Anatomía y Fisiología de la Lactancia Materna: Una Guía Detallada

La lactancia materna es la forma ideal de proporcionar a los niños pequeños los nutrientes esenciales para un crecimiento y desarrollo saludables. Conocer la anatomía de la mama y la fisiología del cuerpo de la mujer en relación con la lactancia es clave para entender el proceso del amamantamiento.

Diagrama de la lactancia materna

Lactancia materna: beneficios de amamantar a tu bebé

Anatomía de la Glándula Mamaria

La glándula mamaria es un órgano exocrino especializado que forma parte del sistema reproductor. Está presente tanto en mujeres como en hombres, aunque en el caso masculino permanece funcionalmente inactiva. En las mujeres, su principal función es la producción y secreción de leche materna durante la lactancia.

Estructura Externa

La anatomía mamaria se compone en su porción externa por dos mamas. Se sitúan entre el segundo y el sexto espacio intercostal de la pared torácica, ubicadas en un lugar estratégico para la fisiología y colocación del lactante. Por tanto, se localizan entre el borde esternal y la línea axilar media en ambos lados. La mama está formada por tejido glandular, tejido de soporte y grasa. Las mamas suelen tener forma y aspectos diferentes según las características individuales de la mujer. Cada mama o pecho se divide en 4 cuadrantes.

El área que se ubica en la porción superior, pero externa que se extiende hacia la axila se denomina “prolongación axilar” o cola de Spence. En el cuerpo mamario, cubierto por piel, se encuentra el pezón, una prominencia cónica. Su forma y tamaño varían de una mujer a otra. Está ricamente inervado por terminaciones nerviosas (corpúsculos de Meissner).

En la base del pezón se encuentra la areola, una zona hiperpigmentada durante el embarazo que contiene los tubérculos de Montgomery, pequeñas elevaciones de la piel. Son puntos de salida de las glándulas de Morgagni, mezcla de glándula sebácea y mamaria en miniatura. La areola se trata de una zona pigmentada cutánea y que le sirve al bebé como marca visual. El pezón que es la porción que protruye dentro de la areola, es realmente el punto de referencia para el bebé.

Estructura Interna

La mama tiene una estructura arbórea internamente. Contiene unos 15 a 20 lóbulos mamarios y cada uno de ellos desemboca en un conducto, denominado conducto galactóforo que llega al tejido cutáneo del pezón de forma independiente. A su vez cada lóbulo principal se divide en lobulillos más pequeños. Bajo la areola, estos mismos conductos se ensanchan formando los denominados senos lactíferos donde se almacena la leche.

Las ramificaciones de los conductos terminan en conductos cada vez más pequeños, terminando en alvéolos, donde se encuentran las células alveolares, que son las que participan en la síntesis y producción de la leche. Cada mama se divide en varios lóbulos formados a la vez por lobulillos que contienen los alveolos productores de la leche y la conducen al exterior a través de los conductos lactíferos. Estos se dilatan al llegar al pezón formando los senos lactíferos, que desembocan en el exterior a través de los tubos lactíferos.

El mayor aporte sanguíneo se da por parte de la arteria mamaria interna. De la inervación se encargan las ramificaciones del cuarto, quinto y sexto par intercostal. El complejo areola-pezón está inervado por el cuarto par intercostal, el cual llega a los pechos por sus zonas inferiores externas.

Anatomía de la mama

Fisiología de la Lactancia

La glándula mamaria tiene la capacidad de sintetizar y excretar leche. Este órgano complejo está compuesto por tejido glandular, tejido adiposo y tejido conectivo, los cuales se organizan en una estructura anatómica diseñada para la lactancia. En las mujeres, las glándulas mamarias experimentan cambios dinámicos a lo largo de la vida, desde el desarrollo durante la pubertad hasta la involución en la menopausia.

Lactogénesis

El proceso que determina el inicio de la secreción láctea y su posterior mantenimiento se llama lactogénesis.

  • Fase I: Se trata de las primeras horas postparto, en donde la producción de leche responde a cambios hormonales sin que dependa de la succión.
  • Fase II: La producción de leche completa se inicia entre el 2º y el 6º día post parto. Posteriormente y hasta la sexta semana postparto el cuerpo de la mujer se calibra hormonalmente para que la concentración de leche se equilibre y sea constante.

La prolactina es la hormona esencial para la síntesis de la leche materna, por lo que tiene un papel fundamental en la lactancia. Se segrega en una zona del cerebro, una glándula denominada adenohipófisis. Sus niveles durante el embarazo y el postparto dependen de una relación de equilibrio con los estrógenos placentarios. La concentración de prolactina aumenta progresivamente a medida que se sucede la gestación, no obstante, su secreción está bloqueada por los estrógenos que se producen desde la placenta.

En las primeras horas la síntesis de leche no depende de factores externos, el recién nacido al succionar obtiene el calostro. El reflejo de succión estimula determinados receptores localizados en el pezón. Mediante el estiramiento y succión del pezón se desencadena la liberación de oxitocina, una hormona que contrae los conductos galactóforos y se expulsa la leche. También esta estimulación del pezón activa indirectamente el cerebro de la madre para aumentar la prolactina y ésta, induce un incremento del volumen de leche.

Hormonas Clave

El éxito del inicio y del mantenimiento de la lactancia materna (LM) depende del amamantamiento de inicio precoz y frecuente, de la adecuada succión y del completo vaciado de la mama. Las principales hormonas implicadas son la prolactina y la oxitocina. La prolactina estimula la secreción láctea en los alvéolos. La succión de la mama estimula la secreción de oxitocina, los conductos se exprimen y proyectan hacia el pezón su contenido.

La integridad del eje hipotálamo-hipofisario regulando la secreción de prolactina y oxitocina es esencial para el inicio y mantenimiento de la lactancia. La estimulación del pezón es fundamental tras el parto, es el mecanismo principal de secreción de prolactina. A mayor y más temprana estimulación inicial, mayor número de receptores de prolactina y mayor éxito de la lactancia.

Composición de la Leche Materna

La leche materna contiene lactosa, un disacárido compuesto principalmente por dos azúcares: la glucosa y la galactosa.

Recomendaciones para una Lactancia Materna Exitosa

Se recomienda ofrecer a todas las mujeres embarazadas información y apoyo para la instauración de la lactancia materna. En caso de ofrecer este apoyo es preferible que se haga de manera individualizada siguiendo los 10 pasos recomendados por la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia).

Los 10 pasos IHAN, basados en pruebas científicas y aprobados como estándares de práctica clínica, ayudarán a mejorar la calidad de la atención de salud dirigida a las madres, los recién nacidos y sus familias. En recién nacidos por cesárea, se recomienda el contacto piel con piel inmediato tras el parto siempre que la situación del recién nacido y de la madre lo permita. Los cuidados que sean necesarios se pueden realizar con el recién nacido sobre el pecho de la madre.

Se recomienda el contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido tras el parto, colocando al recién nacido en decúbito prono, desnudo, con la cabeza ladeada sobre el abdomen y el pecho desnudo de la madre durante los primeros 120 minutos tras el nacimiento. Se recomienda secar suavemente la cabeza y la espalda del recién nacido, pero no sus manos. Para evitar la pérdida de calor, se recomienda cubrirle con una manta precalentada y ponerle un gorro.

Se recomienda dejar que el recién nacido se agarre espontáneamente al pecho durante el periodo de contacto piel con piel. No se conoce cuál es el tiempo máximo que se puede esperar para que el recién nacido se agarre al pecho. Si a pesar de la ayuda prestada no se consigue una 1.ª toma, se debería informar a la madre sobre los signos precoces de hambre y sobre cómo identificar los signos y síntomas de alarma.

  • Señales tempranas de hambre: se agita, abre la boca, mueve la cabeza.
  • Señales intermedias: se estira, mueve el cuerpo, se lleva la mano a la boca.
  • En ambas, amamantar.
  • Señales tardías: llora, tiene movimientos agitados y se pone colorado.

En casos de separación o cuando no haya empezado la succión de forma eficaz, se sugiere que la madre se extraiga calostro precozmente. Se sugiere utilizar la postura de afianzamiento espontáneo, también denominada postura de crianza biológica® (madre semirreclinada y recién nacido colocado en prono sobre su cuerpo), que facilita que se pongan en marcha conductas instintivas en la madre y en el recién nacido y favorece el agarre espontáneo al pecho materno, especialmente durante los primeros días y si se presentan dificultades con la lactancia.

Se sugiere el colecho en la maternidad como una práctica que favorece el buen inicio de la lactancia materna, siempre y cuando se mantengan las condiciones que permiten un colecho seguro. Se sugiere el colecho en el hogar (en cama o en cuna-sidecar) como una opción que puede ayudar a la madre a mantener la lactancia materna. Se recomienda informar a las madres y a las familias del peligro que supone para la seguridad del lactante. Se sugiere evitar siempre que sea posible el uso del chupete durante el primer mes para facilitar el buen inicio de la lactancia materna.

Problemas Comunes y Soluciones

  • Ingurgitación: La ingurgitación temprana (en los primeros días posparto) se debe a cambios hormonales. La mama aumenta de volumen por acúmulo de líquido intersticial y aumento de la producción láctea, sin un adecuado vaciado. Ambas mamas tienen consistencia dura, con la piel a tensión. Dolor bilateral.
  • Mastitis: Tiene una etiología múltiple. Suele asociarse a agarre inadecuado, drenaje ineficaz y a grietas en los pezones. Hay dolor intenso, localizado en una de las mamas, pudiendo verse o no una zona enrojecida y caliente. Se sugiere utilizar un tratamiento antibiótico, además del mantenimiento de la lactancia materna con un vaciado frecuente para resolver la mastitis infecciosa.

Se sugiere fomentar que las mujeres inicien la lactancia materna tan pronto como les sea posible para así prevenir complicaciones como la ingurgitación mamaria o el dolor y las lesiones en el pezón. Se sugiere recomendar que las mujeres con ingurgitación mamaria amamanten a sus bebés de manera frecuente y continuada, con la posibilidad de darse masajes en el pecho y estimularlo para expulsar la leche manualmente. Se sugiere ofrecer actividades formativas sobre la postura de la madre y el bebé durante el amamantamiento, los signos de agarre adecuado y los signos de transferencia eficaz de la leche. Se sugiere el uso de compresas de agua tibia tras el amamantamiento en aquellas madres que amamanten con dolor o tengan lesiones en los pezones.

Se ofrecen ambos pechos en cada toma, comenzando por el que se vació menos en la anterior. La madre presenta signos de lactogénesis II (“subida” de la leche) a partir de las 48-72 horas. En general, las madres notan un incremento de la firmeza, peso y tamaño de los senos. Tras la subida de la leche, los pechos se ablandan después de la toma.

Escala LATCH

En la escala LATCH cada ítem se puntúa de 0 a 2 (de menos a más favorable).

Tabla Resumen de la Escala LATCH

Ítem Puntuación Descripción
Agarre (Latch) 0-2 Evaluación del agarre del bebé al pecho
Audible swallowing 0-2 Sonido de la deglución del bebé
Tipo de pezón (Type of nipple) 0-2 Evaluación del tipo de pezón de la madre
Comodidad (Comfort) 0-2 Nivel de comodidad de la madre durante la lactancia
Ayuda (Help) 0-2 Cantidad de ayuda necesaria para la lactancia

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