El presente artículo explora las ideas expuestas por Johann Jakob Bachofen en su obra "Matriarcado", con respecto al sistema ginecocrático que, según él, imperó en las primeras sociedades prehistóricas. Se analizará su desarrollo a lo largo de la historia y su declinación ante el advenimiento del patriarcado como sistema regulador de la sociedad, vigente aún en la actualidad.
El concepto del matriarcado se debe a Johann Jakob Bachofen, un jurista suizo que en 1861 trató de demostrar su existencia en el ensayo "Derecho materno". Bachofen cree que, en algún momento de la historia, la humanidad se rigió por un matriarcado caracterizado por la autoridad de los mitos, la práctica del animismo y una cierta irracionalidad. Después llegó el patriarcado, que trajo el orden y la razón.
Es importante establecer una base: no hay evidencias incontestables de que el matriarcado, entendido como antítesis del patriarcado, existiera en algún momento de la historia. Sin embargo, lo que sí hay, y hubo, son sistemas sociales en los que la mujer ocupa un lugar importante.
El mito es la exégesis del símbolo. Desarrolla en una serie de acciones externamente relacionadas el contenido condensado del símbolo, asemejándose al discurso filosófico al fraccionar un pensamiento en diversas imágenes conexas, cediendo al receptor la tarea de extraer las últimas consecuencias de tal conexión. La combinación del símbolo con su mito explicativo constituye un fenómeno que requiere máxima atención. Fue el mito el que logró reavivar la antigua dignidad de la simbólica órfica.
Dado que verter el contenido de las doctrinas mistéricas en palabras hubiese representado una violación de la ley suprema, la única vía permitida era exponerlas por medio de los mitos. Esta es la razón de que el tesoro de los mitos se convirtiera en el lenguaje de los sepulcros. Si por regla general se utilizaban los epitafios para indicar tan solo pormenores de segundo orden, los pensamientos más elevados vinculados a la muerte y a los sepulcros se han expresado, con ayuda del arte, en la forma de los mitos. El símbolo quedó paulatinamente relegado a un segundo plano, y el mito.
Johann Jakob Bachofen, autor de "Matriarcado"
Conceptos Clave: Matrifocalidad, Matrilinealidad y Matrilocalidad
El antropólogo británico Kasper Malinowski se encargó después de aclarar la confusión: una cosa es «matrifocalidad», aquellas estructuras familiares en las que la madre es la cabeza de familia; otra «matrilinealidad», cuyo sistema de descendencia se define por vía materna y, otra, la «matrilocalidad», que se refiere a que el núcleo familiar vive con la madre de la mujer y sus antepasados maternolineales. En cualquiera de estas tres organizaciones sociales el peso de la mujer en la estructura política es inmenso, pero no absoluto. De ahí que expertas como la arqueóloga Encarna Salahuja sugieran no hablar de matriarcado, sino de sociedades matristas, para referirnos a aquellas no patriarcales, de las que sí hay claras evidencias.
Acaso se tratase de sociedades tejidas con un sistema igualitario, en el decir de la experta en Arqueología e Historia Carmen Olària, quien asegura que los lazos de parentesco serían exclusivamente matrilineales, «ya que sólo la mujer podía reconocer a su propia progenie».
Distribución de la Matrilinealidad en África
Ejemplos de Sociedades Matrilineales y Matrifocales
Lo más parecido a la idea genérica de matriarcado son los minangkabau, una comunidad de cuatro millones de indígenas musulmanes emplazada en Sumatra, Indonesia. Es la sociedad matrilineal más grande del mundo, con propiedades, nombres, apellidos y tierras que pasan de madre a hija y donde el hombre es considerado un huésped en la casa de su esposa.
Lo mismo sucede en las laderas del Himalaya, en el lago Lugu, con la etnia mosuo. Las mujeres mosuo, como las minangkabau, son las dueñas de las propiedades y administradoras únicas de las posesiones del poblado. No existe el matrimonio como institución. Ellas, además, pueden ejercer la poliandria, bien para tener hijos con hombres distintos, bien para tomarlos como amantes. Cuando las niñas cumplen 14 años reciben un regalo del padre y, tras una celebración en la que participan los miembros de la comunidad, un espacio propio dentro de la casa. A partir de esta edad, pueden yacer libremente con quien deseen.
De filiación matrilineal también encontramos a los bribi, asentados en Costa Rica y Panamá; los akan, desplegados por África occidental; la tribu wodaabe, una comunidad islámica nómada que se mueve entre el Sahel, Camerún, Chad y Nigeria o los khasi, una minoría étnica indígena del estado de Meghalaya, en India.
Arquitectura tradicional Minangkabau, reflejo de una sociedad matrilineal
Por ejemplo, los bijago (Guinea Bissau), pueblo en el que ellas «se organizan en asociaciones que gestionan la economía, el bienestar social y la ley (…) y se encargan de seleccionar y decidir la siembra. A las mujeres se las respeta como dueñas absolutas de la casa y de la tierra», explica Boyé. Sin embargo, el poder político recae en ellos, quebrando por tanto la omnisciencia femenina que se presupone en un matriarcado auténtico.
¿Existe el PATRIARCADO?
Tabla Comparativa de Sociedades Matrilineales
| Sociedad | Ubicación | Características |
|---|---|---|
| Minangkabau | Sumatra, Indonesia | Sociedad matrilineal más grande del mundo; propiedades y tierras pasan de madre a hija. |
| Mosuo | Lago Lugu, Himalaya | Mujeres dueñas de las propiedades; no existe el matrimonio como institución; práctica de la poliandria. |
| Bijago | Guinea Bissau | Mujeres organizadas en asociaciones que gestionan la economía y la ley, aunque el poder político recae en los hombres. |
| Bribi | Costa Rica y Panamá | Filiación matrilineal. |
| Akan | África Occidental | Filiación matrilineal. |
| Wodaabe | Sahel, Camerún, Chad y Nigeria | Comunidad islámica nómada con filiación matrilineal. |
| Khasi | Meghalaya, India | Minoría étnica indígena con filiación matrilineal. |
