La placenta previa y el desprendimiento prematuro de placenta son las complicaciones más comunes de este órgano, imprescindible para la vida intrauterina del bebé. Entendemos por placenta previa el hecho de que la placenta esté insertada en la parte baja del útero, lejos de su lugar habitual, que es el fondo del útero. Esta anomalía de la inserción placentaria se presenta entre un 0,4-0,5% de los embarazos.
Las gestantes multíparas (con más de dos embarazos previos) o las añosas (mayores de 40 años), parecen tener más predisposición a padecer esta patología, aunque no hay estudios concluyentes. Otros factores predisponentes son el retraso en la fecundación y en la posterior implantación.
Complicaciones y Síntomas de la Placenta Previa
La complicación más frecuente de la placenta previa es la hemorragia en el tercer trimestre. De hecho, toda hemorragia vaginal al final del embarazo nos debe hacer pensar en una placenta previa. Son hemorragias espontáneas, no relacionadas con ningún esfuerzo y no se acompañan de dolor. Son de sangre roja y se presentan de forma intermitente, a intervalos, pero tienden a ser cada vez más frecuentes y más graves.
Mediante una exploración vaginal con valvas por parte del ginecólogo se puede apreciar la salida de sangre a través del cuello uterino. Ante una hemorragia por placenta previa debe recomendarse reposo. Si las hemorragias son muy repetidas se deberá ingresar a la paciente. En un 35-40% de los casos, este sangrado se acompaña de contracciones y parto prematuro.
Tipos de Placenta Previa y Manejo del Parto
Si la placenta es oclusiva total el parto vaginal es imposible y hay que realizar una cesárea. En los casos de placenta previa oclusiva parcial, puede considerarse el parto vaginal, aunque los riesgos son considerables y en la mayoría de los casos se opta por la cesárea.
- Placenta previa marginal: la placenta en estos casos se sitúa cerca del cuello, sin cubrirlo. Según progresa el embarazo, suele ascender, permitiendo habitualmente el parto por vía vaginal.
- Placenta suboclusiva: se cubre parte del cuello uterino. En esta situación, la forma de terminación depende especialmente si aparece hemorragia, finalizando entonces con cesárea.
- Placenta oclusiva: en la que la placenta cubre por completo el cuello.
Los síntomas de una placenta previa pueden variar desde la ausencia total al sangrado. La recomendación principal ante el diagnóstico de placenta previa, es el reposo y observación constante, con un seguimiento de la implantación uterina mediante ecografía. Se ha de limitar toda actividad física, abstinencia sexual y evitar los tactos vaginales. Si se presenta un sangrado súbito e intenso, ingreso hospitalario inmediato, y dependiendo de la intensidad de la hemorragia, incluso con intervención urgente, con finalización del embarazo.
Ecografía del Tercer Trimestre: Evaluación Detallada
La ecografía del tercer trimestre de embarazo se realiza entre la semana 32 y 36 y valora el tamaño del bebé y su bienestar. Se realiza entre las semanas 32 y 36. En España se hace de rutina. Es la tercera de las ecografías recomendadas, después de la de la 12 y de las 20 semanas.
Esta es una ecografía dedicada más a la valoración del tamaño y bienestar fetal que al diagnóstico de anomalías fetales. Esto es así porque el feto ya se mueve menos, tiene mayor cantidad de calcio en sus huesos -el calcio no deja pasar los ultrasonidos- y la cantidad de líquido amniótico es menor. No, en general no es necesario ningún tipo de preparación. La medición de la longitud cervical es más precisa por esta vía.
Parámetros Evaluados en la Ecografía del Tercer Trimestre
- Número de fetos.
- Viabilidad fetal.
- Estática fetal. Conocer la colocación del feto dentro del útero. Ya estamos cerca del final del embarazo.
- Anomalías fetales. La ecografía más adecuada para el estudio anatómico del feto es la de la semana 20.
- Placenta. Se estudia el grado de madurez placentaria, ya que si la placenta envejece de manera prematura puede acarrear problemas de oxigenación y nutrición al feto.
- Cordón umbilical. Es necesario conocer el número de vasos que tiene: en condiciones normales consta de dos venas y una arteria. Se debe evaluar la zona de inserción en la placenta.
- Cantidad de líquido amniótico. El líquido amniótico está formado fundamentalmente por orina fetal. Su disminución constituye siempre un signo de alarma.
- Longitud cervical. La longitud del cuello del útero es un factor que ayuda a predecir la posibilidad de un parto prematuro.
- Evaluación de masas pélvicas. Algunas tumoraciones pélvicas, en particular miomas de gran tamaño pueden estar localizados en la parte baja del útero impidiendo el descenso de la cabeza fetal.
Ahora el bebé engorda a razón de 200 a 300 gramos a la semana, por lo que su aspecto exterior cambia considerablemente: cada vez es está más rellenito. En esta semana 32 de embarazo su peso es casi de 2 kilos. La semana 32 de embarazo marca otro nuevo hito: a partir de esta edad gestacional, podemos considerar a tu bebé protegido neurológicamente. ¿Puede nacer el bebé en la semana 32? Uno de los miedos más frecuentes en las mujeres embarazadas es que el cordón umbilical se enrolle en el cuello del bebé hasta el punto de poder asfixiarlo dentro del útero materno.
PLACENTA PREVIA: CLASIFICACIÓN, DIAGNÓSTICO, 🩸SÍNTOMAS🩸, MANEJO... - Ginecología y Obstetricia -
Ecografía 3D y 4D en el Diagnóstico de la Placenta Previa
El estudio ecográfico volumétrico permitió valorar con gran exactitud la evolución del segmento cicatricial y su relación con estructuras vecinas, lo que nos llevó a realizar una cesárea electiva.
La ecografía tridimensional, 3D, presenta una reconstrucción del feto en los 3 planos del espacio. Con la ecografía 4D, aparte ve ver al feto en forma tridimensional, lo veréis en tiempo real, con sus movimientos, gestos y muecas. Así evaluaremos el comportamiento fetal. Os aconsejamos que la realicéis entre las 26 y 28 semanas, que es cuando la relación entre el volumen fetal y el volumen del líquido amniótico permiten la obtención de imágenes comprensibles y con más posibilidades de éxito.
Caso Clínico: Seguimiento Ecográfico de una Cicatriz Uterina
Presentamos el caso de una gestante en la que se detectó en la semana 24 una disminución del grosor de la cicatriz de 2mm. Se realizó un seguimiento con ecografía 2D y estudios complementarios 3D/4D. El grosor del segmento se mantuvo estable hasta la semana 34, cuando se apreció un adelgazamiento de hasta 0,7mm en la zona más debilitada. Se realizó una cesárea programada.
La exploración mediante proyecciones 3D con volúmenes de alta resolución permite analizar la situación real del segmento. La medición ecográfica del segmento durante la exploración del tercer trimestre puede ayudar a identificar las gestantes con cesárea anterior y riesgo de rotura uterina.
En conclusion, el estudio ecográfico del grosor del segmento uterino inferior puede ser de utilidad, en mujeres con cesárea anterior durante la exploración del tercer trimestre (a partir de la semana 35), para identificar las gestantes con riesgo de rotura uterina durante el trabajo de parto.
Importancia del Seguimiento y las Ecografías
Recibir la noticia que estas embarazada es habitualmente motivo de una enorme felicidad para las parejas. Sin embargo, inherente a ella, viene la eterna inquietud de que todo se encuentre dentro de la normalidad y de que nuestro bebé esté bien. Durante la gestación se realizan una serie de controles para confirmar que así sea.
Existen unos controles mínimos e imprescindibles durante el embarazo, como son la ecografía del primer trimestre, donde se realiza el cribado de trisomías. La ecografía de la semana 20, es uno de los controles más importante de todo embarazo. Se realiza por un ginecólogo experto en ecografía obstétrica y con un ecógrafo de alta definición, que permita una gran resolución de imagen. Se realiza en dos pasos, primero ecografía transvaginal para medir la longitud del cuello del útero y descartar placenta previa, seguido de la ecografía abdominal para examinar la anatomía fetal.
