¿Para qué sirve el arrullo para recién nacidos? Beneficios y cómo usarlo

Existen muchas técnicas que pueden ayudar a un recién nacido a dormir, algunas son más comunes y conocidas que otras. Hoy hablaremos sobre los arrullos para bebé, una pieza única perfecto para la transición del útero materno y el mundo exterior.

Pero muchas personas puede que no sepa que es ¿Es una toalla? ¿Es una manta? Los arrullos son esas preciosas mantitas con las que envolvemos a nuestro bebé al recién nacido.

Un arrullo de bebé es una pieza de tela, generalmente suave y de materiales delicados, diseñada para envolver al bebé de manera que se sienta seguro, cómodo y calentito. No es lo mismo utilizar una prenda normal para arrullar a tu bebé que hacerlo en un arrullo.

Este último ayuda a protegerlos del clima y les protege del contacto directo con los invitados. Los arrullos para bebé son una prenda diseñada especialmente para que el bebé se sienta cómodo tanto en primavera como en épocas estivales.

El propósito principal de un arrullo es replicar la sensación que el bebé tenía dentro del vientre materno, donde estaba acogido y protegido. Al nacer, todo les parece demasiado grande, demasiado frío y, a veces, hasta un poco abrumador.

Un buen arrullo puede ser tu mejor aliado en los primeros meses de vida de tu bebé. Tras el nacimiento, el bebé tiene que adaptarse a un nuevo entorno: un espacio muy grande que no conoce. En este periodo de transición entre la barriguita de mamá y el mundo exterior, el swaddle le ayuda a recrear esa sensación de seguridad y confort que experimentaba antes del nacimiento.

El arrullo le proporciona a los bebés recién nacidos la calma y tranquilidad que necesitan cuando los envolvemos en él. Pero al final un arrullo podríamos decir que es un tipo de manta para el peque, que nos sirve para cubrirlo y protegerlo durante los primeros meses de vida.

Es una prenda que la podemos utilizar tanto dentro de casa como fuera de ella. En la calle, todavía es mucho más útil puesto que vamos a estar seguramente en diferentes lugares con diferentes ambientes y temperatura.

Podemos encontrar diferentes nombres para definir al arrullo. Dependiendo del material, el estilo e incluso de la zona geográfica, se le puede llamar de una forma u otra.

Generalmente cuando usamos alguna de estos términos, nos referimos a prendas con un estilo como más arreglado y que suelen ser de punto tricot. La toquilla o toca se ha utilizado y se sigue haciendo para bautizar al bebé. Puesto que siempre se busca ir a juego con la ropa de bautizo, los colores elegidos son el blanco, el crudo, tonos beige o camel, rosa y desde hace menos tiempo, los grises.

Desde hace poco muchas marcas de moda infantil han incluido dentro de sus colecciones arrullos 100% de algodón con estampados y colores muy originales. Su estilo es más moderno y nos sirven para combinarlos con toda esa ropa tan bonita. Muchos de ellos son reversibles y se combinan varios colores para podamos usarlo en diferentes looks.

El arrullo es una prenda que debemos de tener lista desde el primer día porque para salir del hospital es casi imprescindible. Si no la tenemos, es una buena idea para que nos regalen y podamos incluir en una lista de nacimiento. No salgas nunca de casa sin él. Aunque salgas de casa con el carro y lo lleves bien tapadito con su saco, guárdalo en el bolso del carro o la bolsa maternal.

Durante los meses de primavera y verano, aunque pensemos que como hace calor no nos hará falta, pues no es cierto. Hablemos también un poquito de otra prenda de bebé muy útil y asequible a todos los bolsillos.

La muselina es un trapito de tela de metro por metro (aproximadamente) muy blandito y suave fabricado principalmente en tela de gasa de algodón o bambú. La muselina se utiliza para cubrir al pequeño cuando esta relajado en casa, cuando está durmiendo o incluso si lo tenemos al brazo.

En verano, también, si el pequeño duerme en el carro y hay insectos que le pueden molestar o incluso picar, lo colocamos sobre la capota y hace como de mosquitera. Y no sé, un sinfín más de utilidades que seguro que le encuentras.

El arrullo para bebés tiene el interior de coralina, un tejido suave con acabado aterciopelado, como de peluche, cálido y muy agradable al tacto y que es 100% algodón. Al tener este tacto se utiliza más bien durante los meses de otoño-invierno-primavera.

Los arrullos deben ser fabricados con algodón o algodón orgánico porque es libre de pesticidas y químicos. El arrullo para un bebé mide 70x90cm, con la parte inferior recta y la superior a modo de semicírculo para favorecer el abrazo del bebé. Son ligeros y de secado rápido.

Si os habéis estrenado recientemente en el papel más importante de vuestra vida, el de papás, ¡Enhorabuena! Es muy normal, que recién llegadas al mundo de la maternidad, os parezca que todos los temas de conversación giran en torno a sacaleches, arrullos, tetinas o maxicosis. De hecho, es bastante frecuente que os sintáis atrapadas en el fantástico mundo de los accesorios para bebés que no sabéis ni para qué sirven y que os surjan dudas.

En este caso vamos a intentar resolver una de las que nos planteáis con más frecuencia: ¿Arrullo o muselina? ¿Se pueden sustituir? ¿Para qué sirve cada una?

Un arrullo para bebé es una mantita para arrullar a los recién nacidos y bebés que se utilizan mucho en invierno y durante las noches fresquitas de los meses más cálidos también. Esta especie de manta con la que abrazar al bebé se conoce como arrullo. Un arrullo no es una manta típica y clásica, rectangular y cuadrada. No.

El arrullo bebé se utiliza para envolver al bebé, para abrigarle y, a la vez, ofrecerle la seguridad y el confort que necesita. Antes de nacer, el bebé se encuentra en el útero materno, calentito, recogido y abrigado. Pues precisamente estas sensaciones de protección, calidez y comodidad, son las que intenta recrear el arrullo al envolver al bebé.

De esta manera, hacemos más agradable la transición que experimenta el bebé al salir de la mamá frente a los nuevos estímulos. Aunque la finalidad real del arrullo es dar calor, a menudo se emplea para calmar al bebé cuando llora. Envolviendo al bebé con el arrullo le transmitiremos calma y tranquilidad y, en algunas ocasiones, ayudaremos a calmar el llanto.

El arrullo bebé de arrullo. Los arrullos de Mimuselina miden 70 x 90 centímetros, tamaño perfecto para que queden ajustados alrededor del cuerpo del bebé. El tejido exterior estampado es 100% algodón, y el interior es de coralina, un tejido muy suave con acabado aterciopelado, cálido y muy agradable al tacto.

El arrullo bebé de Mimuselina mide 70x90cm, con la parte inferior recta y la superior a modo de semicírculo para favorecer el abrazo del bebé. Tiene el tamaño perfecto para que quede ajustado alrededor del cuerpo del bebé. El tejido exterior tiene muchos y diferentes estampados: unos más originales, otros más clásicos, unos en liso, otros con estrellas, diente de león o incluso uno de los más vendidos, el arrullo mapamundi.

Son ligeros, de fácil secado. Os recomendamos en este punto lavar en agua no muy caliente, y tender en horizontal porque la coralina se empapa y con el peso podría deformarse. Además podréis combinar el arrullo en packs súper prácticos para bebés como el: arrullo con el neceser o el arrullo con el cambiador de paseo a juego. Cada arrullo para bebé de Mimuselina se confecciona a mano, con tejidos nacionales.

Podéis colocar el arrullo sobre una superficie plana, como la cama o el sofá, y colocar al bebé en el centro, lo tapáis con un lado y luego con el otro, de manera que el arrullo quede colocado alrededor del cuerpo del bebé, cubriendo los brazos o dejándolos fuera, como vuestro pequeño esté más cómodo. Lo ideal es dentro, para que esté apretadito y calentito.

Lo bueno y práctico que tiene el arrullo bebé es que podréis cogerlo, mecerlo, abrazarlo, apretarlo contra vosotros... y estará siempre arropado. Tapa y abriga al bebé en la cuna, en el moisés, en el cochecito, en el salón... donde lo desees.

Ahora que ya sabéis qué es un arrullo, cuándo se usan los arrullos y las medidas que tiene un arrullo de bebé, os contaré qué son y para qué sirven las muselinas. Ya que casi todas las preguntas sobre todo en los meses de finales de la primavera y el verano se centran aquí: ¿Qué utilizar, arrullo o muselina?

Una muselina es una gasa para bebé que vale para muchas cosas como dar el pecho, taparle y protegerle del sol o de corrientes de aire, quitarle el sol en el cochecito, limpiarlo... Las muselinas son súper versátiles y las utilizaréis muchísimo con los recién nacidos. Son las típicas gasas de toda la vida. Esos paños de algodón que antiguamente se usaban para hacer los pañales de tela.

La muselina es un tejido 100% algodón o incluso también puede confeccionarse en bambú. Es un tejido suave, transpirable, muy absorbente y delicado con la piel de los bebés. Las muselinas ayudan al bebé a regular su temperatura corporal y evitan el incómodo exceso de humedad que provoca la presencia de sudor.

Las muselinas son lo más práctico, útil y versátil que vas a utilizar con tu peque. Dependiendo del tamaño os serán más prácticas unas u otras para el uso que queráis darle, ahora os hablaremos de las medidas, primero los usos (en la imagen anterior veréis los dibujos muy representativos).

Para la conservación, no requieren un cuidado especial, sólo que cuanto más se lavan más suaves se vuelven. Son 100% algodón muy delicadas para la piel de los bebés. Para todas las mamis, lo más importante es la seguridad de su pequeño y por eso es importante destacar que las muselinas de Mimuselina cuentan con la certificación Oekotex y que son tejidos nacionales, fabricados en España.

La confección también es nacional en talleres locales. Garantizado que sus tejidos están libres de sustancias nocivas para la salud del bebé. Esto significa que si los bebés se llevan a la boca la muselina, la chupan o la muerde, podéis estar tranquilas. Nuestras muselinas son 100% "made in Spain", fabricadas en Barcelona.

Aunque las muselinas tienen muchos usos, del mismo modo que con los arrullos, el principal es envolver al bebé. Son numerosos los usos que podéis darles a las muselinas, en casa, de paseo… Si lo probáis, en seguida se convertirá en uno de vuestros imprescindibles.

Os podéis manejar a la perfección combinando arrullo y muselina. No se trata de una cosa u otra. En verano lo taparéis con la muselina a modo de sábana y en invierno con el arrullo.

También nos preguntáis por ejemplo: ¿Si mi bebé nace en junio es necesario el arrullo? Pues os diré que no es lo mismo junio en Galicia que en Sevilla por ejemplo. Y que aunque durante los dos primeros meses podáis usar más las muselinas, en las noches de finales de agosto y septiembre seguro que ya empezaréis a usar el arrullo y no os cansaréis de hacerlo... mientras que las muselinas las utilizaréis para otros muchos de sus usos, y no tanto como sábana durante estos meses de invierno.

Mi respuesta por mi triple experiencia es que el arrullo de verano no es práctico porque sólo lo usaréis unos meses, mientras que combinar arrullo y muselinas es lo más versátil e inteligente para bebés. Los arrullos pueden ser beneficiosos durante los primeros días de vida de tu bebé.

Si lo que deseas es que pueda dormir algunas siestas en la minicuna o moisés o carrito, le ayudará a sentirse más seguro y cómodo. Además de mantener a tu bebé abrigado y seguro, reducen los posibles reflejos que pueden interrumpir el sueño. Es adorable, ya que parecerá un burrito.

Beneficios de usar arrullos

¿Eres de las que piensa que la única función que tiene arrullar a un bebé es la de calmarlo? Pues te equivocas. El arrullo tiene múltiples beneficios tanto para el pequeño como para los padres. Envolver a tu bebé en un arrullo le ayudará a:

  • Disminuir el llanto.
  • Aliviar los cólicos.
  • Evitar que se arañe la cara.
  • Mantener una posición segura para dormir.
  • Ayuda al bebé a alargar sus siestas en la minicuna o en el carrito.
  • Evita los despertares causados por el reflejo de Moro. Son sobresaltos por los que el bebé extiende los brazos y abre rápidamente las manos con las palmas hacia arriba y extendiendo los dedos con los pulgares flexionados. El bebé se sobresalta y abre mucho los ojos. Algunos bebés incluso pueden llorar.

Sin embargo, estos no son los únicos beneficios de arrullar a un bebé, pues esta técnica ayuda además a que se cree un fuerte vínculo emocional entre el bebé y sus padres, algo que será básico en el desarrollo del pequeño. Pero incluso, el arrullo puede tener beneficios de otra índole, pero que son igualmente claves en su desarrollo.

Los beneficios de arrullar a tu bebé incluyen:

  • Mantenerlo abrigado mientras duerme.
  • Limitar el reflejo de sobresalto, que puede despertarle durante el sueño.
  • Darle una sensación de seguridad y protección, ya que imita el ambiente del útero.
  • Consolarle durante un proceso incómodo (por ejemplo, una vacuna).

¿Cómo arrullar a un bebé paso a paso?

Antes de arrullar a tu peque, deberás conocer la técnica para hacerlo de forma segura. Aquí te explicamos paso a paso cómo arrullar a tu hijo. Lo mejor es que solo necesitas una manta suave.

Extiende una manta sobre el cambiador, la cama o el suelo y dobla uno de los picos. Coloca al bebé bocarriba sobre la manta y apoya su cabeza sobre el pico doblado. Dobla el pico derecho sobre tu bebé (con el brazo derecho hacia abajo a un lado) y mete el extremo de la manta debajo del cuerpo. Coloca el pico inferior de la manta sobre los pies. Dobla el pico izquierdo sobre tu bebé (con el brazo izquierdo hacia abajo a un lado), dejando expuestos solamente la cabeza y el cuello. Comprueba que la manta no esté demasiado apretada alrededor de las caderas y las piernas, y que la parte inferior del cuerpo pueda moverse libremente.

Cuando trabajamos con familias que tienen un recién nacido, les recomendamos el uso del swaddle con muselina o saco de dormir de recién nacido en combinación con otras técnicas para ayudar a sus bebés a conciliar el sueño de una manera tranquila.

Una manta adecuada para los arrullos puede estar hecha de algodón o de una mezcla de algodón, lino, muselina y otros materiales naturales. Te recomendamos elegir una tela transpirable para evitar que tu peque pase mucho calor.

Aparte de una manta, también puedes usar un abrigo o un saco de dormir, que suelen ser más fáciles de colocar. Valora todas las opciones antes de comprar nada. También puedes usar una sabanita, como la que te sirvió para llevar a tu recién nacido a casa desde el hospital.

Puedes arrullar a tu recién nacido antes de dormir por las noches, en la siesta o cuando necesite alivio para las molestias de los cólicos. Es una buena forma de mantenerlo abrigado, tranquilo y seguro. Además, lo más seguro es que la calidad del sueño mejore.

Por lo general, no pasa nada por arrullar a un bebé durante los primeros meses de vida. No obstante, la American Academy of Pediatrics recomienda dejar esta práctica cuando tu pequeño aprenda a darse la vuelta (es decir, en torno a los dos meses de edad). Consulta al pediatra si tienes alguna duda.

Arrullo seguro

Al igual que si arrullamos al bebé de manera adecuada le estaremos proporcionando un momento placentero, hacerlo de forma errónea hará que el pequeño no se sienta cómodo y que no se relaje. Que esté inquieto o que no pare de llorar serán dos de las maneras con las que el bebé te haga saber que no se encuentra cómodo. No pases por alto estas señales y ten paciencia hasta que des con la técnica adecuada que consiga relajar a tu hijo.

Si optas por envolver al bebé en una manta, asegúrate de que no le aprieta demasiado, ya que esto puede hacer que tenga alguna dificultad para respirar. Permite que pueda mover sus piernas libremente para evitar que desarrolle displasia de cadera.

Sobre todo en los primeros meses de vida, la cabeza y el cuello del recién nacido son frágiles, por lo que deberías vigilar que cuando lo sostienes en brazos, su cabeza se apoya correctamente en tus brazos. No conviene arrullar al bebé si tiene el estómago lleno, mejor esperar a que le haga la digestión.

En el momento de arrullarle, la seguridad del bebé debería ser una prioridad. Por lo tanto, no le arrulles encima de una superficie elevada, mantén lejos de él objetos peligrosos, cuenta siempre con supervisión de un adulto y vigila que esté siempre en una posición segura. Aunque esta técnica suele conseguir que el bebé se relaje, habrá momentos que el pequeño no esté cómodo mientras lo arrullas. En ese caso, no lo fuerces y espera un rato antes de arrullarlo o prueba otras formas de tranquilizarlo.

Por lo tanto, el arrullo será una técnica primordial para el bienestar del pequeño por muchos motivos: le aporta seguridad y calma, ayuda a que regule sus emociones, reduce su estrés, desarrolla su autoestima y, además, sirve para establecer un vínculo emocional fuerte entre padre/madre e hijo.

Por último, sería conveniente que hables con tu pediatra sobre está práctica, él te dirá cómo realizarla de la mejor manera. Cuando nos enteramos de que vamos a ser padres seguro que se nos plantea una gran cantidad de dudas. Sobre todo acerca del cuidado de nuestro bebé.

Riesgos del arrullo y cómo evitarlos

Como has visto, existen riesgos potenciales cuando se hace incorrectamente, por lo que son riesgos evitables en mayor medida:

  • Displasia de cadera. Varios estudios han concluido que apretar demasiado el swaddle en la parte inferior del cuerpo, puede provocar problemas como dislocación de la cadera o displasia de cadera.
  • Disminución de la excitación. Se cree que puede hacer que los bebés tengan una disminución de la excitación, lo que los hace más lentos para despertarse, por lo que podría aumentar el riesgo de SMSL. Hasta la fecha, la asociación entre el uso de arrullos y el riesgo de SMSL sigue sin estar clara y, hasta donde sabemos, no se ha realizado una revisión exhaustiva de la literatura para determinar la solidez de esta relación.
  • No sobrecalentar. Un recién nacido no puede regular su temperatura corporal, pero esto no significa que tengamos que abrigarlo en exceso para dormir. Se recomienda vestir al bebé con una capa más de la que llevas tú.
  • Arrullo seguro. Sin mucha presión. Como has visto, un arrullo demasiado apretado puede suponer riesgos. Debe estar firme y con suficiente presión por la parte de brazos y hombros y siempre tiene que permitir: una movilidad adecuada de la parte inferior del cuerpo y que la caja torácica del bebé se expanda bien.

Además, es importante:

  • Eliminar elementos de la cuna que aumentan el riesgo de asfixia y SMLS en el recién nacido.
  • Atención: no se recomienda el uso del swaddle cuando el bebé es capaz de darse la vuelta para dormir boca abajo, dado que existe el riesgo de asfixia.

Consejos adicionales

  • Ten paciencia y estate atento a las señales que emite el bebé, son dos de las claves para conseguir relajar y calmar al niño cuando estás practicando el arrullo. Un movimiento suave y un ritmo constante serán dos de las claves para que el pequeño se sienta cómodo y seguro en el momento de arrullarlo. Sin embargo, cada bebé es un mundo.
  • Ten paciencia, pues un bebé puede necesitar más tiempo que otro para calmarse cuando le arrullas, e incluso un mismo bebé puede tener días mejores y otros en los que necesite más tiempo para tranquilizarse.
  • Da importancia al contacto piel con piel situando al bebé cerca de tu pecho al arrullarle, ya que con ello estarás conectando con el bebé y le transmitirás seguridad.
  • Establece rutinas antes de dormir que sirvan para que el bebé asocie el arrullo con la hora de dormir. Como hemos visto en el apartado anterior, uno de los consejos principales al arrullar al bebé es conseguir crear un ambiente propicio para ello.

Una opción es mecer al bebé plácidamente hacia delante y atrás o de un lado a otro mientras le sostienes en tus brazos, junto al pecho. Otra opción es que le coloques de lado mientras le sujetas en tus brazos, con su cabecita apoyada en la curva del codo. Tu otro brazo servirá para asegurar de forma delicada sus piernas, manteniéndolo de este modo en una posición que sea cómoda y segura para él.

Esta técnica, conocida con el nombre de “swadding”, consiste en envolver al bebé en una manta dejando solo fuera su cabecita, ofreciendo al pequeño de este modo una sensación parecida a la que tenía en el útero materno. Otra opción es utilizar una silla mecedora o una cuna mecedora (en el caso de que tu cuna tenga esta función). Ese movimiento suave y repetitivo que proporcionan estos artilugios ayudarán al bebé a relajarse.

Por último, a la hora de arrullar a tu bebé, puedes servirte de ciertos sonidos que ayudarán a que se calme y se tranquilice tales como cantarle una canción de cuna, susurrarle dulcemente al oído o, incluso, utilizar ruidos blancos (p.e.

Elije siempre una mecedora o un asiento que sean confortables y que te proporcionen una posición cómoda. Disfruta ese momento tan especial en el que arrullas al bebé, fortaleciendo el vínculo emocional con él y proporcionándole seguridad y amor.

Es posible que a tu bebé le funcione muy bien esta técnica, pero no debería estar todo el día envuelto. Conoce los límites. Si no te sientes segura de cómo hacer esta técnica, pide ayuda.

Cómo colocar el arrullo al bebé

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