Almohadas de Lactancia: Opiniones y Guía para Elegir la Mejor

La lactancia materna es la forma óptima de nutrición durante todo el primer año de vida (o más). La Organización Mundial de la Salud recomienda a las madres de todo el mundo la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé para lograr una salud, un crecimiento y un desarrollo óptimos. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, American Academy of Pediatrics) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida para luego ir introduciendo gradualmente alimentos sólidos a la vez que se continúa con la lactancia hasta al menos el año de edad.

Muchas madres deciden durante el embarazo que darán de mamar a su bebé. En cambio, otras no toman esa decisión hasta que no tienen encima a su pequeño, en contacto piel con piel, y el precioso bebé empieza a succionar con su adorable boquita. ¡La leche materna es la mejor! Los beneficios están totalmente documentados. Los estudios demuestran que los bebés que toman leche materna tienen menos infecciones de oído, respiratorias e intestinales. También tienen menos riesgo de padecer muchas enfermedades infantiles, como asma, diabetes y obesidad.

La lactancia materna beneficia también a las madres, ya que reduce el riesgo de cáncer y les ayuda a recuperar la forma física que tenían antes del embarazo. Aunque la lactancia es algo natural, la mayoría de los bebés no nacen siendo expertos. Tal vez te hagan falta varios días, o incluso semanas, para lograr establecer bien la lactancia. Debes tener paciencia, ya que es algo que merece la pena tanto para la salud del bebé como para la tuya propia.

Al principio, se puede sentir cierta molestia cuando el bebé se engancha. Sin embargo, si el dolor persiste, es que la lactancia no es correcta. Cuenta hasta 10 y, si la molestia persiste, quita al bebé y vuelve a engancharlo de manera que cubra con la boca la mayor parte de areola (la zona marrón que rodea el pezón) posible. Si la molestia se produce durante una toma, tal vez te ayude cambiar de pecho. Un enganche incorrecto y una succión vigorosa o prolongada pueden resultar incómodos para ciertas madres, además de provocar grietas dolorosas en los pezones.

No dudes en pedir ayuda desde el primer día, si no antes. Con frecuencia puede resultar de mucha ayuda acudir a una o dos sesiones con una asesora de lactancia que nos proporcione las indicaciones necesarias para lograr establecer correctamente la lactancia. Habla con tu pediatra sobre lactancia materna antes incluso de dar a luz y pídele una lista de los recursos disponibles en tu zona. Muchos hospitales disponen de asesoras de lactancia y hay muchas enfermeras de pediatría y posparto que también tienen formación para ayudar con la lactancia. Dependiendo de dónde vivas, tal vez encuentres una consultora de lactancia disponible o bien puedes ponerte en contacto con el grupo de La Liga de la Leche. La Liga de la Leche es un magnífico recurso si buscas apoyo de madre a madre. Su objetivo es ayudar a las madres de todo el mundo a amamantar a sus bebés mediante el apoyo, el ánimo, la información y la educación de madre a madre.

La duración y la frecuencia de las tomas dependen realmente de ti y de tu bebé. Inicialmente, tal vez parezca que el bebé se pasa el día mamando y puede llegar a estar 30 minutos en cada pecho. A medida que aumente tu producción de leche y que el bebé vaya adquiriendo experiencia, la mayor parte de la leche saldrá en los primeros 5-10 minutos, así que bastará con que el bebé esté unos 20 minutos en cada pecho. No eres un chupete, y una succión prolongada puede hacer que se te resequen los pezones y provocarte heridas.

Deja que los pezones se sequen al aire después de dar de mamar al bebé o ducharte. Utiliza un sujetador de algodón y una camiseta que no sea ajustada. Durante las dos primeras semanas de vida, los bebés alimentados con lactancia materna deben mamar entre 8 y 12 veces al día, durante unos 10-20 minutos en cada pecho. No esperes a que tu bebé llore o se enfade para amamantarlo. En realidad, el llanto es un signo de hambre tardío y tal vez te resulte más difícil alimentar al bebé si ambos sentís frustración. Busca signos más sutiles y tempranos, como despertarse, meterse el puño en la boca, girar la cabeza si se le toca la mejilla o hacer movimientos de succión con la boca.

Para saber si tu bebé toma suficiente leche, echa un vistazo (literalmente) a lo que sale. Los dos primeros días, puede que tu bebé solo moje y ensucie un par de pañales. En los días siguientes, debería mojar tres pañales y ensuciar otros tres. En las semanas posteriores, tu bebé debería mojar al menos 6 pañales al día y ensuciar 3 (aunque con frecuencia manchará el pañal después de cada toma). Si tu bebé moja o ensucia menos pañales, acude a tu pediatra.

Durante los primeros días de vida, los bebés suelen perder hasta el 10 % del peso al nacer. Luego empiezan a ganar peso y en un plazo de dos semanas deberían haber recuperado el peso que tuvieron al nacer. El pediatra verá con frecuencia al bebé en las primeras semanas después del nacimiento para asegurarse de que va ganando el peso necesario. A partir de ese momento, los bebés suelen ganar entre 14 y 28 g al día.

Una vez que el bebé haya recuperado el peso que tuvo al nacer y se esté alimentando y creciendo bien, suelo dar permiso a los padres para que no le despierten por la noche. Ni que decir tiene que al principio el bebé se despertará cada 2-4 horas para comer, pero con el tiempo la mayoría de los bebés empiezan a espaciar las tomas nocturnas. Durante el día, lo mejor es despertar al bebé cuando hayan pasado 3 o 4 horas desde la última toma, ya que es mejor que el bebé empiece a espaciar las tomas a cada 4-5 horas por la noche y no durante el día.

Todos los bebés regurgitan, a veces después de cada toma. Suele deberse a dos causas: sobrealimentación y reflujo. El reflujo se produce porque la válvula de la boca del estómago es aún demasiado débil o no está entrenada. Esto permite que la comida salga fácilmente por la boca. La válvula irá cogiendo fuerza a medida que el bebé crezca y el problema de reflujo se suele resolver en torno al año de vida. Siempre y cuando tu bebé gane peso y las regurgitaciones no le molesten, no se suele tratar médicamente. Lo que puede ayudar es hacer tomas más cortas y frecuentes y colocar al bebé en posición vertical durante 15-20 minutos después de cada toma.

La ictericia se produce cuando los bebés tienen un extra de bilirrubina en su sistema. La bilirrubina se produce por un fallo de los glóbulos rojos. Con frecuencia es algo normal en los recién nacidos. Cuanto más se alimente y más deposiciones haga tu bebé, más bilirrubina eliminará y la piel irá perdiendo el color amarillo. Si crees que tu bebé está amarillo, díselo al pediatra para que compruebe su nivel de bilirrubina (mediante un sencillo análisis de sangre).

Aunque lo normal es que pensemos que las deposiciones deben ser marrones, los bebés hacen deposiciones con una amplia variedad de colores. Durante las 24 primeras horas de vida, las deposiciones son espesas, pegajosas y de color marrón oscuro o negro (meconio). Tras los primeros días de vida, las deposiciones de los bebés que se alimentan con lactancia materna empiezan a tener un color más claro, pasando de negro a marrón, verde o amarillo, y cambian de consistencia pasando de ser pegajosas a tener la consistencia del queso fundido o más líquidas.

¿Qué es un Cojín de Lactancia?

Dos puntos de vista de la lactancia: un momento especial de vínculo entre madre e hijo o un hábito molesto por malas posturas y dolor en el pecho. No hace falta que te preguntemos cuál te gustaría vivir, ¿verdad? La diferencia entre una y otra puede estar en los cojines de lactancia. Un cojín de lactancia es un accesorio diseñado para proporcionar soporte y comodidad a las madres durante el proceso de amamantamiento. Ayuda a mantener una postura correcta, aliviando la tensión en la espalda, cuello y brazos.

Los especialistas en lactancia siempre insisten en la importancia de que tanto la mamá como el bebé estén cómodos durante el amamantamiento. De ello depende una buena transferencia de leche, un buen agarre… pero, sobre todo, que la experiencia de dar el pecho sea positiva y agradable para ambos.

Son muchos los accesorios que han aparecido alrededor del mundo de la lactancia para facilitar las cosas a las mamás, entre ellos uno de los más famosos es el cojín de lactancia. “El cojín de lactancia es un cojín o almohada con una forma especial para rodear a la madre en su vientre y favorecer así el poder apoyar al bebé mientras mama sin la necesidad de sostener su peso con los brazos.

¿Es Necesario un Cojín de Lactancia?

La experta nos responde: “El cojín de lactancia es algo que se ha popularizado mucho y, a priori, podría parecer un indispensable para aquellas madres que desean amamantar y quieren que sus tomas sean más ‘cómodas’ o que el bebé descanse mejor y tenga una buena colocación. Pero, lo cierto es que, dependerá del pecho de la madre que el cojín pueda ser necesario o no y también dependerá de las necesidades de la mamá en cuanto a posturas.

Un cojín puede favorecer ciertas posiciones como la de cuna, rugby, cuna invertida...pero no sería necesario para la posición de tumbada, biológica, caballito… Habrá veces que algunas lactancias requieran buscar posturas específicas por alguna circunstancia concreta, y el cojín no nos aporte nada ahí”.

Tipos de Cojines de Lactancia

El marketing que existen alrededor del cojín de lactancia es tal que muchas mamás lo ponen en sus listas de imprescindibles, sin saber todavía cómo irá su lactancia ni si se sentirán cómodas con él. Para empezar, debemos saber qué tipos de cojines de lactancia existen, qué usos podemos darles y cuál será el que mejor encaje con nuestras necesidades.

La experta nos explica los tipos de cojín de lactancia que existen: “Por un lado está el cojín en forma de U o herradura, que hace que encaje en el vientre de la madre. Y por otro, el que tiene forma de serpiente o cojín alargado, que es un cojín más blando y largo que puede ser utilizado desde el embarazo para colocar entre las piernas al dormir, adquirir posturas cómodas abrazada a él... Este último es un sistema que puede tener más usos en el tiempo.

Sin embargo, en este tipo de cojín conviene tener en cuenta no colocarlo por la espalda, pues impedirá el poder apoyarse hacia atrás y que la toma sea más descansada. La espalda siempre debe estar libre para poder reclinarnos y descansar y, por tanto, la función del cojín es que podamos apoyar los brazos y el bebé, y no tener que sostener ese peso”, advierte la experta.

Pero al igual que las formas, los rellenos de los cojines también serán importantes ya que una mayor o menor consistencia puede ayudarnos en mayor o menor medida a adquirir la postura más ideal para dar el pecho. “Los hay con una especie de bolitas que personalmente no me convencen, pues con el paso de tiempo pueden hacer que ese relleno se mueva y se vaya perdiendo la posición del bebé, o incluso el agarre.

  • Cojines en forma de herradura: Cojines de forma circular que no llegan a cerrarse por completo y adquieren un aspecto similar a una herradura. Envuelven toda la cintura y dejan un poco de espacio abierto en la espalda para no generar sensación de aprisionamiento.
  • Cojines largos o en forma de churro: Los cojines de lactancia largos o en forma de churro son más moldeables. Sirven como elemento de confort durante la lactancia y el embarazo, a lo que añaden su uso como accesorio de descanso para el pequeño.

Beneficios de Usar un Cojín de Lactancia

Un cojín de lactancia ofrece múltiples ventajas, como aliviar la tensión en la espalda, cuello y brazos, facilitar una postura correcta durante la lactancia, y proporcionar un soporte cómodo para el bebé. Además, estos cojines pueden usarse durante el embarazo para apoyar el vientre y mejorar el descanso.

  • Menor presión en el abdomen tras la cesárea.
  • Alimentación simultánea: Muchas madres de gemelos y mellizos encuentran en estos cojines un aliado para sostener a los dos bebés al mismo tiempo, uno a cada lado.
  • Descanso para los padres: La comodidad es el requisito básico que se busca en los cojines de lactancia. Este accesorio está pensado para prevenir tensiones musculares y malas posturas al dar el pecho al bebé.

La finalidad de un cojín de lactancia siempre será hacer sentir descansada a la mamá y ayudarla a no tener que sostener el peso del bebé mientras este mama. “El gran beneficio es que ayuda a tener menos tensión en los trapecios, menos dolor de espalda, sensación de más descanso en las tomas... pero siempre que se use de manera correcta”, indica la experta.

Sin embargo, estos cojines no tienen porque ser todo beneficios ya que, incluso, para algunas mujeres, sobre todo, aquellas que tengan un gran pecho, “pueden sentirse hasta incómodas con él y preferir un cojín de casa o no tener que colocar nada”.

¿Para Qué Mamás Puede Ser Beneficioso un Cojín de Lactancia?

Del mismo modo que cada bebé es un mundo, cada mamá también es diferente, así como su lactancia. En aquellos casos más generales en los que las mamás tengan unos pechos no muy voluminosos y el embarazo haya sido único, el usar o no cojín de lactancia dependerá de la decisión personal de la mamá y del uso que le quiera dar.

“Si solo se va a usar el cojín para amamantar, este debería ser algo más compacto. El cojín en U o herradura, puede ser una buena opción ya que también se le puede dar uso desde el embarazo. El de serpiente también es otra buena alternativa para ellas, aunque sea más grande y pueda parecer más aparatoso”, recomienda la asesora.

Para aquellos casos de embarazos múltiples la experta lo tiene claro y rotundamente sí lo aconseja: “Recomiendo uno que sea expresamente diseñado para gemelos o mellizos, suelen ser más grandes para poder colocar a dos bebés a la vez, uno a cada lado, y que así puedan sentirse más cómodas amamantando”.

Sin embargo, para aquellas mamás con pecho muy voluminoso la asesora de lactancia lo desaconseja ya que “una de las premisas que vamos a tener en cuenta para un buen agarre en los pechos de gran volumen es que imaginemos una línea recta que vaya desde el pezón hacia la cabeza del bebé mientras mama, y esta salga por la coronilla del peque. Esto es debido a que en un pecho voluminoso el pezón queda muy bajo, y si se usa cojín el bebé se eleva y, a veces, incluso el bebé puede quedar más alto que el propio pecho, de forma que estaríamos comprometiendo ese agarre, pues esa línea imaginaria no saldría por su coronilla”, explica.

Cómo Elegir el Mejor Cojín de Lactancia

Al elegir el mejor cojín de lactancia, es importante considerar varios factores. La comodidad es fundamental al elegir un cojín de lactancia. Busca cojines con rellenos suaves y fundas de materiales agradables al tacto. Un buen cojín de lactancia debe ofrecer un soporte adecuado tanto para la madre como para el bebé. La durabilidad es otro factor clave. Asegúrate de que el cojín esté hecho de materiales resistentes y que pueda soportar lavados frecuentes sin perder su forma o color. Si planeas llevar el cojín de lactancia contigo a diferentes lugares, la portabilidad es importante. Busca cojines que sean fáciles de transportar, ya sea porque son ligeros, plegables o inflables. El precio es siempre un factor a considerar. Los cojines de lactancia varían en costo según sus características y materiales.

También es importante que sea transpirable para que no suden la madre y el bebé ni sientan calor al usarlo. La mayoría de los cojines son desenfundables y sus fundas son lavables a máquina. Las microperlas o microesferas de poliestireno son el tipo de relleno más habitual en los cojines de lactancia.

El tamaño va ligado al uso del cojín. Si buscas un elemento de descanso que resulte válido para el embarazo, la mejor elección es un almohadón grande en forma de churro. Los cojines deben ser firmes y robustos para que el pequeño no se hunda en ellos, pero al mismo tiempo sean suaves y cómodos. El almohadón perfecto es el que se adapta correctamente a tus necesidades como madre y a las de tu bebé.

Lo habitual es buscar modelos en forma de herradura o de churro, pero si has sufrido un parto con cesárea y te sientes más cómoda utilizando un cojín de forma circular, adelante. Solo hay una fórmula mágica para elegir el mejor cojín de lactancia: decidirse por un modelo cómodo, firme y suave con el que puedas mantener una postura adecuada mientras das el pecho a tu bebé. Si consigues esto, muy probablemente el almohadón también resulte útil para aumentar tu sensación de bienestar durante el embarazo y en las primeras después del parto.

La comodidad es fundamental al elegir un cojín de lactancia. Busca cojines con rellenos suaves y fundas de materiales agradables al tacto. Un buen cojín de lactancia debe ofrecer un soporte adecuado tanto para la madre como para el bebé. La durabilidad es otro factor clave. Asegúrate de que el cojín esté hecho de materiales resistentes y que pueda soportar lavados frecuentes sin perder su forma o color. Si planeas llevar el cojín de lactancia contigo a diferentes lugares, la portabilidad es importante. Busca cojines que sean fáciles de transportar, ya sea porque son ligeros, plegables o inflables. El precio es siempre un factor a considerar. Los cojines de lactancia varían en costo según sus características y materiales.

Marcas Destacadas de Cojines de Lactancia

Existen muchas marcas en el mercado que ofrecen cojines de lactancia de alta calidad. Aquí te presentamos algunas de las más recomendadas:

  • Totsy Baby: Se destaca por sus cojines de lactancia de alta calidad y diseño ergonómico. Con materiales suaves y resistentes, estos cojines ofrecen un excelente soporte y comodidad.
  • Interbaby: Es una marca reconocida en el mercado por sus cojines de lactancia multifuncionales. Sus productos son conocidos por la calidad de los materiales y la facilidad de uso.
  • SHANNA: Ofrece cojines de lactancia con un diseño innovador y materiales hipoalergénicos. Sus productos son ideales para madres que buscan un cojín versátil y fácil de limpiar.
  • Chilling Home: Destaca por sus cojines de lactancia XXL, ideales para proporcionar soporte durante el embarazo y la lactancia. Estos cojines multifuncionales son apreciados por su comodidad y durabilidad.
  • Boppy: Es una marca líder en el mercado de cojines de lactancia, conocida por su diseño clásico y funcionalidad. Los cojines Boppy son altamente valorados por su soporte y confort, y son recomendados por expertos y madres por igual.

Posiciones para amamantar y uso de cojín de lactancia

Alternativas a los Cojines de Lactancia

Existen algunas alternativas a los cojines de lactancia tradicionales. Las almohadas de maternidad pueden proporcionar soporte durante el embarazo y la lactancia, aunque no están específicamente diseñadas para la lactancia. También se pueden usar cojines de uso general, aunque no ofrecen el mismo nivel de soporte ergonómico.

Es importante recordar que la elección del cojín de lactancia es una decisión personal y depende de tus necesidades y preferencias individuales. Investiga, compara y elige el cojín que mejor se adapte a ti y a tu bebé.

Tendencias Actuales en Cojines de Lactancia

Las tendencias en cojines de lactancia incluyen diseños multifuncionales y materiales ecológicos. Cada vez más marcas están lanzando cojines que no solo sirven para la lactancia, sino también como soporte durante el embarazo y como almohadas de descanso.

Consejos Adicionales

  • Asegúrate de que el cojín esté limpio y en buenas condiciones antes de usarlo.
  • Lava la funda del cojín regularmente para mantener la higiene. La mayoría de los cojines tienen fundas removibles que se pueden lavar a máquina.
  • Experimenta con diferentes posturas de lactancia para encontrar la que te resulte más cómoda a ti y a tu bebé.

Opiniones Finales

Las opiniones sobre los cojines de lactancia son generalmente muy positivas, destacando sus múltiples beneficios. Ofrecen soporte adicional para el bebé cuando empieza a sentarse.

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