Antonio Ruiz Soler, conocido como Antonio el Bailarín, fue una figura clave en la danza española, llevando el flamenco a escenarios internacionales y dejando una huella imborrable. Este artículo explora su vida, desde sus humildes comienzos hasta su estrellato, sus relaciones personales y su impacto en el mundo del arte.
Antonio el Bailarín en una de sus actuaciones.
Orígenes y Primeros Pasos
Antonio Gómez de los Reyes, nombre real de Antonio Canales, nació en Sevilla el 3 de diciembre de 1961, en el barrio de Su Eminencia. Desde pequeño, creció rodeado de música, baile y danza, en una familia de artistas. Su madre, Pastora de los Reyes, siempre apoyó su deseo de ser bailarín, mientras que su padre, alfarero, inicialmente se mostraba contrario a esta vocación, aunque con el tiempo se sintió orgulloso de sus logros.
Con apenas seis años, Antonio ya era un prodigio, bailando junto a Rosario, conocidos como Los Chavalillos Sevillanos. Juntos, realizaron giras por Latinoamérica y Estados Unidos, alcanzando gran éxito. El New York Times, el Washington Post y Los Angeles Times inmortalizaron sus logros en los salones neoyorquinos del hotel Waldorf Astoria y en los rodajes de la Metro Goldwyn Mayer en Hollywood.
Según la doctora María Dolores Segarra, autora de la tesis Antonio Ruiz Soler y la danza española estilizada: configuración y desarrollo de un género: "Todo parece indicar que primero hubo un veto institucional por parte de Jesús Aguirre -segundo marido de la duquesa de Alba nombrado por UCD director general de Música y Danza del Ministerio de Cultura- para que no fuera director del Ballet Nacional Español y luego la prensa rosa no se interesó por su legado, sino por sus idilios. Si caes en el ostracismo profesional, el interés por lo privado acaba con el mito artístico".
Trayectoria Profesional
Tras regresar a España, Antonio formó su propia compañía, Antonio Ballet Español, donde María Rosa fue primera bailarina entre 1962 y 1964. Antonio Ballet Español, se estrenó en los Jardines del Generalife de Granada, en el marco del Festival Internacional de Música y Danza, y la componen 35 bailarines, entre los que destaca Rosita Segovia como primera figura femenina.
Su arte lo llevó de gira doce años por Latinoamérica y Estados Unidos (1937-1949) donde alcanzaron el clímax. Hasta Charles Chaplin cayó rendido a sus pies cuando les dijo que si ellos eran gitanos, él era el gitano de Estados Unidos.
En 1953 formó su propia compañía, Antonio Ballet Español, donde María Rosa fue primera bailarina entre 1962-1964. "Ha sido el más grande que ha habido en la danza -admite rotundamente- y se aprovecharon mucho de él. Nureyev fue íntimo amigo suyo y Barýshnikov llegó a España preguntando '¿dónde está Antonio?' y le respondían, '¡pero qué Antonio!', pues ¡Antonio, Antonio el bailarín!".
En la piel de Antonio se mete el actor Juan Luis Corrientes, que apenas unas semanas atrás recibió el premio Escenarios de Sevilla al Mejor Actor. “A lo largo de mi carrera he hecho personajes muy especiales, como Camarón, Bécquer, Santa Teresa de Jesús… Y Antonio sin duda también lo es. Lo que he hecho en el tiempo que he tenido desde que me ofrecieron este papel es impregnarme de él, buscar cosas en las que pudiera aprender su gestualidad. El actor comenta también que “sus manos son muy importantes, como cuando le hacen preguntas de todo tipo y se ve muy bien cuando no quiere decir más.
La pelicula ‘Antonio. El bailarín de España repasa la intensa trayectoria vital y profesional del sevillano que llevó la danza española a la escena internacional, colocándola al mismo nivel que la ópera, la música o el ballet clásico.
Rodaje de ‘Antonio, el bailarín de España’.
En los años 40 coincidieron con otra leyenda, Carmen Amaya, prima hermana de Micaela Flores Amaya La Chunga, que protagonizó con Antonio Ley de Raza (1969), dirigida por su marido José Luis Gonzalvo. La artista se ríe al recordarle porque "te mataba a golpes ya que se reía tanto que te cogía el brazo, la pierna y te salían moretones. Era demasiado bueno, nunca le tuvo envidia a nadie y ayudó a mucha gente. ¡Y mira cómo se lo han pagado! A Carmen Amaya le ocurrió también. Este país destruye a los mitos".
El sombrero de tres picos, Zorongo gitano y El amor brujo son ya parte de la leyenda. Antonio era el zar de la danza. Empezó bailando a cambio de una caja de bombones y unos reales para ayudar a su madre, pero en 1927, con 6 añitos, ya era un prodigio junto a Rosario, conocidos como Los Chavalillos Sevillanos.
Tras pasar por Madrid, Jerez de la Frontera y El Rompido (Huelva), la capital hispalense ha acogido estos días la culminación del rodaje de Antonio. El bailarín de España, que incluirá material de archivo, entrevistas y pasajes ficcionados.
Vida Personal y Controversias
La vida personal de Antonio también fue objeto de atención. Se le vinculó sentimentalmente con diversas personalidades, incluyendo a la Duquesa de Alba. Según el libro Memorias de viva voz, escrito por Santy Arriazu, Antonio afirmaba ser el padre de Fernando Martínez de Irujo, hijo de la Duquesa. Este libro, basado en conversaciones grabadas entre 1983 y 1984, revela detalles íntimos de su vida y sus relaciones.
“Su ocaso le llega coincidiendo con la Transición”, comenta Ortiz. “Entonces se le asocia equivocadamente al régimen anterior, se dice que bailaba para Franco o hablaba bien de él… ¿Acaso se podía ser de otra manera sin arriesgar la libertad o la vida? Se tiende a vincularlo con la derecha y la aristocracia, y se apunta a escarceos con la Duquesa de Alba, hasta el punto de afirmarse que uno de sus hijos es de una relación con Antonio. Cuando Jesús Aguirre, penúltimo esposo de Cayetana de Alba, es nombrado ministro de Cultura, no le da su sitio y lo condena a un ostracismo aún mayor. De hecho, el Ballet Nacional se lo dan a Antonio Gades, y no a la persona con mayor currículum.
También se rumorea que tuvo amantes muy importantes: Marisol, María Sonsoles de Icaza (marquesa de Llanzol) y su hija Carmen Díez de Rivera; Carlos Rúspoli y Caro, duque de Sueca y Grande España); el director de orquesta Leonard Bernstein y los actores Van Johnson, Gina Lollobrigida y Vivien Leigh, que solía pasearle en su Rolls Royce por las calles londinenses.
Antonio Canales es padre de una familia numerosa. Junto a su exmujer, Malen Rodríguez, tuvo a sus tres hijos. Son Antonio, José y Sara. El mayor, Antonio Gómez, cumple treinta y nueve años, y es el más conocido.
El origen de los problemas entre ambos se encuentra en la difícil época que atravesó el coreógrafo, cuando estaba sumido en el mundo de las drogas y las adicciones. 'Hubo un momento en el que, como hombre, me tocó definirme y decidí no acompañarlo más en su legado de desorden y vicios', llegó a declarar su primogénito en el diario digital 'El Español'.
TRAILER Antonio, el bailarín de España
Legado y Reconocimiento
A pesar de las controversias y los obstáculos, Antonio el Bailarín dejó un legado imborrable en la danza española. Su estilo innovador y su pasión por el flamenco lo convirtieron en una figura icónica. Hoy, su influencia se puede apreciar en numerosos bailarines y coreógrafos que continúan su legado.
“Se convirtió en mito a partir de una compleja personalidad, que incluyó la condición de genio, una egolatría tal vez merecida, pero incómoda, indiscutida popularidad y valentía profesional”, explica a Vanity Fair Cristina Cruces Roldán, catedrática en Antropología de la Universidad de Sevilla.
Es difícil no ver a Antonio en algunos detalles del baile de Coria, incluidas las maneras de Gene Kelly que exhibe en algunas de sus coreografías así como los saltos y caídas de rodillas que Antonio se trajo del tiempo que trabajó con Massine. El bailaor, madurado en el Ballet Flamenco de Andalucía, no duda en destacar el Vito que Antonio bailaba con Rosario o el mítico martinete como dos de las piezas que él sigue consultando “con la boca abierta”.
Con motivo del centenario de su nacimiento el 4 de noviembre la Universidad de Sevilla organiza el congreso Antonio: Cien años de Baile.
Sus últimas voluntades no se cumplieron. Como gran coleccionista de arte y curador de su trayectoria se subastaron sus pertenencias en la sala Durán y no se creó el museo en su estudio, que lo compró en 2002 otra de sus bailaoras, la gran Carmen Roche (ex mujer de Víctor Ullate) y que actualmente se llama Centro Superior de Artes Escénicas SCAENA.
Su legado dancístico ha corrido mejor suerte que el material. “Los jóvenes flipan cuando les enseño vídeos y lo ven bailar: no pueden creer que fuera tan espectacular, tan preciso y tan moderno”, explica Emilio Martí, profesor del Conservatorio Profesional de Danza Maribel Gallardo.
Da igual que los espectadores no hayan visto bailar a Antonio. Tampoco importa que no sepan qué es un martinete. Porque lo más probable es que todo el que haya acudido a ver un espectáculo de flamenco recientemente, haya gozado de algunas de las aportaciones que dejó el divo. “Su coreografía de El sombrero de tres picos es la que sigue exhibiendo el Ballet Nacional”, explica Martí de un legado que también está presente en la magnífica cantera de bailarines/bailaores que hay hoy en España.
Tabla resumen de la vida de Antonio el Bailarín
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Nombre completo | Antonio Ruiz Soler |
| Nacimiento | Sevilla, 1921 |
| Fallecimiento | Madrid, 1996 |
| Profesión | Bailarín, coreógrafo |
| Compañía | Antonio Ballet Español |
| Logros | Reconocimiento internacional, innovación en el flamenco |
