Amenaza de Parto Prematuro: Causas, Síntomas y Tratamiento

El parto prematuro es aquel que acontece antes de la 37ª semana de embarazo. La amenaza de parto prematuro es la aparición de contracciones uterinas regulares (no siempre dolorosas) acompañadas de modificaciones en el cuello del útero antes de la semana 37. Es decir, una gestante puede tener contracciones antes de la semana 37, pero si no ha dilatado o no ha acortado la longitud del cuello del útero no se considera amenaza de parto prematuro.

Tras superar el segundo trimestre de embarazo y empezar el tercer trimestre de embarazo, la amenaza de un parto prematuro está mucho más presente. Si estás embarazada y te adentras en la última etapa de embarazo debes tener cuenta que puedes sufrir un parto prematuro espontáneo, incluso aunque tengas tu parto programado.

Se considera un parto prematuro cuando el bebé nace con más de tres semanas de antelación a la fecha estimada del parto. En función de la semana en la que nazca el bebé se pueden distinguir diferentes niveles:

  • Parto prematuro extremo: nacimiento prematuro antes de la semana 28.
  • Muy prematuro: entre la semana 28 y 32 de gestación.
  • Prematuro moderado-tardío: parto ocurrido entre la semana 32 y 37.

La amenaza de parto prematuro (APP) es un cuadro clínico caracterizado por la presencia de contracciones uterinas regulares con modificaciones cervicales, que se produce entre las 22+0 y 36+6 semanas de gestación en gestantes con membranas amnióticas íntegras.

Causas del Parto Pretérmino

Hay muchas causas de parto prematuro. En ocasiones existe una causa identificable, pero en otras no. Se calcula que alrededor del 5-15% de los nacimientos ocurren de forma prematura. A pesar de que en algunos casos se puede sospechar cuál es la causa que ha provocado un parto prematuro, en muchas ocasiones la etiología exacta es bastante confusa y desconocida.

No se puede hablar sobre unas determinadas causas que provoquen que el parto sea prematuro. Algunos de los factores que puedan causar un parto prematuro no están relacionadas directamente con tu estilo de vida. Pero si que se pueden llevar a cabo determinadas acciones para disfrutar de un embarazo mucho más saludable y sin ningún tipo de complicación.

No obstante, se han descrito algunos factores de riesgo relacionados con un aumento en la probabilidad de nacimiento de un bebé prematuro. Es importante analizar estos factores de riesgo en función de la naturaleza de cada uno de ellos: gestacional o materna.

Factores de Riesgo Gestacionales

Algunas condiciones durante la gestación pueden aumentar la posibilidad de parto prematuro, como por ejemplo:

  • Embarazo múltiple.
  • Polihidramnios: presencia excesiva de líquido amniótico.
  • Problemas uterinos o insuficiencia cervicouterina.
  • Defectos en la placenta: desprendimiento prematuro o placenta previa.
  • Ganancia de peso insuficiente o excesiva en el embarazo.
  • Sangrados en el embarazo.
  • Poco tiempo entre embarazos (sería recomendable dejar un intervalo de 18 meses entre un parto y un nuevo embarazo).

No obstante, un embarazo en el que no haya estos factores de riesgo mencionados también podría finalizar con un parto prematuro.

Factores de Riesgo Maternos

Ciertas condiciones en la mujer embarazada pueden incrementar la amenaza de sufrir un parto prematuro. Si antes de la semana 37 de gestación se experimenta alguno de estos síntomas, es importante acudir cuanto antes al hospital:

  • Sangrado vaginal.
  • Dolor o presión abdominal, especialmente en la parte baja.
  • Dolor de espalda que no cesa.
  • Contracciones regulares y frecuentes.
  • Expulsión del tapón mucoso.
  • Rotura prematura de membranas, que conlleva una pérdida acuosa por la vagina. Puede ser un goteo o de manera más abundante.

En cualquier caso, es importante que, ante cualquier síntoma sospechoso o duda, la embarazada consulte cuanto antes con el especialista.

Como prevenir el parto prematuro

Síntomas de un Parto Prematuro

Puede que puedas notar ciertas señales de parto prematuro que puedan avisarte que vas a tener que dar a luz a tu bebé. Son varios los síntomas que se pueden sufrir en un parto prematuro. Como siempre señalamos cada cuerpo es un mundo, por lo que cada embarazada puede sufrir unos u otros síntomas. A modo informativo si que podemos tener en cuenta los síntomas o signos más comunes entre las embarazadas que suelen sufrir un parto prematuro.

Cuando tengas cualquier duda, siempre es recomendable acudir al médico o a la ginecóloga, puesto que los profesionales siempre te darán una visión o diagnóstico mucho más certero. Además, siempre que sufras algunos de estos síntomas no lo debes dudar, acude al médico.

Diagnóstico

Cuando una mujer presenta síntomas de parto prematuro, existen pruebas médicas que se pueden realizar para confirmar el diagnóstico:

  • Monitorización de las contracciones.
  • Medición del cuello uterino por ecografía, para ver si está acortado.

También podría realizarse un análisis de la secreción vaginal para ver si se trata de líquido amniótico o para detectar ciertas infecciones.

Si la mujer está en trabajo de parto prematuro, será hospitalizada. El principal objetivo será frenar las contracciones (tocólisis) y administrar fármacos para la maduración de los pulmones del bebé (corticoides).

Tratamiento ante un posible parto prematuro

Siempre que sea posible, la primera estrategia será retrasar el nacimiento. Cuando la mujer está ingresada en el hospital por trabajo de parto prematuro, se administra suero de forma intravenosa para que esté lo mejor hidratada posible.

Además, cabe la posibilidad de que el médico suministre fármacos llamados tocolíticos para frenar el trabajo de parto y las contracciones uterinas. Con respecto al niño, una de las complicaciones más habituales en el nacimiento de un bebé prematuro es que sus pulmones son todavía demasiado inmaduros y pueden sufrir graves problemas respiratorios. Para evitarlo, es muy probable que se administren corticoides a la embarazada que estimulan la maduración de los pulmones fetales.

Bebés prematuros y cuidados especiales

Un nacimiento antes de tiempo puede suponer graves problemas de salud para los bebés prematuros. Como hemos mencionado, cuanto antes se produzca el parto prematuro, más riesgo de complicaciones para el bebé.

Los problemas del aparato respiratorio son de los más habituales en los recién nacidos prematuros. También son frecuentes los problemas para controlar la temperatura corporal y hay más riesgo de que puedan presentar problemas cerebrales, cardiacos, sanguíneos, en el sistema digestivo e inmunológico.

También pueden presentar dificultades para alimentarse, ya que no coordinan correctamente la succión, la deglución y la respiración. Por todo ello, es probable que el bebé prematuro ingrese en la unidad de cuidados intensivos neonatal (UCIN) para poder recibir los cuidados y el monitoreo requeridos, hasta que pueda respirar sin ayuda externa, alimentarse, aumentar de peso y mantener la temperatura corporal.

No obstante, también podrían surgir complicaciones a largo plazo en los nacidos prematuros, como retraso en el desarrollo, problemas de comportamiento y aprendizaje, así como en la visión y audición.

Factores de riesgo y prevención

Es posible reducir el riesgo de parto prematuro consultando al médico antes del embarazo, especialmente para las mujeres que padecen enfermedades crónicas, ya que permiten identificar los problemas desde el comienzo y tratarlos.

Si la mujer tiene aumentado el riesgo de tener un trabajo de parto prematuro, puede adoptar ciertas medidas para tratar de favorecer que el embarazo llegue a término, aunque es posible que no pueda prevenir un parto prematuro.

Asegúrate de acudir a las revisiones durante el embarazo. Si tienes un embarazo de alto riesgo, se pueden tomar medidas preventivas para evitar un parto prematuro: Por ejemplo, la administración de la hormona progesterona puede reducir el riesgo de otro parto prematuro si ya has tenido un parto prematuro.

Un estilo de vida sano es condición indispensable para un embarazo saludable. Las infecciones en la zona genital pueden ser causa de parto prematuro. Por eso es importante que des prioridad a una buena higiene íntima, pero ten cuidado de no excederte. La flora vaginal natural protege contra los agentes patógenos. Si la limpias con productos de cuidado agresivo inadecuados, alterarás el equilibrio y posiblemente causarás daños.

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