Mirian Peralta es una de las caras más reconocidas del COAC (Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas) de Cádiz, gracias a su labor como periodista en ‘Onda Cádiz’ durante años y ahora también como presentadora de sala en el Gran Teatro Falla.
Mirian Peralta delante del Gran Teatro Falla. Fuente: lavozdelsur.es
Nacida en San Fernando, pero criada en Puerto Real, desde que asomó la cabeza por el Falla en 2008, cautivó los corazones de muchos seguidores del Carnaval. Mirian es natural, sencilla, se deja llevar por sus emociones y demuestra en cada frase el talento que la caracteriza.
Antes de llegar a la televisión local y convertirse en directiva de la Asociación de la Prensa de Cádiz, “empecé de prácticas en tercero de carrera un verano en Puerto Real haciendo entrevistas en la piscina y en la playa”. Luego fue escalando. La comunicadora conoce al dedillo los entresijos del escenario en el que ha presenciado actuaciones, para ella, difíciles de olvidar.
Su Trayectoria Profesional
A Onda Cádiz llegó en 2006, tras pasar las pruebas de selección para el puesto de redactora. Siempre en los informativos y también como presentadora del programa de actualidad del Cádiz CF, El Submarino Amarillo.
El periodismo para ella no es sólo un trabajo, sino casi una prolongación de su forma de ser. Es su pasión. Actualmente, ejerce su trabajo en un medio público donde evidentemente priman los criterios de pluralidad y dar voz a todo el que tiene representación. Además, de forma equitativa al nivel de representatividad que tiene la institución que corresponda, Ayuntamiento, Diputación, Junta de Andalucía o el Estado.
Onda Cádiz mantiene su apuesta por una programación de carnaval durante todo el año. Cada martes, de la mano de Mirian Peralta, se ofrece un repaso a toda la actualidad de la fiesta, un espacio para la reflexión y el debate, siempre con la participación de los protagonistas: autores, componentes, artesanos, aficionados y colectivos.
Su Pasión por el Carnaval
“Creo que el carnaval es emoción, o bien por llorar o bien por reír, pero siempre remueve las emociones”. Ella misma se considera una aficionada tardía. “Mi casa no es nada carnavalera, salvo mi tío que vivía con nosotros y ponía algunas cintas de Los Piconeros Galácticos, de Los hijos secretos de Lola Flores, cosas muy añejas y muy de antes de Los Borrachos, del Selu con el Yuyu y Erasmo. Y luego Mis últimos años del colegio con Martínez Ares, recuerdo El Vapor, La Ventolera, Brujo, Las Marujas del Selu. Un poco lo que escuchaba todo el mundo.”
Lo que más le llama la atención de los carnavaleros es la dedicación que le ponen, las horas que le echan, tiempo que le quitan a su familia o a otros hobbies que puedan tener, y, sin embargo, deciden dedicárselas al Carnaval. Al final, es una manera de dedicárselas a todos como aficionados.
Recuerda con cariño a Manolo Santander, por su estilo, por la garra, porque era alguien muy de Cádiz y muy genuino, no solo como autor por su legado, sino que era alguien que se hacía querer.
La Lucha por la Inclusión: Julio, su Hijo
Mirian Peralta es madre de Julio, un niño que nació con una alteración genética. Como ella misma explica, «Julio tiene una duplicación de un cromosoma que le conlleva una serie de retrasos psicomotores». Julio está aprendiendo a comunicarse con una tablet con un lector ocular.
Al respecto, Mirian Peralta confiesa que «mi hijo siempre ha sido un niño muy conectado con su entorno. Le encanta que le hablen, que le conversen. Tiene sus limitaciones pero se comunica. Detectamos que el tiene intención comunicativa, lo que no tenía era las herramientas suficientes para expresarlo verbalmente.
Julio y su madre, Mirian Peralta, haciéndose un selfie. Fuente: www.diariobahia.com
Con este año de trabajo con el comunicador ocular, surgió la oportunidad de presentarse a unos premios, concretamente a la XI edición de los Premios Romper Barreras. Y ha sido uno de los ganadores de estos premios, al que se presentaron "sin aspiraciones". El certamen valora cómo ayuda la aplicación de las nuevas tecnologías a personas con discapacidad. El premio es una cantidad de dinero que se invertirán en productos de Qinera, la marca del lector ocular.
Como madre de un hijo con discapacidad, Mirian Peralta ha tenido que ir aprendiendo sobre la marcha. Además, relata que «esto es un aprendizaje continuo». Julio recibe una ayuda por la Ley de Dependencia, ya que tiene reconocido el grado máximo. Sin embargo, Mirian confirma que «nos cubre la mitad de los gastos que tenemos». Ella y su pareja, por suerte, tienen recursos económicos para afrontar todas las necesidades de su hijo Julio.
Del mismo modo, Mirian Peralta tampoco puede comprender como la Atención Temprana acaba a los seis años. Ella misma, por su propia experiencia, explica que «para niños que tienen discapacidades a estos niveles, la terapia no acaba a los seis años. Esta mujer todoterreno también es vicepresidenta de UPACE en San Fernando. Su objetivo es ayudar, naturalizar, dar voz, enseñar que hacen falta más recursos y demostrar que se necesita una mayor visibilidad.
Agustín Rubiales Plaza: Un Ejemplo de Superación y Solidaridad
Aunque no directamente relacionado con Mirian Peralta, la historia de Agustín Rubiales Plaza, también de Cádiz, comparte un espíritu de superación y ayuda a los demás que resuena con la labor de Mirian. Su biografía es un mensaje de esperanza.
Agustín Rubiales Plaza (Cádiz, 1957) nació y vivió sus primeros años en la calle Sacramento, 73, cerca del Falla. Desde su adolescencia, Agustín Rubiales tuvo una ajetreada vida laboral. A los 18 años, cuando trabajaba en esa empresa, su vida experimentaría un trance difícil. A esa edad se casó, en la parroquia de San José, con Salvadora González Bauzamayor, que se había quedado embarazada. El niño, que se iba a llamar Francisco, nació el 24 de septiembre de 1975 en la Residencia Fernando Zamacola. Al día siguiente, lo llamaron para decirle que el bebé había fallecido. Le pidieron que no lo viera, para no sufrir más. Agustín era un chaval de 18 años, ingenuo, que entonces no tuvo ninguna sospecha; pero, con el tiempo, le quedó la duda de qué pasó realmente aquel día. Por eso, es socio de SOS Bebés Robados.
Cuando se casó, vivió en una habitación de 14 metros cuadrados en la Casa Lasquetty, en el barrio de Santa María. En aquel tiempo, era una infravivienda, en la que los vecinos malvivían. Allí vivió 15 años, los de su juventud perdida, hasta que cumplió los 33.
Con esa profesión empezó a mejorar sus ingresos. Trabajaba para el patronato de casas militares. Así empezó a ahorrar y a madurar el proyecto que cambiaría su vida: crear su empresa de construcción. Cuando empezó a trabajar por cuenta propia en el sector, se hizo contratista del Estado. Sobre todo trabajó para el Ministerio de Defensa. Consiguió obras en Cádiz y en la provincia, en Madrid, en Canarias (sobre todo en la isla de Tenerife), en Ceuta y en Melilla.
Su ayuda a los demás ha sido constante. El caso más mediático fue el de Joaquín y Josefa, aquellos mayores de Sevilla, desahuciados por su propio hijo. A él le dolió, porque también fue desahuciado de la Casa Lasquetty en su juventud. Les ofreció un piso en Santa María, 8 (esquina a Teniente Andújar). En otros tiempos había allí un almacén donde adquiría alimentos de fiado para su familia. Pasados los años, compró el edificio a la misma persona. A esa casa fue también la familia desalojada en Benjumeda, 35. Se enteró porque era el primer desahucio del nuevo Ayuntamiento, en junio de 2015, y acudieron el alcalde y varios concejales. Agustín contactó con la familia discretamente y solucionó el problema.
Ha recibido infinidad de premios de peñas y entidades a las que ayuda. En 2011 fue elegido Rey Mago en Cádiz, encarnando a Melchor en la cabalgata, junto a Antonio Téllez (Gaspar) y El Junco (Baltasar). Miriam Peralta fue la Estrella ese año, y Paco Baena el cartero. En 2011 también fue nombrado Gaditano del Año. Actualmente, es el presidente del Aula de Cultura del Carnaval de Cádiz, elegido en octubre de 2016.
En Cádiz muchos saben que Agustín Rubiales parece una oenegé viviente. Pero es él solo, Agus, cordial, humanitario y sencillo.
