La anemia es una condición cada vez más frecuente que afecta a casi un tercio de la población mundial, alrededor de 1.900 millones de personas en todo el mundo. Esta enfermedad, y a la vez síntoma, ocurre cuando existe una deficiencia en la cantidad de glóbulos rojos, o hemoglobina baja en la sangre. Su síntoma más característico es la fatiga, está asociada con mayor morbimortalidad, descenso en la productividad y problemas cognitivos, entre otros.
En este artículo, exploraremos en detalle qué es la anemia, los diferentes tipos, sus causas, los síntomas asociados y cómo puede prevenirse, prestando especial atención a su impacto en la fertilidad femenina.
¿Qué es la Anemia?
La anemia es una condición en la que el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos o la concentración de hemoglobina en los glóbulos rojos es inferior a lo normal, incapaz de cubrir los requerimientos fisiológicos de oxígeno en los tejidos. Cuando los niveles de hemoglobina están bajos, o los glóbulos rojos son insuficientes (hematíes bajos en sangre), el resto de los órganos y tejidos no recibe suficiente oxígeno, lo que ocasiona fatiga y debilidad, entre otros síntomas.
En casos graves, la anemia puede causar deficiencias en el desarrollo cognitivo y motor de los niños, en las mujeres embarazadas y en sus bebés.
¿Qué es la Hemoglobina?
La hemoglobina es una proteína rica en hierro presente en los glóbulos rojos, que da a la sangre su color rojo característico y le permite transportar oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo. La verás en las analíticas como HGB (hemoglobina), y si tienes HGB bajo puede indicar anemia.
¿Qué son los Eritrocitos?
Los eritrocitos (del griego ‘rojo’ y ‘bolsa’) se llaman también glóbulos rojos o hematíes y son las células más numerosas. Los eritrocitos humanos y los del resto de mamíferos, son células especiales, ya que carecen de núcleo y de mitocondrias, por lo que obtienen su energía metabólica a través de la fermentación láctica. La hemoglobina es uno de sus principales componentes, y como decimos, su función es transportar el oxígeno hacia los diferentes tejidos. Si tienes eritrocitos bajos, puede indicar anemia.
La anemia se diagnostica típicamente con una analítica de sangre, cuando la hemoglobina se encuentra baja (< 13g/dl), los niveles de ferritina son bajos (< 20 ng/dl), si la saturación de la transferrina es menor a 16% o si el volumen corpuscular medio es bajo (VCM 80-90 fL), el hematocrito bajo (formado en su mayoría por los glóbulos rojos), la vitamina B12 y/o el ácido fólico son bajos. Los criterios del diagnóstico de la anemia son varios y en embarazadas y en niños son diferentes.
Dependiendo de los criterios analíticos comentados, tendremos un tipo u otro de anemia.
Tipos de Anemia
Existen varios tipos de anemia, dependiendo de sus causas y características.
- Anemia Aplásica: Es un tipo de anemia en la cual la médula ósea no produce suficientes células sanguíneas, incluyendo glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Puede ser causada por factores genéticos, por exposición a químicos tóxicos, radiación, infecciones virales y algunos medicamentos. Los síntomas incluyen fatiga, infecciones frecuentes y sangrado.
- Anemia Drepanocítica: También conocida como anemia falciforme, esta anemia es una enfermedad hereditaria en la cual los glóbulos rojos tienen una forma anormal de hoz o media luna. Estos glóbulos rojos anormales pueden obstruir el flujo sanguíneo, causando dolor intenso, daño a los órganos y mayor riesgo de infecciones. La causa subyacente es una mutación en el gen HBB que codifica la hemoglobina beta.
- Talasemia: Es una enfermedad genética que causa una producción insuficiente de hemoglobina. Existen dos formas principales: alfa y beta, dependiendo de la parte de la molécula de hemoglobina afectada, codificada a su vez por los genes HBA o HBB. Los síntomas varían desde leves hasta graves, y pueden incluir fatiga, debilidad, palidez y deformidades óseas. En pacientes con anemia microcítica y hierro normal, la talasemia debe ser considerada.
- Anemia Perniciosa: Es una forma de anemia llamada megaloblástica que ocurre cuando el cuerpo no puede absorber suficiente vitamina B12. La vitamina B12 es esencial para la producción de glóbulos rojos. La deficiencia de vitamina B12 conlleva la producción de glóbulos rojos anormalmente grandes que no funcionan correctamente. Los síntomas incluyen fatiga, debilidad, hormigueo en manos y pies y problemas de memoria.
- Anemia Ferropénica: Es el tipo más común de anemia, supone un 50-60% de todas las anemias, y ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir hemoglobina. La falta de hierro (ferropenia) puede deberse a una dieta deficiente en hierro, pérdida de sangre, absorción inadecuada, inflamación por alguna enfermedad o aumento de las necesidades de hierro (como en el embarazo). Los síntomas incluyen fatiga, debilidad, palidez y dificultad para respirar.
Esto Sucede si tienes BAJO HIERRO | Dr. La Rosa
Es importante no tratar solamente con hierro este tipo de anemia, sino buscar su causa, que puede ser una celiaquía, alcoholismo y otras hepatopatías, gastritis atrófica, toma de fármacos y otras situaciones crónicas muy habituales. Si la anemia no responde a la toma de hierro, podemos pensar en problemas con el factor intrínseco, autoanticuerpos y otras situaciones.
Causas de la Anemia
Las causas de la anemia pueden ser variadas y normalmente multifactoriales y pueden ser a la vez consecuencia de un problema subyacente. A menudo, las causas se dividen en tres categorías principales:
- Pérdida de sangre: La pérdida crónica de sangre es una causa común de anemia, especialmente en el caso de la anemia ferropénica. Esto puede ser debido a úlceras, cáncer, hemorroides, sangrados o el abuso de ciertos medicamentos como los antiinflamatorios no esteroides (AINEs) que pueden causar sangrado gastrointestinal.
- Producción insuficiente de glóbulos rojos: La deficiencia de nutrientes como el hierro, la vitamina B12 o el ácido fólico (vitamina B9), puede impedir la producción adecuada de glóbulos rojos. Las disbiosis, inflamaciones crónicas o infecciones como Helicobacter pylori o gastritis harán que no absorbamos bien los nutrientes.
Síntomas de la Anemia
Los síntomas de la anemia dependen de la causa y de su gravedad. La anemia puede ser tan leve que no muestre síntomas al principio. No obstante, los síntomas acaban apareciendo y empeoran a medida que lo hace la anemia:
- Cansancio
- Debilidad
- Dolor de cabeza
- Caída del cabello
- Palidez
- Falta de concentración
- Mareos
- Somnolencia
- Fatiga y debilidad: La falta de oxígeno en los tejidos causa cansancio extremo y falta de energía. En casos severos, la falta de oxígeno puede causar dolor en el pecho, especialmente en personas con enfermedades cardíacas preexistentes.
- Frío en manos y pies: La mala circulación y la falta de glóbulos rojos pueden hacer que las extremidades se sientan más frías.
Tratamiento para la Anemia
El tratamiento de la anemia depende de la causa subyacente. Aquí describimos algunos de los tratamientos más comunes.
Suplemento de Hierro
Para la anemia ferropénica, que es la más frecuente, el tratamiento principal es la suplementación con hierro. Los suplementos de hierro pueden ser en forma de tabletas, cápsulas, líquidos o inyecciones. Es importante tomar estos suplementos bajo supervisión médica, ya que el exceso de hierro es perjudicial. Además, se recomienda consumir alimentos ricos en hierro como carnes rojas, sangre o vísceras, y mariscos como los berberechos son especialmente ricos en hierro hemo, que se absorbe mejor que el hierro no-hemo presente en los vegetales.
Lactoferrina
La lactoferrina es una proteína presente en la leche y otros fluidos corporales que tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias. La lactoferrina es una glicoproteína de la familia de las transferrinas, tiene una alta afinidad por el hierro, es por ello por lo que le permite secuestrar este mineral esencial de forma reversible y limitar su disponibilidad para los patógenos, inhibiendo así su crecimiento. Por esto, la lactoferrina tiene efectos antimicrobianos, controla patógenos y disbiosis, tiene efectos inmunomoduladores, y por ello también la lactoferrina nos ayuda a regular la homeostasis del hierro, evita su precipitación y la formación de especies reactivas de oxígeno.
La suplementación con lactoferrina, combinada con otros tratamientos (como la suplementación con hierro en el tratamiento de la anemia ferropénica) es útil en esta y otras situaciones de homeostasis del hierro, especialmente en aquellos que tienen problemas de absorción, intolerancia a los suplementos de hierro tradicionales y también en niños pequeños y embarazadas.
La lactoferrina mejora la absorción del hierro, regula su homeostasis, mejora la microbiota, mejora el estrés oxidativo y la inflamación. Y, además, mejora el metabolismo, mantiene la barrera intestinal, mejora la curación de heridas, es analgésica, anti-cáncer, antiaging y antiestrés.
Multitud de estudios avalan el uso de lactoferrina para prevenir y tratar la anemia ferropénica, como el de Zhao 2022, Hashim 2017 o Paesano 2010, donde se encontró que la suplementación con lactoferrina mejoró la ferritina y la hemoglobina de la anemia en el embarazo, y fue mejor que los suplementos de sulfato ferroso sin efectos gastrointestinales secundarios.
Anemia y Fertilidad Femenina
El impacto de la anemia en la fertilidad es tal que uno de los objetivos de la Organización Mundial de la Salud para este 2025 es disminuir la anemia en mujeres fértiles a la mitad1. La baja producción de glóbulos rojos o hemoglobina que caracteriza a la anemia puede interferir con la entrega de oxígeno a los órganos reproductivos y comprometer su función adecuada, tanto en hombres como en mujeres.
La anemia, especialmente la causada por deficiencia de hierro, puede afectar negativamente la fertilidad femenina y, por ende, la concepción2. El hierro es esencial para la ovulación y la formación de óvulos saludables; su deficiencia puede alterar el ciclo menstrual y reducir la capacidad reproductiva.
En mujeres, la anemia puede provocar ciclos menstruales irregulares o ausentes, lo que dificulta la concepción, sin que sepan que sufren esta enfermedad. La falta de hierro puede debilitar la salud de los óvulos y provocar anovulación, que los ovarios de la mujer no sean capaces de liberar ningún óvulo en ningún momento del ciclo menstrual, dos factores que incrementan el riesgo de complicaciones asociadas a la fertilidad.
Además, los estudios indican que la falta de hierro altera el ciclo menstrual, lo que podría provocar problemas de fertilidad. Por eso, se recomienda tratar la anemia y corregir los niveles de hierro antes de intentar concebir.
La recomendación de suplementación en hierro se aconseja por defecto también en mujeres embarazadas, ya que incrementa el riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el feto. No obstante, eso puede ocasionar la aparición de otras enfermedades, como han reconocido algunos estudios4.
Repercusiones en el Feto
Algunos expertos aseguran que las necesidades del feto no tienen porque verse afectadas aún tratándose de un caso de anemia severa. Sin embargo, la anemia en su forma más grave puede aumentar la probabilidad de sufrir un aborto, la mortalidad perinatal o determinadas infecciones. La anemia durante el embarazo también puede suponer que el bebé tenga un bajo peso al nacer y hay mayor probabilidad de parto prematuro.
Además, algunos estudios han advertido que los hijos de madres anémicas tienen más riesgo de padecerla durante su primer año de vida, aunque no se haya detectado siendo recién nacidos.
Fertilidad Masculina
La anemia también influye en la fertilidad masculina, aunque su impacto no siempre es directo. Por una parte, si hay falta de hierro puede afectar la calidad del esperma, reduciendo su motilidad y aumentando el daño en el ADN del mismo5. Esta enfermedad hematológica también puede estar asociada con un aumento del estrés oxidativo6, que daña las células germinales masculinas, lo que reduce la cantidad y la calidad de los espermatozoides. Por otro lado, como en el caso de las mujeres, puede ocasionar fatiga crónica y menos niveles de energía, lo que puede afectar indirectamente la fertilidad al reducir la libido y la frecuencia de las relaciones sexuales.
| Tipo de Anemia | Causas | Efectos en la Fertilidad Femenina |
|---|---|---|
| Ferropénica (Deficiencia de Hierro) | Dieta baja en hierro, pérdida de sangre, mala absorción | Alteración del ciclo menstrual, anovulación, óvulos de baja calidad |
| Megaloblástica (Deficiencia de Vitamina B12 o Ácido Fólico) | Mala absorción, dieta deficiente, enfermedades autoinmunes | Problemas en la maduración de los óvulos, posibles defectos en el tubo neural del feto |
| Anemia Crónica | Enfermedades crónicas como la enfermedad renal o inflamatoria | Posible impacto en la ovulación y la calidad del óvulo debido a la inflamación y otros factores |
