Antonio Pérez Henares: Biografía, Trayectoria Profesional y Reflexiones

Antonio Pérez Henares, conocido como "Chani" desde sus tiempos en el Instituto Brianda de Mendoza, es una figura destacada del periodismo y la literatura española. Nacido en Bujalaro (Guadalajara) el 15 de octubre de 1953, Pérez Henares comenzó su carrera profesional a una edad temprana, dejando una huella imborrable en diversos ámbitos de la comunicación.

Bujalaro, Guadalajara, lugar de nacimiento de Antonio Pérez Henares.

Inicios y Trayectoria en el Periodismo

Comenzó a trabajar muy pronto en el diario Pueblo, marcando el inicio de una extensa trayectoria en el mundo del periodismo. Luego, se afilió al PCE para luchar contra la dictadura, a la vez que escribía en Mundo Obrero. Ha pasado por los semanarios Tiempo y El Globo, trabajó en la Cadena Ser, fue director de la revista Tribuna de Actualidad, responsable de Ediciones Especiales de La Razón y de la dirección editorial del Grupo Promecal, siendo también una de las voces más reconocibles de las tertulias televisivas y radiofónicas.

Pero Antonio (Chani para los amigos) es, sobre todo, un periodista que dice lo que piensa, aunque moleste. Que no rehúye la confrontación, si alguien le lleva la contraria.

De las Tertulias a la Literatura

En lo personal, creo que di un paso muy bueno cuando me jubilé. Sigo escribiendo en algunos medios, pero ya no tengo cargo alguno, y me dedico a la literatura que ha sido mi pasión.

Como experto tertuliano -ahora en retirada-, critica que en televisión se impida argumentar y razonar las opiniones, porque hay que dar totales: «El tuit convertido en lugar de apedreamiento y escupitajo». En opinión de Pérez Henares, hoy a José Luis Balbín lo fusilarían al amanecer porque ya no hay razonamiento que valga.

Fue uno de los primeros tertulianos de televisión, con Jesús Hermida. La primera tertulia que recuerdo fue con Jesús Hermida, pero hubo otra antes, aunque no era exactamente una tertulia, moderada por Manuel Campo Vidal, en la que estaba un Carlos Herrera jovencísimo, Massiel y yo. Pero la primera tertulia, como tal tertulia, la hizo Jesús Hermida por la tarde. En aquella tertulia estuve con Luis García Berlanga, porque entonces las tertulias se hacían al estilo de las que había en el Café Gijón.

En un momento dado, abandonaste las tertulias de Al Rojo Vivo (LaSexta) y 24 Horas (Radio Nacional). Y también me echaron de otros sitios. De Radio Nacional yo me quería ir con sordina. Me levanté para irme y me convencieron para que me sentara. Me tuvieron sentado allí, como un poste, y dije: «Ya está bien; llevo aquí dos horas y honradamente ¿a qué he venido?». Porque ni siquiera se me permitía preguntar a los entrevistados.

De la tele me fui porque las tertulias me creaban una tensión enorme. Nunca hablaré mal de García Ferreras porque Antonio permitió que me expresara con libertad, aunque tuviera que abrirme camino a codazos. Para decirlo suavemente, él manipula maravillosamente una tertulia. Los de la derecha son torpísimos manipulando sus tertulias. Son unos zotes. Sin embargo, García Ferreras, periodísticamente, es muy hábil.

Hoy la verdad empieza a ser delito, mientras que la mentira hasta da beneficios electorales.

Militancia en el PCE y Visión Política

En los años 70, la gente joven tenía un ansia de libertad absoluta. Europa era el gran referente. Y «democracia y libertad» fue el grito esencial de aquella generación. Pienso que lo mejor que ha hecho España en los últimos siglos ha sido, precisamente, cómo abordó la salida de la dictadura franquista, cómo las dos Españas dijeron: se acabó. Y, cómo se elaboró una Constitución que hoy se está intentando destruir por parte del propio presidente de la Nación.

La clave de aquel tiempo es la mirada al futuro que ha hecho toda la sociedad española, las gentes de un sitio y de otro. Antonio Buero Vallejo me contaba que cuando a él estaban a punto de sacarlo de la cárcel para fusilarlo, se acordaba de que a su padre le habían sacado antes de una cárcel igual, si no la misma, los del otro bando y lo habían fusilado en Paracuellos. Eso nunca más.

Vuelvo a la pregunta. El partido que entonces luchaba contra el régimen era el PCE, un partido eurocomunista que ponía la libertad por encima de todas las cosas, y que adjuró de la dictadura del proletariado. Lo que planteaba la izquierda era que la democracia y la libertad estaban por encima de cualquier causa. Y hoy parece que no. Hoy somos menos libres en España que en los años 80. Tenemos miedo a decir lo que pensamos.

El PCE lo dejé por cansancio. Le dije a mi gran amigo, Enrique Curiel, que aguantaría hasta que se celebrara el referéndum sobre la OTAN. Pasado el referéndum, tuve una oferta de la revista Tiempo y decidí que esto de la revolución no había salido. ¡Para qué nos vamos a engañar! El PSOE se había convertido en un partido absolutamente hegemónico y el PCE se quedó con cuatro diputados.

Llevamos 40 años largos de progreso, de libertad y de convivencia que ahora, de una manera estúpida y suicida, se están cargando.

Reflexiones sobre el Periodismo Actual

Ahora estoy muy apenado por la deriva que ha llevado nuestra profesión. En muchas ocasiones, me siento profundamente avergonzado. La información tiene que ser veraz y la opinión libre, pero es que no se hace información. Hemos pasado de un periodismo en el que había que contrastar las fuentes y poner las cosas en su contexto a un periodismo de papagayo. Esto son bandadas de papagayos.

Se hace un periodismo declarativo. Con honrosísimas excepciones, los medios están replicando todo lo que es propaganda y agitación. Y para eso no hace falta ni periodistas. Es el periodismo declarativo: en vez de información, hay declaraciones. ¿Esto qué es? Un papagayo repitiendo lo que dicen los políticos. Y como la mentira no se pone inmediatamente al descubierto, tampoco pena.

Ahora, en cuanto pasas dos veces por una sala de maquillaje, ya eres un eximio tertuliano y, a nada, columnista. Antes se entendía que la opinión la hacían profesionales con experiencia contrastada, con prestigio dentro de la profesión. Ahora, la telebasura se ha impuesto como método televisivo. La degradación de las tertulias del corazón se ha trasladado también a las tertulias políticas.

No es eso lo que más me preocupa. A mí lo que más me preocupa de las tertulias es cómo se banaliza y se tergiversa; cómo la información se ha convertido en propaganda y la opinión en agitación. Eso es un hecho. Y se asume el papel.

Equiparar la amnistía de 1977 a la de ahora es un insulto a la memoria, a la democracia y a todos aquellos que lucharon contra el franquismo. Equiparar la amnistía de unos golpistas, dentro ya de un sistema democrático, a los amnistiados que habían combatido la dictadura es para que se les caiga la cara de vergüenza a Pedro Sánchez, al bocazas de Patxi López y al tipo este que han puesto que, honradamente, yo he visto reatas de mulos con bastante más educación que el tal Puente.

El Legado del Cid en su Obra

El periodista Antonio Pérez Henares hace tiempo que cambió las tertulias por las novelas históricas, y en su última historia El juglar (Harper Collins) lleva al lector a aquellos años en los que la historia del Cid se transmitía oralmente en castillos, iglesias y plazas.

El escritor alcarreño, uno de los mayores conocedores de la provincia de Guadalajara, asegura que las descripciones de aquel o aquellos primeros cronistas de la epopeya cidiana tuvieron que recorrer las tierras que aparecen en los versos.

¿Por qué dedica un libro a los juglares? Pues porque somos de donde somos. Porque soy de donde soy. Porque en mi subconsciente, en mis recuerdos y en mi memoria está el Cid. Yo hago la prueba, empiezo a recitar un romance del siglo XII y hay un montón de gente que lo conoce. Es que los juglares, no sólo eran aquella gente que iba por las ferias, los mercados, las villas... También podían llegar incluso a los palacios reales, o a las cortes.

Y eso es la piedra angular de la literatura española. De nuestra lengua. Ellos son los que empiezan. Lo que empieza a cantar y luego a escribir como el pueblo, y a versificar aunque no se supiera escribir. Es que el Cantar del Mío Cid es el equivalente a la Ilíada o la Odisea, pero con esa misma potencia. Y con un héroe quizás a mi juicio muy superior. ¿Por qué? Porque es un héroe muy humano, un guerrero que aparece llorando al comienzo.

El cantar triunfa porque es una obra maravillosa que llega al corazón de la gente y que sigue llegando hoy. Pero además incluye determinados elementos que tienen que ver con la situación que está viviendo Castilla a partir de 1195. En ese año no es que pierda una batalla, es una hecatombe con la derrota de Alarcos. En ese momento, Castilla está abandonada, los almohades la destrozaron, y encima reyes como el de León y Navarra le atacan, solo le apoya Aragón. En ese momento, el Cantar, que ya existía, se conforma, aparece como el gran elemento de propaganda de Castilla.

Ahora el Cid es una figura vinculada esencialmente en la derecha política. Eso será porque a la izquierda no le da la gana leerlo. Es que esta estupidez última de que toda la historia de España parece que tiene que estar vinculada a la derecha porque la izquierda no sólo abjura de ella sino que la insulta a cada paso…

¿Alguien se puede imaginar el mundo sin el descubrimiento de América, sin explorar el continente, sin cruzar el Pacífico…? Nadie. El problema que tienen no es que los personajes o la historia se hagan de derechas, es que hay una parva de gente que está insultando su propia historia sus propios abuelos, nuestra propia cultura, nuestro propio ser y su pertenencia a una nación, a un pueblo, a una lengua y a un pasado.

Lo que están haciendo ahora es sembrar el odio entre la gente, eso es lo que ha hecho Zapatero, Pablo Iglesias y eso es lo que está haciendo Sánchez. Ahora quieren hacer ver que aquel que no piense como tú, no solo sea un fascista, sino peor, es una sabandija que no merece casi ni el trato de ser humano. Estamos llegando a eso y eso se ha llamado aquí y siempre tiranía y si no lo paramos se llamará dictadura.

El Descubrimiento de América y su Visión Histórica

Tus últimas novelas -la más reciente, La Española- tienen como argumento el descubrimiento de América. Por evadirme, no. Me parece verdaderamente idiota que se diga que el descubrimiento de un nuevo continente es un genocidio. La propia población de la América Hispana demuestra que el imperio español nada tiene que ver con eso. Claro que hubo atrocidades, pero el porcentaje de población mestiza indígena actual al norte del imperio hispano (Estados Unidos) es del 1,1% y en la América Hispana llega hasta el 97% de Honduras, con la excepción de Argentina. Pero e...

Las relaciones históricas entre España y los países iberoamericanos son consustanciales a cerca de seis siglos de convivencia. A ambos lados del Atlántico les unen muchos elementos en común, desde la misma lengua a una cultura similar y una creación conjunta cuyos lazos se hunden en la más honda tradición española.

Colón toma posesión de La Española.

El autor cursó estudios superiores de Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad de Madrid. En 1968 se afilió al PCE, en cuyas filas vivió el final del franquismo y la transición.

Desde los 18 años, ejerce el periodismo en distintos medios de comunicación. Así, sus primeros trabajos se remontan al diario Pueblo, Tiempo y El Globo, así como a distintas empresas radiofónicas.

En 1989, entra al equipo directivo del semanario Tribuna, del que fue director entre 1996 y 1999. De 2000 a 2007, coordinó las ediciones especiales de La Razón, de donde pasó al grupo Negocio, que dirigió hasta 2012. Tras ello, ocupó el puesto de director de publicaciones del Grupo Promecal, editora de más de una docena de periódicos de Castilla y León, Castilla-La Mancha y La Rioja, entre los que se encuentra esta cabecera.

Varias generaciones de juglares que entre los siglos XI y XII cantaron y contaron las hazañas y leyendas de Rodrigo Díaz de Vivar terminaron conformando El Cantar del Mio Cid una de las obras más importantes de la lengua en español.

Se han contado los relatos de los reyes, de los nobles, de las batallas y de los grandes guerreros, pero quienes repoblaron la tierra yerma fueron hombres y mujeres que, con una mano en la estiba del arado y con la otra en una lanza, arriesgaron sus vidas por repoblar las tierras perdidas. A través de sus personajes -cristianos y musulmanes, campesinos y pastores, señores y caballeros-, nos muestra la historia de los que sembraban y segaban, de los que levantaron las ermitas e hicieron brotar pasiones, amistades, rencores, pueblos y vivencias.

Cabeza de Vaca: Un Personaje Descubierto

Antonio Pérez Henares (Bujalaro, Guadalajara, 1953) cuenta a FD Magazine que “no es lo mismo descubrir a un personaje en los libros que seguir sus huellas, que caminar por donde él ha caminado”. Lo demuestra en su última novela, Cabeza de Vaca (Ediciones B, 2020), obra en la que el periodista y escritor narra, con el filtro de su experiencia y, sobre todo, de su personalísima y reconocible mirada literaria, la increíble vida del conquistador jerezano arrancando en su infancia, pasando por su experiencia militar, centrándose en la expedición fallida de Pánfilo de Narváez y en los nueve años que Álvar pasó recorriendo, con otros tres compatriotas y entre nativos, el sur de los actuales EEUU como el “gran chamán blanco”, hasta que llega a España.

Ya por la portada, el libro merece ser comprado. Ha sido un privilegio para mí. Creo que Ferrer-Dalmau es el mejor pintor histórico y no histórico. En esta portada, lo más importante es que ha sabido captar el espíritu del personaje y de la epopeya. Esos horizontes salvajes, ese blanco que va de conquistador, que acaba prisionero y esclavo, pero que tiene un gran carisma y liderato… De hecho, en esa imagen no hay un hombre vencido.

Como otros personajes de Iberoamérica, a Cabeza de Vaca me lo descubrió él. Fue en el curso de la tercera Ruta Quetzal, en el año 2000. Seguimos los pasos de Cabeza de Vaca desde Florida hasta México. No hice la totalidad de la ruta. Miguel me había pedido que fuera en su lugar al último Camel Trophy de la historia, por Tonga, Fiji y Samoa.

Lo trascendental de aquello es que, de un día para otro, el mundo, y ese es el gran descubrimiento de España, de Castilla y de Colón, era el doble de grande. Y había un continente más. Pero es que, al poco, aparece un señor en Sevilla, le preguntan “¿qué haces aquí?”, y dice: “Vengo de dar la vuelta al mundo”. El tal Elcano. La inmensa epopeya de España es la de decirle al mundo que es el doble de grande y, encima, que es global, que ha sido circunnavegado. La primera globalización del mundo la hace España. Y la lengua franca es la española. Por eso ese ataque furibundo y frenético que no ha cesado desde entonces. Atacan al gran gigante, a una nación pequeña que tiene esa inmensa trascendencia histórica.

Además, España no hace un imperio colonial, como el inglés. Es España romana. España intenta reproducir España allá donde vaya. De ahí la Nueva España, la Nueva Galicia. ¿Dónde están hechas las primeras universidades? En Iberoamérica. Cabeza de Vaca, por supuesto, si no el mejor, fue de los mejores hombres que envió allí España.

Siempre meto en mis libros a uno de Guadalajara, y aunque tenía a Beltrán Nuño de Guzmán y al virrey, necesitaba a una persona que contara lo que yo quería contar, que fuera el guía, el sostén que aconsejara a un Álvar. Y como tengo un bisabuelo que se llama Trifón, y el nombre me gustó mucho, pues le puse Trifón. Es la voz de la gente, la de los marineros, la voz de la verdadera conquista y de lo que queda. Es el que cuenta, por ejemplo, que Cortés era un pájaro de cuenta.

Uno de los aspectos que más me llama la atención de Cabeza de Vaca es la importancia que le daba al “recado de escribir”. ¿Cómo escribe un tío un libro como Naufragios después de nueve años, en los que ha estado al borde de la muerte, pasando un hambre terrible, frío? Sin embargo, toda una parte es de una precisión acojonante hasta en fechas. Que era un hombre culto y leído es cierto. Además, escribe muy bien. Tiene frases geniales. Por ejemplo, para decir “amanecer”, la expresión que utiliza es “al reír el alba”. Es preciosa.

Escritor y periodista español, Antonio Pérez Henares, nacido en Bujalaro en 1953, ha desarrollado una larga carrera que inició en las páginas del diario Pueblo, antes de pasar por otros medios como Mundo Obrero, La Razón o Cadena Ser. Trabajó como director de publicaciones en PROMECAL y fue un habitual de numerosas tertulias políticas en radio y televisión. Publica una columna sindicada por Europa Press y es presidente de la Asociación Escritores con la Historia.

En lo narrativo, Pérez Hernández se ha especializado en la prehistoria de la península ibérica y sobre otras épocas de la historia de España, siendo ganador de premios como el Tigre Juan por su obra La cruzada del perro. Entre sus obras también destacan Nublares, El hijo de la garza, El último cazador, La mirada del lobo o Yo, que sí corrí delante de los grises.

Tabla Resumen de su Trayectoria

Etapa Publicación/Medio Cargo/Función
Inicios Diario Pueblo Periodista
Años 70 Mundo Obrero Escritor
Tiempo y El Globo
Cadena SER Trabajador
1989-1999 Semanario Tribuna Director (1996-1999)
2000-2007 La Razón Coordinador de Ediciones Especiales
Hasta 2012 Grupo Negocio Director
Grupo Promecal Director de Publicaciones

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