Omega 3 y Autismo en Niños: ¿Qué dice la evidencia científica?

Uno de los temas de debate en el abordaje actual del autismo es el uso de suplementos nutricionales. Actualmente, el tratamiento con ácidos grasos omega-3, asociado a otros suplementos multivitamínicos, dietas sin gluten y sin caseína, o inyecciones de metil vitamina B-12, es ampliamente utilizado por muchas familias con TEA. Parte del problema es que la ausencia de medidas eficaces, rápidas y baratas en el tratamiento del TEA por parte de la medicina científica hace que las familias busquen tratamientos alternativos lo que suele resultar en pérdida de tiempo, dinero y esperanza.

A continuación, analizaremos la evidencia científica actual sobre el uso de Omega 3 en niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

¿Qué son los Omega 3?

Los ácidos grasos omega-3 (ω-3) son un grupo de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga y de cadena muy larga que se encuentran en alta proporción en los tejidos del pescado azul y ciertos mariscos y en algunas fuentes vegetales tales como el aceite de soja, el aceite de canola, las nueces y las semillas de linaza. Los Omega 3 son unos ácidos grasos «esenciales», lo que quiere decir que necesitamos tomarlos en la dieta porque no los fabrica nuestro organismo. Estos ácidos grasos se encuentran principalmente en el pescado azul y en ciertos vegetales.

Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega-3, especialmente el ADH, son componentes estructurales de las membranas celulares, especialmente en el sistema nervioso central. Contribuyen al crecimiento y la diferenciación neuronal, a la sinapsis, a la agudeza visual e incluso a la regulación de la expresión génica. Además, regulan los sistemas antiinflamatorios y de estrés oxidativo. En general se sabe que los ácidos grasos omega 3 y 6 consiguen, cuando se toman a dosis adecuadas, favorecer una sangre más fluida, menos espesa. Esto favorece la circulación a los diferentes órganos del cuerpo disminuyendo los riesgos cardiovasculares y también mejorando la circulación cerebral.

Muchos estudios sugieren que el consumo de omega-3 tiene efectos benéficos sobre el cerebro. Tanto es así que en la actualidad, todas las leches infantiles llevan incluidos en su composición unos noveles determinados de ácidos grasos omega 3 y omega 6 debido a los beneficios demostrados para mejorar el desarrollo cerebral y visual. Si bien en la dieta mediterránea hay unos niveles proporcionalmente adecuados de ácidos grasos omega 3 y 6, no son suficientes para cumplir los requerimientos necesarios del organismo.

Por otro lado, estos ácidos grasos forman parte de la membrana de todas las células del organismo, de modo que favorecen en intercambio de sustancias, el metabolismo celular y por lo tanto el funcionamiento general del metabolismo corporal. Este hecho supone que a nivel cerebral se le considere como el aceite que engrasa el mecanismo de funcionamiento de las neuronas y de esa forma, sea el que favorece un funcionamiento mental más ágil.


Alimentos ricos en Omega 3

Estudios sobre Omega 3 y TEA

Los estudios realizados hasta el momento sobre la eficacia y seguridad de los ácidos grasos omega-3 en el TEA, son pocos, con muestras pequeñas de niños, con diferentes orígenes y dosis de los ácidos grasos omega-3 utilizados, con diferentes tiempos de administración y con pruebas distintas para medir la eficacia de los tratamientos. Hasta hace poco había tres metaanálisis sobre los suplementos con ácidos grasos en el TEA.

Dos de ellos (Agostoni et al., 2017; Horvath et al., 2017) no encontraron ningún beneficio en la administración de ácidos grasos omega-3. Sin embargo, Cheng et al. (2017) concluyeron que la suplementación con ácidos grasos omega-3 parecía mejorar la hiperactividad, el letargo y la estereotipia en pacientes con TEA, aunque no se veían cambios positivos en el funcionamiento general.

El razonamiento por debajo de estos tratamientos es que la selectividad alimentaria de los niños con TEA generaría una deficiencia nutricional, especialmente a edades tempranas, que se agudizaría por problemas en su absorción y/o metabolismo de los ácidos grasos.

De la Torre y su grupo (2022) han analizado los perfiles de ácidos grasos del plasma y de los eritrocitos antes y después de suplementar con ácidos grasos (ADH y AEP) en niños con TEA, de acuerdo con las recientes recomendaciones de dosis y tiempo de tratamiento, y ambos comparados al inicio con un grupo sano de referencia. El estudio se hizo doble ciego, aleatorio y controlado con placebo. Se administró ADH/AEP durante 6 meses a 54 niños de entre 2 y 6 años diagnosticados de TEA. Además, se incluyó otro grupo de referencia de 59 niños sanos de la misma edad.

Los principales resultados fueron que no hubo diferencias en las características demográficas, antropométricas y en la ingesta de omega-3 entre el grupo de referencia control y los niños con TEA al inicio del estudio. Los niños con TEA mostraron mayores porcentajes plasmáticos de ácido palmítico y de ácidos grasos saturados totales y menores ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) omega-6 totales en comparación con los niños sanos. Se detectó un mayor nivel de ADH y un menor nivel de AEP en los eritrocitos en el grupo con TEA frente al grupo de referencia.

La conclusión del estudio es que los niños españoles con TEA presentan unos niveles adecuados de ácidos grasos omega-3 en plasma y eritrocitos. No se ha encontrado una mejora clínica de los niños con TEA ni un mejor estado antiinflamatorio o un mejor perfil de ácidos grasos tras una intervención con ADH/AEP durante 6 meses.

Omega 3 y TDAH. Lo que los padres necesitáis saber

¿Qué Omega 3 darle a tu hijo?

La verdad es que son muy positivas las experiencias que se están consiguiendo con chicos con TDAH y Autismo cuando se combina el uso de Omega 3 y Omega 6 con la terapias y los tratamientos farmacológicos habituales. En la consulta los llevo usando bastante tiempo y con buenos resultados. Eso sí, no es como el tratamiento farmacológico, los resultados no s notan en unos días, requieren semanas y sobre todo meses para que se vaya viendo un avance progresivamente favorable.

Junto con el tratamiento y la terapia vamos a favorecer un mejor funcionamiento de los mecanismos cerebrales generales y por tanto un mejor rendimiento cognitivo. Toda ayuda es poca cuando hace falta y estos mecanismos no funcionan tan bien como deberían.

A la hora de elegir un complemento de omega 3 para dar a tu hijo, hay que tener en cuenta principalmente la calidad, pero también otros como facilidad para conseguirlo, sabor, presentación, precio….

Consideraciones importantes

  • Calidad: Se refiere a todo el proceso de fabricación. A la empresa que lo fabrica, el origen del producto, a la pureza de los ácidos grasos…
  • Proceso de fabricación:Es importante que la empresa tenga una serie de certificados de calidad en su proceso de fabricación que le aporta el respaldo de instituciones de primer orden.
  • Precio:Hay otros más baratos pero nadie da duros a pesetas. En estos, la calidad es contrastada y la pureza del producto también. En los demás, no sabes el porcentaje que llevan de omega 3 ni que es el otro porcentaje que no es omega 3.
  • Facilidad para conseguirlo:Gracias a la red, ya no importa si el producto está disponible cerca o lejos o si lo tiene la farmacia de al lado de casa.

Algunas opciones de Omega 3

  • Equazen: Es una gama de complementos a base de Omega 3 y Omega 6, y tiene todos los ingredientes para considerarlo uno de los mejores complementos para ayudar en las dificultades de aprendizaje, el TDAH y el Autismo. La fórmula de Equazen contiene una proporción 931 de EPA, DHA (Omega 3) y GLA (Omega 6) que llevan investigando desde hace más de 20 años. Ha sido probado clínicamente, con las mismas dosis recomendadas, y está avalado por estudios y metaanálisis. Además, continúan realizando nuevos estudios en la actualidad. Se puede combinar con metilfenidato y ayuda a reducir algunos efectos secundarios. Dispone de certificados de calidad, sostenibilidad y pureza (GOEDS y Friend of the Sea).Existen presentaciones a partir de 3 años (masticables sabor fresa y jarabe sabor limón) y a partir de 5 años (cápsulas). Es fácil de encontrar online y en farmacias.
  • Nua DHA 1000: Es un complemento alimenticio muy puro y concentrado a base de omega-3 (procedente de pescado). Una perla de NuaDHA 1000 contiene aproximadamente un 90% de omega-3, de los cuales más de un 85% son DHA. Nua tiene un origen español y está dirigida por una Doctora en Biología. Nua Biological Innovations.
  • Enerzona Cap. 1g: Esta es una empresa internacional que se centra en la alimentación dedicada a dietas especiales en base a las recomendaciones del Dr. Barry Sears
  • Vitae (Equazen): Dispone de certificados de calidad, sostenibilidad y pureza (GOEDS y Friend of the Sea).

Equazen

Referencias

  • Agostoni C, Nobile M, Ciappolino V, Delvecchio G, Tesei A, Turolo S, Crippa A, Mazzocchi A, Altamura CA, Brambilla P (2017) The role of omega-3 fatty acids in developmental psychopathology: a systematic review on early psychosis, autism, and ADHD.
  • Cheng YS, Tseng PT, Chen YW, Stubbs B, Yang WC, Chen TY, Wu CK, Lin PY (2017) Supplementation of omega 3 fatty acids may improve hyperactivity, lethargy, and stereotypy in children with autism spectrum disorders: a meta-analysis of randomized controlled trials. Neuropsychiatr Dis Treat.
  • De la Torre-Aguilar MJ, Gomez-Fernandez A, Flores-Rojas K, Martin-Borreguero P, Mesa MD, Perez-Navero JL, Olivares M, Gil A, Gil-Campos M (2022) Docosahexaenoic and Eicosapentaenoic Intervention Modifies Plasma and Erythrocyte Omega-3 Fatty Acid Profiles But Not the Clinical Course of Children With Autism Spectrum Disorder: A Randomized Control Trial.
  • Horvath A, Łukasik J, Szajewska H (2017) ωV-3 fatty acid supplementation does not affect autism spectrum disorder in children: a systematic review and meta-analysis 1-3.

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