacientes la vitrificación de ovocitos, pero limitando la indicación a casos en los que se quiere preservar la fertilidad por motivos médicos (quimioterapia, radioterapia….). Todos los centros que realizan Fecundación in Vitro por la Seguridad Social, tienen la opción de congelar embriones. Lo que varía es la técnica de congelación. Al igual que en el caso de los ovocitos, cuando hablamos de embriones preferible hacer una congelación ultrarrápida (vitrificación) para que el embrión se altere lo menos posible durante el proceso.
Iniciativas Privadas: Ayudas económicas para tratamientos de fertilidad
Toda esta política, pensada para gestionar unos recursos económicos limitados y ofrecer tratamientos de reproducción asistida al mayor número posible de personas, contrasta con el servicio ofrecido por las clínicas privadas de fertilidad. Dicho todo lo anterior, resulta útil explicar qué se entiende, exactamente, por un intento. A este respecto, diremos que el simple hecho de iniciar la estimulación ovárica ya cuenta como un intento, a pesar de que posteriormente tenga que cancelarse el ciclo debido a una mala respuesta al tratamiento o a un síndrome de hiperestimulación ovárica.
IVF-Life, grupo especializado en medicina reproductiva, ha anunciado una nueva edición de su programa de ayudas económicas para tratamientos de infertilidad. Esta iniciativa está dirigida a todas las personas que soliciten una cita antes de que finalice el año o hasta que se agoten los fondos disponibles. El programa ofrece un apoyo económico de hasta el 12% del coste total del tratamiento en cualquiera de las clínicas del grupo IVF-Life (Alicante, Madrid y Donostia). Este fondo de ayudas se ha creado gracias a años de recaudación con fines sociales, a través de diversas acciones benéficas y esponsorizaciones impulsadas por el grupo. El objetivo principal de esta iniciativa es permitir que los y las pacientes se centren en lo realmente importante: estar un paso más cerca de lograr la maternidad.
IVF-Life: Compromiso con la fertilidad
IVF-Life es conocido por contar con tasas de embarazo significativamente superiores a la media europea, tal como lo confirma la Sociedad Española de Fertilidad (SEF): 8 de cada 10 pacientes que usan PGT se quedan embarazadas y 9 de cada 10 pacientes de ovodonación consiguen su embarazo.
El doctor José Manuel Gómez Santana, director médico de la clínica de IVF-Life Alicante, apunta que "gracias al esfuerzo de todo nuestro personal médico, contamos con una capacidad extraordinaria para gestionar casos complejos, lo que supone una tranquilidad para quienes nos eligen para llevar a cabo su tratamiento de fertilidad". Por eso, continúa, “al elegir IVF-Life, no solo eliges excelencia médica, también eliges profesionalidad, implicación y cercanía".
En este sentido, ha recordado que IVF-Life, con más de 15 años de trayectoria y más de 10.000 proyectos de vida cumplidos, continúa siendo una referencia en el ámbito de la medicina reproductiva.
Seguros Médicos y Tratamientos de Fertilidad
En 2026, aseguradoras como Caser, Mapfre, Nueva Mutua Sanitaria, DKV, Aegon y Fiatc incluyen estudio de fertilidad y varios intentos de inseminación artificial y/o fecundación in vitro. Se estima que un 85% de las parejas lo logran de forma espontánea en el primer año, y que un tercio de estos embarazos se produce en los tres primeros meses.
Lo más habitual es que cubran el estudio y tratamiento de la infertilidad en la pareja, pero sin cubrir tratamientos de reproducción asistida, que son más complejos y caros. Aun así sí que hay algún seguro que cubre varios intentos de inseminación artificial o de fecundación in vitro, aunque no siempre sin coste.
Para el estudio de fertilidad contratando un seguro de salud con Asisa, Asefa, Caser, Sanitas o Adeslas lo tendrás cubierto. Para aseguradoras que cubran los tratamientos de reproducción asistida tienes Mapfre, Axa, Caser, Adeslas, Sanitas, entre otras.
Por ejemplo, Adeslas, la compañía por la que más nos preguntan para estos casos, no cubre la reproducción asistida, pero sí ofrece precios especiales para tratamientos como la inseminación artificial y la fecundación in vitro. Asisa ofrece precios exclusivos para ciertas técnicas de reproducción asistida, así si lo deseas podrás acceder a la inseminación artificial desde 500€, fecundación in vitro desde 3.700€ o la congelación de óvulos desde 2.150€.
Sigue siendo una opción más que interesante, es más barato que, por ejemplo, acudir a la Clínica Quirón, donde la fecundacion in vitro tiene un precio que oscila entre 3.000€ y 5.000€. En el caso de funcionarias, mutualistas y beneficiarias, estas cuentan con ventajas para estos tratamientos de fecundación asistida.
Las mujeres que estén aseguradas en Asisa, y que tengan entre 38 y 42 años, podrán acceder a técnicas de inseminación artificial con semen de pareja, y las que tengan de 40 a 42 años pueden acceder a la inseminación artificial con semen de donante, así como acceso a técnicas de fecundación in vitro.
En DKV las mujeres mayores de 18 años podrán acceder al estudio de fertilidad, si es menor de 38 años podrá acceder a tratamientos de inseminación artificial con semen de pareja (hasta 4 ciclos), las menores de 40 podrán acceder a la inseminación artificial con semen de donante y tendrán hasta 6 ciclos. En cuanto a la fecundación in vitro, se pueden someter a ella, las mujeres de hasta 40 años, y cuentan con 3 ciclos con estimulación ovárica.
El precio de una fecundación in vitro (FIV) en España varía entre 3.000€ y 5.000€ en clínicas privadas. Adeslas no cubre directamente la reproducción asistida, pero ofrece precios especiales: desde 2.100€ por una FIV y 720€ por inseminación artificial. Sanitas incluye el estudio de fertilidad y ofrece precios exclusivos para técnicas de reproducción asistida. Asisa ofrece inseminación artificial desde 500€, fecundación in vitro desde 3.700€ y congelación de óvulos desde 2.150€.
Tabla Resumen de Ayudas Económicas y Subvenciones
| Tipo de Ayuda | Descripción | Requisitos |
|---|---|---|
| Seguridad Social | Tratamientos de FIV gratuitos | Edad límite, no tener hijos previos en común, cumplir criterios de la comunidad autónoma |
| IVF-Life | Apoyo económico de hasta el 12% del tratamiento | Solicitar cita antes de que finalice el año o hasta agotar fondos |
| Seguros Médicos (Mapfre, Caser, DKV, etc.) | Cobertura de estudio de fertilidad e intentos de inseminación artificial/FIV | Depende de la póliza y la aseguradora |
| Asisa | Precios exclusivos para inseminación artificial, FIV y congelación de óvulos | Ser mutualista o beneficiaria, cumplir requisitos de edad |
Consideraciones Finales
Esta política, pensada para gestionar unos recursos económicos limitados y ofrecer tratamientos de reproducción asistida al mayor número posible de personas, contrasta con el servicio ofrecido por las clínicas privadas de fertilidad. Dicho todo lo anterior, resulta útil explicar qué se entiende, exactamente, por un intento. A este respecto, diremos que el simple hecho de iniciar la estimulación ovárica ya cuenta como un intento, a pesar de que posteriormente tenga que cancelarse el ciclo debido a una mala respuesta al tratamiento o a un síndrome de hiperestimulación ovárica.
