Futbolistas Nacidos el 28 de Febrero: Trayectoria y Legado

El mundo del fútbol ha sido testigo del nacimiento de grandes talentos en diversas fechas a lo largo del año. En este artículo, exploraremos la vida y carrera de futbolistas nacidos el 28 de febrero, destacando sus logros, equipos en los que jugaron y su impacto en el deporte.

Para ilustrar la riqueza de historias que rodean a los futbolistas, comenzaremos con un relato sobre Manuel Campos González, conocido como Mota, un jugador nacido el 28 de febrero de 1921. Su historia es un ejemplo de pasión y dedicación al fútbol desde temprana edad.

El 10 de diciembre de 1939, Manuel Campos González, entonces un joven futbolista nacido el 28 de febrero de 1921 en el barrio del Cabo, tenía 18 años de edad. Formado en las filas del infantil Pequeño Salamanca y el juvenil Sporting Moderno, aquel día iba a debutar en partido oficial con el primer equipo del Club Deportivo Tenerife, junto a figuras contrastadas como Rafael Morera, quien le doblaba la edad, o Chicote. Campos, más conocido como Mota, apelativo que tomaba de su hermano mayor, también futbolista, por la velocidad motorista con la que se empleaba, había llegado al Tenerife poco antes del verano.

La habilidad y el desparpajo con el que desenvolvió en el torneo juvenil del curso precedente, jugando en el Sporting Moderno, llamó la atención de los rectores blanquiazules, a quienes no les resultó fácil convencerle.

Un Fichaje de Película

En plena disputa por hacerse por sus servicios, cuenta que directivos del Tenerife lo escondieron en una azotea del barrio de Uruguay para esquivar a sus homólogos del Price, ofrecerle 400 pesetas y lograr que terminara estampando su rúbrica en la ficha federativa. No obstante, con carácter previo y ante el vacío federativo, la entidad tomó la iniciativa y organizó un campeonato juvenil. Su decisión no solo permitió captar y aglutinar nuevos talentos, sino que también hizo de palanca para que los aficionados regresaran a los campos de juego y en la prensa volviera a escribirse de fútbol.

“Mota, el benjamín de los futbolistas tinerfeños, se batió el domingo heroicamente. Sudó su camiseta ante una tripleta que era algo así como un pesado trimotor de bombardeo. Algunas veces nos parecía un ‘caza’ o un ‘rata’ evolucionando en un mar de nubes…” escribía Domingo Rodríguez, bajo el seudónimo ERRE, en las páginas de ‘El Día’, en mayo de 1939.

Estreno como Blanquiazul

Tres meses después, a las órdenes de Andrés Llombet -primeramente, hasta su dimisión- y de Rafael Morera, dos ex futbolistas consagrados, Mota comenzó su andadura blanquiazul. Pero su bautizo en competición oficial quedó sellado el 10 de diciembre, en la sexta fecha del campeonato insular, ante el Unión. Los blanquiazules saltaron al campo del viejo Stadium santacrucero con Abel; Morera, Delgado; Conrado, Nieto, Victoriano; Eusebio, Mota, Chicote, Martinica y Luis.

Llegaba el Tenerife escocido por el doloroso 3-0 que le endosó el Price, una semana antes, y Morera decidió ofrecer la alternativa al joven Mota, quien le devolvió el gesto rompiendo el empate a uno que plasmaba el marcador a diez minutos de la conclusión.

Campeón Insular y Concurso en Copa

Desde ese instante, el cuadro blanquiazul contó con victorias cada uno de los seis compromisos pendientes y se hizo con el primer título insular de la posguerra, lo que le facilitaba, además, su acceso a la Copa del Generalísimo, el antiguo Campeonato de España. Esta vez, la curiosidad estribaba en que los jugadores isleños desconocieron la identidad de su rival hasta arribar al puerto gaditano, debido a que el sorteo se celebró en pleno viaje.

Quiso el azar (o no) que el adversario fuera el Sevilla, flamante subcampeón de Liga, con uno de los mejores planteles de la época, en el que sobresalía la delantera “Stuka”, que tomaba dicha denominación de los aviones de guerra más potentes de la época. Sin necesidad de acudir a la desventaja de la lejanía, la empresa de la continuidad en el torneo resultaba una quimera. El choque de ida, disputado el 12 de mayo de 1940 en Nervión, confirmó los peores augurios. El Sevilla goleó al Tenerife (6-1), con un Campanal pletórico, autor de cuatro goles.

A la semana siguiente, Cádiz acogió el partido de vuelta y su campo de Mirandilla hizo de feudo blanquiazul, adoptando como titulares a Abel; Morera, Luis; Conrado, Nieto, Victoriano; Domingo, Mota, Chicote, Santacruz y Guiance, sin que el Sevilla variase prácticamente su equipo. Lejos de amilanarse, el Tenerife salió a morder. Chicote materializó el triunfo, pero una confusión periodística, cuando los futbolistas todavía no llevaban número en el dorso de sus camisetas, dio el gol a Mota.

Estadio Heliodoro Rodríguez López

“Tras el partido, mientras me comía un mantecadito, se me acercó Chicote para decirme que en Radio Nacional me habían dado el gol.

El Tenerife, en Todo lo Alto

La anécdota era lo de menos después del recital ofrecido al público gaditano. “La victoria de los canarios, inesperada, ha confirmado la excelente calidad del fútbol isleño. El Sevilla no salió eliminado por dos factores que le acompañaron en suerte: Guillamón y los postes”, señaló en Radio Cádiz su cronista Moncho. Tanto fue así que llovieron las invitaciones para que el Tenerife aplazara su vuelta y jugase varios amistosos en la región.

La fiebre del fútbol había vuelto a la isla. Los aficionados llenaban el Stadium, donde no solo el Tenerife actuaba como titular, sino que compartía con los otros tres grandes equipos de la ciudad: el Price, de Salamanca; el Iberia, del Toscal, y el Unión, del Cabo. Aquella efervescencia futbolística animó a la directiva presidida por Heliodoro Rodríguez a contratar a los dos de los mejores equipos del momento: el Atlético Aviación, campeón de Liga, y el Sevilla, sucampeón.

La gira del primero tuvo lugar a finales de junio y consistió en la disputa de tres encuentros -en todos ellos jugó Mota-, donde el Tenerife no solo tuteó a su rival, sino que incluso llegó a imponerse (2-1) en el segundo, cayendo en el tercero (2-4). La otra gira, la de los sevillistas, aconteció en agosto y contó con cuatro partidos. Se trataba de la tercera ocasión en la que el equipo andaluz jugaba en la isla, tras las experiencias de 1922 y 1925.

Nuevos Títulos y un Denso Periplo

Por más que el fútbol nacional seguía nutriéndose con algunos de los jugadores isleños más sobresalientes -casi medio centenar llegaron a jugar un mismo año en equipos peninsulares-, la cantera tinerfeña no terminaba de agotarse. A su lado, Mota tuvo ocasión de participar en el doblete de la temporada 40-41, cuando el Tenerife no solo revalidó el título insular sino que también se hizo con el entorchado regional, once años después de su última disputa.

Con todo, el joven futbolista -solo tenía 20 años- decidió solicitar su recalificación como amateur, quedando libre para fichar por el Price, el equipo de su barrio. A partir de ese momento, inició un periplo de once años por otros tantos equipos. Obligado por los deberes militares, en 1942 tuvo que trasladarse a Las Palmas, donde acabó enrolándose en otro histórico, el Club Victoria. Otro militar, Luis Guiance, con el que había jugado en el Tenerife, le ofreció regresar a su isla, trasladándose como educando de Música, aún reconociendo que “no sabía nada de música”, para fichar por el Unión, al que acabó por abonarle 10.000 pesetas y adquirir así su ficha como futbolista libre, en 1944.

La Etapa Postrera

Los últimos años de la carrera futbolística de Mota incluyen una segunda etapa en el CD Tenerife, más breve que la anterior, en el curso 49-50, y una apuesta por la unificación en torno a la Unión Deportiva Tenerife, en 1951. En el primero de los casos, coincidió con la frustrada intentona por ascender a categoría nacional, en una liguilla con el Imperial, Ceuta, Toledo, Melilla y la UD Las Palmas (estos dos últimos acabaron por dar el salto a Segunda División).

Más adelante, con ocasión de uno de los ascensos de categoría, Paco Zuppo, aquel incansable seguidor que se situaba en el centro del campo y dirigía a la afición en la interpretación de los “riqui-racas”, convenció a Mota para regresar a la casa blanquiazul. Hoy, ochenta años después de aquel debut oficial con el primer equipo, Manuel Campos reconoce sentirse tinerfeñista de corazón.

![image](data:image/png;base64,)

Talento Leridano en el Mundo

Lleida es también cuna de talento futbolístico que, a pesar de pasar a menudo desapercibido, ha exportado jugadores en las principales ligas del continente y más allá. Según el portal especializado Transfermarkt varios futbolistas nacidos en las comarcas de Lleida desarrollan actualmente sus carreras profesionales en equipos de todo el mundo, configurando una diáspora deportiva que merece ser reconocida.

Al frente de esta generación dorada encontramos Sergej Milinković-Savić, nacido en Lleida el 27 de febrero de 1995 y actualmente en las filas del Al-Hilal saudí. El mediocampista, con doble nacionalidad serbia y española, es sin duda el más cotizado de los leridanos con un valor de mercado que se sube hasta los 20 millones de euros. Internacional absoluto con Serbia en 54 ocasiones, Milinković-Savić creció en Belgrado, pero sus raíces leridanas siguen siendo un vínculo con la ciudad donde nació.

Talentos consolidados a las grandes ligas europeas

Entre los futbolistas más destacados de origen leridano encontramos a Aleix Febas, actualmente al Elche CF y valorado en 2,2 millones de euros. Formado a las categorías inferiores del Real Madrid, este mediocampista de 29 años ha desarrollado una sólida carrera al fútbol profesional después de pasar por clubs como el Real Zaragoza o el Mallorca.

Otro nombre a destacar es el de Pere Milla, extremo izquierdo de 32 años que defiende ahora los colores del RCD Espanyol. Con un valor de mercado de 1,5 millones de euros, Milla se ha ganado un lugar al fútbol profesional después de un largo recurrido que lo llevó por equipos de categorías inferiores antes de establecerse a Primera División.

La conexión leridana con Suiza es especialmente significativa. Jordi Quintillà, pívot de 31 años valorado en 500.000 euros, se ha convertido en uno en lo referente al FC St. Gallen. Su hermano Xavi Quintillà, lateral izquierdo de 28 años, juega actualmente al APOEL FC de Chipre después de haber pasado por el Villarreal y varios equipos ingleses.

Jóvenes promesas en plena progresión

La nueva hornada de talento leridano está encabezada por Omar Janneh, un delantero centro de sólo 18 años que forma parte del Atlético de Madrid B. Con doble nacionalidad española y gambiana, su valor de mercado ya llega a los 500.000 euros, lo que evidencia el potencial de este joven nacido en Lleida en el 2006.

Otro caso interesante es el de Bojan Radulović, delantero de 25 años que juega actualmente al Fortuna Sittard neerlandés. Con doble nacionalidad serbia y española, este atacante de 1,92 metros de altura está valorado en 1 millón de euros y representa una nueva generación de talentos formados entre varias culturas futbolísticas.

Hay que destacar también la presencia de jóvenes talentos como Cristian Perea, pívot de 19 años al Real Madrid C, o Gerard Mullol, joven prometida de sólo 14 años que forma parte del FC Barcelona Cadet A. Los dos ejemplarizan cómo los dos gigantes del fútbol español también han puesto los ojos en el plantel leridano.

El caso de los hermanos Velilles es particularmente interesante. Aarón Velilles, de 19 años, juega al Bolonya Primavera, mientras que su hermano Luis Velilles, de 15 años, forma parte del plantel del Real Betis. Los representantes locales también tienen su peso específico. Adrià Gené, mediapunta de 25 años, y Óscar Rubio, lateral derecho de 40 años, defienden los colores del Lleida CF, manteniendo viva la llama del talento autóctono en el club de la ciudad.

Proyección internacional del talento leridano

Uno de los casos más peculiares es el de Jesús Imaz, mediocampista ofensivo de 34 años que desarrolla su carrera en el Jagiellonia Białystok polaco. Valorado en medio millón de euros, Imaz se ha convertido en uno en lo referente al fútbol de aquel país, demostrando que el talento leridano puede triunfar atas menos mediáticas pero altamente competitivas.

También hay que destacar Joanet López, extremo derecho de 26 años con doble nacionalidad española y de Guinea Ecuatorial. Internacional con la selección africana en 10 ocasiones, actualmente juega al CE Atlètic Lleida 2019, pero su experiencia internacional enriquece el legado futbolístico leridano.

El caso de Marc Cardona, delantero centro de 29 años en el UD Las Palmas, ejemplariza el camino de un jugador leridano que ha conseguido consolidarse a la primera división española después de pasar por equipos como el FC Barcelona B o el Éibar.

La Influencia del Mes de Nacimiento en el Fútbol

De los 23 jugadores que levantaron la Copa del Mundo en Sudáfrica hace diez años, catorce nacieron en alguno de los seis primeros meses del año. Un contundente 60%. Y nueve de ellos, un 39% del total, cumplen años en enero, febrero o marzo. Son los Xavi Hernández, David Silva, Gerard Piqué, Fernando Torres o Sergio Ramos, por ejemplo, la columna vertebral de la mejor generación de la historia del fútbol español, llegados al mundo, todos ellos, en el primer trimestre del año. ¿Fue casualidad que en aquella plantilla mundialista hubiera más futbolistas nacidos en los primeros meses del año?

La estadística da una respuesta rotunda: no.

En la Liga Santander hay varios cientos de jugadores. Si se observa su fecha de nacimiento, encontramos que hay 66 jugadores nacidos en enero y 36 que lo han hecho en diciembre. Un 13 y un 7 por ciento. Si avanzamos, descubrimos 56 en febrero y 28 en octubre. Una curiosidad que se repite también en la Liga Smartbank: 79 en enero y 42, por ejemplo, en noviembre. Y si la investigación se amplía a las principales ligas del mundo las conclusiones son todavía más definitivas: de los 130.000 futbolistas estudiados por Driblab, la consultora española de Big Data de la que salen todos estos datos, 15.563 jugadores han nacido en enero, algo más de un 11%.

«En la plantilla francesa que ganó el Mundial en 2018, diez de los 23 futbolistas nacieron en los primeros cuatro meses del año», resume Antonio Durán, miembro de Driblab. «El tema es la base de la pirámide. Que esa diferencia en el mes de nacimiento provoca una diferencia en el desarrollo que influye en el progreso del jugador».

Si se avanza en el estudio, marzo y abril superan los 10.000 futbolistas, mayo los roza y desde junio a septiembre la cifra varía entre los 8.000 y 9.000. Octubre aguanta con poco más de 7.000, y noviembre y diciembre se quedan en unos tristes 6.500 y 6.400. Es decir, enero cuenta con casi 10.000 jugadores más que diciembre. ¿Qué causas hay para estas enormes diferencias? ¿Es más fácil llegar a la élite para un futbolista nacido a principios de año?

Para encontrar las respuestas a todo esto hay que descender varias categorías e investigar el fútbol base, los inicios formativos de los jóvenes jugadores e incluso buscar las comparaciones con la formación educativa.

«Es un debate que se tiene desde hace tiempo y estamos en constante duda», admite Carlos Cruz, preparador físico de las categorías inferiores de la Federación Española de fútbol. «Nosotros a la hora de seleccionar a los jugadores no nos fijamos en el mes de nacimiento, no se comprueba antes, lo que hacemos es ver el rendimiento a través de la formación. Pero es que sí que se nota esa diferencia, y cuanto más pequeños sean los jugadores, más significativa es esa diferencia».

Cruz reconoce que en las primeras plantillas que ya defienden la camiseta de la selección, con 15 años, el balance es 70-30 u 80-20 entre los nacidos en los primeros seis meses del año y los seis últimos. «No vas buscando la fecha, pero al final tiene una influencia importante en el rendimiento. Unos meses de diferencia pueden influir en la maduración, no sólo a nivel biológico, también a nivel mental, en cómo gestionan algunas situaciones de estrés. Hay excepciones, pero por lo general suele ser así.

Celebración de un Futbolista

Estas diferencias también son visibles en el femenino, en una España que posee actualmente una de las mejores canteras del mundo. Como en el masculino, se busca el talento y un estilo de juego más enfocado a la técnica, pero el físico y lo adelantadas que pueden ir algunas chicas que han nacido algunos meses antes influyen. «De las seleccionadas por las Comunidades Autónomas, que es donde empieza el proceso de selección, siempre son más las nacidas en los seis primeros meses», explica Kenio Gonzalo, técnico de la selección femenina sub15 y preparador físico del equipo de trabajo de Jorge Vilda en la absoluta. «Las que nacen antes tienen tiempo ganado en el desarrollo cognitivo. Nacer en diciembre lo hace todo más complicado, pero no imposible. Y si no que se lo digan a David Villa, nacido el día 3, Martin Odegaard, el 17, Karim Benzema, el 19, o Kylian Mbappé, uno de los talentos más precoces de la última década, nacido el día 20 de diciembre.

«Los muy buenos al final se hacen hueco, pero hemos hecho llegar el estudio a clubes y agentes y muchos nos corroboraron que esto no es algo de los profesionales, sino de canteras. El condicionante está ahí», recuerdan en Driblab. «En benjamín, alevín o cadete, 200 días de desarrollo se notan mucho, tienen esa ventaja con respecto a sus compañeros de promoción», estiman. Y ahí empieza una rueda que, si bien no lleva directamente al fútbol profesional, sí que ayuda a una mejor formación durante unos años que son clave en el desarrollo técnico y físico dentro de la estructura de una cantera: «En muchos casos, nacer antes te hace destacar antes por el físico o la coordinación, eso te hace jugar, por ejemplo, en un Alevín A en vez de en un Alevín B. Te entrena un técnico mejor, te rodean mejores compañeros...», resume Antonio Durán.

Y las academias y las canteras de los equipos, ¿se fijan en el mes de nacimiento de los jóvenes futbolistas a la hora de seleccionarlos? «No nos fijamos. Miramos la técnica, la toma de decisiones y el físico, e inconscientemente te acabas fijando más en jugadores de ese tramo porque te llaman más la atención, porque en general son más rápidos, más fuertes o más habilidosos», explica José Ángel Martínez, 'Gelo', coordinador de la Escuela de Fútbol Denis Suárez, a la que pone nombre el actual jugador del Celta. «En infantiles, por ejemplo, un chico nacido en diciembre puede sufrir mucho. Por mucho empeño que le ponga, viene uno que le saca diez meses, le mete cuerpo y ya está», explica.

Una situación que es comparable a la vivida en los colegios, donde en edades muy tempranas los nacidos en los últimos meses del año suelen ir un poco más lentos en el proceso formativo que sus compañeros de clase nacidos a principio de año. «El desarrollo lo marca la maduración cerebral, y esa maduración va en consonancia con los estímulos ambientales que reciben los niños», explica Carmen López, profesora de Psicología Evolutiva en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. «Ese desarrollo no se puede forzar y ese desfase de un año se puede notar. La maduración tiene unos ritmos que son predecibles y secuenciales, pero no son iguales para todos», argumenta, y reconoce que no hay estudios experimentales sobre el tema en el ámbito educativo, aunque sí teorías sobre el desarrollo: «Teóricamente todo se iguala al llegar a una edad de adulto joven, pero cualitativamente no es lo mismo. No podemos decir que todas las personas a los 24 años tengan las mismas habilidades.

Publicaciones populares: