La amoxicilina es un antibiótico perteneciente a la familia de las penicilinas, reconocido por su acción bactericida, es decir, su capacidad para destruir microorganismos. Se utiliza comúnmente para tratar diversas infecciones causadas por gérmenes sensibles a este antibiótico.
Usos Comunes de la Amoxicilina
Entre las infecciones más frecuentes que se pueden tratar con amoxicilina se incluyen:
- Amigdalitis
- Otitis media aguda
- Sinusitis
- Neumonías
- Infecciones de orina
- Infecciones de piel
- Infecciones dentales
Resistencia a los Antibióticos
Las bacterias desarrollan mecanismos de defensa contra los antibióticos, creando resistencias. Algunos microbios producen enzimas llamadas betalactamasas que impiden que la amoxicilina actúe eficazmente.
Los errores más comunes incluyen tomar la amoxicilina por menos días de los indicados o no respetar el intervalo de horas entre tomas, generalmente cada 8 horas.
¿Cuándo y Cómo Tomar Amoxicilina?
Es crucial seguir las indicaciones del médico respecto al intervalo entre cada toma y la duración del tratamiento. En la amoxicilina el intervalo más frecuente es cada 8 horas, pero en algunos casos su médico le puede indicar tomarla cada 12 horas. No cumplir con estas indicaciones puede llevar a una recaída y prolongar el tiempo de recuperación.
Al igual que el resto de antibióticos, la amoxicilina no tiene ninguna actividad contra los virus. Los virus causan enfermedades tan frecuentes como el catarro, la gripe y la mayoría de amigdalitis y de bronquitis. No produce ningún beneficio su utilización en estos casos y si que produce aumento de las resistencias.
Efectos Secundarios y Precauciones
En general, la amoxicilina es bien tolerada, pero puede causar náuseas, diarreas, erupciones cutáneas e infecciones por hongos en boca o vagina.
Interacciones Medicamentosas
La amoxicilina presenta pocas interacciones con otros medicamentos, no obstante, advierta a su médico si está tomando alopurinol (medicamento utilizado para descender el ácido úrico) ya que pueden aumentar las reacciones alérgicas en la piel, o si está tomado metotrexato (fármaco que se puede utilizar en la artritis reumatoide, en otras enfermedades reumáticas y en algunos tipos de cánceres) ya que puede incrementar la concentración del metotrexato. La amoxicilina, como otros muchos antibióticos, puede disminuir la eficacia de los anticonceptivos orales.
Infecciones urinarias en el embarazo: Causas, riesgos y cómo prevenirlas | Maternar.co
Amoxicilina y Embarazo
La amoxicilina se considera segura durante el embarazo y la lactancia, en caso de ser necesaria su utilización. Sin embargo, es fundamental considerar los cambios fisiológicos que ocurren durante el embarazo, ya que estos pueden alterar los efectos farmacológicos del medicamento.
Las infecciones son uno de los problemas más frecuentes durante el embarazo (p. ej., infecciones urinarias) y los antimicrobianos son medicamentos utilizados a menudo en el tratamiento de las infecciones en las mujeres embarazadas. El embarazo es una situación especial, en la que se producen cambios fisiológicos en la mujer.
Los cambios farmacocinéticos que ocurren durante el embarazo (volumen de distribución, metabolismo hepático, aclaramiento renal) pueden alterar los efectos farmacológicos y, además, también hay que tener en cuenta el posible riesgo teratogénico y la toxicidad de los medicamentos en el embrión y el feto.
En general, hay escasa información farmacocinética respecto al uso y la dosificación adecuados de los antimicrobianos en las mujeres embarazadas. A menudo se han utilizado los antimicrobianos en el tratamiento de las embarazadas, pero sin ensayos clínicos que hayan evaluado previamente su eficacia y su seguridad en esta población específica.
Aunque es poco probable que los antimicrobianos que ya han demostrado ser eficaces en el tratamiento de mujeres no embarazadas no lo sean en las embarazadas, los cambios fisiológicos en el embarazo hacen difícil definir la dosificación óptima de los antimicrobianos en ausencia de datos empíricos.
Además, los cambios fisiológicos durante el embarazo varían mucho del primer al tercer trimestre del embarazo. Por otra parte, la mayoría de antimicrobianos cruzan la barrera hematoplacentaria, pero los datos relacionados con el potencial teratogénico y la toxicidad embrionaria, fetal y neonatal de estos fármacos son limitados.
Riesgos y Categorías de la FDA
La información sobre los efectos teratogénicos de los antimicrobianos en mujeres embarazadas proviene de diversas fuentes, incluyendo estudios en animales. La Food and Drug Administration (FDA) clasifica los medicamentos en diferentes categorías de riesgo durante el embarazo.
| Categoría de Riesgo FDA | Descripción |
|---|---|
| A | Uso seguro durante todos los períodos del embarazo avalado por estudios en humanos. |
| B | Uso seguro en animales, sin estudios clínicos específicos en humanos. Se acepta su uso durante el embarazo. |
| C | Estudios en animales han registrado efectos embriotóxicos o teratógenos. Su uso en embarazadas debe ser bajo control médico. |
| D | Evidencias de riesgo para el feto humano. El beneficio de su uso podría ser superior al riesgo bajo riguroso control médico. |
| X | Medicamentos teratógenos contraindicados en el embarazo. |
Penicilinas y Cefalosporinas
Las concentraciones plasmáticas de las penicilinas y de las cefalosporinas en las mujeres embarazadas son menores que en las mujeres no embarazadas debido a un aumento de la eliminación renal, que condiciona una semivida de eliminación más corta y un incremento del volumen de distribución. Las penicilinas y las cefalosporinas atraviesan la placenta. No hay pruebas de que las penicilinas y las cefalosporinas sean teratogénicas en animales o en humanos, y, por tanto, estos antibióticos se consideran antibióticos seguros durante el embarazo.
La información sobre la combinación de amoxicilina y ácido clavulánico es menor. En el ensayo clínico ORACLE, que evaluó la eficacia del tratamiento antibiótico en las mujeres embarazadas con rotura prematura de membranas, el tratamiento con la combinación de amoxicilina y ácido clavulánico no tuvo un efecto significativo en la prolongación del período de gestación, pero se asoció con un incremento de la incidencia de enterocolitis necrosante en los niños expuestos al tratamiento antibiótico en comparación con los no expuestos.
No obstante, en un estudio de seguimiento posterior durante 7 años no se observó que la exposición al tratamiento con amoxicilina y ácido clavulánico se asociará con alteraciones funcionales en los niños expuestos. Aunque hay poca información, se considera que imipenem-cilastatina es un fármaco seguro y eficaz durante el embarazo.
Infecciones Urinarias Durante el Embarazo
La alta prevalencia de las infecciones de orina durante la gestación se debe a los cambios físicos y funcionales que se producen durante el embarazo en las vías urinarias: aumenta el volumen de la vejiga, disminuye el tono vesical y uretral, aumenta el pH de la orina, existe un enlentecimiento en la evacuación urinaria, aumenta el reflujo vésicoureteral y aumenta la secreción urinaria de glucosa y estrógenos.
Se diagnostica mediante un urocultivo (cultivo de la orina) que debe realizarse a toda embarazada en la primera visita al ginecólogo. Si el cultivo de orina demuestra la presencia de más de 100.000 UFC/ml se diagnostica de una infección de orina y bacteriuria asintomática.
Esta infección de orina, aunque no produzca síntomas, debe tratarse porque está demostrado que entre el 20-40% de todas las bacteriurias asintomáticas no tratadas producen pielonefritis aguda. El tratamiento indicado como primera opción de la bacteriuria asintomática es la amoxilicina junto con ácido clavulánico vía oral 3 veces al día durante 7 días.
Bacteriuria Asintomática en el Embarazo
La bacteriuria en el embarazo se refiere a la presencia de bacterias en la orina durante la gestación, una condición que puede ser asintomática o presentar síntomas asociados a infecciones del tracto urinario. La bacteriuria asintomática en el embarazo es especialmente relevante debido a su potencial para causar complicaciones tanto maternas como fetales si no se detecta y trata adecuadamente.
La bacteriuria se define como la presencia de bacterias en orina, detectada mediante un cultivo microbiológico. La bacteriuria asintomática ocurre en aproximadamente el 2-10% de las mujeres embarazadas. Durante el embarazo, ciertos factores predisponen a la aparición de bacteriuria debido a cambios anatómicos y fisiológicos.
El tratamiento de la bacteriuria asintomática en el embarazo es esencial para prevenir complicaciones graves. El cribado sistemático de la bacteriuria en el embarazo es una recomendación estándar en la atención prenatal. La identificación y el tratamiento oportuno de la bacteriuria asintomática son fundamentales para proteger la salud materna y fetal, reduciendo el riesgo de complicaciones graves.
Alternativas a la Amoxicilina
Las guías de práctica clínica posicionan la fosfomicina trometamol (3 g en una única dosis) como tratamiento de elección en la cistitis aguda no complicada, puesto que los uropatógenos más comunes son sensibles, y es de espectro reducido. No está indicado el uso de fluoroquinolonas o la asociación amoxicilina/ácido clavulánico para la infección urinaria baja no complicada.
En un estudio comparativo, se reclutaron 131 mujeres, de las cuales se excluyeron 22 (10 en el grupo de amoxicilina-clavulánico y 12 en el de fosfomicina). Se incluyeron en el estudio 109 mujeres (56 en el grupo de amoxicilina-clavulánico y 53 en el de fosfomicina). El porcentaje de esterilidad de los cultivos con los dos tratamientos fue similar (p=0.720). (RR 1.195 IC 95%: 0.451-3.165). El grado de cumplimentación fue igual para los dos grupos (p=0.057). (RR 2.066 IC 95%: 1.725-2.474). Se obtuvo un mayor número de efectos adversos y de reinfecciones en el grupo de amoxicilina-clavulánico (p=0.019 y p=0.032 respectivamente). El número de recurrencias fue similar para los dos grupos de tratamiento (p=l). (RR 1.05 IC 95%: 0.064-17.352) y también el de persistencias (p=0.262).
Conclusiones del Estudio Comparativo
El tratamiento de la BA de la embarazada con monodosis de fosfomicina es tan eficaz como la pauta estándar de siete días con amoxicilina-clavulánico, con un mejor perfil de cumplimentación y seguridad con la pauta de fosfomicina.
