La conveniencia o no de permitir que los niños utilicen el chupete viene siendo motivo de continua polémica. Es probable que hayas escuchado innumerables opiniones sobre el uso del chupete, sus ventajas y desventajas, y las consecuencias del chupete, tanto del médico como de tu madre, pasando por tu blog favorito y el comentario de algún vecino con niños pequeños. Por ello, queremos acabar con los mitos y responder a las preguntas realmente importantes. Por ejemplo, ¿puede el bebé quedarse dormido con un chupete?, ¿un chupete afecta los dientes? o ¿es bueno el chupete para los bebés? Un padre y una madre saben mejor que nadie lo que es correcto para su bebé, pero nunca se está lo suficientemente informado. En este artículo, te ayudaremos a conocer todos los datos esenciales, para que puedas tomar una decisión sobre el uso del chupete con confianza. Sigue leyendo para conocer toda la información esencial, trucos y consejos sobre el uso del chupete.
¿Qué es un chupete?
Volvamos a lo básico: ¿qué es un chupete? Un chupete es, generalmente, un pezón de silicona que se le da a un bebé o a un niño pequeño para que lo succione. El estándar suele ser un chupete con forma de pezón y tiene un protector bucal y un asa. El protector de la boca y el asa están ahí para evitar que el niño se ahogue o se lo trague.
¿Por qué muchos bebés utilizan chupetes?
Los bebés nacen con un instinto de succión, por lo que este suele ser el propósito principal. Ya sea porque están aburridos, cansados o que necesitan consuelo, este instinto de succión es independiente de su necesidad de comer. Algunos bebés prefieren chuparse el pulgar o los dedos, y otros prefieren los chupetes.
Los efectos del chupete en bebés
El chupete proporciona un efecto calmante y relajante para el bebé. A continuación, te damos algunas razones que hay detrás del uso del chupete por parte del recién nacido:
- Ayuda al bebé a conciliar el sueño
- Calma a un bebé asustado
- Ayuda a la digestión
Como puedes ver, estas razones tienen una característica común: mantienen la calma del bebé al satisfacer su necesidad innata de succión.
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Pros y contras del chupete
Ya sea que decidas darle a tu bebé un chupete, o que este se chupe uno de sus dedos, echemos un vistazo a las ventajas y desventajas del chupete en bebés.
Ventajas del chupete en bebés
Estas son algunas de las ventajas del chupete y su uso:
- Satisface la necesidad de succión: Una de las primeras ventajas del chupete es que satisface la necesidad de un bebé de mamar. Mientras que el pecho o el biberón pueden satisfacer esta necesidad, los chupetes pueden ayudar a calmar al bebé durante las sesiones de alimentación. No obstante, ten en cuenta que los chupetes no se deben usar ni como reemplazo ni para retrasar las comidas.
- Ayuda al bebé a calmarse: Otro beneficio del uso del chupete es que puede ayudar al bebé a calmarse cuando esté llorando o molesto.
- Calma al bebé durante los procedimientos dolorosos: Si el bebé debe vacunarse o hay que extraerle sangre, un chupete es una excelente manera de reducir el dolor y mantenerlo tranquilo en la consulta del pediatra, sobre todo con un chupete como Philips Avent Ultra Soft, que cuenta con un escudo redondeado que minimiza la presión en la delicada piel de las mejillas del bebé, lo que garantiza su confort y tranquilidad.
- Ayuda a que el bebé se duerma: Los padres a menudo se preguntan: ¿el bebé puede dormirse con el chupete? o ¿es bueno que los bebés duerman con chupete? Definitivamente, el chupete puede usarse para ayudar al bebé a quedarse dormido, justo antes de la siesta o después de una comida. La mayoría de los bebés encuentran relajante la succión. Mantente cerca del bebé mientras el chupete hace magia. Recuerda: nunca dejes al bebé con su chupete sin supervisión.
- Puedes controlar el uso del chupete: A diferencia de si se habitúa a chuparse el dedo, puedes controlar cuándo el bebé usa un chupete. Esto te da la capacidad de limitar el uso o quitárselo. También facilita romper el hábito cuando llegue el momento.
Desventajas del chupete en los bebés
Como la mayoría de las cosas en la vida, también existen algunas desventajas potenciales en el uso del chupete. Estas son algunas razones por las que puedes optar por no darle un chupete a tu bebé:
- Confusión con el pezón: Como hemos mencionado previamente con relación a los chupetes, los más comunes suelen ser los chupetes con forma de pezón, por lo que la confusión con el pezón es una preocupación para muchas madres, aunque no haya evidencia científica que lo respalde. Sin embargo, se recomienda que esperes hasta que tu bebé se esté amamantando bien antes de ofrecerle un chupete, que suele ser alrededor de las tres o cuatro semanas de vida.
- Se caen fácilmente: Los chupetes tienden a caerse fácilmente al suelo, lo que exige una limpieza adecuada antes de volver a colocarlos en la boca del recién nacido. Si decides usar un chupete, asegúrate de que tienes el equipo de limpieza adecuado siempre disponible.
- Recurso limitado: ¿Qué pasa cuando un recién nacido está acostumbrado a su chupete y lo pierde? Que el bebé puede estar más irritable cuando necesite su chupete. Si vas a confiar en los chupetes para satisfacer las necesidades de succión del bebé, asegúrate de tener algún chupete de repuesto en caso de que tu bebé lo pierda.
Consecuencias del chupete en los dientes
Tal vez esta sea una de las preocupaciones más comunes entre las nuevas madres que sopesan si usar un chupete o no: el efecto del chupete en los dientes. Es cierto que una de las consecuencias del chupete en los dientes, si su uso es inadecuado o prolongado, es provocar problemas dentales, como la alineación de los dientes. Por ello, asegúrate de elegir un chupete diseñado para ayudar a un desarrollo oral saludable, como los chupetes Philips Avent Soothie, con una tetina ortodóntica que ayuda al desarrollo natural de tu bebé.
El chupete y la lactancia materna
La pregunta que está en boca de cada madre/padre primerizo suele ser: ¿son malos los chupetes para los bebés? Como sabemos, la lactancia materna debe de ser a demanda. Se ha dicho que el chupete podría “confundir” al niño que empieza a mamar y, por tanto, interferir en la adecuada adquisición de una buena técnica. Siendo estrictos no debería usarse el chupete en los recién nacidos alimentados al pecho hasta que la técnica estuviese perfectamente instaurada. Si bien, esto no se ajusta a la realidad, ya que durante los primeros días de vida, nuestro bebé llora frecuentemente.
Durante los primeros días de vida del bebé, se recomienda evitar el uso de chupetes, especialmente en recién nacidos, tal como indica la Asociación Española de Pediatría (AEP). Esperar a que la lactancia esté bien instaurada -habitualmente tras las primeras semanas- favorece una mejor coordinación entre la succión, la deglución y la respiración del bebé, además de fortalecer el vínculo con la madre y asegurar una alimentación eficaz.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja el uso del chupete durante el primer mes de vida en bebés amamantados, ya que podría interferir con el establecimiento adecuado de la lactancia y causar confusión entre tetina y pezón.
Una vez que la lactancia esté bien consolidada, el uso moderado del chupete puede considerarse, especialmente durante el sueño, ya que está asociado con una reducción del riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL).
En el caso de un bebé alimentado con lactancia artificial, el chupete puede introducirse desde los primeros días de vida, ya que no existe riesgo de confusión entre tetina y pezón, como ocurre con la lactancia materna.
El chupete y el sueño infantil
El efecto protector del chupete se obtiene en el sueño que se inicia con el uso del chupete. Se recomienda que el bebé utilice el chupete durante las horas de sueño infantil en su primer año de vida. El chupete no debe ser la única medida para dormir.
Uso del chupete y el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL)
Varios estudios epidemiológicos sugieren que el uso de un chupete en momentos de sueño está asociado con una reducción del riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
Higiene y seguridad del chupete
En cuanto a su buen empleo, es necesario:
- Si vamos a dar pecho, podemos usar chupete, pero debemos de ser cautos durante los primeros días de vida hasta que la lactancia materna esté bien establecida. Ofrecer el pecho a demanda y utilizar el pezón materno como elemento reconfortante y primera opción.
- Elegir el chupete del bebé correctamente es el primer paso. Escoge bien el material y la forma de la tetina.
- Lo mismo que sucede con el biberón y con otros objetos con los que el niño tiene contacto, es importantísimo esterilizar con frecuencia el chupete y enjuagarlo a menudo bajo un chorro de agua corriente.
- Para su correcta higiene se deben esterilizar los chupetes en frío o caliente además de lavarlos con agua y jabón neutro o con un detergente específico para biberones y tetinas.
- Cada poco tiempo debemos asegurarnos de que la tetina no esté rasgada, sobre todo cuando comienzan a salir los primeros dientes.
Los accidentes infantiles por el chupete se deben fundamentalmente al uso de una cadena alrededor del cuello, y a la aspiración de una parte del chupete cuando éste está formado por varias piezas.
Cuándo y cómo quitarle el chupete al bebé
Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso.
No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete.
Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia.
En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.
Tipos de chupetes
La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material del que esté fabricado el chupete, se pueden distinguir diferentes tipos.
En relación al tipo de material de la tetina, los chupetes pueden ser:
- De caucho o látex: son suaves y flexibles, pero de fácil deformidad. Este tipo de chupetes suelen tener un color anaranjado y se recomienda su uso en bebés con alergia a otro tipo de material o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
- De silicona: suelen ser de color transparente y son más resistentes. Estos chupetes tienen una larga duración, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex. Además, las tetinas de silicona tampoco absorben olores.
Si se tiene en cuenta la forma de la tetina, los chupetes pueden ser:
- Anatómicos: la tetina tiene forma de pezón, por lo que los bebés se suelen adaptar fácilmente para la succión.
- Fisiológicos u ortodóncico: también conocidos como chupetes de gota. Este tipo de chupones tienen forma plana y simétrica, por lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar.
- Redondos o cereza: es el tipo de chupete de mayor tamaño y menos aconsejado puesto que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé.
