Ana Peleteiro: Inspiración, Deporte y Maternidad

Ana Peleteiro Brión (Ribeira, A Coruña, 1995) es una de las atletas más destacadas del panorama español. Especialista en triple salto, se proclamó campeona del mundo júnior en 2012 y, desde entonces, su progresión ha sido imparable.

El palmarés conseguido lo confirma rotundamente: Premio Princesa Leonor, en 2013 (hasta 2015, Premio Príncipe de Asturias S. A. R. Don Felipe), como mejor deportista del año menor de 18 años; medalla de bronce en el triple salto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020; medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Atletismo en Pista Cubierta y en el Campeonato Europeo de Atletismo, de 2018; y dos medallas en el Campeonato Europeo de Atletismo en Pista Cubierta, oro en 2019 y plata en 2021.

En 2018 se alzó con el oro en el Campeonato de Europa en pista cubierta y, en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, logró la medalla de bronce con un salto de 14,87 metros, batiendo el récord de España.

Además de su trayectoria deportiva, Peleteiro también se ha hecho un hueco en redes sociales. Acumula más de 400.000 seguidores y su bailes superan fácilmente la misma cifra de reproducciones. Uno de los más famosos fue su vídeo bailando a ritmo de Trakatá con su compañero y amigo Ray Zapata, al que llama hermano.

Ana Peleteiro fue una de las concursantes de la primera edición de El Desafío, que ganó Kira Miró y en la que la atleta quedó de cuarta por detrás de Jorge Brazález y Pablo Puyol.

Maternidad y Vida Personal

Ana Peleteiro hace un alto en su carrera profesional para ser madre. El pasado domingo, día 5 de junio, Ana Peleteiro confirmó a través de un vídeo en su cuenta de Instagram que está embarazada de tres meses. «Vamos a ser papás, de un bebé precioso, que nacerá rodeado de muchísima gente que lo va a amar y a cuidar», anunciaba en sus redes sociales.

La atleta gallega de 26 años sorprendió este fin de semana a sus seguidores de Instagram al anunciar su futura maternidad. Espera su primer hijo junto al también atleta Benjamin Campaoré. Para él será el tercero. El bebé nacerá en 2023 ya que está embarazada de 12 semanas.

Respecto al futuro, tiene previsto poder reincorporarse pronto a su trabajo: «Ahora tengo una entrenadora especializada en embarazos.

La deportista incluso tiene claro cuál va a ser el sexo de su bebé: «Lo sé, es un niño. Me baso en mi intuición. El martes me lo dicen, ¡ya veréis!», aseguró.

Además, ya tiene claro cómo piensa ser como madre: «Voy a ser una madre de las de toda la vida, de las de pueblo, como la que ha sido mi madre conmigo. Muy normal.

En septiembre, Ana Peleteiro hizo pública su decisión de renunciar a su entrenador, Iván Pedroso, con quien había estado trabajando los últimos años y desde entonces Benjamin Compaore, su marido, es quien la entrena. Pero el deporte no es el único esfuerzo de la atleta, que también acaba de abrir un negocio en Ribeira, la cafetería Area Café Galicia. Pero también tiene inversiones más relacionadas con lo suyo, como es un gimnasio premium en A Coruña y una clínica de podología en Vigo. Ella conoce bien la sensación de volar. La tiene cuando clava un triple salto.

Ella acaricia a Lúa, que aguarda tranquila en su vientre a que le den el pistoletazo de salida. Queda menos de un mes, la fecha no podía ser más ideal para una fan de la Navidad: el 25 de diciembre.

GLAMOUR: Es el regalo más bonito de Navidad que podías imaginar, ¿también el reto más difícil?

ANA PELETEIRO: Estoy muy contenta. Y sí, es un superreto. Para mí, en el momento que se acaba Halloween empieza la Navidad. Sé que hay gente que la detesta, pero yo la amo. Llevo con la playlist de Mariah Carey ya un rato (risa). Así que estoy con el mood festivo a tope.

G.: ¿Cómo te estás enfrentando a la maternidad siendo una atleta de élite?

A.: Siempre he dicho que quería ser una madre joven y siempre he sido juzgada en el mundo del deporte por ello. Aunque es cierto que ha habido otras muchas pioneras que han demostrado que sí se puede. ¿Cuántos futbolistas o cuántos atletas son padres y nadie les pone entre la espada y la pared? No se les cuestiona. Quizá sea porque no tienen que quedarse embarazadas. Pero es que, sinceramente, durante el embarazo se puede llevar una vida relativamente normal. Si tienes uno sano y tu ginecólogo y tu equipo te lo permiten. Obviamente, los dos últimos meses estás más cansada, aunque yo sigo entrenando. Lo peor viene después, con los cuidados del bebé. Si un deportista hombre se puede permitir pagar lo que sea para que su paternidad sea más fácil y pueda dormir por las noches, también podemos hacerlo nosotras. Y si no tienes la posibilidad, tampoco se acaba el mundo. Hay ayudas, una mujer tiene un hijo con una persona que es su pareja, no está sola.

G.: No siempre hay un padre dispuesto a dar esos cuidados.

A.: Está muy relacionado con que muchas veces no se piensa con quién se tienen los hijos. Yo no sería madre, a dos años de unos Juegos Olímpicos, con una persona que fuera un parásito. Literalmente, yo no estaría con una persona así. A Benjamin [Campaoré, atleta francés, especialista en la prueba de triple salto] yo lo he visto cómo es como padre, cómo se dedica a sus hijas. En París, no tenía calidad de vida porque vivía por y para ser padre. Yo quiero ser madre, quiero cuidar de mi hija y vivir la maternidad, pero también quiero ser madre y continuar trabajando.

G.: También es bueno que los hijos vean que las madres pueden ser muchas otras cosas, ¿no?

A.: Lo he vivido en mi casa. Mis padres siempre se han organizado superbien para llegar a todo. Pero para lograrlo hay que saber con quién te casas.

Hoy hablaba con Iván de que estoy mejor que nunca: más rápida, más fuerte, más técnica, más segura de mí misma, más ordenada mentalmente y más empoderada. La maternidad me ha hecho ver una Ana que yo desconocía. Una Ana que no se rinde. Siempre he sido cabezona y ahora me noto plena y con los objetivos definidos. De hecho, repetiría ser madre. No de inmediato, sí dentro de un par de años.

Toda mi vida lo he tenido claro. Mi primer sueño, antes de querer convertirme en campeona olímpica, era ser madre. En el cole me preguntaban qué quería ser de mayor y yo decía: «Mamá». Las medallas y los triunfos deportivos son temporales. Quiero cuidar de mi niña y vivir la maternidad, pero también deseo seguir trabajando, no detener mi carrera deportiva. Durante mi embarazo, muchas mujeres me escribieron para darme las gracias por demostrar que sí es posible compaginar maternidad y deporte. Para lograrlo, también hay que saber con quién te juntas. Yo he visto qué tipo de padre es Benjamin (Compaoré, su marido, atleta francés), cómo se dedica a sus tres hijas.

Empoderamiento Femenino con Ana Peleteiro

Duro golpe: Pérdida de su segundo embarazo

Duro golpe para la deportista española Ana Peleteiro. La joven atleta, que hace solo unas semanas anunciaba con ilusión que esperaba su segundo hijo, ha confirmado este jueves que ha perdido el embarazo.

Lo ha hecho con una publicación en su cuenta de Instagram, un mensaje que llegaba después de varias horas de silencio y de una mañana en la que tanto ella como su marido, el también atleta Benjamín Compaoré, habían compartido una imagen en la consulta médica, durante lo que parecía ser una revisión rutinaria.

Sin embargo, más tarde, Ana rompía el silencio con una publicación que ha encogido el corazón a sus seguidores: una imagen del cielo, acompañada de unas palabras cargadas de tristeza: “Chicos, lo siento mucho, pero a pesar de llevar un crecimiento normal, no tenemos latido…”.

“Probablemente sean las palabras que jamás quieres escuchar, y menos aún cuando parecía que todo iba bien después de escuchar su latido a las siete semanas y sentir cómo iba creciendo poco a poco sin problema”.

A pesar del dolor, Ana también ha querido dejar claro que se sienten “fuertes y más unidos que nunca” ante esta pérdida.

Más tarde, ha compartido otra historia desde el centro de salud, donde ha explicado cómo está atravesando el proceso físico y emocional: “Llevo ya dos horas con la medicación e imagino que lo que viene va a ser bastante triste y desagradable. Ahora me toca descansar y digerir todo bien, sin dejar de dar gracias a la vida”.

“Por incomprensible que parezca, todo pasa por algo”, ha añadido, en un mensaje en el que también ha anunciado que se desconectará unos días para recuperarse. “La vida es así y mañana volverá a salir el sol”.

Cuando hace unas semanas anunció este embarazo -no planeado pero muy bien recibido- lo hizo con naturalidad y una sonrisa: “Cuando menos nos lo esperábamos, vino la vida y nos demostró, una vez más, lo maravillosa e impredecible que es”.

Hoy, con el corazón roto, vuelve a mostrar esa templanza y honestidad que la caracterizan. “Desde hoy tenemos un angelito más en el cielo que nos cuida y nos protegerá el resto de nuestras vidas”, ha sentenciado, para cerrar su mensaje.

Un gesto valiente, sincero y profundamente humano que ha sido aplaudido por miles de personas que, con ella, han sentido el golpe de una ausencia inesperada.

El mensaje de Ana Peleteiro ha generado una ola de apoyo y cariño en redes sociales. Durante estas semanas, la atleta se había mostrado especialmente activa y positiva, compatibilizando su maternidad con la preparación deportiva.

Adopción e Identidad

Aunque ha pasado buena parte de su juventud en Guadalajara, Ana Pelteiro es gallega. La joven deportista nació en Ribeira, una localidad de la provincia de A Coruña, y poco después fue adoptada.

"Yo soy gallega al 100%. Mi madre biológica es gallega y mi padre biológico no sé quién es. No conozco a mi madre biológica, pero yo soy gallega y quiero que todo el mundo lo tenga claro", contó en una entrevista publicada en 2020 en La voz de Galicia.

"Mis padres no me adoptaron en Etiopía ni en Kenia, yo nací en Galicia, mis raíces son gallegas, pero la mitad de mis raíces, y se ve, yo soy negra, mulata, tienen que venir de África. La cuna de los negros está en África, la de todos, de los de Perú, de los de Cuba, de los de Galicia, de los de Suecia", añadió la atleta, que ha demostrado tener absoluta devoción por sus padres adoptivos y por su abuela, ya fallecida, a la que dedica muchas de sus victorias y a la que siempre tiene presente.

En una extensa entrevista en la revista Vogue, la deportista admite que ese tipo de comentarios le dan "rabia" y recuerda un dato: "Yo nací en Galicia el 2 de diciembre de 1995. Mi madre biológica es blanca, coruñesa, y fui, al parecer, su segundo embarazo".

"Ella dio a luz en su casa con 18 años y me dejó en el hospital. De hecho, hace unos meses, me enseñaron el primer registro hospitalario donde consta parte de la información. Es muy fuerte, porque ahí se ve que debió de ser algún tipo de embarazo no deseado, una situación muy difícil y que no tuvo ningún seguimiento de la gestación. No lo sé", explica.

Peleteiro subraya que, en su opinión, su madre biológica fue "una mujer supervaliente, que supo reconocer que no estaba preparada" para criarla y que, por tanto, necesitaba que alguien le criara por ella".

"Ahí intervino la Administración. Llamaron a la primera familia en la lista de adopciones y dijeron: 'La niña tiene un problema: es un poco morenita'. Y ellos no me quisieron. Y también lo entiendo, porque en 1995 adoptar ya era en sí algo novedoso, como para encima estar dando aún más explicaciones", admite.

"Mis padres llevaban cuatro años esperando para tener hijos porque no podían concebir de forma natural. Llamaron a mi padre al trabajo el 5 de diciembre y el 10 estaban en Coruña recogiéndome. Es un tema del que no me importa hablar porque me siento superorgullosa. La adopción es algo maravilloso y creo que hay un montón de niños en la misma situación que yo que se merecen una segunda oportunidad", asegura.

Ana Peleteiro y Albert Espinosa se encuentran en las puertas del que fue el primer colegio de la atleta, que ella encuentra muy cambiado. Tras hacerle los regalos de rigor (la mochila, el llavero y la carpeta forrada con ídolos de su infancia), el presentador de El camino a casa y ella mantienen una conversación.

Espinosa quiere saber cómo era Peleteiro cuando era pequeña y para ello, empiezan por el principio de su historia: la adopción.

"A mí me abandonaron. Entonces, eso te crea... Separarte de tu madre al nacer... Por lo que yo sé, que es poco, mi madre dio a luz y me dejó en Menores", cuenta, aunque asegura que para ella no ha sido algo que haya marcado su vida.

"La adopción siempre ha sido algo que he sabido. Nunca se me ha escondido. O sea, solo hay que verme. Mis padres son blancos y yo soy negra", explica.

La atleta siempre ha sido muy curiosa, también durante su infancia, por eso, preguntaba acerca de sus orígenes y sus padres biológicos. "Siempre que lo pregunté, se me habló con naturalidad. Entonces, no tengo dolor", reflexiona.

Peleteiro recuerda una frase que siempre le dice su madre adoptiva. "Para mí, el día que te cogí en brazos, fue como si te hubiese tenido en la barriga nueve meses". Unas palabras que adquieren aún más importancia ahora para ella, embarazada de 32 semanas en el momento de la grabación del programa.

"Creo que si a día de hoy tengo la personalidad que tengo, a lo mejor es por eso, tanto para bien como para mal", reconoce. Sus padres llevaban nueve años esperando poder tener hijos por el sistema de adopción. "Llamaron a una familia antes que a ellos. No me quisieron porque les dijeron que no era blanquita del todo", narra.

Ella nunca ha buscado a sus padres biológicos porque asegura sentirse "completa y plena" con su familia. "Nunca más me han hecho de menos, sino todo lo contrario. Siempre he sido la de más, la niñita, la morenita monísima con sus chichitos, la más pequeña,la favorita de mis abuelos. Aunque mis primos...", bromea. En Ribeira, su pueblo, no hay negros, cuenta. "Entonces, caes en gracia.

Me ha dado mi carácter. Al fin y al cabo, he crecido en una sociedad blanca. Cuando mis padres me adoptan, era la única negra de Ribeira. Bueno, como me dijo Ben, no soy negra, soy mestiza, la mezcla de dos culturas y dos colores de piel. Me adoptaron con dos días de vida y, cerca de los 12 años, me doy cuenta de que soy diferente. Le digo a mi madre que ella es de un color y yo de otro. «Claro, hija, porque eres adoptada», me responde. Yo podría haber gestionado esto como un drama: mi madre biológica me abandonó, no me quiso. Y si ella no lo hizo, que me tuvo dentro, entonces quién lo hará. Pero no lo enfoqué así. Ella tomó una decisión y fue la mejor de su vida y de la mía, porque gracias a ello conocí a mis padres, que son maravillosos. Nunca fue un tema tabú en casa y se habla con total libertad. Tampoco me han prohibido buscarla. Nunca lo he necesitado y no lo he hecho. Mis padres me han dado las mejores oportunidades que se pueden ofrecer a una hija y todo el apoyo. La adopción es la pera, es un acto de bondad y de amor absoluto, aunque yo no sé si sería capaz de llevarlo a cabo.

Racismo y Superación

La atleta Ana Peleteiro ha dado una lección con la argumentada respuesta que ha dado a todos aquellos que de forma periódica le hacen el mismo comentario: "Negra, vete a tu país".

Peleteiro asegura que por su color de piel sólo sufrió un poco en el instituto porque había compañeros que le insultaban. Y asegura: "Pero siempre me supe defender muy bien: a puñetazos. Mi padre me decía: ‘A ti que no te coman'. Y yo me defendía con las armas que tenía. Y con 14 o 15 años, no son precisamente retóricas. Mi padre se pasó la ESO en la Jefatura de Estudios.

Ambas cosas. Yo he crecido en un ambiente favorable con unos padres con muy buenos puestos de trabajo. Siendo mestiza -porque tampoco soy negra 100%- y estando siempre rodeada de una familia blanca, la cosa cambia. No te van a juzgar igual si vas con tus padres blancos, que si lo haces con tus padres emigrantes. En España hay clasismo, más que racismo. Y yo como española me incluyo. Con los años, viajar y conocer otras culturas te hace ver las cosas distintas. Pero es muy raro no encontrar a un español que no sea un poquito clasista. Esto no quiere decir que si eres pobre no te abro las puertas de mi casa, no. Quiere decir que si viene un latino bien vestido, con un buen trabajo y entra en tu tienda, no hay problema. Sin embargo, si entra más desarreglado se juzga diferente. Es un país que no abrió las puertas a sus excolonias en 40 años y vamos despacio.

En Ribeira, su pueblo, no hay negros, cuenta. "Entonces, caes en gracia. Ana Peleteiro hace un alto en su carrera profesional para ser madre.

G.: ¿Has sufrido mucho racismo o tu entorno te ha protegido?

Peleteiro asegura que por su color de piel sólo sufrió un poco en el instituto porque había compañeros que le insultaban. Y asegura: "Pero siempre me supe defender muy bien: a puñetazos. Mi padre estaba todo el día en jefatura de estudios y me decía: ‘A ti que no te coman'".

AspectoDescripción
Nombre CompletoAna Peleteiro Brión
Fecha de Nacimiento2 de diciembre de 1995
Lugar de NacimientoRibeira, A Coruña, Galicia, España
EspecialidadTriple Salto
Logros Destacados
  • Campeona del Mundo Júnior (2012)
  • Medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020
  • Medalla de Bronce en el Campeonato Mundial de Atletismo en Pista Cubierta (2018)
  • Oro en el Campeonato Europeo de Atletismo en Pista Cubierta (2019)
  • Plata en el Campeonato Europeo de Atletismo en Pista Cubierta (2021)
Vida PersonalAdoptada, madre de Lúa, pareja de Benjamin Compaoré

Con un carisma que hipnotiza y una desenvoltura inteligente, busca incansable los retos. Mantiene la rabia y el deseo, la ambición y un carácter tan competitivo que le hace multiplicarse en las grandes oportunidades. Superarse es su meta.

Te tatuaste Prohibido rendirse. ¿Te daba miedo olvidarlo?

Me lo tatué para recordar que hay que tirar hacia adelante. Tras mi primer gran triunfo, en 2012, se generó mucha expectación a mi alrededor. De repente, me lesiono el calcáneo y no voy a Río. Fue una leche grande. Llevé mal el fracaso. No sabía muy bien qué hacer, estaba un poco perdida.

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