La almohada de lactancia es uno de esos accesorios que una vez que pruebas, se convierten en imprescindibles. En principio, están pensadas para aportar comodidad y apoyo a la hora de amamantar al bebé o darle el biberón. Pero no solo en esa etapa la almohada de lactancia tiene utilidad. Durante el embarazo puede ser muy útil para descansar más cómodamente.
¿Qué es un Cojín de Lactancia?
Cojín de lactancia, almohada de maternidad o embarazada, muchos son los nombres por los que se le conoce habitualmente. Básicamente, es un accesorio de diferentes formas y longitudes, y con rellenos más o menos rígidos, que está diseñado para soportar mejor al bebé y colocarlo en la postura correcta cuando el bebé esté mamando. Aunque se pueda pensar que su uso es éste exclusivamente, el cojín de lactancia lo usarás antes de dar a luz, durante la lactancia y posteriormente para el bebé.
Soportar el peso del bebé puede ser agotador, no solo durante el embarazo, sino también mientras le alimentas. La almohada de lactancia de Medela, con un diseño ajustable, envolvente y relleno de microperlas silenciosas, te ofrece un apoyo para los brazos y el cuello mientras das el pecho. El cojín de lactancia de Medela se ha concebido para que lo puedas usar desde el embarazo hasta el parto, y también con posterioridad.
Beneficios del Cojín de Lactancia
Desde el momento en que te enteras que estás embarazada, empiezas a hacer mentalmente la lista de los productos o artículos que vas a necesitar en el embarazo y después para tu bebé. Siempre hay alguno en el que se tienen dudas si comprarlo o no, y muchas veces sucede con el cojín de lactancia. Muchas son las mamás que llegan a nuestra tienda Mima Bebés, preguntándonos para qué sirven, si se utiliza mucho o poco o si tiene algún beneficio más aparte de ayudar con la lactancia del bebé. Hoy todas esas dudas y muchas más quedarán resueltas en nuestro post.
- Mejora del agarre: Un buen agarre es la base de una lactancia exitosa.
- Facilitación de la digestión: Al mantener al bebé en una posición ligeramente inclinada, se ayuda a reducir problemas comunes como el reflujo gastroesofágico y los cólicos tras las tomas.
- Prevención de la Plagiocefalia: Los bebés pasan muchas horas en brazos. Si estos apoyos son demasiado rígidos, pueden contribuir al síndrome de la cabeza plana.
- Menor presión en el abdomen tras la cesárea.
- Alimentación simultánea. Muchas madres de gemelos y mellizos encuentran en estos cojines un aliado para sostener a los dos bebés al mismo tiempo, uno a cada lado.
- Descanso para los padres. La comodidad es el requisito básico que se busca en los cojines de lactancia. Este accesorio está pensado para prevenir tensiones musculares y malas posturas al dar el pecho al bebé.
Otros Beneficios
¿Sabías que una madre puede pasar más de 770 horas al año dando el pecho?. Sin duda, una mala práctica que sobrecarga las cervicales, los hombros y la zona lumbar de sobremanera. Al elevar al bebé al nivel del pezón, se reduce drásticamente la tensión en los trapecios y los brazos. Este es un punto vital.
En el caso de partos por cesárea, el abdomen está extremadamente sensible y la cicatriz puede doler ante el más mínimo roce, en incluso, abrirse los puntos de la misma.
El cojín de lactancia no solo beneficia a quien sostiene (la madre), sino principalmente a quien es sostenido (el lactante).
Tipos de Almohadas de Lactancia
En el mercado vamos a encontrar dos grandes tipos de almohadas de lactancia. Sea cual sea el elegido, desde Colchón Exprés recomendamos los tejidos naturales con una buena transpirabilidad.
Los dos tipos más corrientes y más usados son:
- En forma de herradura o forma de “U”. Se coloca en la cintura de la mamá por la parte que queda abierta y se ajusta a su contorno. El bebé se coloca encima del cojín.
- En forma de “serpiente”. Es un cojín con forma de almohadón largo con un relleno blando y que se moldea fácilmente. Este tipo es el que más posibilidades de uso tiene.
Otros Tipos
- Forma de herradura o «U»: Son semirrígidas y se ajustan al contorno del abdomen. Son excelentes para mantener la espalda recta y suelen ser muy estables.
- De de «C» o compactos: Ideales para viajar o para madres que buscan algo menos voluminoso.
- Los de forma de «O» o envolventes: Rodean completamente el torso de la madre.
- De tipo serpiente, churro o largo: Son las más versátiles.
Por otro lado, los modelos en forma de “O” envuelven todo el torso completamente y son especialmente útiles para las madres que están amamantando por primera vez ya que proporcionan una mayor superficie de apoyo.
También podemos encontrar los modelos en forma de media luna que abrazan el costado o el torso de la madre, pero pueden ser menos adecuadas con un tamaño corporal de mediano a pequeño ya que no son tan cómodas y pueden no garantizar un soporte óptimo del bebé.
Por último, los tipos largo o “de churro” tienen muchas posibilidades de uso ya que se utilizan como almohada de embarazo y durante la lactancia, pero poseen un relleno más blando que ofrece menor sujeción y soporte para el bebé.
Cómo usar la Almohada de Lactancia 5 en 1 | Guía Maternelle
¿Qué Características Debe Tener?
Siempre hay que mirar y tener en cuenta a la hora de comprar una almohada de lactancia que el material es tan importante como la forma.
- Comodidad. El cojín debe ser totalmente adaptable para prevenir malas posturas de la mamá y el bebé a la hora de dar el pecho y así prevenir lesiones.
- Firmeza: El cojín debe ser lo suficientemente rígido para no hundirse bajo el peso del niño. Si el bebé se hunde, la postura se pierde y el esfuerzo muscular de la madre vuelve a aparecer.
- Transpirabilidad: El contacto piel con piel genera mucho calor.
- Higiene: Es inevitable que el cojín se manche con leche o las típicas regurgitaciones del bebé. Por ello, debe ser desenfundable y lavable a máquina.
Cuando se trata de partos por cesárea te permite amamantar sin necesidad de apoyar al bebé en tu vientre, de ésta forma evitarás dolores e incomodidades.
Dado que lo vas a utilizar varias veces al día, es conveniente que el cojín sea desenfundable y lavable para mantenerlo siempre en un grado óptimo de higiene.
Cómo Elegir un Cojín de Lactancia
Una vez que has valorado los aspectos anteriores, vamos a ver cómo elegir un cojín de lactancia entre los diferentes modelos, formas y tallas.
Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma del propio cuerpo: por ejemplo, los modelos en forma de “C”, como las almohadas de lactancia Boppy, son generalmente más universales y se adaptan fácilmente a la mayoría de las formas corporales y, a pesar de ser más pequeños, garantizan un buen soporte para el brazo de la madre.
Usos del Cojín de Lactancia
Como decíamos, la almohada o cojín de lactancia tiene muchos usos.
- Lactancia materna: Su uso más habitual y conocido es para poder dar el pecho al bebé de forma cómoda. Al rodearse con el cojín, conseguimos que el bebé se coloque en una mejor posición. También evitamos posturas y esfuerzos para la mamá. Muchas madres también dan el pecho tumbadas, poniendo al bebé sobre el cojín.
- Para papá: El cojín no es exclusivo de la lactancia materna ni de las mamás. De hecho es ideal para dar el biberón. Apoyando al bebé en el cojín conseguimos una postura mucho más cómoda para él y la persona que le da el biberón. Así papá también puede usar el cojín.
- Durante el embarazo: ¿Qué embarazada no tiene molestias musculares, dolores de espalda o riñones o simplemente calambres a la hora de domir? Y ya cuando llega el tercer trimestre dormir es misión imposible. Aquí es donde las almohadas de lactancia son de gran utilidad. Podemos colocarlas bajo el vientre al estar de costado y entre las piernas, ayudando a mantener la correcta posición de la espalda. También son geniales para evitar ponernos boca abajo o girarnos de posición si no nos lo permiten. Mejora el Sueño: Por las noches, los modelos más largos (tipo «serpiente» o «churro») permiten que la embarazada duerma de lado, preferiblemente sobre el costado izquierdo. Eso sí, colocando el cojín entre las piernas y bajo el vientre.
- Para el bebé: Cuando el bebé comienza a gatear podemos dejarlo boca abajo en el cojín. De esta forma fortalece sus músculos y su cuello. En cuanto empiece a sentarse le servirá para apoyarse o bien dejarle tumbado boca arriba sin que se mueva.
Posiciones de Lactancia con Cojín
- Posición de Cuna (Clásica): Es la más habitual.
- Posición de Balón de Rugby: El bebé se coloca bajo el brazo de la madre, con sus pies hacia la espalda de ella.
- Posición Tumbada: Muy útil para las tomas nocturnas.
- Posición «A caballito»: Útil cuando el bebé ya es capaz de sentarse (alrededor de los 6 meses).
Finalmente, cómo y dónde usarla también es un factor a tener en cuenta: los modelos "C" son generalmente más pequeños y menos voluminosos, por lo que son más fáciles de llevar cuando viajas o durante el día cuando sales a caminar o vas de visita a una casa de familiares o amigos.
¿Existen almohadas de embarazo y lactancia que ofrezcan beneficios específicos para las personas mayores, como mejorar la circulación o aliviar dolores?
Sí, existen almohadas de embarazo y lactancia que pueden ofrecer beneficios específicos para personas mayores. Estos productos suelen estar diseñados para mejorar la circulación y aliviar dolores en áreas como la espalda y las articulaciones, gracias a su forma ergonómica y soporte adicional.
Modelos de Cojines de Lactancia
| Modelo | Características |
|---|---|
| Cojín de lactancia Theraline Deluxe | Multiusos, relleno de microperlas, adaptable, antialergénico, transpirable, lavable. |
| Cojín maternal con hamaca Weekend Constellation de Tuc Tuc | Uso durante el embarazo, lactancia y como hamaca para el bebé, incorpora arneses. |
| Jané | Pequeño y manejable, exclusivo para la lactancia. |
| Don Algodón | Confeccionado en fibra hueca siliconada, desenfundable y lavable, ergonómico y adaptable. |
Hay bebés, y sobre todo al principio, que pueden tardar mucho en alimentarse. Si por el contrario, has decidido alimentar a tu bebé con biberón. los cojines de lactancia son igualmente útiles. Además, si la almohada elegida tiene forma de U, también es muy útil como apoyo para el bebé, ya que lo mantiene en una posición correcta y le permite ver lo que hay a su alrededor.
Criar a un bebé es cosa de dos, y no solo la madre disfruta sosteniendo al bebé y acunándolo. La almohada de lactancia es muy cómoda también para el resto de personas que tratan con el pequeño. Tanto para alimentarlo como para sostenerlo cómodamente.
Estas almohadas son alargadas y flexibles. Pueden llegar a medir hasta dos metros de longitud. En este caso, la almohada está más enfocada al bebé. Nos permitirá amamantarlo o sostenerlo de forma cómoda, y el bebé lo seguirá utilizando al crecer.
Existen almohadas en U que incorporan arnés de seguridad para usarlos como hamaca.
Siempre es mejor asegurarse de que pueda adaptarse al cuerpo del adulto.
