Tiempo de Lactancia Ideal para un Ternero: Factores Clave y Estrategias para un Destete Exitoso

El destete de terneros puede ser el momento más estresante en la vida de un ternero bovino. Este estrés puede tener varios orígenes, pudiendo deberse a causas sociales, físicas, nutricionales o incluso sanitarias. Se debería poner un gran interés en reducir al máximo la incidencia de estas causas estresantes porque ello repercutirá en el desempeño de los terneros.

Incluso, si los terneros se van a destinar a reposición, puede afectar a su vida productiva. En principio, si dejamos a parte los destetes precoces (2-3 meses de edad) por razones excepcionales, podríamos considerar una edad óptima de destete entre los 4 y 6 meses. Con este rango de edad podemos conseguir que el ternero ya tenga una buena capacidad de ingestión de otros alimentos que no sea sólo la leche materna (tras los 4 meses) y que la vaca tenga tiempo suficiente para recuperarse y facilitar la gestación del siguiente ternero.

La plena realización del mercado interior previsto en el artículo 7 A del Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea implica la supresión de todos los obstáculos en los intercambios intracomunitarios con vistas a la fusión de los mercados nacionales en un mercado único.

Factores que Influyen en el Estrés del Destete

El estrés del destete puede manifestarse de diversas maneras:

  • Estrés social: Debido en un primer momento a la pérdida de la madre y al cambio en la jerarquía social, especialmente si se junta con terneros de varios orígenes.
  • Estrés físico.
  • Estrés nutricional.
  • Estrés sanitario.

Estrés térmico en terneros lecheros: avances actuales y estrategias de prevención

Estrategias para Reducir el Estrés del Destete

En cuanto al cómo y dónde, podemos decir que el destete más habitual es el abrupto, es decir, sacar los terneros del cercado donde están con las madres y llevarlos a otro diferente sin que se vuelvan a ver. Este tipo de destete es el que mayor estrés produce, especialmente si, a pesar de no poder verse, se pueden escuchar.

Una primera medida para reducir el impacto del destete en el desempeño futuro de los terneros podría ser que éstos dispongan de pienso antes de ser destetados. Con esto lo que vamos a conseguir es, en primer lugar, mejorar el crecimiento de los terneros y por tanto el peso al destete. Esta razón podría ser suficiente para llevar a cabo este esfuerzo económico, pero hay otras razones que nos deberían llevar a suplementar los terneros antes del destete como puede ser que los terneros lleguen a este momento acostumbrados a consumir pienso, preferiblemente el mismo que van a tomar tras el destete.

Por un lado, se reducirá el estrés producido por el destete puesto que a la separación de la madre no se unirá una alimentación totalmente nueva. Por otro lado, siempre es más eficiente dar el pienso al ternero que a la vaca para que produzca más leche.

La segunda mejora que podemos introducir para reducir el estrés sería implementar estrategias de destete en varias fases, dividiendo las causas estresantes en varias etapas. En una primera fase el ternero dejaría de tener acceso a la leche de la madre, pero seguiría a su lado. Esto se puede conseguir si tenemos dos corrales contiguos, en los que podamos meter vacas y terneros por separado, cuya separación permita un contacto visual y nasal, pero no permita que el ternero mame.

Si no se dispone de estas instalaciones, la separación se puede suplir con anillos de destete que se pondría a los terneros en la nariz. Este anillo evita que el ternero pueda mamar. Para seguir reduciendo más aún el estrés producido se podría sacar a las vacas del cercado y dejar los terneros en el mismo donde estaban, al menos durante unos días.

Reducir el estrés que provoca el destete de los terneros repercutirá positivamente en la vida productiva y reproductiva de los terneros. Si quieres saber más sobre cómo influye el estrés en el comportamiento del ganado, no te pierdas este artículo

La fase pre-destete es la más importante de todo el ciclo de recría de terneras. El gráfico 1 muestra la cantidad de leche o lactoreemplazantes suministrada a terneras en los EE. UU. Estos resultados proceden de una encuesta realizada por el Sistema Nacional de Monitores de Salud Animal del Ministerio de Agricultura de los EE. UU (NAHMS - USDA) sobre prácticas de manejo de ganado lechero, publicado en 2016.

Gráfico 1. Suministro de leche o lactoreemplazante a terneras en EE. UU.

Como se puede observar en el gráfico, más de la mitad de las granjas (56.5 %) estaban alimentando a sus terneras con 5 litros de leche o menos. Además, los autores encontraron diferencias en el manejo según el tamaño de las granjas.

Está demostrado que suministrar 4 - 5 L de leche o lactoreemplazante no es suficiente para garantizar un adecuado crecimiento de los animales e, incluso, en algunas ocasiones cuando las temperaturas ambientales son bajas, ni siquiera para cubrir las necesidades de mantenimiento. Además, un mejor plano nutritivo antes del destete mejora el desarrollo de la glándula mamaria y aumenta la producción lechera después del parto.

Por otro lado, un suministro excesivo de leche, además de no ser económicamente rentable, provoca una disminución en el consumo de pienso de arranque y, por consiguiente, la falta de desarrollo del rumen. Según la encuesta discutida anteriormente, más del 20 % de las granjas lecheras de EE. UU ofrecían cantidades muy altas de leche (8 litros o más) a sus terneras.

Durante 6 semanas, los investigadores (Hu y col., 2019) alimentaron a los terneros de 3 - 4 días de vida con dos niveles de lactoreemplazante (690 o 1000 g/día) dividido en dos tomas diarias, y pienso de arranque texturizado a libre disposición. La GMD de los terneros durante las primeras 8 semanas fue similar entre los dos programas alimentarios (0.63 kg/día). Además, los autores evaluaron la digestibilidad de los nutrientes en los dos grupos de terneros a los 51 - 55 días de empezar el experimento.

La digestibilidad de la materia seca (76.5 vs. 70.3 %), la fibra (37.2 vs. 22.7 %) y la proteína (28.8 vs. 72.6 %) fue significativamente superior en los terneros alimentados con menor cantidad de lactoreemplazante.

A las 8 semanas, los terneros fueron agrupados en lotes de cuatro y alimentados con el mismo pienso de arranque mezclado con 5 % de heno hasta que tuvieron 16 semanas de edad. Durante esta fase, los terneros alimentados con menos leche en la fase lactante consumieron un poco menos de pienso (2.92 kg/día) que los animales que recibieron más leche (3.12 kg/día). Sin embargo, la GMD durante este periodo fue un 9 % superior en los terneros alimentados con menos leche (0.99 vs. 0.92 kg/día).

En un programa de alimentación de terneras, el consumo de concentrados es tan importante como el consumo de leche. Suministrar cantidades excesivas de leche o lactoreemplazante limita el desarrollo del rumen y puede afectar el crecimiento de las terneras después del destete.

Por el contrario, cantidades mínimas de leche (4 - 5 L) no son suficiente para cubrir los requerimientos energéticos de estos animales. Un programa de recría que combine el suministro moderado de leche (6 - 7 litros/día) o lactoreemplazante (650 - 700 g/día) junto con un pienso de arranque texturizado de buena calidad garantiza un adecuado crecimiento de las terneras antes y después del destete.

Legislación y Bienestar Animal

Es importante considerar la legislación vigente en cuanto al bienestar de los terneros durante el periodo de lactancia y destete. Algunas regulaciones incluyen:

  • No se mantendrá encerrado a ningún ternero de más de ocho semanas de edad en recintos individuales, a menos que un veterinario haya certificado que su salud o comportamiento requiere que se le aísle para que pueda recibir un tratamiento.
  • Todos los equipos automáticos o mecánicos indispensables para la salud y el bienestar de los terneros se inspeccionarán al menos una vez al día.
  • Cuando se utilice un sistema de ventilación artificial, se dispondrá de un sistema de sustitución adecuado para garantizar la suficiente renovación del aire para salvaguardar la salud y el bienestar de los terneros en caso de que se averíe dicho sistema, así como de un sistema de alarma que advierta de la avería al ganadero.
  • No se mantendrá permanentemente a los terneros en la oscuridad.
  • Todos los terneros estabulados deberán ser inspeccionados por el propietario o el responsable de los animales, al menos, dos veces al día, y los mantenidos en el exterior, como mínimo, una vez al día.
  • No se deberá atar a los terneros, con excepción de los alojados en grupo, que podrán ser atados durante períodos de no más de una hora en el momento de la lactancia o de la toma del producto sustitutivo de la leche.
  • Los establos, jaulones, utensilios y equipos destinados a los terneros se limpiarán y desinfectarán de forma adecuada para prevenir infecciones cruzadas y la aparición de organismos patógenos.
  • Los suelos no serán resbaladizos, pero tampoco presentarán asperezas, para evitar que los terneros se hieran, y se construirán de tal forma que no ocasionen heridas o daños a los terneros que permanezcan de pie o se tiendan sobre ellos.
  • Todo ternero recibirá una alimentación adecuada a su edad, peso y necesidad fisiológicas y de comportamiento, con el fin de propiciar en él un buen estado de salud y un adecuado nivel de bienestar.
  • Todos los terneros recibirán, al menos, dos raciones diarias de alimentos.

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