Aporte de Hierro en el Embarazo: Recomendaciones Esenciales

Durante el embarazo, es crucial mantener una alimentación rica en hierro para prevenir la anemia ferropénica, una condición común en gestantes.

ALIMENTOS CON HIERRO PARA EMBARAZADAS

Comer alimentos ricos en hierro en el embarazo te ayudará a prevenir la anemia ferrópenica que a menudo sufren las gestantes.

¿Por Qué es Importante el Hierro Durante el Embarazo?

Durante el embarazo se produce un aumento del volumen de la sangre, lo que genera una hemodilución (dilución del hierro en más cantidad de sangre) y con ello, una anemia fisiológica. Si no se ingieren alimentos ricos en hierro, que aporten hierro en la dieta, no se producen suficientes glóbulos rojos, necesarios para el aumento del volumen de sangre que se produce en la gestación.

Por tanto, el oxígeno transportado a los tejidos de la madre y del bebé será menor. Para combatir los síntomas típicos de la anemia en la gestación como son el cansancio, la palidez y la inapetencia, la mejor alternativa es ingerir alimentos ricos en hierro.

La anemia ferropénica está clasificada como un problema de salud pública moderado, que se presenta por la baja de reservas de hierro en el cuerpo y deficiencias en la absorción del mineral por el organismo, que suele tener repercusiones en la etapa de gestación y posterior al parto. Tiene su origen en el déficit de hierro en las mujeres en etapa fértil debido a cuadros de anemia, anorexia o alimentación desequilibrada.

En el estado de embarazo las necesidades de hierro aumentan significativamente, siendo necesarios 27 mg de hierro por día, mientras que en valores normales solo se necesitan de 7 a 8 g de hierro para la homeostasis del cuerpo. Por ello, a las gestantes primerizas se les hace un hemograma para establecer los niveles séricos de hemoglobina, hierro, calcio y otros componentes, a fin de recetar dietas y suplementos, según sea el caso, para que durante los 9 meses de gestación y el parto no haya complicaciones como: trastornos hipertensivos, partos prematuros, fallo del sistema inmunológico y anemias.

Detección y Consecuencias de la Anemia Gravídica

Durante el embarazo, se puede apreciar una anemia gravídica, debido a la disminución de concentración de hemoglobina, que, en su mayoría de veces, no necesita tratamiento. La hemoglobina (Hb) en la mujer que está gestando oscila entre 11-14 g/dl. No obstante, si es menos a esta cantidad, es una anemia grave, lo que puede traer serias consecuencias negativas como: disfunciones psíquicas, inestabilidad emocional, e incluso, depresión.

Podemos detectar un cuadro de anemia en una mujer embarazada cuando está sufriendo casi constantemente de fatigas, mareos, dolores regulares en el pecho, fragilidad en las uñas, la piel pálida o amarillenta, latidos del corazón irregulares, entre otros. Sin embargo, estos síntomas son muy similares a los del embarazo, por lo tanto, si dichos síntomas son muy frecuentes, es mejor ir a hacerse un análisis de hemoglobina y consultar con su médico de confianza, porque si no se hace dicho procedimiento es probable que la mujer pierda al feto.

Tipos de Hierro en los Alimentos

Para asegurar un consumo adecuado de hierro, es importante conocer los dos tipos principales:

  • Hierro Hem: También llamado hemo, es el hierro presente en la hemoglobina de la sangre y el que se absorbe con mayor eficacia: el 25% del que se ingiere. Consume 1 o 2 veces a la semana carne con hierro como la ternera, el cordero y el cerdo. No te olvides de incluir 2 o 3 yemas de huevo semanalmente.
  • Hierro No Hem: También llamado no hemo. Es el que se encuentra en frutas, verduras, cereales… Este tipo de hierro se absorbe en menor medida: alrededor del 3 o el 5%, según las reservas corporales. Los vegetales contienen sustancias naturales, como los filatos y oxalatos, que atrapan al mineral e impiden su aprovechamiento. Las verduras de hoja verde: como las espinacas, las acelgas.

Recomendaciones Dietéticas para Aumentar la Absorción de Hierro

Para mejorar la absorción del hierro, se recomienda:

  • Acompaña con menús de alimentos ricos en hierro con 2 o 3 piezas de frutas ricas en vitamina C: naranja, mandarinas, fresas, kiwi, limón.
  • Toma cantidades moderadas café y té. Los taninos del café o té son compuestos inhibidores de la absorción del hierro.
  • El calcio en cambio dificulta la absorción del hierro.

Suplementos de Hierro Durante el Embarazo

Las recomendaciones del DCD (1998) respaldan la suplementación a todas las embarazadas con 30 mg al día de hierro en las gestaciones únicas desde la primera visita del embarazo. Se recomienda realizar una dieta equilibrada con alimentos ricos en hierro como carne de vacuno, pollo, pavo, cerdo, pescado, espinacas, acelgas, legumbres, frutos secos y cereales, junto con el consumo de suplementos de hierro oral a partir de la semana 24 de embarazo.

Estos suplementos pueden tomarse en forma de comprimidos, jarabe, sobres disueltos en agua o viales. Es preferible ingerir el hierro al acostarse o entre comidas junto con vitamina C (como zumo de naranja) para favorecer su absorción y no deberían tomarse con leche, té o café.

La absorción de hierro disminuye cuando se aumenta la dosis, por lo que es recomendable administrarlo en varias dosis al día. Actualmente muchos suplementos polivitamínicos que se prescriben a las embarazadas contienen hierro, por lo que no es necesario suplementar con más hierro extra a la gestantes, a no ser que se objetive una anemia moderada o severa.

Según la OMS, es posible que sea aconsejable a una gran mayoría de mujeres: Se calcula que un 41,8% de las embarazadas del mundo padecen anemia, y se considera que como mínimo la mitad de esta carga de anemia obedece a la carencia de hierro (o ferropenia). Pero lo cierto es que la OMS no ha encontrado evidencias sólidas de efectos secundarios graves, y ha encontrado evidencias moderadas de problemas tanto para la madre como para el feto por déficit de hierro: "Se ha observado que las bajas concentraciones de hemoglobina indicativas de anemia moderada o grave durante el embarazo vienen asociadas a un mayor riesgo de parto prematuro, mortalidad maternoinfantil y enfermedades infecciosas. La anemia ferropénica puede afectar al crecimiento y el desarrollo, tanto en la etapa intrauterina, como a largo plazo.

Según este mismo documento, habría que “ofrecer a todas las mujeres embarazadas pruebas de detección de anemia en la primera visita de embarazo y a las 24- 28 semanas de gestación, mediante hemograma” y “considerar como rango normal hasta las 12 semanas una hemoglobina igual o superior a 11g/ 100ml y 10,5g/ 100ml a las 28- 30 semanas de gestación.

El Hierro en la Lactancia

Un periodo crucial entre la madre y el bebé es el de la lactancia, pues no sólo se establece un vínculo emocional, sino que es la vía mediante la cuál, la madre transmite los nutrientes y anticuerpos al recién nacido para que éste se desarrolle correctamente. Uno de los minerales con un papel muy importante durante el embarazo y la lactancia es el hierro.

Este mineral participa en la formación de la hemoglobina que forma parte de los glóbulos rojos y cuya función es transportar el oxígeno de los pulmones al resto del organismo. Además, el hierro tiene otras funciones. Las necesidades de hierro aumentan durante el embarazo, pero también son cruciales durante la lactancia puesto que continúa el paso de hierro hacia el bebé para ayudarle a su crecimiento y desarrollo.

Durante el periodo de lactancia materna, los bebés reciben la cantidad de hierro necesaria a través de la madre. Sin embargo, cuando el bebé tiene 4-6 meses, se inicia la alimentación con papillas enriquecidas con hierro.

Las necesidades de hierro en los bebés durante el periodo de lactancia varían según su edad. Por ejemplo, los requerimientos de hierro del lactante desde el nacimiento hasta los 4 meses de vida es de unos 0.27 mg al día. En cambio, los bebés de 4-6 meses necesitan un aporte de 0,78 mg diario de hierro, así como de 11 mg al día entre los 6-12 meses.

Los expertos recomiendan a las futuras madres, visitar a su especialista para someterse a controles rutinarios y poder consultarle acerca de de los alimentos ricos en hierro y suplementos vitamínicos, pudiendo asegurar así una leche materna mucho más nutritiva.

En determinadas situaciones, como bebés prematuros o existencia de factores de riesgo de deficiencia de hierro, el especialista puede recetar suplementos de hierro para cumplir las necesidades nutricionales del lactante.

Papel del Hierro en el Organismo

El hierro es un mineral que forma parte de la hemoglobina, una proteína fundamental en los glóbulos rojos. Su función es transportar el oxigeno de los pulmones al resto del cuerpo. Si la cantidad de hierro en el organismo no es la adecuada, no se fabricará hemoglobina y, por tanto, la cantidad de glóbulos rojos en la sangre será menor. Como consecuencia de ello, los tejidos y los órganos no recibirán la cantidad de oxígeno necesaria.

Otras funciones del hierro en el organismo son las siguientes:

  • Forma parte de la mioglobina, una proteína encargada de aportar oxígeno a los músculos.
  • Participa en la formación de colágeno.
  • Ayuda a incrementar la resistencia a las enfermedades, ya que refuerza el sistema inmune.
  • Interviene en procesos metabólicos y en la producción energética.
  • Contribuye en la formación de hormonas.

Tanto durante el embarazo como a lo largo del periodo de lactancia es importante que el aporte de hierro a la madre sea el adecuado. A pesar de todas las funciones del hierro, su déficit es la causa más habitual de anemia. Por ello, llevar una dieta rica en alimentos con hierro disminuirá el riesgo de padece esta dolencia.

Síntomas del Hierro Bajo en Embarazadas

Al aumentar las necesidades de hierro durante el embarazo, si no hay un aporte adecuado del mismo, es posible que la mujer sufra anemia por deficiencia de hierro.

Entre las principales manifestaciones clínicas de un déficit de hierro en mujeres embarazadas se encuentran las siguientes:

  • Debilidad.
  • Mareos.
  • Riesgo de infecciones.
  • Piel pálida.
  • Nerviosismo y ansiedad.

En los casos más graves, la embarazada podría notar un aumento de la velocidad de los latidos cardíacos, hipotensión o incluso dificultad para mantener la concentración.

Recomendaciones Adicionales

No obstante, se podrían evitar estos síntomas con un tratamiento adecuado. En ese sentido, es válido seguir las siguientes recomendaciones: primero, el consumo de alimentos de origen animal y legumbres, vegetales, frutos secos, entre otros, por su capacidad de absorción de hierro; segundo, el consumo de complejos vitamínicos que alcancen los 30 mg/día de hierro ferroso elemental; tercero, el uso de la sacarosa de hierro en las pacientes cuya aplicación oral sea ineficaz; y finalmente, la eritropoyetina humana recombinante en los casos de anemia severa.

En consecuencia, las necesidades de hierro en las mujeres gestantes son mayores, a diferencia de las que se requieren diariamente en las no gestantes. Es por ello que se recomiendan los suplementos de hierro como el sulfato ferroso, pero sin exceder la dosis necesaria, ya que es más sencillo controlar algo que está disminuido a lo que está elevado, porque su consumo en exceso puede llegar a ser tóxico para la salud y esto se magnifica en las mujeres embarazadas. No mantener los niveles adecuados de hierro durante el embarazo puede tener consecuencias tanto para el feto como para la madre.

Tabla de Requerimientos de Hierro

A continuación, se presenta una tabla con los requerimientos de hierro según la etapa de la vida:

Etapa de la Vida Requerimiento Diario de Hierro
Mujeres no embarazadas 18 mg
Primer trimestre del embarazo 27 mg
Segundo y tercer trimestre del embarazo 30-60 mg
Lactantes (0-4 meses) 0.27 mg
Lactantes (4-6 meses) 0.78 mg
Lactantes (6-12 meses) 11 mg

Preguntas Frecuentes

¿Cómo prevenir la anemia por falta de hierro durante el embarazo?

El principal consejo para evitar una posible anemia durante el embarazo es llevar una alimentación sana y equilibrada. Por ello, es importante incluir en la dieta alimentos como verduras, hortalizas, frutas, cereales, pescados, etc.

Además, si se acompañan los alimentos con frutas o verduras con vitamina C se ayudará a una mejor absorción del hierro. En cambio, se debe evitar el consumo de alimentos con grandes cantidades de calcio puesto que va a dificultad la absorción del hierro.

Por último, si tu médico te lo indica, podrás complementar la alimentación con complejos vitamínicos.

¿Los suplementos de hierro durante el embarazo y la lactancia provocan estreñimiento?

Sí. Todos los suplementos alimenticios pueden causar efectos secundarios. En el caso de tomar suplementos de hierro, la mujer puede presentar:

  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Náuseas y vómitos.
  • Calambres en las piernas.

Otros efectos secundarios de los suplementos de hierro, aunque menos habituales, son la aparición de manchas en los dientes y sentir acidez estomacal.

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