El embarazo es una etapa de vital importancia en la que tienen lugar múltiples procesos hiperplásicos, hipertróficos, de adaptación metabólica y de preparación para la vida extrauterina. El estado nutricional de la mujer previo y durante el embarazo, una adecuada ganancia de peso y la ingesta de determinados nutrientes en cantidad y calidad adecuada pueden tener una influencia importante en los resultados para la madre y para el recién nacido, tanto a corto como a largo plazo.
Experiencias Personales Durante el Embarazo
El 15 de diciembre de 2019 tuve la gran suerte de ser mamá. Recuerdo aquellos últimos días que estaba embarazada como los más largos de todos mis días. Tuve malestares durante casi todo el embarazo, ardores, hinchazón exagerado de piernas, constantes vómitos, se me subió muchísimo la tensión, mi humor cambió muchísimo, tenía altibajos emocionales, etc. Estuve en varias ocasiones hospitalizada por miedo a preclansia, al final tuve un parto inducido que duró casi dos días. Pero he de decir que en nuestro camino se cruzó una matrona impresionante y tuvimos la gran suerte de tener el parto más bonito del mundo.
La Importancia de la Nutrición Durante el Embarazo
Está demostrado que la capacidad de la gestante para cubrir las necesidades del desarrollo fetal no está relacionada con su alimentación actual o del pasado inmediato, sino que depende más de su salud general. Existe un conglomerado de factores como el estrés (ya sea físico o psíquico), las infecciones, o hábitos tóxicos como el consumo de tabaco o de alcohol, que pueden alterar el apetito de la embarazada, así como la disponibilidad y el metabolismo de los nutrientes. Todos estos factores pueden aumentar el riesgo de complicaciones perinatales debido a un estado de malnutrición.
Existen estudios que demuestran que las recomendaciones dietéticas que se entregan en la consulta de la matrona, junto con las modificaciones en el estilo de vida que la embarazada llegue a implementar en el periodo gestacional, son intervenciones efectivas para mejorar el metabolismo materno y prevenir las complicaciones del embarazo, especialmente en mujeres embarazadas con déficit nutricional o con aumento de peso. Además, a toda gestante se debe recomendar la práctica diaria de actividad física, siempre que no exista una contraindicación clara para ello.
A pesar de estas intervenciones, se ha constatado que de cada 10 mujeres que acuden a la consulta de control del embarazo, de 2 a 3 tienen sobrepeso, y que de 1 a 2 de cada 10 tienen obesidad, con el riesgo obstétrico que estos problemas clínicos conllevan. Hasta la fecha, la investigación en relación con la nutrición en mujeres gestantes se ha centrado en el estudio de los nutrientes necesarios (tanto mayoritarios como minoritarios) y el aporte de suplementos nutricionales para suplir posibles déficits. En los países desarrollados el problema no suele ser la escasez de alimentos, sino más bien la calidad y el tipo de dietas lo que influye en la variedad de nutrientes que son consumidos.
Sin embargo, existen pocos estudios sobre el tipo y contenido de los consejos nutricionales que reciben las embarazadas durante el control del embarazo. Consejos ante los que dichas mujeres verbalizan sentir confusión, miedo y culpabilidad. Actualmente la matrona es el profesional sanitario de referencia para ofrecer recomendaciones nutricionales durante el control del embarazo, pues entre sus competencias se incluyen el asesoramiento y la educación para la salud, no solo para la mujer, sino también en el seno de sus familias y la comunidad.
ALIMENTACIÓN EN EL PRIMER TRIMESTRE DE EMBARAZO | Dieta primer trimestre embarazo
El gran reto al que se enfrentan las matronas no es tanto dar consejos, sino saber cómo hacerlo para no herir sentimientos en la embarazada, conseguir cambios de comportamiento y no generar frustración, por ejemplo, ante lo que puede y no puede comer. Además, dichas profesionales expresan carecer del tiempo y de los conocimientos necesarios para asesorar a la embarazada, refieren que han recibido poca capacitación durante su formación en temas relacionados con la nutrición a la vez que aseguran tener escasos recursos educativos a la hora de abordar individualmente el caso de gestantes con alteraciones nutricionales.
Cabe considerar que el embarazo es un momento de la vida de las mujeres en el que suelen estar más receptivas ante los consejos nutricionales, de manera que pueden cambiar los estilos de vida y mejorar su calidad de vida. Estudios que evalúan las intervenciones dirigidas para mejorar el estilo de vida de las embarazadas evidencian que llevar a cabo distintas actividades educativas y entregar recomendaciones al respecto tienen como resultado un mejor control del peso y una mejora de los resultados perinatales.
Las intervenciones estaban enmarcadas en programas de consejo nutricional llevados a cabo por matronas, en los que se recomienda hacer un seguimiento continuo del control de peso y un asesoramiento permanente frente al estilo de vida de la mujer gestante. De esta forma, mejorar los recursos en la educación de las embarazadas ha mostrado tener un resultado positivo en su control nutricional. Sin embargo, existe escasa literatura especializada que investigue los conocimientos que las matronas tienen sobre la nutrición en las gestantes y las estrategias educativas que las matronas utilizan para tratar esta temática.
Percepción de las Embarazadas Sobre los Consejos Nutricionales
Szwajcer y cols. (18) en su estudio exploran la influencia que tiene en un evento vital, como lo es el embarazo, la conciencia de su importancia y las motivaciones que tienen las mujeres sobre aspectos relacionados con la nutrición. Para tal fin realizan entrevistas a cinco grupos focales, cada uno conformado por 12 embarazadas; participaron mujeres en distintas fases: algunas que ya concibieron, otras dentro del primer, segundo y tercer trimestre y con diferentes características sociodemográficas.
En sus resultados muestran cómo las mujeres indican sus motivaciones para tener más conciencia sobre la importancia de la nutrición. Entre estas se encuentra el interés por el bienestar del niño, el interés personal de la madre y las expectativas que tiene el entorno social frente al cuidado nutricional antes, durante y posterior a la etapa gestacional. Este estudio considera que las indicaciones que reciben las mujeres durante la etapa prenatal y el embarazo, y las motivaciones que tienen para modificar o continuar con sus hábitos nutricionales pueden influir en las conductas futuras adoptadas frente a su alimentación.
El estudio cualitativo realizado por Wennberg y cols. (22), realizado con 23 mujeres embarazadas del norte de Suecia, tenía como objetivo describir sus experiencias en cuanto a la información recibida sobre sus dietas y cambios en la alimentación durante el embarazo. En los resultados surgieron tres temas principales: información nutricional obtenida, reacción ante los consejos nutricionales y utilización de dichos consejos. Aunque las mujeres recibieron información oral y escrita por parte de sus matronas acerca de aspectos generales de la dieta durante el embarazo, la mayoría hacía búsqueda de información por su cuenta. Solo cuando tenían problemas de salud recibieron la orientación de su matrona.
Muchas de estas mujeres sintieron confusión, miedo y/o culpabilidad cuando tenían que decidir acerca de algunos aspectos sobre su dieta. Por ejemplo, se sentían inseguras cuando tenían que decidir si comer o no comer determinados alimentos según lo recomendado. En estas decisiones influían sus propias creencias sobre el régimen alimenticio que debían llevar o sus apetencias de consumo de determinados alimentos, ante lo cual muchas comentaron haber usado el sentido común y haber escuchado las señales de su propio cuerpo.
Asimismo, la identificación de las matronas como fuentes fiables de información es confirmada por el trabajo de Garnweidner y cols. (23) que entrevistaron a 15 embarazadas de diferentes grupos étnicos en el área de Oslo (Noruega). Se encontró una diversidad de opiniones respecto a los consejos recibidos, coincidiendo en que la información recibida fue escasa en su contenido. Algunas embarazadas verbalizaron confusión ante qué comer y qué alimentos evitar, y sintieron que las matronas no se adaptaban a sus necesidades individuales. Otras embarazadas, por el contrario, encontraron que la información recibida era suficiente.
También destacaron la falta de información sobre el aumento de peso apropiado durante la gestación. La mayoría de las mujeres reconocieron que el embarazo es un momento en el que están más motivadas para cambiar sus hábitos alimenticios y mejorar su salud. En el estudio realizado por Mulliner y cols. (24) se entrevistaron a 17 mujeres embarazadas en Inglaterra, con el objetivo de explorar sus experiencias sobre la información recibida durante el embarazo y el apoyo que recibieron para tomar decisiones sobre su salud. La mayoría de las mujeres consideraron que las matronas no les daban suficiente información sobre nutrición y que no las apoyaban lo suficiente para tomar decisiones informadas sobre su salud. Sin embargo, también valoraron positivamente la relación con sus matronas y la confianza que les inspiraban.
En la investigación de Schmied y cols. (25), realizada con 23 mujeres australianas, se revela la importancia de la relación entre la embarazada y la matrona. Las mujeres valoran la empatía, el apoyo emocional y la información clara y concisa que les proporciona la matrona. Sin embargo, también se observó que algunas mujeres sentían que las matronas no les daban suficiente información sobre nutrición y que no se adaptaban a sus necesidades individuales.
En resumen, la percepción de las embarazadas sobre los consejos nutricionales recibidos varía según el estudio y el contexto cultural. Sin embargo, se observa una tendencia general a valorar positivamente la relación con las matronas, pero también a demandar más información y apoyo en materia de nutrición. Es importante que las matronas adapten sus consejos a las necesidades individuales de cada mujer y que les proporcionen información clara, concisa y basada en la evidencia científica.
La experiencia de ser madre es única y personal. Mónica López, presentadora de televisión, también vivió esta etapa y su evolución durante el embarazo fue seguida por la audiencia. A pesar de su discreción sobre su vida privada, se sabe que tuvo dos hijas y que su figura fue objeto de búsqueda en internet como "Mónica López embarazada". Esto demuestra el interés del público por las figuras públicas y su experiencia durante el embarazo.
En conclusión, el embarazo es un proceso complejo y multifacético que requiere una atención integral. La nutrición juega un papel fundamental en la salud de la madre y del bebé, y las matronas son un apoyo esencial para proporcionar información y orientación a las embarazadas. Es importante que las matronas estén bien formadas en materia de nutrición y que adapten sus consejos a las necesidades individuales de cada mujer. Además, es fundamental que se establezca una relación de confianza entre la embarazada y la matrona para que la mujer se sienta cómoda para expresar sus dudas y recibir el apoyo necesario.
