A menudo, los adultos olvidamos lo difícil que era ser niño. La etapa infantil es maravillosa, pero tendemos a pasar por alto que también tenía sus dificultades y problemas. Uno de ellos es el hecho de abandonar el chupete y también dejar de chuparse el dedo pulgar. Como padres, sabemos que el chupete puede convertirse en un compañero inseparable de nuestros pequeños.
El Chupete: Un Compañero de Consuelo
Su suave textura y la sensación de succionar les brindan calma y seguridad. El chupete satisface un instinto natural en los bebés: la succión. Este reflejo les acompaña desde el vientre materno y les ayuda a alimentarse. La succión no nutritiva a menudo se asocia con momentos de relajación y estrés emocional, ya que sirve como medio para calmar al bebé.
No cabe ninguna duda que el chupete tiene grandes beneficios: es una excelente herramienta de consuelo y de alivio durante su primer año de vida. Recordad que los bebés no deben empezar a usar chupete hasta que la lactancia materna esté bien establecida (más o menos 2 semanas de vida). El chupete es un precioso aliado para ayudar a los niños a regular las emociones y la relajación. Lo importante es utilizarlo correctamente y desecharlo una vez cumpla la edad adecuada.
¿Cuándo es el Momento Adecuado para Decir Adiós?
La edad ideal para quitarse el chupete es un tema debatido. De hecho, no es posible indicar un momento preciso.
Las directrices de la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomiendan comenzar a retirar el chupete durante el tercer año de vida, de forma gradual, para discontinuarlo cuando el niño tenga 3 años, para prevenir problemas dentales y del habla. Según la Sociedad Española de Odontopediatría, la edad ideal para retirar el chupete es hacia los 3 años.
Según la Asociación Española de Pediatría es recomendable retirar el chupete al llegar al año de edad, puesto que «el síndrome de muerte súbita del lactante es excepcional por encima de esta edad, así que a partir de ese momento no tiene ningún beneficio evidente, además, puede aumentar el riesgo de padecer otitis media». La Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO) recomienda retirarlo antes de que el niño cumpla los dos años (24 meses), porque un uso prolongado más allá de esta edad puede causar malformaciones en la boca y los dientes.
Consecuencias del Uso Prolongado del Chupete
Aunque el chupete tiene beneficios, su uso prolongado puede ocasionar problemas en la dentición y en el habla. Una de las razones por las que se desaconseja el uso de chupete a partir del año es porque su uso excesivo puede llevar a maloclusiones dentarias (fallos en la alineación de los dientes), deformaciones del paladar, así como aumento de la incidencia de caries y de otitis media. Incluso se ha relacionado el uso prolongado del chupete con problemas de dicción y del habla.
Y bien, ¿Qué podemos hacer? Os propongo un par de ideas. Cabe decir que los niños se mueven por experiencias. De nada sirve que le expliquemos a nuestro hijo que una vez retirado el chupete no lo va a volver a ver más porque ni siquiera él sabrá la avalancha de emociones y sentimientos que tendrá cuando compruebe por él mismo que no se lo das: Rabia, enfado, frustración.
Consejos para Quitar el Chupete sin Traumas
Quitar el chupete sin traumatismos requiere tiempo y respeto por las emociones del niño. Se trata de un proceso delicado, también porque no existe un método realmente definido en este sentido. Aquí te damos 8 consejos para hacer más fácil el abandono del chupete:
- Limitar su uso: Si se utiliza el chupete para calmar al niño en todas sus frustraciones diarias, estamos limitando su capacidad para utilizar recursos emocionales y personales que le ayuden a afrontar las pequeñas batallas del día a día. Limitar el uso, al principio, del chupete, reduciéndolo para las siestas y para dormir, puede ser de gran utilidad si lo que se quiere es dejarlo del todo.
- Ofrecer otro consuelo: Cambiar el chupete por un peluche puede ser de gran ayuda a la hora de quitárselo por la noche.
- Dárselo a los Reyes Magos o a Papá Noel: En los niños más mayores, dejar el chupete la noche anterior a la llegada de los Reyes o Santa Claus puede ser una gran motivación… Eso sí, es una decisión conjunta, y el niño debe estar de acuerdo. Hay que tener claro que no se debería volver a comprar ningún otro chupete.
- Leer cuentos que hablen sobre el tema: Los cuentos tienen un gran poder sobre el niño. Comprar cuentos que hablen de la autonomía y de cómo se hace mayor pueden ser de gran ayuda a la hora de dejar el chupete o de otros grandes hitos que tiene que superar: el pañal, la llegada de un nuevo hermano, el comienzo de la guardería…
- Negociar y pactar: Podemos pactar una disminución de su uso y establecer la fecha límite para abandonar el chupete (como su cumpleaños)… También se pueden pactar momentos y lugares en los cuales está permitido o no el chupete y ponerse de acuerdo con el niño para que lo pida cuando lo necesite realmente. Esta táctica sólo es eficaz si el niño tiene una buena capacidad comunicativa y comprensiva.
- Paciencia y elogios: Si el niño detecta que durante el proceso de retirada los padres están nerviosos o impacientes, podrá dificultar el proceso o incluso provocar un apego mayor al chupete. Los elogios ante pequeñas victorias o momentos sin él deben ser la norma.
- No tomar medidas drásticas: Las decisiones radicales sin previo consentimiento del niño no deben ser la pauta a seguir, ya que la no participación del niño en el proceso puede provocar una situación traumática e inesperada que causaría mucho sufrimiento en el niño.
- Aprovechar la guardería: Es muy posible que en la guardería las maestras estén ya en la tarea de limitar el uso del chupete en el aula. Aprovechar esa circunstancia puede ser una primera táctica para disminuir el uso del chupete.
Los padres tendrán que ser firmes en la decisión y nunca echarse para atrás. Los niños llorarán y pedirán desesperadamente su “chupe” y, por eso los papás tendrán que estar muy preparados y llenarse de paciencia para soportar las crisis que tendrá su hijo y de no ceder a dichas peticiones. En tercer lugar, es importante utilizar el refuerzo positivo como método y nunca castigar, enfadarse ni humillarle delante de personas. Lo ideal es ir quemando etapas sin traumas.
Cómo quitar el chupete acompañando a tu hijo en el proceso
Hay algunos consejos que se pueden seguir en este caso:
- Reducir gradualmente el uso del chupete: Puedes empezar a quitarlo durante las horas de vigila y las siestas diurnas. Posteriormente, se puede intentar eliminar el chupete incluso durante la fase de sueño vespertino y, más tarde, durante la noche. Eliminar el chupete de un día al otro puede tener consecuencias negativas, sobre todo si no se oferecen y adquieren otras herramientas de autorregulación.
- Involucrar al niño en el proceso de toma de decisiones: Reconocer y tomar en serio sus emociones y buscar juntos alternativas para superar la frustración. Por ejemplo, podeis acordar juntos un lugar para poner el chupete durante el día, haciendolo poco a poco menos accesible. De esta manera, se transmite el mensaje de que el chupete no está prohibido, pero tampoco fomentado, y al mismo tiempo se puede explorar fuentes alternativas de consuelo, como los abrazos de los padres, la lectura de un libro o la escucha de una canción.
- Gestionar una transición a la vez: Es recomendable evitar eliminar el chupete durante otros periodos de transición importantes, como el inicio del colegio o la llegada de un hermano, para evitar una sobrecarga emocional.
El Método Montessori: Un Enfoque Respetuoso
Quitar el chupete puede ser un proceso desafiante tanto para el niño como para los padres. Quitar el chupete al estilo Montessori es un proceso que respeta el ritmo y las necesidades del niño. Siguiendo estos principios y técnicas, puedes ayudar a tu hijo a dejar el chupete de manera natural y sin estrés. El método Montessori facilita el proceso de quitar el chupete, refuerza la autonomía y la confianza del niño.
El método Montessori, desarrollado por Maria Montessori, se centra en el respeto por el niño y su capacidad para aprender y desarrollarse de manera autónoma. Antes de comenzar el proceso para quitar el chupete, es esencial entender por qué los niños se apegan tanto a este objeto. El chupete ofrece consuelo y seguridad, ayudando a calmar a los bebés y a reducir el estrés. Observar las señales de que el niño está listo para dejar el chupete es un paso fundamental en el método Montessori. Algunas indicaciones pueden incluir menos dependencia del chupete durante el día, interés en actividades que no impliquen el uso del chupete y la capacidad de calmarse con otros métodos.
Crear un entorno preparado es un principio clave del método Montessori. Para quitar el chupete, asegúrate de que el entorno de tu hijo sea calmado y acogedor. Esto puede incluir tener objetos de consuelo alternativos como peluches o mantas y establecer rutinas relajantes antes de dormir que no dependan del chupete. El enfoque Montessori favorece una transición gradual al quitar el chupete. Comienza reduciendo el tiempo que tu hijo pasa con el chupete durante el día, manteniéndolo solo para momentos específicos como la siesta o la noche. A medida que el niño se acostumbra a estos cambios, puedes ir disminuyendo su uso progresivamente.
Hablar con tu hijo sobre la retirada del chupete es importante, incluso si es pequeño. Explica de manera sencilla y comprensible por qué es el momento de dejar el chupete y escucha sus sentimientos y preocupaciones. Proporcionar alternativas al chupete es esencial para ayudar a tu hijo a adaptarse. Puedes introducir juguetes de apego, cuentos antes de dormir o técnicas de relajación como la música suave. El refuerzo positivo es una parte importante del método Montessori. Celebra los pequeños logros y avances de tu hijo en el proceso de dejar el chupete. Reconocer y elogiar sus esfuerzos aumenta su autoestima y motivación para continuar avanzando.
Cada niño es diferente y el proceso de dejar el chupete puede variar. Es fundamental ser paciente y estar dispuesto a adaptar el enfoque según las necesidades individuales de tu hijo. Si el niño muestra resistencia o no parece listo, es mejor esperar un poco más antes de intentarlo de nuevo.
Tabla Resumen: Métodos y Consejos para Quitar el Chupete
| Método/Consejo | Descripción | Ventajas |
|---|---|---|
| Reducción Gradual | Disminuir el uso del chupete progresivamente. | Menos estrés para el niño. |
| Entorno Montessori | Crear un ambiente calmado y con alternativas de consuelo. | Fomenta la autonomía del niño. |
| Refuerzo Positivo | Celebrar los logros del niño. | Aumenta la motivación y autoestima. |
| Alternativas de Consuelo | Ofrecer peluches, cuentos y música relajante. | Ayuda al niño a adaptarse sin el chupete. |
