El acceso a un aborto sin riesgos es un componente esencial de una sociedad justa e igualitaria, y es fundamental para la realización de todos los derechos humanos, ha afirmado Amnistía Internacional. La organización ha publicado su política actualizada sobre el aborto, que se ajusta a la evolución del derecho y las normas de derechos humanos.
La política prepara a la organización para emprender trabajo de campaña y de incidencia más sólido acerca del aborto y para apoyar mejor a los movimientos locales que promueven los derechos sexuales y reproductivos.
En sintonía con estos cambios, Amnistía Internacional ha actualizado su postura para asegurarse de que está en mejores condiciones de cuestionar todas las violaciones de derechos humanos que se cometen debido a la penalización del aborto, propugnar la eliminación de todas las barreras que se oponen al aborto sin riesgos y promover la justicia reproductiva, de género y económica.
La política actualizada reconoce el aborto, practicado de manera que respete los derechos humanos, la autonomía y la dignidad, como un derecho de todas las mujeres y niñas, además de personas intersexuales y transexuales que pueden quedarse embarazadas. Amnistía Internacional pide también el acceso universal al aborto sin riesgos y a la atención y la información asociadas a su práctica, además de su total despenalización.
#Aborto informe de Amnistia Internacional - #TPANoticias
Principios Clave de la Política Actualizada de Amnistía Internacional sobre el Aborto
La política actualizada de Amnistía Internacional:
- Reconoce que todas las personas que pueden quedarse embarazadas tienen derecho al aborto.
- Pide el acceso universal a aborto sin riesgos, lo antes que sea posible y en la etapa más avanzada que sea necesario, y la provisión de atención posterior al aborto y de información relacionada con el aborto basada en evidencia científica.
- Reconoce que las decisiones relativas al embarazo y el aborto repercuten directamente en la totalidad de los derechos humanos.
- Pide la eliminación del aborto de la legislación penal y otras leyes y políticas punitivas, y que se deje de sancionar a las mujeres, niñas y todas las personas que pueden quedarse embarazadas, proveedores de atención de la salud y otras personas por obtener, prestar servicios de aborto o ayudar en su práctica.
- Pide que se reformen las leyes y políticas que limitan el acceso al aborto a circunstancias concretas.
- Confirma que la protección de los derechos humanos comienza al nacer, de conformidad con el derecho internacional.
- Pide a los Estados que hagan efectivos los derechos económicos y sociales mediante la promoción de políticas que empoderen a las mujeres, niñas, o a personas intersexuales o transexuales embarazadas para tomar decisiones libres sobre su vida reproductiva, incluso mediante el acceso a atención de la salud, seguridad social y medios para conseguir un nivel de vida adecuado.
“Unas 47.000 mujeres mueren cada año tras practicarse abortos en condiciones de riesgo. Esta tragedia mundial sólo acabará cuando el aborto se despenalice totalmente y sea accesible y asequible para todas las personas. El aborto debe recibir la misma consideración que cualquier otro servicio de salud, y toda persona que intente acceder a un aborto debe ser tratada con compasión y dignidad y respetado sus derechos humanos”, ha afirmado Rajat Khosla, director general de Investigación y Trabajo de Incidencia de Amnistía Internacional.
“Nuestra política actualizada se ha elaborado en consulta con personas expertas en derechos humanos, profesionales médicos y el movimiento de Amnistía Internacional, y se basa en años de investigación e interacción con mujeres y niñas cuyas vidas han sido destrozadas por leyes restrictivas. Seguiremos reclamando que los gobiernos respeten la autonomía reproductiva y haciendo campaña por el acceso a aborto sin riesgos para todas las personas que lo requieran, sin que medie discriminación, coacción o estigma”.
“El aborto no es un asunto aislado. Negar a las personas el derecho a tomar decisiones sobre su propio cuerpo perpetúa la desigualdad económica y de género, y afianza el estigma y la discriminación”, ha afirmado Rajat Khosla.
Es por ello que los intentos de prohibir o restringir el aborto no consiguen reducir el número de abortos; lo que hacen es obligar a las personas a someterse a abortos inseguros.
Manifestación por el aborto legal en Argentina
Desafíos y Obstáculos al Acceso al Aborto Seguro
El acceso a un aborto seguro constituye un derecho que debería poseer toda mujer, niña o persona que pueda quedarse embarazada. Su supresión provoca la violación de múltiples derechos como el derecho a la propia vida, a la salud, a la intimidad, a la autonomía o a no sufrir ni violencia, ni discriminación.
Sin embargo, todavía existen países como Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Malta, Andorra, Polonia o Marruecos en los que el aborto continúa estando penado o limitado a circunstancias muy específicas. Esto supone que 700 millones de mujeres en edad reproductiva no tienen acceso a servicios de aborto legales y seguros. Pero, no son las únicas que tienen que enfrentarse a restricciones legales en el aborto, ya que el 41% de las mujeres en edad de procrear viven en países con leyes muy estrictas sobre el aborto o en los que a pesar de que el aborto sea legal, no tienen medios para ofrecer un aborto seguro y accesible.
Algunos de los obstáculos con los que las mujeres pueden encontrarse además de una legislación restrictiva, son la poca disponibilidad de servicios, los costes elevados, la estigmatización, la objeción de conciencia del personal sanitario, o la exigencia de requisitos innecesarios como el suministro de información engañosa.
Algunos de los obstáculos con los que las mujeres pueden encontrarse además de una legislación restrictiva, son la poca disponibilidad de servicios, los costes elevados, la estigmatización, la objeción de conciencia del personal sanitario, o la exigencia de requisitos innecesarios como el suministro de información engañosa.
Muchas mujeres que quieren ejercer su derecho a decidir sobre su embarazo y maternidad se ven obligadas a desplazarse a otros países (o a otros estados en el caso de Estados Unidos o México). Una posibilidad a la que no todas pueden acceder porque la desigualdad socioeconómica también cuenta negativamente en el acceso a un derecho al aborto seguro.
Además, existen numerosas barreras que afectan de forma desproporcionada a ciertos grupos, como personas negras y de otras comunidades racializadas, pueblos indígenas, migrantes en situación irregular, personas transgénero, residentes de zonas rurales y quienes viven en situación de pobreza.
El hecho de imponer restricciones en el acceso a un aborto seguro, no desemboca en un menor número de abortos, sino en un mayor número de mujeres y niñas que tienen que poner su vida en riesgo para que se les practique un aborto en unas condiciones que no cumplen los mínimos sanitarios.
Estadísticas Clave Sobre el Aborto a Nivel Mundial
En 2024, la OMS afirmaba que seis de cada diez embarazos no deseados terminan en aborto, lo que representa aproximadamente el 30% del total de embarazos a nivel mundial. La tasa de aborto no es tan diferente entre los países en los que está prohibido y los que no, siendo 36 por 1000 en el primer caso y 39 por 1000 en el segundo.
| País | Situación del Aborto |
|---|---|
| Nicaragua | Penalizado |
| El Salvador | Penalizado |
| República Dominicana | Penalizado |
| España | Legal (con restricciones) |
| Irlanda del Norte | Legal (con restricciones) |
| Polonia | Restringido |
| Marruecos | Penalizado |
Obligar a una mujer a continuar con su embarazo o buscar un método de aborto inseguro constituye una violación de sus derechos humanos. Por eso, no podemos permitir que se dé marcha atrás en los avances conseguidos en derechos sexuales y reproductivos.
Manifestación por el derecho al aborto libre, seguro y gratuito en el centro de Madrid
Ejemplos de Restricciones y Avances en Diferentes Países
En España aunque la ley sobre el acceso al aborto señala que la prestación sanitaria de la interrupción voluntaria del embarazo se realizará en centros de la red sanitaria pública o vinculados a la misma, en la realidad esto es excepcional, ya que la mayoría de los abortos se realizan en centros privados (8 de cada 10), produciéndose una barrera de acceso al aborto muy importante.
Aunque el aborto fue despenalizado recientemente en Irlanda del Norte, la desigualdad y los impedimentos para acceder a los servicios, además del estigma asociado al aborto siguen impidiendo que las personas reciban los cuidados de aborto que necesitan. Muchas mujeres no pueden acceder a servicios de aborto al vivir en localidades remotas.
En Marruecos, el aborto está penalizado en casi todas las circunstancias y las mujeres que viven en la pobreza no pueden pagarse un aborto clandestino. Ante la amenaza de cárcel, muchas recurren a métodos clandestinos y peligrosos para interrumpir el embarazo.
Tras décadas de la despenalización del aborto en Texas, en 2021 entró en vigor una ley que prohíbe el aborto a partir de las 6 semanas de gestación, antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas. Esta medida constituye un paso atrás en el derecho al aborto, obligando a las mujeres a darse cuenta de su embarazo y tomar una decisión en un periodo de tiempo demasiado corto.
En respuesta a una declaración del Vaticano, Amnistía Internacional ha rebatido la afirmación del cardenal Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, respecto a que el Vaticano iba a retirar su ayuda económica a la organización. “No hemos aceptado fondos del Vaticano y no aceptamos fondos de ningún otro Estado para llevar a cabo nuestra labor contra las violaciones de derechos humanos”, ha manifestado Kate Gilmore, secretaria general adjunta ejecutiva de Amnistía Internacional.
¿Qué derechos humanos se vulneran cuando se prohíbe el aborto?
Los derechos sexuales y reproductivos y la capacidad de las mujeres para controlar su fertilidad y reproducción, también mediante el acceso al aborto, son fundamentales para la realización plena de los demás derechos humanos: el derecho a la autonomía personal y la capacidad de decidir sobre su maternidad y embarazos; el acceso a la salud; el derecho a la intimidad; el derecho a la igualdad y no discriminación por motivos de edad, etnia, religión, recursos económicos; el derecho a la igual protección ante la ley; el derecho a no sufrir violencia, e incluso el derecho a la vida.
Son estos derechos los que no protegen los Estados cuando criminalizan el aborto. Porque penalizar el aborto no lo impide, sólo hace que sea menos seguro.
Concentración a favor del derecho al aborto el 6 de mayo de 2022 en París
