Anquiloglosia en Recién Nacidos: Causas, Síntomas y Tratamientos

La anquiloglosia, también conocida como "lengua anclada", es una condición en la que el frenillo lingual restringe el movimiento de la lengua. El frenillo lingual debería estar insertado dentro de la lengua. Anquiloglosia significa literalmente lengua atada o anclada. Algunas teorías apuntan que en etapas embrionarias y durante la separación de los músculos hiogloso y geniogloso de la lengua, esta se produce de manera incorrecta (o es un defecto a nivel genético), quedando así el frenillo fuera de la lengua y “atándola” al suelo de la boca de manera excesiva, lo que impide los movimientos de protusión, elevación, lateralización y acanalamiento. Normalmente, el frenillo de la lengua se separa antes de nacer para que, así, la lengua pueda moverse libremente.

En el caso de los niños que tienen la lengua anclada o anquiloglosia, se desconocen, en gran medida, las causas de esta patología. Las causas de la anquiloglosia en bebés o frenillo lingual corto son desconocidas, aunque en la mayoría de los casos hay factores genéticos. Recientemente, se ha difundido información sobre que el frenillo lingual corto puede estar causado por una ingesta excesiva de ácido fólico durante el embarazo.

La anquiloglosia no es ninguna novedad. Lo que ha sucedido es que, simplemente, esta situación había sido casi olvidada a causa de la aparición y generalización de las leches artificiales como modo de alimentación infantil, la pérdida de la cultura de la lactancia y los bajos índices de lactancia materna.

Síntomas de Anquiloglosia en Bebés

Los síntomas de frenillo lingual corto no son fáciles de identificar si no se presta atención, especialmente en bebés recién nacidos o muy pequeños. La mayoría de estos síntomas son muy difíciles de comprobar de forma externa, especialmente con bebés pequeños a los que no puedes pedirles que sigan instrucciones.

Si tu bebé está teniendo problemas para alimentarse correctamente con el pecho, puede ser una señal de que sufre anquiloglosia. Uno de los síntomas más evidentes de anquiloglosia en bebés será, precisamente, la dificultad a la hora de amamantar, el agarre en la lactancia. Para que la lactancia materna sea correcta y puedas disfrutar de los beneficios de la lactancia materna, la lengua del bebé debe apoyarse en la encía inferior.

Cuando hablamos de tipos no hablamos de gravedad, los tipos nos sirven para tener una referencia y poder disponer de una descripción común y entender de qué tipo de frenillo hablamos. Es importante señalar que sufrir un tipo u otro de anquiloglosia no supone, a priori, mayor o menor dificultad para mamar. Sin embargo, esta clasificación nos permite entender de qué tipo de frenillo hablamos.

Tipos de anquiloglosia

Tipos de Anquiloglosia:

  • Tipo 1 anterior: la inserción del frenillo se produce en la punta de la lengua.
  • Tipo 2 anterior: la inserción del frenillo se produce unos milímetros más atrás que el tipo 1.
  • Tipo 3 posterior: este tipo de frenillo, al igual que el tipo 4, tiene lo que llamamos un componente submucoso.
  • Tipo 4 posterior: no hay frenillo visible. Por el contrario, se observa la lengua completamente anclada al suelo de la boca.

Una madre que ha detectado uno de estos tipos de frenillo se pregunta ¿hay que intervenir siempre? Si tras todo esto, y con la ayuda de una asesora, IBCLC o matrona, las dificultades no mejoran, el siguiente paso sería valorar si es oportuno intervenir la anquiloglosia. Como hemos comentado, la anquiloglosia no sólo puede afectar la lactancia, sino que puede suponer repercusiones posteriores.

Complicaciones Asociadas a la Anquiloglosia

Que el bebé no se alimente correctamente puede dar problemas de digestión y de disminución del peso del bebé. Por un lado, el movimiento de masticar hace un daño considerable al pezón de la madre. Hay más probabilidades de sufrir grietas por culpa de la fricción. Por otra parte, las tomas se hacen más largas y cansadas lo que tiene como consecuencia una mamá y un bebé irritable.

Una de las consecuencias negativas de no tratar la anquiloglosia en bebés son los trastornos en el desarrollo del habla. Problemas para llevar a cabo una higiene dental en bebés completa y efectiva lo que puede derivar en inflamación de las encías, caries e incluso en huecos entre los dientes delanteros debido a la presión constante de la lengua.

Diagnóstico de la Anquiloglosia

Es importante contar con herramientas y métodos de evaluación para diagnosticar la anquiloglosia de manera efectiva. Algunos de los métodos más comunes incluyen:

  1. Test de Hazelbaker: valora por un lado la apariencia de la lengua y por otro la funcionalidad.
  2. Test de la lengüita: Este protocolo está dividido en una historia cínica, una evaluación anatomofuncional y una evaluación de la succión nutritiva y no nutritiva. Tiene puntuaciones independientes y puede ser aplicado por partes, hasta el sexto mes de vida.

Además de estos tests, la presencia de ciertos signos puede indicar la presencia de anquiloglosia:

  • Presencia de hipergalactia.
  • Retrognatia.
  • Callos de lactancia en los labios del bebé.
  • Paladar ojival.
  • La lengua en reposo no puede situarse en la posición correcta lo que acaba modificando las estructuras orales.
  • Maloclusión dental.

Webinar: Hablemos sobre el frenillo lingual en bebés

Tratamiento de la Anquiloglosia

Un frenillo lingual corto en bebés no tiene porque causar ningún problema. Frenillo lingual corto ¿cuándo es un problema? Muchos niños no presentan síntomas, por lo que no tendrán problemas a la hora de hablar ni dificultades mecánicas.

Hay que mencionar que no siempre es necesario hacer esta intervención. Hay ocasiones (niños con mandíbulas pequeñas, lenguas gordas o poco tono muscular) en las que el frenillo lingual previene que la lengua se deslice hacia atrás, bloqueando la vía respiratoria.

Dentro de las intervenciones encontramos dos opciones, el tratamiento conservador por parte de la fisioterapia con terapia craneosacral y terapia miofuncional orofacial para relajar los músculos de la boca, el cuello y espalda con el fin de mejorar la succión. La intervención consiste en la sección del frenillo corto, que, al ser un procedimiento de cirugía menor, debería poderse realizar en atención primaria para así fomentar el diagnóstico y tratamiento precoz. Tras la intervención, el seguimiento es importante.

Procedimientos Quirúrgicos

Se trata de una operación muy sencilla que puede realizarse con láser o con bisturí y ni siquiera requiere anestesia para llevarse a cabo. Dependiendo del caso, existen diferentes técnicas quirúrgicas:

  • Frenotomía o frenulectomía: es un procedimiento rápido y menos invasivo, por el cual se realiza un corte parcial en el frenillo lingual. Los tipos 1 y 2 se seccionan mediante un ligero corte ambulatorio. El cirujano protege la lengua con una sonda acanalada que deja visible el frenillo y realiza un corte sobre el mismo con unas tijeras romas. El corte apenas sangra, ya que el frenillo apenas está irrigado.
  • Frenectomía: es una técnica más completa y directa, que suele realizarse en edades tempranas. Consistente en extirpar el frenillo de la lengua, bajo anestesia local, y dura alrededor de 30 minutos.
  • Frenuloplastia: se trata de una técnica reconstructiva, ya que suele emplearse en niños más mayores o en aquellos casos en los que el frenillo es demasiado grueso. Dependiendo del caso, se reconstruye el frenillo lingual o se lleva a cabo una simple frenotomía para mejorar su funcionalidad.

En caso de tener que realizar cualquiera de estos procedimientos al niño, la recuperación suele ser bastante sencilla. También es importante acudir a las revisiones periódicas pautadas por el cirujano para que pueda valorar si está curándose correctamente y asegurarse de que todo esté en orden.

Frenotomía en un bebé

Estudios y Resultados

Según un estudio anterior del Hospital del Mar, casi uno de cada tres niños y niñas presenta este problema, que puede provocar problemas durante el amamantamiento. En el trabajo ahora publicado, se ha seguido la evolución de todos los recién nacidos nascidos en el año 2018 en el Hospital del Mar, 451, de los cuales, solo 29 no se sometieron a la intervención.

"Las consecuencias de tener una anquiloglosia no tratada son que se produce dolor en el pecho de la madre, pero también que, en al ser menos efectiva la succión, la extracción de leche es menos eficiente y es posible que los recién nacidos no ganen suficiente peso y haga falta suplementar el amamantamiento materno", explica la Dra.

Así, en el 93,1% de los casos en los cuales se sometió al niño o a la niña en la intervención, se mantenía la lactancia materna a la hora de dejar el hospital, por el 76% entre los no intervenidos. Además, el amamantamiento había mejorado en 396 de los recién nacidos.

"En los casos de los niños y niñas que han tenido anquiloglosia y que han sido tratados de la anomalía, han mantenido más la lactancia", apunta la Dra. Maya-Enero.

Durante el seguimiento, el porcentaje se redujo al 81,7% tres meses y medio después del nacimiento en los recién nacidos tratados, pero era inferior en los no tratados, situándose en el 70,4%. La diferencia se mantenía al cabo de seis meses, con un 64,6% de los niños y niñas con frenotomía, ante el 55,6% en los que no se sometieron a la intervención.

"Este estudio refuerza la apuesta del Hospital del Mar para hacer un seguimiento de la anquiloglosia en los bebés nacidos en nuestro centro", asegura la Dra. Maria Ángeles López-Vílchez, jefa del Servicio de Pediatría y autora del trabajo. "El ofrecimiento de la frenotomía a las familias en los casos detectados es una buena alternativa para facilitar el amamantamiento materno, una práctica con beneficios demostrados para la salud del recién nacido y para su vínculo con la madre", añade la Dra. Maya-Enero

Es importante señalar que el 93% de los recién nacidos a quien se cortaba, tomaban leche de sus madres en el momento del alta del hospital, cifra que bajaba a casi el 65% al cabo de seis meses. Esta patología puede provocar dolor a la madre a la hora de amamantar al recién nacido a causa de los problemas de succión por la presencia del frenillo lingual. Practicar la frenotomía en los recién nacidos con un frenillo lingual que impide una movilidad normal de la lengua, facilita la lactancia materna.

En el caso del Hospital del Mar, se lleva a cabo utilizando aceite esencial de lavanda, que reduce las manifestaciones de dolor de los recién nacidos, según un estudio anterior del mismo Servicio de Pediatría.

Tabla Resumen de Resultados

Grupo Lactancia al alta (%) Lactancia a 3.5 meses (%) Lactancia a 6 meses (%)
Intervenidos 93.1 81.7 64.6
No Intervenidos 76 70.4 55.6

Podríamos resumir que el frenillo corto puede causar dificultades en la lactancia y, a posteriori, otros trastornos, por lo que resulta necesaria una evaluación específica del frenillo corto en la pareja madre/bebé que presente obstáculos en la lactancia.

Si necesitas más información sobre la anquiloglosia, puedes pedir cita en tu clínica Moonz más cercana.

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