Elegir una empresa para contar su historia a veces es cuestión de suerte, pero cuando se acierta, la narrativa resultante puede ser fascinante. En el caso de los asadores de pollos, estas historias suelen estar llenas de ingredientes que, combinados, han dado lugar a éxitos notables. Desde la diversidad de opiniones en familias numerosas hasta la apuesta por la diversificación de negocios y la superación de crisis, estos elementos han transformado pequeños emprendimientos en referentes gastronómicos.
Para los amantes del buen comer que buscan un lugar en carretera, pueden encontrar a la familia Sánchez Soto en Piedrabuena, con 30 años de experiencia en su Asador Los Pucheros, donde la carne a la brasa es la estrella. Actualmente, cuentan con 24 bueyes y cada año castran seis y sacrifican cuatro. En promedio, se aprovechan 680 kilos de cada buey, que en vida pesan aproximadamente 1.140 kilos.
Conozcamos algunas de estas historias, explorando sus orígenes, desafíos y triunfos.
Abrasador: Un Éxito Familiar con Sabor a Marketing
La facturación de Abrasador en 2023 alcanzó los 3.628.391€, sumados a los 700.000€ del restaurante familiar original. Para entender este éxito, es esencial conocer sus raíces de la mano de Julio Ramírez, socio cofundador de la marca.
Julio Ramírez Sanz, padre de cinco hijos (entre ellos, los fundadores de Abrasador), era un ganadero jubilado que soñaba con tener 200 vacas. No solo cumplió su sueño, sino que lo superó gracias a un crédito concedido por un director de banco que confió en su visión. Esperanza, la matriarca, invirtió el dinero de la venta de una finca en el restaurante que daría origen a la cadena. Su éxito fue inmediato, sirviendo carne de la ganadería familiar, seleccionada por Julio padre entre sus terneras más preciadas.
“Hacíamos cosas diferentes, le enseñábamos a la gente la trazabilidad, origen y fechas de la carne que se estaba comiendo y eso fue una de las claves de nuestro éxito. Teníamos toda la información, porque era mi padre el que la había matado”.
Tras el triunfo del primer restaurante, los hermanos decidieron franquiciar el modelo y ofrecer la carne en una tienda online. Los Ramírez Camino destacan las dificultades de trabajar en familia, pero resaltan que, con cariño y respeto, cada uno encontró su lugar, potenciando sus habilidades. Además del restaurante, cuentan con una sala de despiece para elaborar productos como embutidos, hamburguesas y especialidades como ‘nuggets de ternera’ y tatakis.
Julio hijo, encargado del marketing, se enfoca en las reseñas online, demostrando la importancia de la imagen y la opinión del cliente en el éxito del negocio.
Restaurante Abrasador.
Asador Los Pucheros: Tradición y Calidad en Carretera
La familia Sánchez Soto, con su Asador Los Pucheros, es un ejemplo de tradición y calidad. Julio Sánchez, padre de José, falleció hace 15 años, pero su legado de atención al cliente perdura. José recuerda que su padre abría el negocio a las seis de la mañana y ayudaba a los clientes, incluso invitando a comer a quienes no tenían dinero.
Los Sánchez, conocidos como 'Los Pucheros', comenzaron con una carnicería, criando y sacrificando terneros. Inicialmente, su idea era un asador de carne de ternera añojo, pero hace más de 15 años que solo sacrifican hembras. El local, que comenzó con 180 metros cuadrados, se expandió con un salón de bodas, terraza y hospedaje. Ofrecen un menú de carretera a 13,50 euros, con platos calientes diarios como judías estofadas y carnes a la brasa.
"Por la calidad de la carne que se ofrece, nuestro precio es bajo, pero nos interesa mantenernos y que de para vivir."
José se encarga de la contabilidad y la compra-venta, buscando siempre vacas nuevas de cinco o seis años, conocidas como 'vacas machorras', por su calidad superior. El diferencial de sus productos radica en la alimentación de los animales y la calidad de la tierra, lo que permite ofrecer buena calidad a precios asequibles.
El Murciano: Un Clásico en Lavapiés
En la calle Valencia de Lavapiés, se encuentra el asador de Pollos “El Murciano”, fundado hace 38 años por un murciano y ahora regentado por su hijo, José Alberto Sánchez. Este negocio es un lugar mítico, conocido por su pollo asado y sus croquetas. Los fines de semana, las colas son largas, pero la espera vale la pena. El asado se realiza a fuego lento, con una salsa que invita a chuparse los dedos.
La calle Valencia ofrece también otras opciones gastronómicas, como El Boquerón, una taberna castiza con más de 100 años de historia, y el Mesón Portomarin. Para quienes buscan productos de calidad, la tienda de alimentación 3 Mares es una excelente opción.
Sabrosur: El Secreto Está en el Aliño
La cadena de asadores Sabrosur cuenta con seis establecimientos en Sevilla y Málaga. Fundada hace 21 años por José Antonio Ruiz, José González, Juan Luis Vargas y Pedro María Vargas, su éxito se debe a su aliño especial. José Antonio Ruiz prepara el aliño personalmente para garantizar el mismo sabor en todos los establecimientos.
Además del aliño, la calidad del pollo, provisto por Grupo SADA, es fundamental. Ofrecen ofertas interesantes, como el pollo a menor precio los martes, incrementando las ventas hasta un 40%. Su clientela es diversa, desde familias hasta parejas jóvenes, que buscan comida para llevar. Aunque no tienen reparto a domicilio, muchos clientes reservan por teléfono y recogen su pedido.
Asador Sabrosur.
Granjas de Pollos: El Origen del Sabor
Antes de llegar a los asadores, los pollos son criados en granjas. Juan Urrutia, en Canjáyar, posee una granja con capacidad para 30.000 aves, criando cerca de cien mil pollos al año. A pesar de las dificultades del sector, el pollo es un alimento muy consumido en España, lo que permite mantener el negocio. Juan cuida sus animales desde que tienen pocas horas de vida, alimentándolos con pienso natural y garantizando una ventilación y temperatura adecuadas.
Enrique Sánchez, otro granjero de la zona, complementa sus ingresos con trabajos fuera de la granja. Las dificultades económicas impiden que las granjas se dediquen a la cría de gallinas, menos rentables. La limpieza y desinfección de las instalaciones son clave para evitar enfermedades y garantizar la calidad de los pollos.
Pollos Principado: Un Clásico en Oviedo
Con casi medio siglo de historia, Pollos Principado fue el primer establecimiento de estas características en Oviedo. Fundado en 1977 por Francisco Sánchez y María Luz Gómez, hoy está a cargo de su nuera, Yolanda Romaris. Con la misma receta familiar, Yolanda prepara pollos asados que generan largas colas los fines de semana.
Además del pollo asado, ofrecen pavo, pierna de cordero, codillo de lacón y platos caseros como ensaladilla rusa y albóndigas. Venden también pan para complementar la comida. La amabilidad y la calidad del producto son clave para mantener una fiel clientela, que incluye a habitantes de toda Asturias.
«Desde la pandemia hemos aumentado mucho las ventas»
Yolanda no piensa en la jubilación y seguirá asando pollos mientras la salud se lo permita.
Comida Casera para Llevar: Una Tendencia en Auge
La falta de tiempo para cocinar ha impulsado el auge de los restaurantes de comida para llevar. En Granada, pequeños establecimientos ofrecen comida casera, compitiendo con bares y restaurantes tradicionales. La variedad es amplia, desde comida italiana y china hasta mexicana. Algunos ejemplos son Scolapasta, con auténtica comida casera italiana, y el restaurante de Lin Yan, especializado en comida asiática.
El Asadero de Rubén, con más de 30 años de historia, es un referente de comida casera en Granada, ofreciendo platos combinados y menús a precios económicos. Sanvi's, por su parte, destaca por sus hamburguesas de calidad, y Cacho & Pepe ofrece lasañas y canelones 100% italianos.
Restaurante La Bóveda: Un Recuerdo en Zamora
El Restaurante La Bóveda, ubicado en el Hotel Horus de Zamora, tuvo un pasado prometedor en lo que fue la antigua bodega de un palacete del siglo XIX. Sin embargo, su trayectoria final estuvo marcada por una decadencia en calidad, oferta y servicio, lo que llevó a su cierre en 2022. Su historia sirve como recordatorio de la importancia de la consistencia en el mundo de los restaurantes.
Nitos: El Asador Secreto del Rey Felipe VI
Nitos, un modesto asador de pollos en Palma de Mallorca, es uno de los refugios secretos del Rey Felipe VI. Con 40 metros cuadrados y años de historia, este local frecuentado por parroquianos locales, turistas y vips, ofrece pollos asados con una receta misteriosa. Juan Jiménez, el dueño, prefiere la calidad a la cantidad y trabaja con mimo cada plato.
“Son los mejores pollos del mundo”, sentenció la cantante Bonnie Tyler.
Nitos abrió en 1969 y su auge coincidió con la discoteca Barbarela. Juan Jiménez incluyó en su negocio a Ana Kim Kam Tai, de origen hongkonés, ampliando su oferta gastronómica. Nitos presume de cocina “fresca y casera” y no acepta tarjetas de crédito. El Rey Felipe, acompañado de amigos como Jaume Anglada, disfruta de sus pollos asados desde joven.
Asador Nitos.
