El embarazo es un momento muy especial y delicado en la vida de una mujer. Es una etapa de grandes cambios en el cuerpo de la mujer. A medida que el bebé crece y el útero se expande, es normal experimentar diversas molestias, entre ellas, molestias o dolor en la zona de las costillas. Hay una opinión generalizada de que la mujer debe sentirse muy feliz y tranquila, pero no siempre es así.
La maternidad no es un factor protector para la salud psíquica de la mujer. Es una época de vulnerabilidad psicológica porque aumenta el riesgo de padecer miedos, ansiedad, depresión o estrés postraumático.
La ansiedad en la época perinatal afecta a 1 de cada 10 madres y es más frecuente entre las madres primerizas. Los cambios hormonales unidos a los cambios vitales que implica la maternidad aumentan este riesgo. Es completamente normal que las mujeres embarazadas tengan miedos y preocupaciones que irán cambiando en función del trimestre del embarazo en que se encuentren.
En este artículo, te explicamos qué efectos puede tener la ansiedad durante el embarazo y recomendaciones para disminuir su aparición.
ANSIEDAD en la búsqueda de embarazo. 💆♀️ Consejos prácticos para controlar la ansiedad.
Salud emocional de la madre
Durante el embarazo es frecuente que el estado de ánimo de la embarazada cambie de forma inesperada y sin aparente justificación. Alegría, tristeza, ansiedad y tranquilidad, son algunos de los sentimientos que se entremezclan a lo largo del día.
El feto está conectado con la madre y recibe las sustancias que se producen en el organismo materno como consecuencia de estos cambios emocionales. Aunque no hay evidencias científicas de que el estado anímico afecte de una manera clara al bebé, se conoce que de alguna manera el bebé percibe todo aquello que ocurre en la madre durante el embarazo.
Dentro del útero el bebé ya necesita sentirse querido y deseado y si percibe pensamientos positivos, será una persona extrovertida, con mayor autoestima y confianza en sí mismo. Una mamá sin estrés ni ansiedad, feliz, con una vida saludable, sin altercados emocionales tendrá un bebé sano y tranquilo cargado de valores positivos.
Especialmente a partir del quinto mes, todo lo que suceda en la embarazada, sus emociones, sus sentimientos y, en general, su estado de ánimo, afectará al bebé incluso después del nacimiento. Por ello, es muy importante evitar los cambios de humor y mantener el estado anímico saludable no solo durante los nueve meses del embarazo sino también tras el parto.
Cambios de humor durante el embarazo
Especialmente durante el primer y tercer trimestre, es habitual que el estado de ánimo de las embarazadas cambie repentinamente. La razón principal de estos cambios bruscos de humor es el desequilibrio hormonal.
Durante el embarazo se produce una liberación hormonal más fuerte de lo habitual y las hormonas afectan a los niveles de neurotransmisores. Estos son los “mensajeros” del cerebro encargados de regular el estado de ánimo:
- El estrógeno es un neuroestimulante. Por tanto, su exceso puede causar tensión y ansiedad.
- La progesterona tiene un efecto relajante, por lo que un exceso en sus niveles puede causar bajones del estado de ánimo como la depresión.
Pese a que la mayoría de los cambios de humor durante el embarazo son consecuencia de las alteraciones hormonales, también pueden influir factores psicológicos. Por ello, buscar apoyo emocional y compartir las preocupaciones con el entorno puede ayudar a mejorar los cambios de humor, al igual que hacer deporte.
Emociones durante el embarazo
Como hemos comentado, debido a la influencia de los cambios hormonal durante todo el embarazo, es normal que la mujer presente diferentes estados de ánimos y cambie fácilmente de emociones durante toda la gestación.
Cada trimestre de gestación está marcado por unos cambios a nivel físico y emocional bastante significativos. A continuación, se describen cada uno de ellos.
Emociones en el primer trimestre de embarazo
Probablemente, la mujer pase por momentos felices y tristes durante los tres primeros meses de embarazo. El saber que se está embarazada y la confirmación de la gestación en la primera ecografía suele provocar alegría.
Sin embargo, las dudas por los cambios corporales o la preocupación por la salud del bebé también son comunes durante el primer trimestre de embarazo. A lo largo este período, la mayoría de las mujeres se plantean si serán o no buenas madres, lo que provoca la aparición de un mar de dudas y miedos.
Además, las náuseas, la fatiga, así como otros síntomas, son bastantes comunes durante el primer trimestre de gestación. Estas sensaciones, además de ser parte natural del proceso, pueden influir de manera significativa sobre el estado de ánimo de la embarazada.
Salud emocional en el segundo trimestre
En el segundo trimestre de embarazo sobreviene la calma y la tranquilidad para la mayoría de las mujeres. Normalmente, se trata de un periodo de estabilidad emocional para la embarazada. Los síntomas del inicio de la gestación se detienen y la mujer comienza a disfrutar cada vez más de su embarazo.
Además, la embarazada siente la presencia de su bebé, sus movimientos y es más consciente de que realmente su bebé está creciendo en el interior del vientre.
A partir de este momento se comienza a conectar con el bebé e incluso a establecer comunicación, lo que genera mayor ilusión para la madre. Pese al estado de bienestar, puede surgir la preocupación de en qué medida la presencia del bebé afectará a la vida que se llevaba antes del embarazo y si se será capaz de adaptarse a la nueva situación.
Emociones en el tercer trimestre de embarazo
A partir del séptimo mes de embarazo comienza el tercer trimestre de embarazo. Este periodo de tiempo marca el tramo final del embarazo y comienzan las emociones de anticipación y preparación para la llegada del bebé.
Es habitual que la mujer tenga problemas para dormir, así como molestias físicas por el volumen de la barriga. Esto podría afectar al estado emocional de la embarazada.
El último trimestre de embarazo y, en concreto, el último mes de embarazo es un período, lógicamente, de gran expectación. La mujer sentirá preocupación y ansiedad, así como dudas acerca de la capacidad real de controlar el proceso del parto. Quizás pueden aparecer sentimientos de tristeza porque el embarazo se acerca a su fin o incluso miedo por si el parto no saliera bien.
Otro de los acontecimientos que puede ocurrir en el tercer trimestre de embarazo es el síndrome del nido. Se trata de la sensación que sienten las madres cuando están a punto de dar a luz y quieren que todo esté preparado para recibir al bebé.
Por todo ello, una buena idea durante el tercer trimestre de gestación es acudir a las charlas de preparación al parto. Aquí se ofrece información acerca de todos los pasos que pueden generar miedo a la embarazada, así como detectar señales de alarma.
¿Por qué aparece la ansiedad durante el embarazo?
La ansiedad se relaciona con la aparición de preocupaciones o miedos, y precisamente el embarazo es un periodo en el que la mujer debe afrontar cambios adaptativos, con fluctuaciones en los niveles hormonales y otros cambios fisiológicos, en el que además aparecen preocupaciones acerca del bienestar fetal y miedo al parto, entre otros.
El estrés y la ansiedad son relativamente comunes durante el período prenatal y afectan tanto a la madre como al recién nacido. Se estima que alrededor del 15% de las mujeres embarazas presentan algún síntoma de ansiedad. Los efectos y consecuencias de los trastornos de la ansiedad o el estrés prenatal pueden afectar tanto a la madre como al feto.
Por un lado, los trastornos de ansiedad pueden reducir la capacidad de autocuidado en la gestante que en determinados casos conlleva una nutrición inadecuada, con las consecuencias que esto conlleva al feto. Por otro lado, a nivel fisiológico, niveles elevados de estrés o ansiedad pueden aumentar la producción de cortisol en el organismo.
Este aumento del cortisol puede tener un efecto negativo tanto en la madre como en el feto. Dentro de las distintas complicaciones asociadas a la ansiedad durante el embarazo, destacamos:
- Restricción del crecimiento intrauterino
- Parto prematuro
- Bajo peso al nacer
- Factor de riesgo para desarrollar depresión postparto
Además, existen estudios que evalúan cómo niveles elevados de estrés y ansiedad de manera continuada pueden repercutir negativamente en el desarrollo psicológico del niño, en comparación con niños nacidos de madres que no han experimentado estrés o ansiedad durante el embarazo. Se ha observado como en estos casos los niños son más propensos a desarrollar trastornos como el déficit de atención e hiperactividad.
¿Cómo manejar la ansiedad durante el embarazo?
Cada vez existen más protocolos que recogen el cribado psicológico dentro de las revisiones periódicas de la gestante, con el fin de realizar un abordaje temprano en estos casos. Dentro de las distintas estrategias utilizadas para la prevención o la remisión de la ansiedad en la embarazada, distinguimos:
- Terapias de reestructuración cognitivo-conductuales
- Sesiones grupales de apoyo y educativas
- Talleres de meditación
Lo esencial es siempre acudir al especialista, quien podrá realizar un diagnóstico correcto y adecuar el manejo en cada caso y será quien establezca si en determinados casos es necesario recurrir al tratamiento farmacológico para la gestante diagnosticada con ansiedad y depresión.
| Recomendación | Descripción |
|---|---|
| Alimentación saludable | Asegurar una adecuada nutrición, tanto en calidad como en cantidad. Realiza una dieta rica en hierro, vitaminas y nutrientes esenciales. |
| Ejercicio físico regular | La realización de ejercicio físico ayuda a regular el correcto funcionamiento de todo tu organismo y mejora la calidad del sueño. Los más recomendados son pilates, natación, yoga, gimnasia adaptada, y caminar. |
| Higiene adecuada del sueño | No dormir durante el día (aunque si se debe descansar), y preparar el momento de dormir: Cenar al menos una o dos horas antes, evitar pantallas una hora antes de acostarte, y relajarse. |
| Evitar el estrés | Es muy recomendable que te informes acerca del embarazo, para conocer los signos y síntomas que es normal notar y por qué se producen. No te exijas más de lo habitual. |
Recomendaciones adicionales
- Centra el pensamiento en aquello que puedas hacer para favorecer tu salud física y mental y la de tu bebé.
- Libérate de la culpa porque hay muchos factores que no dependen de ti.
- Intenta tener pensamientos positivos y realistas acerca de tu embarazo y del bebé.
- Practica ejercicio físico moderado durante todo el embarazo, preferiblemente guiado por un profesional y con otras mamás.
- La gimnasia para embarazadas practicada 2-3 veces a la semana te ayudará a mantenerte en forma.
- Practica ejercicios de respiración y relajación. La práctica del yoga prenatal reduce los dolores de espalda al mejorar la postura corporal, ayuda a mejorar la calidad del sueño y en la conexión con el futuro bebé.
- Apóyate en la tribu. Como dice el proverbio africano “para criar a un hijo se necesita una tribu entera”. Durante el embarazo es frecuente que las mujeres tengan preocupaciones y ansiedad relacionadas con el bienestar del bebé, con su propia salud o con el parto.
